Buenaventura establece nuevo cobro al transporte de carga

La Alcaldía de Buenaventura estableció un nuevo cobro para los vehículos de transporte de carga que ingresen o salgan de las terminales portuarias del distrito. La medida quedó definida mediante el Decreto Distrital 0338 de 2026, que fija una tarifa de $4.235 por cada tonelada de carga transportada hacia o desde los puertos. La decisión generó rechazo entre los gremios del transporte, que advierten sobre un posible incremento de los costos logísticos.

El nuevo cobro se suma a una estructura de costos que, según los transportadores, ya enfrenta fuertes incrementos. Colfecar señaló que durante los últimos años han aumentado gastos asociados al combustible, los peajes, los salarios y otros componentes de la operación. En particular, el gremio menciona incrementos de alrededor de 25% en el diésel, 40% en peajes y 79% en salarios más auxilio de transporte.

Para los transportadores, la preocupación aumenta debido a las dificultades que persisten en la infraestructura y operación logística de Buenaventura. Los accesos al puerto han registrado problemas de congestión, mientras que las terminales y patios externos han enfrentado episodios de saturación de contenedores vacíos, situaciones que pueden prolongar durante horas o incluso días la permanencia de los vehículos y reducir su capacidad para realizar nuevos viajes.

Colfecar cuestionó que los costos derivados de estas deficiencias terminen trasladándose al transporte y a los generadores de carga. El gremio considera que el distrito debería priorizar soluciones estructurales para mejorar la movilidad y la eficiencia de la cadena logística, entre ellas el fortalecimiento de la infraestructura vial, la ampliación de la capacidad portuaria y el mejoramiento de las condiciones de operación.

Otro de los puntos de discusión es el destino de los recursos que se recauden mediante la nueva tarifa. Los transportadores solicitaron conocer el estudio técnico, financiero y de movilidad que sustenta el decreto, así como las obras que serían financiadas, el monto esperado de recaudo, los responsables de ejecutarlas y los cronogramas previstos. El objetivo, según el sector, es determinar qué mejoras concretas recibirá la infraestructura de Buenaventura a cambio del nuevo cobro.

Por su parte, Defencarga señaló que la medida no habría sido socializada previamente con los actores de la cadena logística. El gremio calcula que el nuevo cobro podría representar un impacto cercano a $7.000 millones mensuales para el sector, al considerar el volumen de carga movilizado hacia y desde las terminales portuarias.

El debate ocurre mientras el Gobierno nacional desarrolla diferentes proyectos para mejorar la infraestructura de acceso a Buenaventura. Entre ellos se encuentra la vía alterna interna, que contempla 12 kilómetros de doble calzada, un patio de aproximadamente 10 hectáreas para cerca de 350 vehículos de carga y una zona de servicio. El corredor Buga-Loboguerrero-Buenaventura moviliza cerca del 42% del comercio internacional de Colombia, por lo que sus condiciones de operación tienen un impacto directo sobre la competitividad del país.

La situación también pone nuevamente en discusión la necesidad de resolver los problemas estructurales de la infraestructura portuaria. A comienzos de 2026, el Gobierno tuvo que implementar un plan de choque para atender la congestión de contenedores y reducir los tiempos de operación, con medidas para mejorar el funcionamiento de terminales y patios y garantizar su operación continua.

Con el nuevo cobro, Buenaventura enfrenta el reto de equilibrar la necesidad de generar recursos para atender sus necesidades de infraestructura con la competitividad de uno de los principales corredores logísticos del país. Para los transportadores, cualquier incremento de costos debería estar acompañado de mejoras verificables en las vías, los accesos y la operación portuaria, especialmente mientras continúan pendientes proyectos estratégicos para fortalecer la conexión de Buenaventura con el resto de Colombia.

Renovables ya abastecen a 11 millones de colombianos

Las energías renovables ya cuentan con capacidad suficiente para atender el consumo eléctrico de alrededor de 11 millones de personas en Colombia, una cifra superior a la población de Bogotá. El dato fue entregado por Alexandra Hernández, presidenta de SER Colombia, quien destacó el crecimiento de la generación solar y eólica y el aumento de las inversiones destinadas a ampliar esta infraestructura energética.

Actualmente, Colombia cuenta con cerca de 4.500 MW de capacidad renovable en operación o en pruebas, incluyendo proyectos de mediana y gran escala, autogeneración y generación distribuida. Esta capacidad representa aproximadamente el 15% de la capacidad total de generación eléctrica del país y permite cubrir cerca del 8% de la demanda diaria de electricidad.

La mayor parte de esta capacidad corresponde a proyectos solares. De los 4.500 MW registrados, alrededor de 4.400 MW provienen de generación fotovoltaica, mientras que los proyectos eólicos que se encuentran en pruebas suman entre 30 MW y 40 MW. A esto se agrega un proyecto de biomasa de aproximadamente 50 MW ubicado en los Llanos Orientales.

El crecimiento de las energías renovables también se refleja en las inversiones. Según SER Colombia, el sector acumula cerca de US$3.500 millones en inversiones, mientras que se proyectan otros US$1.700 millones entre 2027 y 2029 para continuar desarrollando proyectos de generación limpia. Estas inversiones permitirían ampliar la capacidad disponible y aumentar la participación de las fuentes renovables dentro de la matriz eléctrica.

Además, existen planes para incorporar más de 5.000 MW adicionales en proyectos que ya han avanzado en sus principales trámites y se encuentran en proceso de cierre financiero. La mayoría corresponde nuevamente a iniciativas solares, aunque la generación eólica también mantiene un espacio relevante dentro de la cartera de proyectos en desarrollo.

Uno de los principales focos para la expansión eólica es La Guajira, región que concentra un importante potencial para este tipo de generación. SER Colombia considera que los proyectos podrían convertirse en una realidad durante los próximos cuatro años, aunque advierte que será necesario mantener el acompañamiento institucional y garantizar el cumplimiento de los acuerdos establecidos con las comunidades para evitar nuevos retrasos.

El avance de la generación renovable ocurre además en un contexto en el que Colombia busca fortalecer la confiabilidad de su sistema eléctrico y diversificar las fuentes de suministro. En julio de 2026, el Ministerio de Minas y Energía informó que la capacidad instalada de fuentes solares y eólicas había alcanzado 4.626,73 MW, equivalentes al 19,23% de la capacidad instalada del país.

La expansión de estas tecnologías también está acompañada por medidas para acelerar la entrada de nuevos proyectos al sistema. La UPME estableció en mayo un procedimiento especial para asignar capacidad de transporte a iniciativas de generación que ya cuentan con obligaciones energéticas y licencias ambientales cumplidas, con el objetivo de facilitar su conexión al Sistema Interconectado Nacional.

Con este crecimiento, las energías renovables avanzan hacia un papel cada vez más relevante dentro de la infraestructura eléctrica colombiana. La combinación de nueva capacidad solar, desarrollo eólico, generación distribuida e inversiones privadas apunta a ampliar la oferta energética del país y reducir la dependencia de fuentes convencionales, mientras se fortalecen las condiciones para atender el crecimiento futuro de la demanda.

Gobierno flexibiliza suministro para plantas térmicas ante El Niño

El Gobierno de Colombia expidió el Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026, con el que busca fortalecer la operación de las plantas de generación térmica ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño 2026-2027. La medida permitirá diversificar el abastecimiento de combustibles líquidos para estas centrales y reducir el riesgo de interrupciones que puedan afectar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional.

La norma hace parte del Plan Energía YA, estrategia mediante la cual el Ministerio de Minas y Energía adelanta acciones preventivas para garantizar el suministro de energía. Según el Gobierno, el fenómeno de El Niño alcanzaría su mayor intensidad hacia finales de 2026 y podría extenderse durante 2027, por lo que se busca fortalecer desde ahora las fuentes de generación que puedan respaldar la demanda.

Uno de los principales cambios consiste en que las plantas térmicas podrán abastecerse de diferentes agentes proveedores, y no únicamente de un operador, cuando se presenten circunstancias de fuerza mayor, caso fortuito o hechos de terceros previamente justificados. De esta manera, una eventual dificultad logística o interrupción en el suministro de un proveedor no tendría que traducirse directamente en una reducción de la capacidad de generación.

Para implementar este mecanismo, el Sistema de Información de Combustibles Líquidos (Sicom) podrá habilitar a distintos agentes para suministrar combustible a las plantas térmicas. El sistema mantendrá mecanismos de control y trazabilidad sobre las operaciones, con el objetivo de ampliar las alternativas de abastecimiento sin perder seguimiento sobre el movimiento y disponibilidad de los combustibles.

El fortalecimiento de estas centrales cobra relevancia porque Colombia depende en buena medida de la generación hidroeléctrica. Durante periodos de bajas lluvias y reducción de los niveles de los embalses, la producción hidráulica puede disminuir, aumentando la necesidad de recurrir a las plantas térmicas para cubrir la demanda del sistema. Estas instalaciones pueden operar con gas, diésel y otros combustibles, funcionando como respaldo durante condiciones de menor disponibilidad hídrica.

La nueva disposición también busca reducir la exposición del sistema eléctrico a problemas en la cadena logística de combustibles. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, contar con diferentes alternativas de suministro permitirá responder con mayor rapidez ante contingencias y mantener disponibles las unidades térmicas cuando sean requeridas para atender la demanda.

La medida se suma a otras acciones contempladas en el Plan Energía YA, entre ellas una inversión de $1,9 billones para proteger el servicio de energía, iniciativas destinadas a asegurar el abastecimiento de gas y medidas para facilitar proyectos de generación y transmisión. El Gobierno también mantiene un esquema de seguimiento mediante un comité de abastecimiento de combustibles y mesas técnicas semanales.

En paralelo, la CREG ya había adoptado medidas transitorias para asegurar el abastecimiento de energía eléctrica durante el fenómeno de El Niño 2026-2027. La Resolución 101 127 de 2026 estableció disposiciones aplicables al Centro Nacional de Despacho, comercializadores, generadores y demás participantes del mercado eléctrico.

Con el Decreto 1491, el Gobierno busca que la infraestructura térmica disponible pueda cumplir su función de respaldo sin quedar limitada por eventuales problemas de suministro de combustibles. La estrategia apunta así a reducir los riesgos de desabastecimiento eléctrico y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema colombiano frente a un escenario climático que podría disminuir la generación hidráulica.

Fondo Milagro inicia operación con $1 billón

El Fondo Milagro inició formalmente operaciones en Colombia con recursos iniciales por $1 billón, destinados a financiar la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El Gobierno señaló que este mecanismo administrará recursos públicos y privados para atender la recuperación de viviendas, colegios, hospitales, vías, acueductos y demás infraestructura afectada por el sismo.

El fondo estará bajo la gerencia de Jaime Uribe, mientras que su Junta Directiva quedó integrada por cinco representantes de distintos sectores empresariales e institucionales. La conforman Liliana Restrepo, fundadora de Frisby; Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros; César Caicedo, presidente de Colombina; Arturo Calle, empresario del sector de la confección; y Carlos Ríos, secretario general de la Presidencia de la República.

De acuerdo con el Gobierno, la estructura busca establecer un mecanismo centralizado para administrar los recursos destinados a la reconstrucción y garantizar su trazabilidad. El presidente Abelardo de la Espriella indicó que la instrucción para el fondo será priorizar que los recursos lleguen directamente a las zonas y proyectos que requieren atención después del desastre.

Los primeros $1 billón comenzarán a estar disponibles desde este miércoles 7 de octubre. Sin embargo, esta cifra podría aumentar en los próximos meses, debido a que el Gobierno proyecta incorporar $2,7 billones adicionales en noviembre, con lo que los recursos destinados al fondo podrían acercarse a los $4 billones.

Los recursos adicionales hacen parte de un proyecto presentado por los ministerios de Hacienda y Minas y Energía para modificar el Presupuesto General de la Nación de 2026. La iniciativa contempla incorporar $2,708 billones para el Fondo Milagro y, paralelamente, trasladar $1,2 billones para atender la situación financiera del mercado eléctrico colombiano.

El Gobierno busca que la reconstrucción abarque diferentes tipos de infraestructura afectada por el terremoto. Según los reportes oficiales citados por Presidencia, el sismo dejó 243.409 viviendas afectadas, además de daños en 4.313 centros educativos, 402 centros de salud, 119 puentes vehiculares y 182 acueductos. La magnitud de los daños plantea un proceso de recuperación que requerirá inversiones durante los próximos meses.

Además de atender las obras directamente afectadas, el fondo tendrá como objetivo canalizar donaciones, créditos y aportes públicos destinados a la recuperación. La estrategia contempla concentrar estos recursos en un mismo instrumento para facilitar su seguimiento y acelerar las intervenciones de rehabilitación, asistencia humanitaria e infraestructura en las regiones damnificadas.

La creación del Fondo Milagro se conecta también con la estrategia del Gobierno para atraer recursos privados hacia la reconstrucción y el desarrollo de proyectos. En septiembre, el Ejecutivo anunció la realización de la Milagro Week en Nueva York, prevista para noviembre, donde presentará ante inversionistas, fondos, empresas y entidades financieras internacionales un portafolio de proyectos valorado en $75 billones.

Con la entrada en operación del fondo y la disponibilidad de los primeros recursos, el siguiente desafío será convertir la asignación presupuestal en obras concretas de reconstrucción. La ejecución de viviendas, vías, colegios, hospitales, acueductos y demás infraestructura determinará el alcance de esta nueva estructura creada para responder a los daños ocasionados por el terremoto.

Unergy proyecta más de 200 minigranjas solares para 2028

Unergy proyecta ampliar de manera significativa su presencia en el mercado colombiano de generación distribuida y alcanzar más de 200 minigranjas solares para 2028, frente a los más de 50 proyectos que actualmente tiene en operación. La compañía estima que para desarrollar este portafolio necesitará inversiones acumuladas cercanas a US$200 millones, recursos que espera obtener mediante nuevos inversionistas.

El plan contempla superar las 100 minigranjas durante 2027 y duplicar nuevamente esa cifra al año siguiente. Eduardo Ospina, cofundador y CEO de Unergy, explicó que cada proyecto requiere una inversión aproximada de US$1 millón, por lo que la expansión hacia más de 200 activos demandaría un monto superior a US$200 millones. Actualmente, la compañía cuenta con inversionistas que mantienen compromisos por más de US$100 millones y espera ampliar ese respaldo financiero.

Unergy cuenta actualmente con más de 50 proyectos de generación distribuida, que representan alrededor de 65 MWp y algo más de 50 MW nominales. Sus minigranjas están ubicadas en diferentes regiones del país, entre ellas La Guajira, Cesar, Bolívar, Sucre, Santander, Norte de Santander, Cundinamarca y Boyacá, lo que permite distribuir la generación cerca de distintos centros de consumo.

El modelo de generación distribuida busca precisamente acercar las plantas de producción eléctrica a los usuarios y reducir la dependencia de grandes proyectos centralizados y de extensas redes de transmisión. Unergy ha señalado que esta característica puede contribuir a disminuir las presiones sobre la infraestructura eléctrica, especialmente en un contexto de crecimiento de las energías renovables en Colombia.

Como parte de su expansión, la empresa también contempla incorporar sistemas de almacenamiento de energía en algunas de las nuevas minigranjas que se desarrollen hasta 2028. La incorporación de baterías permitiría gestionar mejor la energía generada durante las horas de mayor radiación solar y responder a las necesidades de la demanda en otros momentos del día.

La estrategia mantiene a las minigranjas como el principal foco de crecimiento de Unergy. La compañía considera que este segmento presenta una rápida expansión por la posibilidad de desarrollar proyectos de menor escala y distribuirlos en diferentes zonas del territorio nacional, en lugar de concentrar la nueva capacidad exclusivamente en grandes parques solares.

El crecimiento previsto se suma a la expansión que ya ha experimentado este modelo en Colombia. A finales de 2025, Unergy había anunciado una ronda de inversión de US$4 millones y compromisos de financiación por US$80 millones para nuevas minigranjas, con un objetivo inicial de construir 80 proyectos y ampliar su capacidad instalada en los siguientes años.

La empresa también sostiene que sus activos ya tienen un impacto medible sobre el sistema eléctrico. Entre diciembre de 2023 y enero de 2026, los 50 generadores solares coordinados por Unergy aportaron 65.916 MWh al Sistema Interconectado Nacional, producción equivalente al consumo anual promedio de más de 35.000 hogares colombianos, según registros de XM citados por Valora Analitik.

Con la meta de superar las 200 minigranjas, Unergy busca consolidar un modelo de generación solar descentralizada que combine nuevas inversiones, almacenamiento y proyectos ubicados cerca de los centros de consumo. El plan posicionaría a la compañía como uno de los actores que apuesta por ampliar la generación renovable de pequeña escala en Colombia y por diversificar la infraestructura necesaria para acompañar la transición energética.

EE. UU. aumenta exportaciones solares a Cuba

Estados Unidos incrementó con fuerza sus exportaciones de células y módulos solares hacia Cuba, en medio de la profunda crisis energética que atraviesa la isla y de los frecuentes apagones que afectan a hogares y actividades económicas. Entre enero y julio de 2026, los envíos estadounidenses alcanzaron US$6,3 millones, un aumento de 1.070% frente a los US$538.000 registrados durante todo 2025.

El crecimiento de estos envíos resulta especialmente significativo debido a las restricciones comerciales que mantienen ambos países. Aunque China continúa siendo el principal proveedor de equipos solares para Cuba, los puertos estadounidenses de Florida, Texas y Luisiana están adquiriendo un papel creciente como puntos de entrada de tecnología destinada al mercado cubano.

El aumento de la demanda está relacionado con la necesidad de contar con fuentes alternativas de electricidad frente a la escasez de combustibles y las fallas del sistema eléctrico nacional. En 2026, Cuba ha registrado siete apagones nacionales, mientras que amplias zonas de la isla pueden permanecer durante varias horas al día sin suministro eléctrico. Esta situación ha llevado a empresas y particulares a instalar paneles solares acompañados de sistemas de almacenamiento para mantener operaciones básicas durante los cortes.

Un ejemplo es La Campana, un centro de eventos ubicado en La Habana que logró mantener sus instalaciones operativas durante uno de los apagones gracias a paneles solares y baterías de respaldo. El establecimiento invirtió alrededor de US$10.000 en un sistema de generación y almacenamiento que actualmente le permite funcionar en gran medida con electricidad autogenerada.

Mientras tanto, las importaciones provenientes de China han mostrado un comportamiento diferente. Hasta finales de julio, Cuba había recibido desde ese país equipos solares por US$19,5 millones, pero la cifra representó una caída de 83% frente al total de 2025. En septiembre, además, China realizó una donación de 5.000 sistemas solares para contribuir a enfrentar la crisis energética.

La expansión de la energía solar también responde a medidas adoptadas por el Gobierno cubano. En agosto de 2026 entraron en vigor disposiciones que eliminan el impuesto aduanero para la importación de sistemas solares fotovoltaicos, sus partes y componentes fundamentales. Las medidas también incluyen incentivos para otras tecnologías renovables y para inversiones destinadas a centros de servicios a la población.

Cuba ha acelerado además la incorporación de parques solares a su sistema eléctrico. De acuerdo con Bloomberg, la isla cuenta con 144 parques solares con una capacidad conjunta de 1.418 MW, equivalente a aproximadamente una quinta parte de su capacidad energética. Sin embargo, especialistas advierten que el país todavía enfrenta limitaciones para aprovechar plenamente esta generación debido a la falta de almacenamiento a escala industrial y a una integración insuficiente de los parques con la red.

El desafío es especialmente relevante porque la generación solar no puede sustituir por sí sola a las centrales capaces de entregar electricidad de manera continua. La falta de baterías de gran escala limita la posibilidad de utilizar durante la noche la energía generada durante el día, mientras que las deficiencias de la red dificultan aprovechar de manera eficiente la capacidad instalada.

Con este escenario, el crecimiento de las importaciones solares desde Estados Unidos refleja una transformación en el mercado energético cubano. Aunque China mantiene el liderazgo como proveedor, los equipos que ingresan mediante canales comerciales estadounidenses se han convertido en una alternativa para hogares y empresas que buscan reducir su dependencia de una red eléctrica sometida a fuertes restricciones de generación y suministro.

Rockwell amplía servicios de ciberseguridad industrial SecureOT

Rockwell Automation amplió su portafolio de soluciones de ciberseguridad industrial SecureOT con nuevos servicios gestionados para firewalls Fortinet y para infraestructura tecnológica que ya pertenece a sus clientes. La iniciativa busca ofrecer a los fabricantes mayor flexibilidad para proteger sus entornos de tecnología operacional (OT) sin necesidad de reemplazar las inversiones realizadas en hardware y sistemas existentes.

La ampliación responde al crecimiento de las ciberamenazas dirigidas a las operaciones industriales y a la dificultad que enfrentan las empresas para encontrar profesionales especializados en seguridad OT. Rockwell señaló que, en su investigación más reciente, la ciberseguridad se ubicó entre los principales riesgos empresariales externos para los fabricantes, en un escenario marcado por una mayor interconexión entre los entornos de tecnologías de información (IT) y tecnología operacional (OT).

Uno de los nuevos servicios corresponde a la gestión de firewalls FortiGate de Fortinet, que amplía las opciones de hardware compatibles con SecureOT. Bajo este esquema, Rockwell puede encargarse del monitoreo de los dispositivos, gestión de alarmas, modificación de reglas, aplicación de parches y actualización del firmware, con soporte continuo para las operaciones industriales.

Los firewalls FortiGate incorporan capacidades de seguridad para entornos OT y pueden desplegarse en diferentes instalaciones industriales. La integración con los servicios gestionados de Rockwell busca simplificar la administración de estos dispositivos mediante un único equipo responsable de su diagnóstico, mantenimiento y operación, reduciendo la carga que recae sobre los equipos internos de tecnología y ciberseguridad.

La segunda incorporación corresponde a los servicios gestionados de infraestructura, una solución orientada a redes industriales y sistemas de cómputo. El servicio combina monitoreo seguro y soporte global las 24 horas con la gestión del ciclo de vida del hardware, con el objetivo de mejorar la disponibilidad de las instalaciones, mantener la continuidad operacional y reducir riesgos de ciberseguridad.

Una de las principales características de esta oferta es que permite gestionar infraestructura que los fabricantes ya tienen instalada. Esto incluye servidores, plataformas de virtualización, switches, firewalls y sistemas de respaldo de distintos proveedores. De esta manera, las empresas pueden acceder a la experiencia de Rockwell sin tener que sustituir necesariamente sus equipos actuales.

La solución también contempla la administración de arquitecturas industriales defendibles, incluidos centros de datos industriales, dispositivos VersaVirtual, firewalls y switches de red. La compañía plantea que este modelo puede ayudar a las organizaciones a liberar recursos internos para concentrarlos en otras iniciativas tecnológicas y productivas, mientras un equipo especializado se ocupa del mantenimiento de la infraestructura.

Los nuevos servicios forman parte de la suite SecureOT, que integra herramientas de ciberseguridad específicas para entornos industriales con servicios profesionales y administrados. La plataforma busca proporcionar visibilidad sobre los activos OT, priorizar riesgos y gestionar vulnerabilidades, independientemente del proveedor de los sistemas utilizados por cada fabricante.

Rockwell señaló que tanto los servicios gestionados de firewalls con Fortinet como los servicios gestionados de infraestructura ya están disponibles dentro de SecureOT. Con esta ampliación, la compañía busca fortalecer la protección de operaciones industriales críticas y ofrecer a los fabricantes una alternativa para avanzar en ciberseguridad aprovechando la infraestructura tecnológica que ya tienen instalada.

Silver Dollar completa 3.633 metros de perforación en La Joya

Silver Dollar Resources concluyó un programa de 3.633 metros de perforación diamantina en su proyecto de plata, cobre y oro La Joya, ubicado en Durango, México. La campaña tuvo como objetivo evaluar cinco blancos de exploración ubicados fuera de las áreas históricas de recursos y avanzar en la identificación de mineralización de mayor profundidad dentro del complejo.

Los trabajos comprendieron 13 sondajes ejecutados en la zona Noria del complejo mineralizado La Joya, que tiene una extensión aproximada de 2 por 3 kilómetros. La compañía informó que actualmente desarrolla el registro y muestreo de los testigos obtenidos, mientras espera los resultados de los análisis de laboratorio para determinar el alcance de la mineralización interceptada.

Uno de los principales sectores evaluados fue Road Zone, donde la perforación buscó comprobar la continuidad de mineralización aurífera previamente identificada. Entre los antecedentes utilizados para orientar la campaña se encuentra una intersección histórica de 19,2 gramos por tonelada de oro en tres metros a una profundidad de 126 metros.

La campaña también exploró North Side, ubicado aproximadamente 250 metros por debajo de Road Zone. Este objetivo busca identificar mineralización de plata, cobre y oro de tipo reemplazo de carbonatos, similar a la observada en el yacimiento San Martín. Un sondaje histórico había registrado 694 gramos por tonelada de plata equivalente en 8,6 metros a 401 metros de profundidad, convirtiendo a esta zona en uno de los blancos de mayor interés para la exploración profunda.

Otro de los objetivos correspondió a Central Dyke, estructura que presenta una longitud aproximada de 770 metros. Los trabajos de muestreo realizados anteriormente habían identificado valores elevados de plata equivalente, con 134 de 170 muestras superando los 100 gramos por tonelada de AgEq y un resultado máximo de 3.823 gramos por tonelada de AgEq. Estos antecedentes fueron utilizados para orientar la exploración de continuidad de la estructura.

La empresa también perforó El Brazo, un sistema mineralizado ubicado aproximadamente un kilómetro al oeste de la Tendencia Mineralizada Principal. El objetivo presenta características compatibles con un modelo de depósito de reemplazo de carbonatos y anteriormente había entregado intersecciones de alta ley de plata equivalente, respaldando la estrategia de Silver Dollar de buscar mineralización de mayor ley en profundidad.

El quinto sector correspondió a West Silica, donde cuatro perforaciones cortas evaluaron un sistema de vetas epitermales de cuarzo-carbonato. La compañía busca determinar si esta estructura, identificada mediante trabajos geológicos de superficie, presenta continuidad bajo tierra y puede contribuir a ampliar el potencial mineralizado del proyecto.

La campaña forma parte de la estrategia de Silver Dollar para reevaluar el potencial de La Joya hacia una mineralización subterránea de mayor ley, complementando los recursos históricos del proyecto. La compañía ha utilizado como referencia el modelo del cercano yacimiento San Martín, debido a similitudes geológicas y a la presencia de mineralización de plata, cobre y oro asociada a intrusivos.

Los resultados de laboratorio de los 13 sondajes aún están pendientes y serán publicados una vez que finalicen el análisis y la interpretación técnica. Silver Dollar señaló que cuenta con financiamiento para continuar sus actividades y prevé reanudar la perforación en enero de 2027, por lo que los resultados de esta campaña serán utilizados para definir los siguientes objetivos de exploración en La Joya.

El proyecto comprende 15 concesiones mineras que abarcan 4.646 hectáreas y se encuentra aproximadamente 75 kilómetros al sureste de la ciudad de Durango, dentro del Cinturón de Plata Mexicano. La propiedad es 100% de Silver Dollar Resources y está rodeada por operaciones mineras históricas y activas, lo que refuerza su posición dentro de uno de los principales distritos argentíferos de México.

Starcore identifica cuatro objetivos de exploración en San Martín

Starcore International Mines identificó cuatro objetivos prioritarios de exploración geofísica en su mina San Martín, ubicada en Querétaro, México. Los resultados iniciales de su programa 2026 permitirán orientar nuevas campañas de perforación y evaluar posibles extensiones del sistema mineralizado de oro y plata que actualmente explota la compañía.

El programa combinó un estudio electromagnético aéreo MobileMT y levantamientos magnéticos realizados por Expert Geophysics con estudios terrestres de polarización inducida y resistividad a cargo de GEOTEM. La compañía también incorporó datos históricos de magnetometría e IP, con el objetivo de mejorar la interpretación de las estructuras geológicas que controlan la mineralización en San Martín.

Como resultado, Starcore definió las Anomalías I, II, III y IV como áreas prioritarias. Las anomalías I y IV fueron seleccionadas como objetivos de perforación de corto plazo, mientras que las otras dos requerirán estudios adicionales antes de determinar si existen condiciones suficientes para realizar sondajes.

La Anomalía I es actualmente el objetivo más avanzado y se encuentra cerca de la infraestructura y los caminos de acceso de la mina. La interpretación geofísica apunta a una posible extensión de entre 300 y 500 metros de los cuerpos mineralizados conocidos. Starcore propuso inicialmente ocho perforaciones diamantinas con una longitud acumulada aproximada de 4.200 metros, aunque las ubicaciones definitivas serán ajustadas a medida que avance el modelo geológico y estructural.

Por su parte, la Anomalía IV presenta una extensión aproximada de 600 metros en el sector sur de las concesiones mineras, entre las áreas San José I y Santa Elena. Debido a su cercanía con la infraestructura existente y a su posible relación con estructuras mineralizadas conocidas, la empresa la considera otro objetivo de corto plazo y contempla ejecutar 2.500 metros de perforación durante lo que resta de 2026.

La Anomalía II representa un objetivo de mayor escala, con una extensión aproximada de 2 kilómetros y presencia en diferentes conjuntos de información geofísica. Sin embargo, la complejidad estructural y las fallas regionales dificultan su interpretación. Por ello, Starcore realizará procesamiento geofísico adicional y un modelamiento tridimensional antes de definir posibles blancos de perforación.

En tanto, la Anomalía III se encuentra aproximadamente 3,6 kilómetros al norte del sistema mineralizado conocido. El objetivo presenta un núcleo de alta resistividad de unos 700 metros de ancho por 1.000 metros de largo. La respuesta geofísica tiene características comparables a sectores asociados al sistema de San Martín, aunque la compañía advierte que una anomalía de alta resistividad por sí sola no demuestra la presencia de mineralización.

Starcore también trabaja en la actualización del modelo geológico y estructural 3D del yacimiento. El objetivo es comprender mejor cómo las fallas posteriores a la mineralización desplazaron los cuerpos conocidos y determinar si las nuevas anomalías corresponden a extensiones de estructuras mineralizadas, repeticiones estructurales, posibles conductos de alimentación o características geológicas independientes.

Las perforaciones de evaluación de las Anomalías I y IV están previstas para comenzar a mediados de octubre de 2026. Mientras tanto, las anomalías II y III continuarán bajo evaluación mediante estudios geológicos y geofísicos, antes de definir eventuales programas de perforación.

La mina San Martín es el principal activo productor de Starcore y opera en Querétaro desde 1993. La propiedad comprende ocho concesiones mineras que abarcan 13.077 hectáreas y cuenta con una capacidad de procesamiento de hasta 1.100 toneladas por día. La compañía busca utilizar los nuevos resultados geofísicos para ampliar el conocimiento del sistema mineralizado tanto alrededor de la operación actual como bajo las zonas cubiertas por roca volcánica.

BRS Resources acelera exploración en SilverGold Mountain

BRS Resources incorporó una perforadora de núcleos de diamante portátil a su programa de exploración en el proyecto SilverGold Mountain, ubicado en el histórico distrito aurífero de Mulatos, en Sonora, México. La compañía busca acelerar la evaluación de los objetivos mineralizados identificados en superficie y avanzar en la elaboración de su informe técnico conforme a estándares internacionales.

El equipo utilizado corresponde a un sistema portátil de perforación de diamante Shaw, diseñado para operar en terrenos escarpados y zonas de difícil acceso donde no pueden ingresar las plataformas tradicionales montadas sobre camiones. Esta característica permitirá a BRS explorar distintos sectores del proyecto sin necesidad de construir grandes plataformas de perforación, reduciendo tanto las dificultades logísticas como la intervención sobre el terreno.

La perforadora permite extraer testigos de roca de 37 milímetros de diámetro desde profundidades de hasta 20 metros. A diferencia del muestreo superficial convencional, los testigos proporcionan un registro continuo e intacto de las condiciones geológicas bajo la superficie, lo que permitirá comparar la mineralización encontrada en superficie con la que pueda existir a profundidad.

BRS estableció como objetivo completar al menos tres perforaciones por día y alcanzar un mínimo de 30 perforaciones durante octubre. La compañía espera utilizar los resultados para definir con mayor precisión la continuidad de la mineralización y avanzar en la preparación de su documentación técnica.

El programa se desarrolla después de resultados positivos obtenidos mediante muestreos de roca realizados en el proyecto. Las muestras reportaron valores consistentes superiores a 0,95 gramos por tonelada de oro y 50 gramos por tonelada de plata, mientras que los mejores resultados alcanzaron hasta 2,06 g/t de oro y 76,3 g/t de plata. También se identificaron leyes de cobre de hasta 1,20%.

Los nuevos trabajos buscan determinar si estos valores observados en superficie tienen continuidad en profundidad. Para seleccionar los puntos de perforación, BRS integró los resultados de los muestreos geológicos con información obtenida mediante levantamientos UAV-LIDAR, lo que permite identificar estructuras y características del terreno para orientar las labores de exploración.

SilverGold Mountain se encuentra dentro del cinturón aurífero de Mulatos, una zona con actividad minera consolidada en el estado de Sonora. El proyecto se ubica próximo a operaciones de relevancia como la mina Mulatos de Alamos Gold y La India de Agnico Eagle, lo que posiciona la propiedad dentro de un distrito con infraestructura y antecedentes de mineralización de oro y otros metales.

La perforación portátil forma parte de una campaña de exploración que BRS ha venido ampliando durante 2026. En agosto, la compañía movilizó un equipo técnico para realizar trabajos de mapeo estructural y muestreo adicionales, mientras que en septiembre inició un programa de zanjas y muestreo de roca en el objetivo Guadalupana para exponer zonas de roca fresca y evaluar la mineralización primaria.

Con esta nueva etapa, BRS Resources busca acelerar la definición del potencial de SilverGold Mountain mediante una combinación de perforación, muestreo, geofísica y modelamiento geológico. Los resultados que se obtengan permitirán determinar la continuidad de los sistemas de oro, plata y cobre identificados hasta ahora y definir los siguientes pasos para el desarrollo del proyecto en Sonora.