Starcore identifica cuatro objetivos de exploración en San Martín

Starcore International Mines identificó cuatro objetivos prioritarios de exploración geofísica en su mina San Martín, ubicada en Querétaro, México. Los resultados iniciales de su programa 2026 permitirán orientar nuevas campañas de perforación y evaluar posibles extensiones del sistema mineralizado de oro y plata que actualmente explota la compañía.

El programa combinó un estudio electromagnético aéreo MobileMT y levantamientos magnéticos realizados por Expert Geophysics con estudios terrestres de polarización inducida y resistividad a cargo de GEOTEM. La compañía también incorporó datos históricos de magnetometría e IP, con el objetivo de mejorar la interpretación de las estructuras geológicas que controlan la mineralización en San Martín.

Como resultado, Starcore definió las Anomalías I, II, III y IV como áreas prioritarias. Las anomalías I y IV fueron seleccionadas como objetivos de perforación de corto plazo, mientras que las otras dos requerirán estudios adicionales antes de determinar si existen condiciones suficientes para realizar sondajes.

La Anomalía I es actualmente el objetivo más avanzado y se encuentra cerca de la infraestructura y los caminos de acceso de la mina. La interpretación geofísica apunta a una posible extensión de entre 300 y 500 metros de los cuerpos mineralizados conocidos. Starcore propuso inicialmente ocho perforaciones diamantinas con una longitud acumulada aproximada de 4.200 metros, aunque las ubicaciones definitivas serán ajustadas a medida que avance el modelo geológico y estructural.

Por su parte, la Anomalía IV presenta una extensión aproximada de 600 metros en el sector sur de las concesiones mineras, entre las áreas San José I y Santa Elena. Debido a su cercanía con la infraestructura existente y a su posible relación con estructuras mineralizadas conocidas, la empresa la considera otro objetivo de corto plazo y contempla ejecutar 2.500 metros de perforación durante lo que resta de 2026.

La Anomalía II representa un objetivo de mayor escala, con una extensión aproximada de 2 kilómetros y presencia en diferentes conjuntos de información geofísica. Sin embargo, la complejidad estructural y las fallas regionales dificultan su interpretación. Por ello, Starcore realizará procesamiento geofísico adicional y un modelamiento tridimensional antes de definir posibles blancos de perforación.

En tanto, la Anomalía III se encuentra aproximadamente 3,6 kilómetros al norte del sistema mineralizado conocido. El objetivo presenta un núcleo de alta resistividad de unos 700 metros de ancho por 1.000 metros de largo. La respuesta geofísica tiene características comparables a sectores asociados al sistema de San Martín, aunque la compañía advierte que una anomalía de alta resistividad por sí sola no demuestra la presencia de mineralización.

Starcore también trabaja en la actualización del modelo geológico y estructural 3D del yacimiento. El objetivo es comprender mejor cómo las fallas posteriores a la mineralización desplazaron los cuerpos conocidos y determinar si las nuevas anomalías corresponden a extensiones de estructuras mineralizadas, repeticiones estructurales, posibles conductos de alimentación o características geológicas independientes.

Las perforaciones de evaluación de las Anomalías I y IV están previstas para comenzar a mediados de octubre de 2026. Mientras tanto, las anomalías II y III continuarán bajo evaluación mediante estudios geológicos y geofísicos, antes de definir eventuales programas de perforación.

La mina San Martín es el principal activo productor de Starcore y opera en Querétaro desde 1993. La propiedad comprende ocho concesiones mineras que abarcan 13.077 hectáreas y cuenta con una capacidad de procesamiento de hasta 1.100 toneladas por día. La compañía busca utilizar los nuevos resultados geofísicos para ampliar el conocimiento del sistema mineralizado tanto alrededor de la operación actual como bajo las zonas cubiertas por roca volcánica.

También podría interesarte: