La Alcaldía de Buenaventura estableció un nuevo cobro para los vehículos de transporte de carga que ingresen o salgan de las terminales portuarias del distrito. La medida quedó definida mediante el Decreto Distrital 0338 de 2026, que fija una tarifa de $4.235 por cada tonelada de carga transportada hacia o desde los puertos. La decisión generó rechazo entre los gremios del transporte, que advierten sobre un posible incremento de los costos logísticos.
El nuevo cobro se suma a una estructura de costos que, según los transportadores, ya enfrenta fuertes incrementos. Colfecar señaló que durante los últimos años han aumentado gastos asociados al combustible, los peajes, los salarios y otros componentes de la operación. En particular, el gremio menciona incrementos de alrededor de 25% en el diésel, 40% en peajes y 79% en salarios más auxilio de transporte.
Para los transportadores, la preocupación aumenta debido a las dificultades que persisten en la infraestructura y operación logística de Buenaventura. Los accesos al puerto han registrado problemas de congestión, mientras que las terminales y patios externos han enfrentado episodios de saturación de contenedores vacíos, situaciones que pueden prolongar durante horas o incluso días la permanencia de los vehículos y reducir su capacidad para realizar nuevos viajes.
Colfecar cuestionó que los costos derivados de estas deficiencias terminen trasladándose al transporte y a los generadores de carga. El gremio considera que el distrito debería priorizar soluciones estructurales para mejorar la movilidad y la eficiencia de la cadena logística, entre ellas el fortalecimiento de la infraestructura vial, la ampliación de la capacidad portuaria y el mejoramiento de las condiciones de operación.
Otro de los puntos de discusión es el destino de los recursos que se recauden mediante la nueva tarifa. Los transportadores solicitaron conocer el estudio técnico, financiero y de movilidad que sustenta el decreto, así como las obras que serían financiadas, el monto esperado de recaudo, los responsables de ejecutarlas y los cronogramas previstos. El objetivo, según el sector, es determinar qué mejoras concretas recibirá la infraestructura de Buenaventura a cambio del nuevo cobro.
Por su parte, Defencarga señaló que la medida no habría sido socializada previamente con los actores de la cadena logística. El gremio calcula que el nuevo cobro podría representar un impacto cercano a $7.000 millones mensuales para el sector, al considerar el volumen de carga movilizado hacia y desde las terminales portuarias.
El debate ocurre mientras el Gobierno nacional desarrolla diferentes proyectos para mejorar la infraestructura de acceso a Buenaventura. Entre ellos se encuentra la vía alterna interna, que contempla 12 kilómetros de doble calzada, un patio de aproximadamente 10 hectáreas para cerca de 350 vehículos de carga y una zona de servicio. El corredor Buga-Loboguerrero-Buenaventura moviliza cerca del 42% del comercio internacional de Colombia, por lo que sus condiciones de operación tienen un impacto directo sobre la competitividad del país.
La situación también pone nuevamente en discusión la necesidad de resolver los problemas estructurales de la infraestructura portuaria. A comienzos de 2026, el Gobierno tuvo que implementar un plan de choque para atender la congestión de contenedores y reducir los tiempos de operación, con medidas para mejorar el funcionamiento de terminales y patios y garantizar su operación continua.
Con el nuevo cobro, Buenaventura enfrenta el reto de equilibrar la necesidad de generar recursos para atender sus necesidades de infraestructura con la competitividad de uno de los principales corredores logísticos del país. Para los transportadores, cualquier incremento de costos debería estar acompañado de mejoras verificables en las vías, los accesos y la operación portuaria, especialmente mientras continúan pendientes proyectos estratégicos para fortalecer la conexión de Buenaventura con el resto de Colombia.


