El Fondo Milagro inició formalmente operaciones en Colombia con recursos iniciales por $1 billón, destinados a financiar la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El Gobierno señaló que este mecanismo administrará recursos públicos y privados para atender la recuperación de viviendas, colegios, hospitales, vías, acueductos y demás infraestructura afectada por el sismo.
El fondo estará bajo la gerencia de Jaime Uribe, mientras que su Junta Directiva quedó integrada por cinco representantes de distintos sectores empresariales e institucionales. La conforman Liliana Restrepo, fundadora de Frisby; Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros; César Caicedo, presidente de Colombina; Arturo Calle, empresario del sector de la confección; y Carlos Ríos, secretario general de la Presidencia de la República.
De acuerdo con el Gobierno, la estructura busca establecer un mecanismo centralizado para administrar los recursos destinados a la reconstrucción y garantizar su trazabilidad. El presidente Abelardo de la Espriella indicó que la instrucción para el fondo será priorizar que los recursos lleguen directamente a las zonas y proyectos que requieren atención después del desastre.
Los primeros $1 billón comenzarán a estar disponibles desde este miércoles 7 de octubre. Sin embargo, esta cifra podría aumentar en los próximos meses, debido a que el Gobierno proyecta incorporar $2,7 billones adicionales en noviembre, con lo que los recursos destinados al fondo podrían acercarse a los $4 billones.
Los recursos adicionales hacen parte de un proyecto presentado por los ministerios de Hacienda y Minas y Energía para modificar el Presupuesto General de la Nación de 2026. La iniciativa contempla incorporar $2,708 billones para el Fondo Milagro y, paralelamente, trasladar $1,2 billones para atender la situación financiera del mercado eléctrico colombiano.
El Gobierno busca que la reconstrucción abarque diferentes tipos de infraestructura afectada por el terremoto. Según los reportes oficiales citados por Presidencia, el sismo dejó 243.409 viviendas afectadas, además de daños en 4.313 centros educativos, 402 centros de salud, 119 puentes vehiculares y 182 acueductos. La magnitud de los daños plantea un proceso de recuperación que requerirá inversiones durante los próximos meses.
Además de atender las obras directamente afectadas, el fondo tendrá como objetivo canalizar donaciones, créditos y aportes públicos destinados a la recuperación. La estrategia contempla concentrar estos recursos en un mismo instrumento para facilitar su seguimiento y acelerar las intervenciones de rehabilitación, asistencia humanitaria e infraestructura en las regiones damnificadas.
La creación del Fondo Milagro se conecta también con la estrategia del Gobierno para atraer recursos privados hacia la reconstrucción y el desarrollo de proyectos. En septiembre, el Ejecutivo anunció la realización de la Milagro Week en Nueva York, prevista para noviembre, donde presentará ante inversionistas, fondos, empresas y entidades financieras internacionales un portafolio de proyectos valorado en $75 billones.
Con la entrada en operación del fondo y la disponibilidad de los primeros recursos, el siguiente desafío será convertir la asignación presupuestal en obras concretas de reconstrucción. La ejecución de viviendas, vías, colegios, hospitales, acueductos y demás infraestructura determinará el alcance de esta nueva estructura creada para responder a los daños ocasionados por el terremoto.


