El Gobierno de Colombia expidió el Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026, con el que busca fortalecer la operación de las plantas de generación térmica ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño 2026-2027. La medida permitirá diversificar el abastecimiento de combustibles líquidos para estas centrales y reducir el riesgo de interrupciones que puedan afectar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional.
La norma hace parte del Plan Energía YA, estrategia mediante la cual el Ministerio de Minas y Energía adelanta acciones preventivas para garantizar el suministro de energía. Según el Gobierno, el fenómeno de El Niño alcanzaría su mayor intensidad hacia finales de 2026 y podría extenderse durante 2027, por lo que se busca fortalecer desde ahora las fuentes de generación que puedan respaldar la demanda.
Uno de los principales cambios consiste en que las plantas térmicas podrán abastecerse de diferentes agentes proveedores, y no únicamente de un operador, cuando se presenten circunstancias de fuerza mayor, caso fortuito o hechos de terceros previamente justificados. De esta manera, una eventual dificultad logística o interrupción en el suministro de un proveedor no tendría que traducirse directamente en una reducción de la capacidad de generación.
Para implementar este mecanismo, el Sistema de Información de Combustibles Líquidos (Sicom) podrá habilitar a distintos agentes para suministrar combustible a las plantas térmicas. El sistema mantendrá mecanismos de control y trazabilidad sobre las operaciones, con el objetivo de ampliar las alternativas de abastecimiento sin perder seguimiento sobre el movimiento y disponibilidad de los combustibles.
El fortalecimiento de estas centrales cobra relevancia porque Colombia depende en buena medida de la generación hidroeléctrica. Durante periodos de bajas lluvias y reducción de los niveles de los embalses, la producción hidráulica puede disminuir, aumentando la necesidad de recurrir a las plantas térmicas para cubrir la demanda del sistema. Estas instalaciones pueden operar con gas, diésel y otros combustibles, funcionando como respaldo durante condiciones de menor disponibilidad hídrica.
La nueva disposición también busca reducir la exposición del sistema eléctrico a problemas en la cadena logística de combustibles. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, contar con diferentes alternativas de suministro permitirá responder con mayor rapidez ante contingencias y mantener disponibles las unidades térmicas cuando sean requeridas para atender la demanda.
La medida se suma a otras acciones contempladas en el Plan Energía YA, entre ellas una inversión de $1,9 billones para proteger el servicio de energía, iniciativas destinadas a asegurar el abastecimiento de gas y medidas para facilitar proyectos de generación y transmisión. El Gobierno también mantiene un esquema de seguimiento mediante un comité de abastecimiento de combustibles y mesas técnicas semanales.
En paralelo, la CREG ya había adoptado medidas transitorias para asegurar el abastecimiento de energía eléctrica durante el fenómeno de El Niño 2026-2027. La Resolución 101 127 de 2026 estableció disposiciones aplicables al Centro Nacional de Despacho, comercializadores, generadores y demás participantes del mercado eléctrico.
Con el Decreto 1491, el Gobierno busca que la infraestructura térmica disponible pueda cumplir su función de respaldo sin quedar limitada por eventuales problemas de suministro de combustibles. La estrategia apunta así a reducir los riesgos de desabastecimiento eléctrico y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema colombiano frente a un escenario climático que podría disminuir la generación hidráulica.



