Enel e Isagen lideran los grandes proyectos solares de Colombia

Colombia continúa ampliando su capacidad de generación solar mediante grandes parques fotovoltaicos que fortalecen la participación de las energías renovables en la matriz eléctrica nacional. Entre los principales proyectos en operación destacan Guayepo, Guayepo III, Parque Solar Puerta de Oro, Atlántico y Shangri-La, con una presencia importante de Enel e Isagen en el desarrollo de esta infraestructura. Las iniciativas se distribuyen principalmente entre los departamentos de Atlántico, Cundinamarca, Tolima, Cesar, Magdalena, Córdoba y Caldas.

El crecimiento de estos proyectos responde a la búsqueda de nuevas fuentes de generación eléctrica y a la necesidad de diversificar la matriz energética. De acuerdo con información de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), los diez parques solares destacados en el balance incluyen también Latam Solar La Loma, Fundación, Parque Solar La Unión, Tepuy y La Mata. La mayoría se concentra en la región Caribe, que se ha convertido en una zona estratégica para el desarrollo de este tipo de infraestructura.

Enel e Isagen amplían su participación

Enel figura entre las compañías con mayor presencia en los grandes proyectos solares del país, con iniciativas como Guayepo y Guayepo III, además de otros desarrollos de generación fotovoltaica. Isagen, por su parte, participa con el proyecto Shangri-La, ubicado en Tolima, y continúa avanzando en su estrategia de diversificación hacia fuentes renovables.

La compañía ha señalado que cuenta con cerca de 800 megavatios de capacidad en operación entre distintos proyectos y trabaja en la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías. Su objetivo es añadir alrededor de 1.000 megavatios de nueva capacidad hasta finales de 2027, una meta que busca fortalecer su participación en el mercado eléctrico colombiano.

La incorporación de baterías a gran escala permitirá almacenar parte de la electricidad generada durante las horas de mayor radiación solar y entregarla posteriormente, cuando la producción disminuya. Esta tecnología puede contribuir a mejorar la gestión de la energía renovable y a responder a las variaciones de la demanda durante el día.

Nuevas inversiones y expansión de la generación solar

El mercado también registra movimientos empresariales que buscan ampliar la capacidad instalada. Altia, propietaria de Termoyopal, adquirió a Isagen cinco proyectos renovables que suman 219 megavatios de capacidad, de los cuales 100 megavatios corresponden a energía solar y 119 megavatios a generación hidroeléctrica.

Los activos solares forman parte de los denominados Parques Solares de Bolívar, ubicados en Sabanalarga, Atlántico. La operación amplía el portafolio de generación de Altia y fortalece su presencia en el mercado de energías renovables.

Otra empresa que proyecta ampliar su participación es AES Colombia, que contempla desarrollar un parque solar de 120 megavatios en Tolima. La compañía ha señalado que espera iniciar la construcción en 2027, aunque el cronograma dependerá de los avances necesarios para concretar el proyecto.

Las renovables ganan peso en la matriz eléctrica

Según cifras de SER Colombia citadas por Valora Analitik, el país cuenta con aproximadamente 4.500 megavatios de capacidad renovable en operación o en periodo de pruebas, incluidos proyectos de autogeneración. Esta capacidad representa cerca del 15% de la capacidad total de generación eléctrica nacional y aporta alrededor del 8% de la demanda diaria de electricidad.

El gremio también identifica planes de inversión por más de 5.000 megavatios que se encuentran en distintas etapas de desarrollo, trámites o cierre financiero. La mayor parte corresponde a proyectos solares, aunque también existen iniciativas eólicas que avanzan hacia fases más avanzadas.

La expansión del sector ha movilizado inversiones y generado empleo. SER Colombia estima que los 4.500 megavatios instalados hasta julio de 2026 representan cerca de US$3.500 millones en inversión y más de 30.000 empleos generados. Asimismo, la incorporación de estas fuentes de energía ha contribuido a evitar emisiones de dióxido de carbono.

Almacenamiento y transmisión, retos para el crecimiento

Pese al avance de los parques solares, la expansión de esta tecnología requiere inversiones complementarias en infraestructura eléctrica. La generación fotovoltaica depende de la radiación solar, por lo que su producción varía a lo largo del día y necesita sistemas que permitan administrar los excedentes y garantizar el suministro en periodos de menor generación.

David Peña, representante de Siemens, ha señalado que Colombia podría alcanzar una participación solar de entre 20% y 30% en su matriz energética durante las próximas décadas, siempre que se desarrollen las condiciones necesarias de infraestructura, almacenamiento y política pública. Un escenario más ambicioso requeriría reforzar las redes de transmisión y ampliar la capacidad para integrar nueva generación, especialmente en regiones con alto potencial solar.

La expansión de los proyectos también plantea desafíos relacionados con la conexión al sistema eléctrico, la disponibilidad de infraestructura de transmisión y la coordinación de las inversiones. Estos factores serán determinantes para que los nuevos parques puedan operar de manera eficiente y aportar energía al mercado.

Con el desarrollo de grandes proyectos solares y la incorporación progresiva de baterías, Colombia busca diversificar su matriz eléctrica y fortalecer el suministro mediante fuentes renovables. El avance de las inversiones, junto con las mejoras en transmisión y almacenamiento, definirá la capacidad del país para aprovechar su potencial solar y atender el crecimiento futuro de la demanda de electricidad.

Gobierno impulsa la minería del futuro con nueve contratos de exploración por $ 54.000 millones

  • La inversión fortalecerá la seguridad jurídica, la economía regional y la transición energética.

 En un hecho histórico para el desarrollo económico del país, el Gobierno Nacional oficializó la firma de nueve contratos mineros orientados a impulsar la exploración en diversas regiones del territorio nacional. Se proyecta que este acuerdo movilizará inversiones estimadas en 54.000 millones de dólares en los próximos años.

La firma de estos contratos representa un espaldarazo a la confianza inversionista y demuestra el compromiso del Ejecutivo por consolidar una minería moderna, sostenible y responsable. Las concesiones abarcan proyectos estratégicos enfocados en la búsqueda de minerales esenciales para la transición energética global y el desarrollo tecnológico, tales como cobre, oro y otros metales críticos.

Ejes clave de la iniciativa:

  • Estímulo a la economía regional: La llegada de capitales a zonas de alta prospectividad generará miles de empleos directos e indirectos, dinamizando el comercio local, la proveeduría de bienes y servicios, y la infraestructura comunitaria.

  • Transparencia y sostenibilidad: Los proyectos operarán bajo los más altos estándares ambientales y sociales, garantizando la consulta previa y el respeto por las comunidades locales y los ecosistemas circundantes.

  • Seguridad jurídica: La rúbrica de estos contratos reafirma la estabilidad regulatoria del país, ofreciendo reglas claras y predecibles para los inversores internacionales.

Durante el acto protocolar, las autoridades del sector destacaron que la exploración es la fase fundamental para descubrir el potencial geológico del país y garantizar el futuro de la industria minera a largo plazo. Asimismo, señalaron que estos contratos contemplan rigurosos planes de trabajo e inversión mínima exigida para evitar la especulación y asegurar la ejecución oportuna de los proyectos.

Con este paso decisivo, el Gobierno Nacional consolida su estrategia para diversificar la matriz productiva, atraer inversión extranjera directa de gran envergadura y fortalecer las bases para un crecimiento económico sostenido y descentralizado.

Empresas nacionales e internacionales buscan comprar la Regasificadora del Pacífico

La Regasificadora del Pacífico, uno de los proyectos estratégicos para fortalecer el abastecimiento de gas natural en Colombia, ha despertado el interés de grandes empresas nacionales y fondos internacionales que estarían evaluando la posibilidad de adquirir la infraestructura una vez finalice su construcción. La operación aún no ha sido confirmada, pero distintos actores del mercado estarían analizando una eventual compra, según información publicada por Valora Analitik.

La posible venta se produciría después de que concluya la construcción del proyecto, prevista para noviembre de 2026, de acuerdo con declaraciones de su gerente general, Jesús Urías. La iniciativa está vinculada al empresario Óscar Isaza, propietario de PIO S.A.S., compañía que ha participado en la construcción y venta de cinco terminales portuarias en Colombia. La eventual transacción permitiría al comprador hacerse con un activo estratégico para el mercado energético del país.

El proyecto está diseñado para facilitar la importación de gas natural licuado (GNL) a través del Pacífico colombiano, con una infraestructura ubicada en el entorno portuario de Buenaventura y conexión hacia el sistema de transporte de gas en el Valle del Cauca. Su propósito es ampliar las alternativas de suministro para el suroccidente del país y contribuir a atender la demanda en escenarios de menor disponibilidad de gas nacional.

Según información divulgada previamente por Valora Analitik, la infraestructura registraba un avance del 80 % en septiembre de 2026. La inversión inicial se estimó en aproximadamente US$172 millones, con participación de PIO S.A.S., Banco de Occidente, Financiera de Desarrollo Nacional y BTG Pactual. Además, el proyecto contempla una posible ampliación que elevaría la inversión total a cerca de US$300 millones y permitiría aumentar la capacidad de entrega de gas.

El interés de potenciales compradores se presenta en un contexto de preocupación por la seguridad energética de Colombia y la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento. La disponibilidad de gas importado podría adquirir mayor relevancia ante eventuales restricciones de la oferta nacional y un aumento de la demanda, especialmente durante periodos de sequía que reduzcan la generación hidroeléctrica y eleven el consumo de gas en las plantas térmicas.

Por ahora, no se han divulgado públicamente los nombres de las empresas interesadas ni los términos de una eventual negociación. La posible comercialización del activo dependerá de las decisiones de sus propietarios y de las condiciones que se establezcan para la transacción. Si se concreta, la operación podría marcar una nueva etapa para la Regasificadora del Pacífico y para el desarrollo de infraestructura de importación de gas natural en Colombia.

Engie Chile invierte US$174 millones en almacenamiento energético en Mejillones

Engie Chile concretó una inversión de US$174 millones en BESS Lile, un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías que comenzó su operación comercial en el Complejo Energético Mejillones, en la Región de Antofagasta. El proyecto representa un avance en la transformación de estas instalaciones industriales y busca fortalecer la flexibilidad del Sistema Eléctrico Nacional, facilitando la integración de fuentes renovables y el aprovechamiento de infraestructura existente.

La instalación cuenta con 142 megavatios (MW) de potencia y 802 megavatios-hora (MWh) de capacidad de almacenamiento, lo que le permite suministrar electricidad durante un máximo de cinco horas. El sistema está compuesto por 160 contenedores de baterías y 40 equipos eléctricos de soporte, y puede entregar energía a la red de acuerdo con las necesidades del sistema eléctrico chileno.

Según la compañía, la energía que puede suministrar durante cinco horas equivale al consumo de más de 84.000 hogares. Esta capacidad permite almacenar electricidad y entregarla en momentos de mayor demanda o cuando la generación renovable disponible no coincide con las necesidades de consumo, contribuyendo a mejorar la estabilidad y seguridad del suministro.

Uno de los aspectos destacados del proyecto es que reutiliza instalaciones del Complejo Energético Mejillones que originalmente estaban destinadas a ampliar la generación termoeléctrica. Entre los activos aprovechados se encuentran la subestación de interconexión, los caminos internos y las áreas disponibles del complejo. Esta estrategia permite dar un nuevo uso a infraestructura industrial existente y reducir la necesidad de desarrollar instalaciones completamente nuevas.

La entrada en operación comercial de BESS Lile fue autorizada el 25 de septiembre de 2026 por el Coordinador Eléctrico Nacional. Con este proyecto, Engie Chile suma cinco sistemas de almacenamiento puestos en operación comercial durante 2026 y alcanza 803 MW de capacidad instalada en baterías, reforzando su apuesta por tecnologías que complementen la generación renovable.

La iniciativa forma parte de un proceso de reconversión más amplio en Mejillones. El 31 de diciembre de 2025, la compañía desconectó las unidades de generación a carbón CTM1 y CTM2, después de casi tres décadas de funcionamiento. Paralelamente, comenzó la adaptación de la central Infraestructura Energética Mejillones (IEM) para utilizar gas natural como combustible principal, instalación que, según el reporte de la empresa, todavía esperaba su entrada en operación comercial.

La transformación continuará con el cese previsto de las operaciones de las centrales a carbón Andina (CTA) y Hornitos (CTH). La estrategia busca avanzar hacia una salida gradual del carbón, manteniendo las condiciones necesarias para resguardar la continuidad del suministro eléctrico y la estabilidad de la red durante la transición hacia tecnologías de menores emisiones.

El desarrollo de sistemas de baterías adquiere relevancia en el norte de Chile, donde existe una importante disponibilidad de recursos solares y eólicos. Estas tecnologías permiten almacenar parte de la electricidad generada y desplazar su entrega hacia periodos en los que la red necesita mayor respaldo, contribuyendo a aprovechar mejor la generación renovable y reducir las limitaciones asociadas a su variabilidad.

Con BESS Lile, Engie Chile avanza en la reconversión de uno de sus principales complejos energéticos y amplía su infraestructura de almacenamiento. La experiencia también muestra cómo instalaciones vinculadas históricamente a la generación térmica pueden adaptarse para cumplir nuevas funciones dentro de un sistema eléctrico que requiere mayor flexibilidad, seguridad y capacidad para incorporar energías renovables.

Petroperú inspecciona arranque de Flexicoking en Talara

El directorio de Petroperú, encabezado por Oliver Stark Preuss, realizó su primera sesión descentralizada de gestión en la Refinería Talara, en Piura, donde inspeccionó el funcionamiento de las unidades operativas y los avances para reactivar la unidad de Flexicoking (FCK). La visita contó con la participación del gerente general, Luis Suárez Carlo, y tuvo como objetivo verificar el estado de las instalaciones y las labores desarrolladas para garantizar la continuidad de las operaciones del complejo industrial.

Durante el recorrido, los funcionarios visitaron el patio de tanques, la sala de control, la unidad de Flexicoking y el muelle 2. En estas instalaciones revisaron las condiciones operativas y los trabajos realizados como parte del mantenimiento programado, además del progreso de las maniobras necesarias para poner nuevamente en funcionamiento la unidad.

Petroperú informó que las labores de inspección y mantenimiento de la FCK ya culminaron. Actualmente, el proceso contempla un arranque progresivo, sujeto al cumplimiento de los protocolos establecidos para estabilizar su operación. Esta etapa es relevante para recuperar la capacidad de procesamiento de determinados residuos de la refinación y mejorar el aprovechamiento de las materias primas utilizadas en la producción de combustibles.

Una vez estabilizada, la unidad de Flexicoking permitirá transformar residuos pesados del proceso de refinación en productos de mayor valor comercial, entre ellos gasolinas, diésel y gas licuado de petróleo (GLP). También producirá flexigas, un combustible que puede utilizarse en los hornos y calderos de la propia refinería, así como para generar energía.

La inspección incluyó una visita al laboratorio de la refinería, donde la delegación conoció los procedimientos de análisis y control empleados para verificar la calidad y seguridad de los combustibles comercializados por la empresa. Estos procesos forman parte de las actividades de control necesarias para mantener los estándares técnicos de los productos que salen del complejo industrial.

La supervisión se desarrolla en un contexto en el que Petroperú busca fortalecer su sostenibilidad financiera y operativa. Durante la visita, Oliver Stark señaló que la empresa debe consolidarse como una organización sólida, sostenible y rentable, capaz de generar los recursos necesarios para cumplir con sus obligaciones. La compañía considera que la estabilidad de sus operaciones es un componente central para avanzar en ese objetivo.

La evolución del arranque de Flexicoking será importante para el desempeño de la Refinería Talara, debido a su función en el procesamiento de residuales y en la obtención de combustibles de mayor valor agregado. La puesta en operación progresiva permitirá verificar el comportamiento de la unidad después del mantenimiento y avanzar hacia su integración estable con las demás instalaciones del complejo.

Renovables ya abastecen a 11 millones de colombianos

Las energías renovables ya cuentan con capacidad suficiente para atender el consumo eléctrico de alrededor de 11 millones de personas en Colombia, una cifra superior a la población de Bogotá. El dato fue entregado por Alexandra Hernández, presidenta de SER Colombia, quien destacó el crecimiento de la generación solar y eólica y el aumento de las inversiones destinadas a ampliar esta infraestructura energética.

Actualmente, Colombia cuenta con cerca de 4.500 MW de capacidad renovable en operación o en pruebas, incluyendo proyectos de mediana y gran escala, autogeneración y generación distribuida. Esta capacidad representa aproximadamente el 15% de la capacidad total de generación eléctrica del país y permite cubrir cerca del 8% de la demanda diaria de electricidad.

La mayor parte de esta capacidad corresponde a proyectos solares. De los 4.500 MW registrados, alrededor de 4.400 MW provienen de generación fotovoltaica, mientras que los proyectos eólicos que se encuentran en pruebas suman entre 30 MW y 40 MW. A esto se agrega un proyecto de biomasa de aproximadamente 50 MW ubicado en los Llanos Orientales.

El crecimiento de las energías renovables también se refleja en las inversiones. Según SER Colombia, el sector acumula cerca de US$3.500 millones en inversiones, mientras que se proyectan otros US$1.700 millones entre 2027 y 2029 para continuar desarrollando proyectos de generación limpia. Estas inversiones permitirían ampliar la capacidad disponible y aumentar la participación de las fuentes renovables dentro de la matriz eléctrica.

Además, existen planes para incorporar más de 5.000 MW adicionales en proyectos que ya han avanzado en sus principales trámites y se encuentran en proceso de cierre financiero. La mayoría corresponde nuevamente a iniciativas solares, aunque la generación eólica también mantiene un espacio relevante dentro de la cartera de proyectos en desarrollo.

Uno de los principales focos para la expansión eólica es La Guajira, región que concentra un importante potencial para este tipo de generación. SER Colombia considera que los proyectos podrían convertirse en una realidad durante los próximos cuatro años, aunque advierte que será necesario mantener el acompañamiento institucional y garantizar el cumplimiento de los acuerdos establecidos con las comunidades para evitar nuevos retrasos.

El avance de la generación renovable ocurre además en un contexto en el que Colombia busca fortalecer la confiabilidad de su sistema eléctrico y diversificar las fuentes de suministro. En julio de 2026, el Ministerio de Minas y Energía informó que la capacidad instalada de fuentes solares y eólicas había alcanzado 4.626,73 MW, equivalentes al 19,23% de la capacidad instalada del país.

La expansión de estas tecnologías también está acompañada por medidas para acelerar la entrada de nuevos proyectos al sistema. La UPME estableció en mayo un procedimiento especial para asignar capacidad de transporte a iniciativas de generación que ya cuentan con obligaciones energéticas y licencias ambientales cumplidas, con el objetivo de facilitar su conexión al Sistema Interconectado Nacional.

Con este crecimiento, las energías renovables avanzan hacia un papel cada vez más relevante dentro de la infraestructura eléctrica colombiana. La combinación de nueva capacidad solar, desarrollo eólico, generación distribuida e inversiones privadas apunta a ampliar la oferta energética del país y reducir la dependencia de fuentes convencionales, mientras se fortalecen las condiciones para atender el crecimiento futuro de la demanda.

Gobierno flexibiliza suministro para plantas térmicas ante El Niño

El Gobierno de Colombia expidió el Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026, con el que busca fortalecer la operación de las plantas de generación térmica ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño 2026-2027. La medida permitirá diversificar el abastecimiento de combustibles líquidos para estas centrales y reducir el riesgo de interrupciones que puedan afectar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional.

La norma hace parte del Plan Energía YA, estrategia mediante la cual el Ministerio de Minas y Energía adelanta acciones preventivas para garantizar el suministro de energía. Según el Gobierno, el fenómeno de El Niño alcanzaría su mayor intensidad hacia finales de 2026 y podría extenderse durante 2027, por lo que se busca fortalecer desde ahora las fuentes de generación que puedan respaldar la demanda.

Uno de los principales cambios consiste en que las plantas térmicas podrán abastecerse de diferentes agentes proveedores, y no únicamente de un operador, cuando se presenten circunstancias de fuerza mayor, caso fortuito o hechos de terceros previamente justificados. De esta manera, una eventual dificultad logística o interrupción en el suministro de un proveedor no tendría que traducirse directamente en una reducción de la capacidad de generación.

Para implementar este mecanismo, el Sistema de Información de Combustibles Líquidos (Sicom) podrá habilitar a distintos agentes para suministrar combustible a las plantas térmicas. El sistema mantendrá mecanismos de control y trazabilidad sobre las operaciones, con el objetivo de ampliar las alternativas de abastecimiento sin perder seguimiento sobre el movimiento y disponibilidad de los combustibles.

El fortalecimiento de estas centrales cobra relevancia porque Colombia depende en buena medida de la generación hidroeléctrica. Durante periodos de bajas lluvias y reducción de los niveles de los embalses, la producción hidráulica puede disminuir, aumentando la necesidad de recurrir a las plantas térmicas para cubrir la demanda del sistema. Estas instalaciones pueden operar con gas, diésel y otros combustibles, funcionando como respaldo durante condiciones de menor disponibilidad hídrica.

La nueva disposición también busca reducir la exposición del sistema eléctrico a problemas en la cadena logística de combustibles. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, contar con diferentes alternativas de suministro permitirá responder con mayor rapidez ante contingencias y mantener disponibles las unidades térmicas cuando sean requeridas para atender la demanda.

La medida se suma a otras acciones contempladas en el Plan Energía YA, entre ellas una inversión de $1,9 billones para proteger el servicio de energía, iniciativas destinadas a asegurar el abastecimiento de gas y medidas para facilitar proyectos de generación y transmisión. El Gobierno también mantiene un esquema de seguimiento mediante un comité de abastecimiento de combustibles y mesas técnicas semanales.

En paralelo, la CREG ya había adoptado medidas transitorias para asegurar el abastecimiento de energía eléctrica durante el fenómeno de El Niño 2026-2027. La Resolución 101 127 de 2026 estableció disposiciones aplicables al Centro Nacional de Despacho, comercializadores, generadores y demás participantes del mercado eléctrico.

Con el Decreto 1491, el Gobierno busca que la infraestructura térmica disponible pueda cumplir su función de respaldo sin quedar limitada por eventuales problemas de suministro de combustibles. La estrategia apunta así a reducir los riesgos de desabastecimiento eléctrico y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema colombiano frente a un escenario climático que podría disminuir la generación hidráulica.

Unergy proyecta más de 200 minigranjas solares para 2028

Unergy proyecta ampliar de manera significativa su presencia en el mercado colombiano de generación distribuida y alcanzar más de 200 minigranjas solares para 2028, frente a los más de 50 proyectos que actualmente tiene en operación. La compañía estima que para desarrollar este portafolio necesitará inversiones acumuladas cercanas a US$200 millones, recursos que espera obtener mediante nuevos inversionistas.

El plan contempla superar las 100 minigranjas durante 2027 y duplicar nuevamente esa cifra al año siguiente. Eduardo Ospina, cofundador y CEO de Unergy, explicó que cada proyecto requiere una inversión aproximada de US$1 millón, por lo que la expansión hacia más de 200 activos demandaría un monto superior a US$200 millones. Actualmente, la compañía cuenta con inversionistas que mantienen compromisos por más de US$100 millones y espera ampliar ese respaldo financiero.

Unergy cuenta actualmente con más de 50 proyectos de generación distribuida, que representan alrededor de 65 MWp y algo más de 50 MW nominales. Sus minigranjas están ubicadas en diferentes regiones del país, entre ellas La Guajira, Cesar, Bolívar, Sucre, Santander, Norte de Santander, Cundinamarca y Boyacá, lo que permite distribuir la generación cerca de distintos centros de consumo.

El modelo de generación distribuida busca precisamente acercar las plantas de producción eléctrica a los usuarios y reducir la dependencia de grandes proyectos centralizados y de extensas redes de transmisión. Unergy ha señalado que esta característica puede contribuir a disminuir las presiones sobre la infraestructura eléctrica, especialmente en un contexto de crecimiento de las energías renovables en Colombia.

Como parte de su expansión, la empresa también contempla incorporar sistemas de almacenamiento de energía en algunas de las nuevas minigranjas que se desarrollen hasta 2028. La incorporación de baterías permitiría gestionar mejor la energía generada durante las horas de mayor radiación solar y responder a las necesidades de la demanda en otros momentos del día.

La estrategia mantiene a las minigranjas como el principal foco de crecimiento de Unergy. La compañía considera que este segmento presenta una rápida expansión por la posibilidad de desarrollar proyectos de menor escala y distribuirlos en diferentes zonas del territorio nacional, en lugar de concentrar la nueva capacidad exclusivamente en grandes parques solares.

El crecimiento previsto se suma a la expansión que ya ha experimentado este modelo en Colombia. A finales de 2025, Unergy había anunciado una ronda de inversión de US$4 millones y compromisos de financiación por US$80 millones para nuevas minigranjas, con un objetivo inicial de construir 80 proyectos y ampliar su capacidad instalada en los siguientes años.

La empresa también sostiene que sus activos ya tienen un impacto medible sobre el sistema eléctrico. Entre diciembre de 2023 y enero de 2026, los 50 generadores solares coordinados por Unergy aportaron 65.916 MWh al Sistema Interconectado Nacional, producción equivalente al consumo anual promedio de más de 35.000 hogares colombianos, según registros de XM citados por Valora Analitik.

Con la meta de superar las 200 minigranjas, Unergy busca consolidar un modelo de generación solar descentralizada que combine nuevas inversiones, almacenamiento y proyectos ubicados cerca de los centros de consumo. El plan posicionaría a la compañía como uno de los actores que apuesta por ampliar la generación renovable de pequeña escala en Colombia y por diversificar la infraestructura necesaria para acompañar la transición energética.

EE. UU. aumenta exportaciones solares a Cuba

Estados Unidos incrementó con fuerza sus exportaciones de células y módulos solares hacia Cuba, en medio de la profunda crisis energética que atraviesa la isla y de los frecuentes apagones que afectan a hogares y actividades económicas. Entre enero y julio de 2026, los envíos estadounidenses alcanzaron US$6,3 millones, un aumento de 1.070% frente a los US$538.000 registrados durante todo 2025.

El crecimiento de estos envíos resulta especialmente significativo debido a las restricciones comerciales que mantienen ambos países. Aunque China continúa siendo el principal proveedor de equipos solares para Cuba, los puertos estadounidenses de Florida, Texas y Luisiana están adquiriendo un papel creciente como puntos de entrada de tecnología destinada al mercado cubano.

El aumento de la demanda está relacionado con la necesidad de contar con fuentes alternativas de electricidad frente a la escasez de combustibles y las fallas del sistema eléctrico nacional. En 2026, Cuba ha registrado siete apagones nacionales, mientras que amplias zonas de la isla pueden permanecer durante varias horas al día sin suministro eléctrico. Esta situación ha llevado a empresas y particulares a instalar paneles solares acompañados de sistemas de almacenamiento para mantener operaciones básicas durante los cortes.

Un ejemplo es La Campana, un centro de eventos ubicado en La Habana que logró mantener sus instalaciones operativas durante uno de los apagones gracias a paneles solares y baterías de respaldo. El establecimiento invirtió alrededor de US$10.000 en un sistema de generación y almacenamiento que actualmente le permite funcionar en gran medida con electricidad autogenerada.

Mientras tanto, las importaciones provenientes de China han mostrado un comportamiento diferente. Hasta finales de julio, Cuba había recibido desde ese país equipos solares por US$19,5 millones, pero la cifra representó una caída de 83% frente al total de 2025. En septiembre, además, China realizó una donación de 5.000 sistemas solares para contribuir a enfrentar la crisis energética.

La expansión de la energía solar también responde a medidas adoptadas por el Gobierno cubano. En agosto de 2026 entraron en vigor disposiciones que eliminan el impuesto aduanero para la importación de sistemas solares fotovoltaicos, sus partes y componentes fundamentales. Las medidas también incluyen incentivos para otras tecnologías renovables y para inversiones destinadas a centros de servicios a la población.

Cuba ha acelerado además la incorporación de parques solares a su sistema eléctrico. De acuerdo con Bloomberg, la isla cuenta con 144 parques solares con una capacidad conjunta de 1.418 MW, equivalente a aproximadamente una quinta parte de su capacidad energética. Sin embargo, especialistas advierten que el país todavía enfrenta limitaciones para aprovechar plenamente esta generación debido a la falta de almacenamiento a escala industrial y a una integración insuficiente de los parques con la red.

El desafío es especialmente relevante porque la generación solar no puede sustituir por sí sola a las centrales capaces de entregar electricidad de manera continua. La falta de baterías de gran escala limita la posibilidad de utilizar durante la noche la energía generada durante el día, mientras que las deficiencias de la red dificultan aprovechar de manera eficiente la capacidad instalada.

Con este escenario, el crecimiento de las importaciones solares desde Estados Unidos refleja una transformación en el mercado energético cubano. Aunque China mantiene el liderazgo como proveedor, los equipos que ingresan mediante canales comerciales estadounidenses se han convertido en una alternativa para hogares y empresas que buscan reducir su dependencia de una red eléctrica sometida a fuertes restricciones de generación y suministro.

Lima es el segundo mercado logístico con mayor crecimiento en Latinoamérica durante el primer semestre 2026

La demanda de espacios logísticos en Lima tuvo incremento interanual significativo
durante el primer semestre, mientras el inventario logístico de la ciudad creció 7,7%, el
segundo mayor crecimiento de Latinoamérica.
Lima, octubre de 2026.- El mercado logístico peruano continúa consolidando su crecimiento
dentro de la región. De acuerdo con el reporte MarketBeat Industrial S1 2026 de Cushman &
Wakefield, correspondiente al primer semestre del año, Lima registró uno de los desempeños
más destacados de Latinoamérica, con un crecimiento interanual de 7,7% en su inventario
logístico, el segundo más alto de la región, solo por detrás de Buenos Aires.
"Los resultados muestran que Lima mantiene un mercado logístico dinámico y con una
demanda sostenida por espacios modernos. La sostenida ocupación de los nuevos desarrollos
refleja que las empresas continúan creciendo y requiriendo espacios en ubicaciones
estratégicas y una infraestructura con los estándares que les permita ganar eficiencia en sus
operaciones", señaló Denise Vargas, Market Research Coordinator de Cushman & Wakefield.
Asimismo, Lima registró uno de los mayores incrementos en la actividad de arrendamiento de
toda Latinoamérica. Durante el primer semestre de 2026, la absorción de espacios logísticos
alcanzó los 89.252 m², lo que representó un crecimiento interanual mayor al 200%, el mayor
aumento de la región junto con la recuperación observada en Bogotá. Este comportamiento
responde a una rápida ocupación de nuevos espacios y a una saludable dinámica de mercado.
Esto está alineado a que el modelo built to suit y el pre-arrendamiento de los espacios antes
de su construcción permite mantener un ritmo de ocupación rápido.
Mayor oferta y menor vacancia
Este mayor dinamismo también estuvo acompañado por un crecimiento de la infraestructura
logística. El inventario de Lima llegó a 1,74 millones de m², consolidándose como una de las
ciudades que más amplió su oferta durante el último año. A nivel regional, el inventario
alcanzó 44,3 millones de m², un incremento interanual de 4,3%, aunque São Paulo y Ciudad de
México continúan concentrando más de dos tercios del total de espacios logísticos de
Latinoamérica. “Si bien el mercado en capital peruana ha incrementado su stock de manera
sostenida, todavía existe una brecha relevante frente a mercados más maduros de la región.
Esto abre oportunidades para nuevos desarrollos, particularmente aquellos vinculados a
operaciones de distribución, e-commerce y servicios logísticos de última milla”, indicó Vargas.

Otro indicador que se encuentra relacionado y que también evidencia la fortaleza del mercado
peruano es la reducción de la vacancia. La disponibilidad de espacios industriales Clase A
disminuyó hasta 5,3%, lo que significó una caída de 1,7 puntos porcentuales respecto al mismo
periodo del año anterior.

En línea con este escenario, el precio de alquiler solicitado en Lima alcanzó los US$ 6,1 por m²
al mes, registrando un incremento interanual de 4,9%. Este comportamiento responde a una
combinación de menor disponibilidad de espacios, una demanda activa y la preferencia de las
empresas por activos logísticos modernos y bien ubicados.
A nivel regional, el mercado logístico mantiene una demanda activa, aunque más selectiva.
Mientras São Paulo y Ciudad de México continúan liderando por volumen, mercados como
Lima destacan por la velocidad con la que absorben nuevos espacios y por el crecimiento
sostenido de su infraestructura portuaria, consolidándose como uno de los principales focos
de desarrollo logístico de Latinoamérica.
_________
Cushman & Wakefield
Es la firma global más reconocida en servicios inmobiliarios comerciales. Desde 1917,
ofrecemos soluciones innovadoras y personalizadas en el sector real estate. Con presencia en
el Perú desde el 2012, y desde entonces han crecido de manera constante, enfocándonos en
clientes locales y adaptándose a las necesidades y exigencias del mercado peruano.
Cushman & Wakefield se posiciona como un referente en el sector, ayudando a empresas y
organizaciones a gestionar sus propiedades y activos inmobiliarios de manera eficiente y
estratégica.