La Región de Ñuble, en Chile, obtuvo la aprobación ambiental de una cartera de proyectos energéticos que supera los US$1.600 millones de inversión privada entre marzo y octubre de 2026. Las iniciativas contemplan cerca de 1.000 megavatios (MW) de nueva capacidad de generación renovable, junto con sistemas de almacenamiento energético y obras de transmisión eléctrica destinadas a fortalecer la infraestructura del sistema eléctrico regional.
Entre los proyectos aprobados destacan la Planta Fotovoltaica Las Mellizas, en Pemuco; el Parque Eólico Las Fresias, en Yungay; el Parque Eólico Andino Suiza, en las comunas de Ñiquén y San Carlos; y el Parque Fotovoltaico Monterrico Solar, entre Chillán y Coihueco. La cartera también incluye instalaciones de almacenamiento mediante baterías y nuevas líneas eléctricas para facilitar la integración de la energía generada a la red.
Proyectos solares y eólicos concentran las inversiones
La cartera considera distintas tecnologías de generación renovable, con proyectos solares y eólicos que permitirán ampliar la capacidad eléctrica de la región. Estas instalaciones buscan aprovechar los recursos naturales disponibles y contribuir a diversificar las fuentes de generación del país.
Entre las iniciativas figura el Parque Eólico Las Fresias, que se desarrollará principalmente en Yungay, con una inversión proyectada de US$500 millones y una capacidad de hasta 310 MW. También destaca la Planta Fotovoltaica Las Mellizas, en Pemuco, que contempla una inversión de US$400 millones y una capacidad solar declarada de 300 MW.
A estos desarrollos se suman el Parque Fotovoltaico Monterrico Solar y el Parque Eólico Andino Suiza, que incorporarán nueva capacidad de generación en distintas comunas de Ñuble. La aprobación ambiental representa un avance en la tramitación de estas iniciativas, aunque su construcción y puesta en operación dependerán de las siguientes etapas de desarrollo y de los permisos correspondientes.
Almacenamiento y transmisión para fortalecer la red eléctrica
Además de ampliar la generación, los proyectos contemplan sistemas de almacenamiento energético que permitirán guardar electricidad para utilizarla posteriormente, según las condiciones de operación. Esta tecnología puede contribuir a gestionar la variabilidad de la generación solar y eólica, así como a aprovechar mejor la energía disponible.
La cartera también considera infraestructura de transmisión necesaria para conectar las nuevas instalaciones con el sistema eléctrico. La disponibilidad de redes suficientes es un factor importante para transportar la energía producida y evitar que las limitaciones de conexión restrinjan el aprovechamiento de la capacidad instalada.
La incorporación coordinada de generación, almacenamiento y transmisión busca fortalecer la flexibilidad y la seguridad del abastecimiento eléctrico. Su aporte efectivo dependerá de la ejecución de las obras y de las condiciones técnicas bajo las cuales se integren al Sistema Eléctrico Nacional chileno.
Inversiones proyectan más de 1.280 empleos
De acuerdo con las estimaciones de las autoridades regionales, la construcción de los proyectos podría generar más de 1.280 puestos de trabajo. La ejecución de las obras también abriría oportunidades para empresas contratistas, proveedores de equipos, servicios logísticos y trabajadores especializados en construcción e instalaciones eléctricas.
El delegado presidencial regional de Ñuble, Diego Sepúlveda, destacó el volumen de inversión aprobado y su potencial para dinamizar la actividad económica de la zona. Por su parte, el seremi de Energía, Cristian Jaque, resaltó la contribución que la nueva capacidad renovable y los sistemas de almacenamiento podrían aportar a la transición energética chilena.
Las cifras laborales corresponden a empleos proyectados durante la etapa de construcción y no a puestos de trabajo ya creados. Su materialización estará vinculada al avance de cada iniciativa y al inicio efectivo de las obras.
Aprobación ambiental marca una etapa previa a la construcción
La calificación ambiental favorable permite a los titulares avanzar en el desarrollo de sus proyectos, pero no significa que todas las inversiones estén financiadas, en construcción o próximas a entrar en funcionamiento. Las empresas deberán continuar con las gestiones técnicas, financieras y administrativas necesarias para ejecutar las instalaciones.
El avance de esta cartera posiciona a Ñuble como una región con potencial para ampliar su participación en la generación de energía renovable. La materialización de las inversiones será determinante para evaluar su impacto en el empleo, la infraestructura eléctrica y la diversificación de la matriz energética de Chile.
En conjunto, los proyectos aprobados representan una cartera superior a US$1.600 millones que podría transformar la capacidad energética regional durante los próximos años, siempre que las iniciativas avancen desde la evaluación ambiental hacia su construcción y operación.



