Barksdale Resources inició la actualización de la Evaluación Económica Preliminar (PEA) de su proyecto de cobre y oro San Javier, ubicado en el estado de Sonora, México. El estudio busca reevaluar la viabilidad económica del yacimiento mediante precios de referencia actualizados para ambos metales, nuevas pruebas metalúrgicas y una revisión del diseño de explotación a cielo abierto.
La principal novedad será incorporar por primera vez el potencial de recuperación de oro en el modelo económico del proyecto. La evaluación anterior, con fecha efectiva de enero de 2024, se centraba en la producción de cobre mediante lixiviación en pilas, extracción por solventes y electroobtención (SX-EW), bajo un precio de referencia de US$4 por libra de cobre.
La compañía, propietaria del 100% de San Javier, prevé completar la actualización durante el cuarto trimestre de 2027. Los resultados permitirán evaluar si la incorporación del oro y los nuevos parámetros de mercado pueden mejorar las perspectivas económicas del activo.
Una inversión inicial estimada en US$116,8 millones
La evaluación preliminar de 2024 estimó una inversión inicial de US$116,8 millones para desarrollar una operación a cielo abierto, con una capacidad de procesamiento de 10.000 toneladas diarias y una vida útil proyectada de 12 años.
El estudio calculó un valor actual neto después de impuestos de US$61,6 millones, con una tasa de descuento del 7%, y una tasa interna de retorno del 18,1%. Estos indicadores corresponden al modelo anterior y no representan los resultados de la actualización actualmente en desarrollo.
La nueva evaluación revisará los costos de capital y operación, los precios de largo plazo del cobre y el oro, las leyes de corte y el volumen de mineral potencialmente explotable. También analizará la posibilidad de ampliar el diseño conceptual del rajo hacia zonas más profundas, donde continúa la mineralización.
La empresa considera que los cambios en las cotizaciones de los metales justifican revisar los supuestos utilizados en el estudio previo. Sin embargo, el efecto final sobre la rentabilidad dependerá de los resultados técnicos, los costos actualizados y las recuperaciones metalúrgicas que puedan demostrarse.
Nuevos análisis identifican mineralización de oro
Durante 2026, Barksdale analizó 187 muestras de testigos de perforación almacenados, procedentes de campañas anteriores realizadas en 2007. Cuatro de los cinco sondajes evaluados presentaron resultados positivos de oro.
Entre las intersecciones reportadas destacan:
- 9 metros con 3,464 gramos de oro por tonelada, en el sondaje SJ07-64.
- 12 metros con 1,084 gramos de oro por tonelada, en el sondaje SJ07-66.
- Un intervalo previamente identificado de 15 metros con 0,727 gramos de oro por tonelada, en el sondaje SJ21-25.
Estos resultados respaldan el interés de la compañía por estudiar el potencial aurífero del depósito, especialmente en la zona de óxidos superficiales. No obstante, los intervalos de perforación por sí solos no demuestran la existencia de reservas explotables ni garantizan que el oro pueda recuperarse de manera rentable.
La evaluación de 2024 había mencionado un rango conceptual de entre 250.000 y 400.000 onzas de oro potencialmente presentes en el yacimiento. Esta cifra no constituye un recurso mineral de oro formalmente definido, por lo que será necesario realizar trabajos adicionales para establecer su distribución, continuidad y eventual viabilidad económica.
Pruebas metalúrgicas definirán la recuperación de oro y cobre
Uno de los principales componentes de la actualización será un programa de pruebas metalúrgicas para determinar cómo se comporta el oro durante el procesamiento del mineral. La empresa prevé realizar ensayos de lixiviación en botella y columnas utilizando material de perforaciones anteriores.
Los resultados permitirán evaluar las recuperaciones potenciales de oro y cobre y establecer los parámetros que se incorporarán al nuevo modelo económico. Este análisis es relevante porque la presencia de oro en el yacimiento no garantiza que pueda extraerse eficientemente mediante el circuito diseñado originalmente para el cobre.
Los trabajos también incluirán una revisión de los recursos minerales, las leyes de corte y los parámetros del diseño minero. La compañía busca determinar si estos ajustes permitirían incorporar material adicional al inventario económicamente explotable.
La actualización estará a cargo de consultores especializados y se desarrollará bajo los estándares técnicos canadienses NI 43-101, utilizados para divulgar información sobre proyectos y recursos minerales.
San Javier cuenta con recursos de cobre previamente estimados
La estimación de recursos minerales de octubre de 2022 estableció para San Javier 70,1 millones de toneladas de recursos medidos e indicados, con una ley promedio de 0,271% de cobre total.
El modelo anterior contemplaba una explotación a cielo abierto y una relación de desmonte de 0,6 toneladas de material estéril por cada tonelada de mineral. La mineralización aflora en superficie y la zona oxidada presenta un espesor promedio cercano a los 150 metros, con sectores que alcanzan aproximadamente 200 metros.
Estas características fueron consideradas en el diseño inicial de la operación, que busca aprovechar las condiciones topográficas del depósito para reducir los requerimientos de remoción de material estéril.
La revisión del rajo permitirá determinar si la extensión de la explotación hacia sectores más profundos mantiene condiciones operacionales favorables. Para ello, será necesario integrar la información geológica, los costos de extracción, los precios de los metales y los resultados de las nuevas pruebas metalúrgicas.
La actualización definirá los próximos pasos del proyecto
La incorporación del oro podría diversificar las fuentes potenciales de ingresos de San Javier y modificar su exposición a las fluctuaciones del precio del cobre. Sin embargo, el beneficio económico dependerá de que los estudios demuestren recuperaciones técnicamente viables y comercialmente atractivas.
También será necesario considerar la evolución de los costos de equipos, insumos, servicios y desarrollo minero, así como los requisitos regulatorios y de financiamiento asociados a una eventual construcción.
Barksdale prevé publicar los resultados de la actualización durante el cuarto trimestre de 2027. Hasta entonces, el proyecto continúa en etapa de evaluación y no cuenta con una decisión definitiva de construcción basada en el nuevo estudio.
La información que entregue la próxima PEA será clave para determinar si San Javier puede avanzar hacia una nueva fase de desarrollo y si el potencial aurífero identificado representa una oportunidad económicamente sustentable para la minería de Sonora.


