Chile presentó una cartera de inversiones mineras estimada en US$ 105.000 millones hacia 2034 durante su participación en la International Mining and Resources Conference (IMARC) 2026, realizada en Sídney, Australia. La delegación chilena destacó oportunidades de desarrollo en cobre, litio y tierras raras, con el objetivo de atraer capital internacional y fortalecer la posición del país en las cadenas globales de suministro de minerales estratégicos.
Durante el encuentro, el subsecretario de Minería, Álvaro González, expuso las ventajas competitivas de Chile ante representantes de gobiernos, empresas e inversionistas internacionales. La estrategia del Gobierno combina estabilidad regulatoria, incentivos tributarios y modificaciones normativas destinadas a agilizar la tramitación de permisos y facilitar el desarrollo de nuevos proyectos.
Chile busca fortalecer su liderazgo en cobre y litio
La presentación destacó la posición de Chile en los mercados internacionales de minerales. Según cifras del Ministerio de Minería, el país concentra el 23% del mercado mundial del cobre y el 19% de la producción global de carbonato de litio equivalente (LCE).
Estos recursos mantienen una importancia estratégica para industrias vinculadas a la electrificación, la fabricación de baterías, las energías renovables y el desarrollo de infraestructura tecnológica. En este contexto, el Gobierno busca aprovechar las capacidades productivas y técnicas de la minería chilena para impulsar nuevos proyectos y ampliar las oportunidades de colaboración con compañías extranjeras.
En el caso del cobre, González destacó la estrategia de alianzas internacionales de Codelco, orientada a incorporar capital, tecnología y capacidades para desarrollar iniciativas mineras. Estas asociaciones buscan contribuir al crecimiento de la producción y fortalecer la competitividad de la industria frente a una demanda global vinculada a la transición energética.
Respecto del litio, la autoridad reafirmó el interés del Gobierno en avanzar en contratos especiales de operación con participación privada. La propuesta apunta a facilitar el ingreso de inversiones y capacidades técnicas que permitan desarrollar el potencial de este recurso.
Tierras raras amplían las oportunidades de inversión
Chile también presentó oportunidades relacionadas con las tierras raras y otros minerales críticos, considerados relevantes para la fabricación de componentes tecnológicos, equipos electrónicos y sistemas energéticos.
El subsecretario destacó especialmente el potencial geológico de las regiones de Ñuble y Biobío para desarrollar iniciativas vinculadas a estos recursos. La diversificación hacia nuevos minerales permitiría ampliar las posibilidades de inversión y explorar segmentos de mayor especialización dentro de la industria extractiva.
Sin embargo, el desarrollo de estos proyectos requiere estudios geológicos, evaluación económica, tecnologías de procesamiento y autorizaciones ambientales. La existencia de potencial mineral no garantiza por sí sola la viabilidad comercial, por lo que la exploración y el desarrollo tecnológico serán factores determinantes para avanzar hacia operaciones productivas.
La estrategia chilena busca fortalecer la cooperación internacional para desarrollar cadenas de suministro más seguras y diversificadas, en un escenario en el que los países compiten por asegurar el acceso a materias primas necesarias para industrias estratégicas.
Gobierno impulsa cambios para agilizar proyectos mineros
Durante IMARC 2026, González también presentó avances del plan minero 2026-2030, que forma parte de la agenda económica del Gobierno chileno. Entre las medidas destacadas figuran iniciativas para simplificar el régimen de patentes mineras, modificar reglamentos de seguridad y cierre de faenas, y promover incentivos para la exploración minera temprana.
La agenda incluye además medidas tributarias destinadas a mejorar las condiciones para la inversión. El objetivo es reducir incertidumbres regulatorias y facilitar que los proyectos avancen desde las etapas de exploración y evaluación hasta la construcción y operación.
Para las empresas mineras, los plazos de permisos, los costos de desarrollo, la disponibilidad de infraestructura y la estabilidad de las reglas constituyen factores relevantes al momento de tomar decisiones de inversión. Por ello, la modernización regulatoria es uno de los componentes centrales de la estrategia chilena para competir por capital internacional.
El desafío consiste en acelerar los procedimientos sin descuidar los requisitos ambientales, la seguridad operacional y las condiciones necesarias para una actividad minera sostenible.
IMARC fortalece la cooperación entre Chile y Australia
La participación chilena incluyó reuniones con representantes de organismos públicos, empresas y entidades internacionales. Entre las actividades destacó el encuentro bilateral entre González y la ministra de Recursos de Australia, Madeleine King, en el que abordaron nuevas oportunidades de colaboración minera.
La agenda también contempló encuentros con el Australia-Latin America Business Council y la plataforma Australia-Chile Mining & Investment Leaders, además de actividades centradas en oportunidades de inversión y cooperación regional.
Asimismo, la delegación sostuvo reuniones con representantes de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI), con el objetivo de revisar la implementación de estándares internacionales de transparencia en el sector minero chileno.
IMARC reúne a cerca de 9.000 representantes de la industria, gobiernos, academia y proveedores tecnológicos de más de 120 países, por lo que constituye una plataforma para presentar proyectos, establecer contactos comerciales y explorar alianzas estratégicas.
El reto de convertir la cartera minera en proyectos concretos
La cartera de inversiones estimada en US$ 105.000 millones hacia 2034 representa una oportunidad para ampliar la capacidad productiva de Chile y fortalecer su participación en mercados internacionales de minerales. No obstante, el monto corresponde a proyectos proyectados y no a inversiones ya ejecutadas o comprometidas en su totalidad.
La materialización de estas iniciativas dependerá de las decisiones de las compañías, los estudios técnicos, la disponibilidad de financiamiento y la obtención de permisos. También influirán las condiciones de los mercados internacionales y la capacidad de cada proyecto para demostrar su viabilidad económica.
Para el sector minero chileno, el objetivo será transformar el interés de los inversionistas en nuevas operaciones, ampliaciones productivas y oportunidades para proveedores especializados. La incorporación de tecnología y el desarrollo de minerales críticos también podrían abrir espacios para diversificar la actividad más allá de sus principales productos tradicionales.
La participación en IMARC 2026 refuerza la estrategia de Chile para atraer capital internacional y posicionarse como proveedor relevante de cobre, litio y otros minerales estratégicos. El avance efectivo de la cartera permitirá evaluar hasta qué punto las oportunidades presentadas se traducen en inversiones, empleo y mayor capacidad productiva durante los próximos años.



