BBVA financia con $197.000 millones el Gran Malecón del Mar de Cartagena

El banco BBVA Colombia financiará con 197.000 millones de pesos colombianos el Gran Malecón del Mar de Cartagena, un proyecto de infraestructura urbana liderado por la Alcaldía de la ciudad para recuperar el frente costero, ampliar los espacios públicos y fortalecer la actividad turística. La iniciativa avanzó con la apertura de sus primeros dos kilómetros el 24 de octubre de 2026, en un corredor que conecta el sector de La Boquilla con el acceso al Túnel de Crespo.

La obra contempla senderos peatonales, áreas recreativas, servicios para visitantes y trabajos de protección costera. Además de mejorar el acceso de residentes y turistas al litoral, busca impulsar la economía local mediante una mayor actividad en los sectores de gastronomía, comercio y servicios vinculados al turismo.

Primera etapa recupera dos kilómetros del frente costero

La apertura del primer tramo constituye un avance en la transformación urbana de Cartagena, al habilitar un espacio destinado a caminar, practicar deporte y desarrollar actividades culturales y recreativas junto al mar Caribe.

El proyecto busca mejorar la relación de la ciudad con su litoral mediante la recuperación del espacio público y la creación de áreas accesibles para la ciudadanía. Las intervenciones también incorporan obras de protección costera, necesarias para adecuar y preservar el entorno donde se desarrolla el corredor.

De acuerdo con el cronograma anunciado por la Alcaldía, las obras continuarán por etapas hasta completar un corredor de seis kilómetros durante 2027. La ejecución de los siguientes tramos permitirá ampliar la superficie habilitada y extender los beneficios urbanos y turísticos del proyecto.

Financiación de BBVA respalda la ejecución de la obra

La operación por 197.000 millones de pesos posiciona a BBVA Colombia como principal financiador del Gran Malecón del Mar. Para la entidad, la participación forma parte de su estrategia de acompañamiento a proyectos de infraestructura que contribuyan al desarrollo económico y social de las regiones.

Gloria Couceiro, presidenta de BBVA Colombia, destacó que la iniciativa permitirá recuperar espacios para las familias, fortalecer el turismo y generar oportunidades para los negocios locales.

La participación del banco se suma a otras operaciones de financiación en Cartagena y el departamento de Bolívar. En la capital regional, BBVA ha destinado más de 200.000 millones de pesos a proyectos vinculados al Plan de Desarrollo Distrital, mientras que en Bolívar ha asignado más de 98.000 millones de pesos a iniciativas de infraestructura identificadas como sostenibles.

Entre estas inversiones se encuentran proyectos de construcción y mejoramiento de sistemas de acueducto, así como la ejecución y adecuación de escenarios deportivos en distintos municipios del departamento.

El malecón busca dinamizar el turismo y la economía local

La infraestructura tiene un componente económico asociado al fortalecimiento de Cartagena como destino turístico. La disponibilidad de nuevos espacios públicos frente al mar puede favorecer las actividades recreativas y culturales, además de generar oportunidades para los establecimientos comerciales que atienden a residentes y visitantes.

El corredor también busca mejorar las condiciones de uso del litoral urbano mediante zonas para la circulación peatonal y la recreación. Su desarrollo se integra a los esfuerzos de renovación del espacio público y de consolidación de infraestructura turística en la ciudad.

No obstante, el impacto económico dependerá de la continuidad de las obras, la calidad de su mantenimiento y la capacidad de articular el espacio con los servicios y negocios del entorno. La gestión posterior a la construcción será un factor importante para garantizar su funcionamiento y sostenibilidad.

Proyecto continuará hasta 2027

La apertura de los primeros dos kilómetros marca una etapa inicial de una intervención que todavía debe completar nuevas secciones del frente costero. La programación de la Alcaldía contempla alcanzar los seis kilómetros durante 2027, por lo que el cumplimiento de los plazos y la coordinación de las siguientes obras serán determinantes para completar el corredor.

El Gran Malecón del Mar representa una inversión relevante en infraestructura urbana y turística para Cartagena. Con el respaldo financiero de BBVA, el proyecto busca combinar recuperación del espacio público, protección costera y dinamización económica, con el objetivo de ampliar las áreas de encuentro y recreación disponibles para la población.

Colombia tiene 38 días para recuperar reservas de agua ante El Niño

Colombia enfrenta un periodo decisivo para reforzar las reservas de agua de sus embalses antes del inicio de la temporada seca y prepararse para los posibles efectos del fenómeno de El Niño. El operador del sistema eléctrico, XM, advirtió que quedan 38 días hasta el 30 de noviembre de 2026 para recuperar el almacenamiento hídrico necesario para respaldar la generación de electricidad durante los próximos meses.

Al 22 de octubre, las reservas de los embalses superaban ligeramente el 76% de su capacidad, por debajo de la meta de referencia del 80%. Además, los aportes de agua registrados durante octubre equivalían al 60,51% de la media histórica para ese periodo. La situación genera preocupación debido a la importancia de la generación hidroeléctrica en el abastecimiento eléctrico nacional.

Embalses y lluvias serán determinantes para el suministro eléctrico

El nivel de agua almacenada es un factor clave para la estabilidad del sistema energético colombiano, ya que permite a las centrales hidroeléctricas mantener su generación cuando disminuyen las precipitaciones. Si las reservas no se recuperan antes de la temporada seca, el sistema podría necesitar una mayor participación de las plantas termoeléctricas para atender la demanda.

Según los datos de XM, Antioquia aportó el 54,68% de los recursos hídricos que ingresaron al sistema durante octubre. Le siguieron la región central, con el 20,31%; la oriental, con el 12,6%; Valle, con el 5,36%; Caldas, con el 5%; y el Caribe, con el 2%.

La distribución evidencia la importancia de las regiones con mayor aporte hídrico para la recuperación de los embalses. Sin embargo, la evolución de las reservas dependerá de las precipitaciones que se registren durante las semanas restantes de la temporada de lluvias.

Fenómeno de El Niño aumenta la presión sobre la generación

La posibilidad de que El Niño alcance una intensidad elevada hacia finales de 2026 añade incertidumbre a las previsiones energéticas. Este fenómeno climático puede reducir las lluvias y los caudales de los ríos, lo que limita la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas.

En ese escenario, Colombia necesitaría incrementar la generación térmica, que utiliza combustibles como gas natural y derivados líquidos para producir electricidad. Esta alternativa permite compensar parcialmente una menor generación hidráulica, pero requiere garantizar el suministro de combustibles y contar con suficiente capacidad operativa.

La disponibilidad de gas natural constituye otro punto de atención para el sector. Las limitaciones de oferta pueden dificultar la respuesta de las plantas térmicas en periodos de alta demanda, por lo que el abastecimiento energético depende tanto de las reservas hídricas como de la capacidad de generación complementaria.

Retrasos en proyectos agravan los desafíos del sistema

A la incertidumbre climática se suma el retraso en la incorporación de nueva capacidad de generación eléctrica. Según XM, para 2026 se esperaba que ingresaran 4.475 megavatios de capacidad, pero hasta el momento del reporte solo se habían incorporado 1.145 megavatios.

El operador también advirtió que el 50% de los proyectos de transmisión presentaba retrasos frente a sus fechas previstas de entrada en operación. Estas demoras pueden limitar la capacidad de transportar electricidad desde los centros de generación hasta las zonas de consumo y dificultar el aprovechamiento de la energía disponible.

A más largo plazo, XM proyecta que la diferencia entre la oferta y la demanda eléctrica podría alcanzar los 10.603 gigavatios-hora anuales hacia el final de la década, equivalente al 10,6% según sus estimaciones. Esta perspectiva refuerza la necesidad de avanzar con las obras de generación y transmisión, además de mejorar la planificación del sistema.

Precios de electricidad y estabilidad financiera bajo presión

Un periodo de menor disponibilidad hídrica también puede aumentar la volatilidad de los precios de la electricidad en bolsa. Cuando la generación hidroeléctrica disminuye, las plantas térmicas pueden asumir una mayor participación, con costos que dependen del precio y la disponibilidad de los combustibles.

XM identificó entre las empresas más expuestas a este mecanismo de compra a Electrovichada, la Empresa de Servicios Públicos Río Aburrá, Gensa, Termopiedras y Air-e, según los datos con corte al 18 de octubre de 2026.

A estas presiones se suma la situación financiera del mercado mayorista. Al 22 de octubre, las deudas entre sus agentes ascendían a cerca de 4,86 billones de pesos colombianos, de acuerdo con el reporte citado. Estas obligaciones pueden afectar la liquidez de las compañías y la capacidad de cumplir oportunamente con los pagos por la energía adquirida.

Recuperar reservas será clave para afrontar el verano 2026-2027

El plazo hasta el 30 de noviembre constituye una referencia importante para reforzar el almacenamiento de agua antes de la temporada seca. No obstante, alcanzar la meta dependerá de las condiciones meteorológicas y de la evolución de los aportes hídricos durante las próximas semanas.

Al mismo tiempo, Colombia deberá asegurar la disponibilidad de combustibles para la generación térmica, acelerar los proyectos de infraestructura energética y gestionar el crecimiento de la demanda. La coordinación de estos factores será determinante para reducir los riesgos de déficit y mantener la confiabilidad del suministro eléctrico.

La advertencia de XM se suma a las preocupaciones que el sector energético ha planteado durante los últimos meses sobre la capacidad de respuesta frente a El Niño. La evolución de los embalses, la entrada de nueva generación y la ejecución de las obras de transmisión marcarán las condiciones con las que el país afrontará el verano de 2026-2027.