Minsur presentó ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) una nueva propuesta de modificaciones para optimizar las operaciones de la unidad minera San Rafael, ubicada en Puno. El plan contempla recuperar estaño remanente de relaves, procesar material mineralizado acumulado y desarrollar nuevas exploraciones geológicas, además de incorporar mejoras en infraestructura, seguridad y gestión del agua.
La iniciativa forma parte del Segundo Informe Técnico Sustentatorio (ITS) de la modificación del Estudio de Impacto Ambiental de la Unidad Minera Nueva Acumulación Quenamari–San Rafael. Las medidas buscan aprovechar mejor los recursos disponibles y fortalecer las condiciones operativas de una de las principales minas de estaño del país. Según información publicada sobre el proyecto, las modificaciones representarían una inversión estimada de US$ 22 millones.
Recuperación de estaño de relaves y material acumulado
Uno de los principales componentes de la propuesta es el reprocesamiento de aproximadamente 651.567 toneladas de relaves almacenados en el depósito B3. El material será trasladado a la planta B2 para recuperar el estaño que todavía contiene, mientras que los residuos resultantes del tratamiento serán enviados al depósito B4 mediante la infraestructura existente.
La compañía también proyecta aprovechar 540.000 toneladas de material mineralizado acumulado en Larancota, cuya ley promedio estimada alcanza el 0,30% de estaño. Para ello, plantea utilizar la tecnología Ore Sorting, un sistema que permite clasificar el material y separar las fracciones con mayor contenido mineral antes de enviarlas a la planta de procesamiento.
Estas medidas permitirían recuperar valor de materiales que ya se encuentran dentro de la unidad minera, reduciendo la necesidad de depender exclusivamente de nuevas extracciones. Su implementación estará sujeta a la evaluación ambiental correspondiente y a las condiciones autorizadas para la operación.
Mejoras en las operaciones subterráneas
El proyecto incluye incrementar la capacidad de producción de la planta de concreto ubicada en el nivel 4.075, de 30 a 80 metros cúbicos diarios. El objetivo es disponer de mayores cantidades de shotcrete, concreto proyectado que se utiliza para reforzar las paredes y los techos de los túneles y contribuir a la estabilidad de las labores subterráneas.
En el sector San Germán, Minsur propone trasladar el comedor y el taller de mantenimiento al nivel 4.185, donde se concentra parte importante de la actividad minera. Con esta modificación, el comedor ampliaría su capacidad de 60 a 150 personas, mientras que la reubicación del taller facilitaría la atención y el mantenimiento de los equipos utilizados en la operación.
La iniciativa también considera mantener operativo el sistema de respaldo eléctrico de la estación de bombeo B33F, con el propósito de responder ante posibles interrupciones del suministro de energía. Asimismo, se plantea instalar una línea para conducir agua desde Polay hacia el sistema de tratamiento y reducir el riesgo de sobrecarga en las estaciones de bombeo.
Recirculación de agua y ampliación de infraestructura
La gestión del recurso hídrico constituye otro eje de las modificaciones. Minsur propone interconectar dos sistemas de agua de la planta B2 para facilitar la reutilización del recurso dentro del proceso productivo y disminuir la necesidad de incorporar agua fresca, sin incrementar la demanda hídrica aprobada para la unidad minera.
El plan incluye aprovechar una poza de contingencia de 1.380 metros cúbicos y colocar un sistema de bombeo con capacidad de hasta 20 litros por segundo en el depósito de relaves B4. Estas medidas buscan mejorar el manejo de los flujos de agua y su recirculación dentro de las instalaciones existentes.
En materia de infraestructura, la empresa plantea ampliar en 2.569 metros cuadrados la Cancha de Mineral 1 y reubicar los almacenes de Minsur y de AESA, empresa contratista. También propone elevar aproximadamente 3,6 metros dos fases del depósito de suelo orgánico de Larancota, lo que permitiría incrementar su capacidad de almacenamiento en 94.786 metros cúbicos.
En Cumani, la compañía proyecta construir el Coreshack 3, una instalación destinada al almacenamiento, registro y análisis de muestras de roca obtenidas durante las perforaciones. El recinto contaría con áreas de análisis, oficinas, comedor y servicios complementarios. A estas obras se sumarían contenedores para almacenes, oficinas, vestuarios y refugios, así como instalaciones destinadas a contratistas.
Nuevas perforaciones y exploración geológica
El expediente ambiental contempla 41 perforaciones de investigación, 136 sondajes de exploración geológica y 352 calicatas. Para desarrollar estas actividades, Minsur prevé habilitar las plataformas y los accesos necesarios.
Los sondajes permitirán obtener información sobre las características geológicas del área y evaluar el potencial mineral de nuevas zonas. Las calicatas, por su parte, facilitarán el análisis de las condiciones del suelo y del subsuelo. Los resultados contribuirán a mejorar el conocimiento del yacimiento y respaldar las decisiones futuras sobre el desarrollo de la operación.
La propuesta también incluye adecuaciones en los sistemas de drenaje, medidas para controlar la erosión y mejoras en las vías de acceso y otras instalaciones de soporte. Estas intervenciones buscan reforzar la continuidad operativa y el manejo de las condiciones ambientales dentro de la unidad minera.
San Rafael fortalece su desempeño productivo
Durante el primer semestre de 2026, la mina San Rafael produjo 13.455 toneladas de estaño en concentrado, un incremento de 6% frente al mismo periodo de 2025. Este resultado refleja la relevancia de la operación para la producción nacional de estaño y el interés de la compañía por mejorar el aprovechamiento de los recursos disponibles.
Con las modificaciones propuestas, Minsur busca recuperar mineral remanente, reforzar la infraestructura y continuar la exploración de nuevas zonas. No obstante, la presentación del ITS no significa que todas las intervenciones estén aprobadas: su ejecución dependerá de la evaluación de las autoridades competentes y del cumplimiento de las condiciones ambientales aplicables.
El avance de este expediente será relevante para determinar cómo la empresa implementará sus planes de recuperación de estaño y optimización operativa en Puno, con el objetivo de mejorar la eficiencia de San Rafael y sostener su actividad minera a largo plazo.


