Siete empresas financiarán obra vial para 28.000 personas en Antioquia

Proyecto vial en Nechí contempla la intervención de 5,4 kilómetros

Siete empresas colombianas iniciaron una nueva intervención de infraestructura vial en el municipio de Nechí, en el departamento de Antioquia, con el objetivo de mejorar la conectividad de aproximadamente 28.000 habitantes del Bajo Cauca. El proyecto contempla el mejoramiento de 5,4 kilómetros de carretera y se ejecutará mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, que permite canalizar recursos empresariales hacia proyectos de inversión pública.

El acto de colocación de la primera piedra se realizó el 19 de octubre de 2026 y corresponde a la segunda etapa del mejoramiento de la vía Campo Alegre (Ruta 25-Caucasia)–Nechí. La iniciativa busca facilitar los desplazamientos de la población, optimizar el transporte de productos y fortalecer la conexión entre las comunidades rurales y otros centros económicos de la región.

Las empresas participantes son Productora de Alimentos Concentrados para Animales Contegral, Alimentos Finca, Mineros Aluvial, Empresas Públicas de Medellín (EPM), Inversiones Pinamar, Grupo Argos y Logitrans. La articulación entre estas compañías permitirá financiar los trabajos bajo un esquema que vincula la inversión privada con las necesidades de infraestructura de los territorios.

Obras por Impuestos impulsa la conectividad rural

El mecanismo de Obras por Impuestos permite que las empresas destinen recursos asociados a sus obligaciones tributarias a la ejecución de proyectos de inversión pública previamente autorizados. Este modelo busca acelerar intervenciones en zonas priorizadas y facilitar la colaboración entre compañías, autoridades y comunidades.

En Nechí, el mejoramiento de la carretera apunta a atender las necesidades de movilidad de una región donde las condiciones de las vías influyen directamente en los tiempos de desplazamiento y en los costos del transporte de mercancías.

Una infraestructura vial en mejores condiciones puede facilitar el acceso a servicios esenciales, como educación y salud, además de contribuir a que los productores locales trasladen sus mercancías con mayor facilidad hacia otros mercados. Estos beneficios son especialmente relevantes para las comunidades rurales, cuya actividad económica depende en buena medida de la conexión con los principales corredores regionales.

Carlos Mario Gómez, gerente de Reconstrucción y Obras por Impuestos de Grupo Argos, destacó la importancia de mejorar la conexión entre las comunidades y facilitar el transporte de productos. Por su parte, Santiago Cardona Múnera, vicepresidente de Mineros para Colombia, señaló que la participación de la compañía responde a su interés en contribuir al desarrollo de infraestructura y al bienestar de la población del Bajo Cauca.

Grupo Argos y EPM amplían sus inversiones en infraestructura

La intervención en Nechí se suma a otras iniciativas desarrolladas en Colombia mediante Obras por Impuestos. Según información de Grupo Argos, la compañía ha movilizado cerca de 800.000 millones de pesos colombianos en casi 50 proyectos relacionados con infraestructura vial, educación y saneamiento de agua, beneficiando a más de 600.000 personas en comunidades rurales.

EPM, por su parte, informó que ha aportado más de 126.000 millones de pesos a cerca de 23 iniciativas bajo este mecanismo, que han beneficiado a más de 292.000 personas.

Estas cifras reflejan la participación de ambas compañías en proyectos que buscan atender necesidades de infraestructura y servicios públicos en distintas regiones del país. La colaboración con otras empresas permite reunir recursos y capacidades para desarrollar intervenciones que requieren coordinación entre diferentes actores.

Infraestructura para fortalecer la economía del Bajo Cauca

El mejoramiento de la vía Campo Alegre–Nechí tiene relevancia para la movilidad cotidiana y para el desarrollo de las actividades productivas del municipio. La carretera constituye un corredor de conexión para habitantes, transportistas y productores que necesitan desplazarse entre las zonas rurales y otros puntos de Antioquia.

La intervención busca contribuir a la reducción de las dificultades de transporte y mejorar las condiciones para la circulación de personas y mercancías. Asimismo, una mejor conexión vial puede ampliar las posibilidades de comercialización de productos locales y facilitar el acceso de la población a servicios y oportunidades laborales.

No obstante, el impacto definitivo dependerá de la ejecución de los trabajos y de las condiciones en que quede habilitado el corredor. La terminación de las obras será clave para determinar en qué medida la intervención mejora la movilidad y contribuye a dinamizar la economía local.

Empresas y sector público articulan recursos para nuevas obras

La iniciativa de Nechí muestra cómo el mecanismo de Obras por Impuestos puede utilizarse para canalizar recursos privados hacia proyectos de infraestructura con impacto regional. La participación de siete compañías reúne capacidades empresariales en torno a una necesidad concreta de conectividad en el Bajo Cauca antioqueño.

Con el inicio de esta segunda etapa, el proyecto busca avanzar en el mejoramiento de 5,4 kilómetros de carretera y generar mejores condiciones para los desplazamientos y el transporte de productos. Su desarrollo se suma a otras intervenciones viales que buscan fortalecer la infraestructura rural de Colombia y mejorar la conexión entre comunidades y mercados.

Empresas colombianas buscan expandirse en Chile con proyectos de infraestructura y concesiones

Cámara Colombiana de la Infraestructura lidera misión empresarial en Chile

La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) puso en marcha la Misión Empresarial Chile 2026, una iniciativa que busca ampliar las oportunidades de negocio para las compañías colombianas en los sectores de construcción, concesiones viales y servicios relacionados con la infraestructura pública. La agenda, desarrollada entre el 19 y el 22 de octubre, contempla reuniones empresariales, visitas técnicas y actividades de relacionamiento para facilitar el ingreso de las empresas a nuevos mercados.

La delegación reúne a representantes de empresas afiliadas al gremio, interesados en conocer las condiciones de contratación, los modelos de financiación y las posibilidades de establecer alianzas con compañías que ya operan en Chile. La iniciativa también busca promover el intercambio de experiencias en ingeniería, construcción, operación y mantenimiento de infraestructura.

Durante la primera jornada, los empresarios sostuvieron encuentros con representantes del Comité de Concesiones de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública de Chile (COPSA), ISA Vías y Ruta del Maipo. Estas reuniones permitieron conocer el funcionamiento del mercado chileno y analizar alternativas de cooperación entre empresas de ambos países.

Concesiones viales y asociaciones público-privadas

Uno de los principales ejes de la misión es el modelo chileno de concesiones, que incorpora la participación privada en el desarrollo, operación y mantenimiento de infraestructura pública. Para las compañías colombianas, conocer este esquema representa una oportunidad para evaluar posibles proyectos y comprender las condiciones necesarias para participar en procesos de contratación.

Durante las reuniones se abordaron aspectos relacionados con los contratos de concesión, la gestión de obras y los mecanismos de asociación público-privada. También se intercambiaron experiencias sobre la operación de infraestructura y la coordinación entre los sectores público y privado.

La delegación tuvo contacto con ejecutivos de ISA Vías y Ruta del Maipo, quienes compartieron información sobre sus operaciones y experiencias en la administración de corredores viales. Estos acercamientos permiten a las empresas interesadas identificar capacidades que necesitan fortalecer para competir en el mercado chileno, así como posibles socios para futuras iniciativas.

Tecnología Free Flow moderniza el cobro de peajes

Como parte de la agenda técnica, los empresarios visitaron Ruta del Maipo para conocer el funcionamiento del sistema de peajes electrónicos Free Flow, implementado en el Acceso Sur a Santiago.

Esta tecnología permite que los vehículos atraviesen los puntos de cobro sin detenerse ante barreras físicas. Para ello, utiliza pórticos electrónicos, dispositivos TAG y sistemas de reconocimiento de placas que permiten identificar los vehículos y gestionar el recaudo.

La visita permitió examinar las posibilidades de incorporar soluciones tecnológicas para mejorar la operación de las concesiones, agilizar el tránsito y facilitar la administración de los pagos. También se analizaron aspectos relacionados con la interoperabilidad entre concesiones y la integración de los sistemas de facturación, herramientas que pueden simplificar la experiencia de los usuarios.

El conocimiento de estos sistemas representa una oportunidad de intercambio técnico para las empresas colombianas, especialmente en ámbitos como la automatización de peajes, la gestión de activos viales y la incorporación de tecnologías digitales en infraestructura existente.

Infraestructura hídrica y educativa abre nuevas oportunidades

La misión empresarial también contempla la exploración de proyectos que van más allá de las carreteras. En las reuniones con COPSA se abordaron oportunidades vinculadas con infraestructura hídrica, establecimientos educativos y otros equipamientos públicos que pueden desarrollarse mediante concesiones y mecanismos de participación privada.

Estos segmentos amplían el campo de interés para compañías colombianas especializadas en ingeniería, construcción, consultoría y prestación de servicios asociados a la infraestructura. Sin embargo, su participación dependerá de factores como los requisitos regulatorios, las condiciones de financiación, los procedimientos de contratación y la posibilidad de establecer alianzas con operadores locales.

Para facilitar este proceso, la delegación busca obtener información directa sobre las características del mercado chileno y los mecanismos que permiten a las empresas extranjeras participar en proyectos públicos y privados.

Edifica 2026 será un espacio de relacionamiento empresarial

La programación incluye la participación en Edifica 2026, feria organizada por la Cámara Chilena de la Construcción que reúne a empresas, proveedores, tecnologías y proyectos vinculados con la industria constructora.

El evento constituye un espacio para establecer contactos comerciales, conocer soluciones técnicas e identificar oportunidades de cooperación. Para las compañías colombianas, la participación también permite acercarse a actores del sector que podrían intervenir en futuros proyectos de infraestructura y construcción.

La agenda contempla, además, encuentros con representantes de la banca multilateral, ChileCompra e InvestChile. Estos acercamientos buscan ampliar el conocimiento sobre alternativas de financiación, mecanismos de contratación pública y herramientas de promoción de inversiones.

La combinación de visitas técnicas, reuniones institucionales y actividades comerciales pretende ofrecer a las empresas una visión más completa del mercado y de las condiciones que deben considerar antes de presentar propuestas o establecer operaciones en Chile.

El reto de convertir los contactos en proyectos concretos

La internacionalización constituye una alternativa para que las empresas colombianas diversifiquen sus mercados y amplíen sus oportunidades comerciales. En el sector de infraestructura, este proceso requiere no solo experiencia técnica, sino también conocimiento de la normativa local, capacidad financiera y alianzas que faciliten la ejecución de proyectos en otros países.

La Misión Empresarial Chile 2026 busca reducir las barreras de información y acercar a las compañías afiliadas a potenciales socios y clientes. No obstante, los encuentros y las visitas no representan contratos adjudicados: los resultados dependerán de las oportunidades identificadas y de la capacidad de las empresas para cumplir las condiciones de cada proceso.

Con esta iniciativa, la CCI busca fortalecer la presencia internacional de sus afiliados y promover el intercambio de conocimientos con el sector chileno. La posibilidad de desarrollar nuevos negocios estará vinculada con la transformación de esos contactos en acuerdos comerciales y proyectos de infraestructura.

Avenida 68 de Bogotá supera el 90% de avance, pero terminará en 2027

La troncal de la avenida 68 alcanza un avance del 90,36%

El megaproyecto de la troncal de la avenida 68, en Bogotá, Colombia, alcanzó un avance general del 90,36% en octubre de 2026. Sin embargo, la infraestructura no estará completamente terminada este año y su entrega total se proyecta para 2027, según el cronograma del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).

La obra comprende 17,07 kilómetros de corredor vial, desde el sector de Venecia hasta la calle 100 con carrera novena. El proyecto busca mejorar la conexión entre el sur, el occidente y el norte de la capital, además de facilitar la integración con otros corredores del sistema de transporte público.

Aunque el porcentaje de ejecución refleja avances importantes frente a los niveles registrados en años anteriores, todavía existen tramos que requieren trabajos para completar la infraestructura. Por ello, las autoridades distritales han planteado una estrategia de entregas progresivas, con el objetivo de habilitar los sectores que estén en condiciones de entrar en funcionamiento antes de la finalización integral del proyecto.

Cinco grupos de obra se proyectan para 2026

De acuerdo con el IDU, la meta para el cierre de 2026 es terminar los grupos 3, 4, 5, 6 y 9, además de los ramales del sector de Venecia correspondientes al grupo 1. Los demás frentes continuarán en ejecución y su entrega se prevé durante 2027.

La troncal está dividida en nueve grupos, cada uno con su propio contrato y cronograma de construcción. Esta organización permite desarrollar diferentes tramos de manera paralela, aunque también implica que el avance no sea uniforme en todo el corredor.

Con corte al 12 de octubre de 2026, el grupo 4, ubicado entre la calle 13 y el sector de La Esperanza, registraba un avance del 99,62%. El grupo 5 alcanzaba el 99,15%, mientras que el grupo 3 llegaba al 96,92%.

En contraste, el grupo 8 reportaba un avance del 78,67% y el grupo 1 registraba un 78,94%. Estas diferencias muestran que, pese al progreso general del proyecto, algunos sectores todavía requieren una cantidad considerable de trabajos antes de su culminación.

Retrasos y dificultades modificaron el cronograma

La construcción de la avenida 68 comenzó en febrero de 2021 y tenía inicialmente como fecha de entrega febrero de 2026. Sin embargo, el desarrollo de las obras se vio afectado por diferentes dificultades, entre ellas los efectos de la pandemia, el aumento de los precios de los materiales, la escasez de insumos, los problemas relacionados con la adquisición de predios y los traslados de redes de servicios públicos.

En enero de 2024, el proyecto registraba un avance general del 42,57%, por debajo de lo previsto en el cronograma de ese momento. Esta situación llevó a las autoridades a reforzar el seguimiento de los contratos y la coordinación con las empresas de servicios públicos para resolver interferencias que impedían avanzar en determinados frentes.

El director del IDU, Orlando Molano, explicó que la entidad ha desarrollado un plan de seguimiento en terreno y coordinación institucional para acelerar la ejecución de las obras. Estas acciones han permitido avanzar en distintos sectores y habilitar estructuras antes de completar la totalidad de los grupos.

Puentes y estructuras ya están en funcionamiento

A pesar de que el proyecto no estará terminado en 2026, varias de sus estructuras ya se encuentran habilitadas para el uso ciudadano. Entre ellas figuran el puente vehicular de la calle 3, estructuras sobre la calle 26, el paso deprimido peatonal paralelo a la calle 13 y el puente de la avenida Suba sobre la calle 100.

También se han habilitado ramales en el sector de Venecia y el puente bicipeatonal ubicado cerca del parque Simón Bolívar. Estas entregas parciales buscan mejorar la movilidad durante la construcción y permitir que los usuarios aprovechen los componentes que ya cumplen las condiciones necesarias para entrar en servicio.

La habilitación por etapas constituye una estrategia relevante en proyectos de gran extensión, ya que permite poner en uso determinadas estructuras mientras continúan los trabajos en los demás sectores. No obstante, la operación integral del corredor dependerá de la terminación y articulación de los tramos pendientes.

Una infraestructura que transformará la movilidad de Bogotá

La troncal de la avenida 68 atraviesa ocho localidades de Bogotá: Tunjuelito, Kennedy, Puente Aranda, Fontibón, Teusaquillo, Engativá, Barrios Unidos y Suba. Su diseño contempla 21 estaciones, 19 puentes, ocho pasos deprimidos y aproximadamente 17 kilómetros de ciclorrutas.

El proyecto también incluye más de 354.000 metros cuadrados de espacio público, de los cuales alrededor de 166.000 metros cuadrados corresponden a zonas verdes, además de la plantación de más de 5.000 árboles.

Una vez completada, la infraestructura permitirá fortalecer la conexión entre distintos sectores de la ciudad y facilitar la integración con otros corredores de transporte público. El desarrollo de estas obras es parte de los esfuerzos para ampliar la capacidad de movilidad de Bogotá y mejorar las condiciones de circulación para pasajeros, peatones y ciclistas.

La entrega total queda pendiente para 2027

El avance superior al 90% representa una etapa importante para la troncal de la avenida 68, pero el porcentaje de ejecución no significa que todo el corredor esté listo para operar. La finalización de los grupos pendientes será determinante para completar la infraestructura y consolidar su funcionamiento.

Durante los últimos meses de 2026, las autoridades buscarán cumplir las metas de entrega previstas para cinco grupos y los ramales del sector de Venecia. Los demás trabajos continuarán durante 2027, año en el que se espera completar y poner en funcionamiento los tramos restantes.

De esta manera, la avenida 68 avanza hacia su fase final de construcción, aunque su culminación integral dependerá del cumplimiento de los cronogramas pendientes y de la coordinación necesaria para habilitar el corredor en su totalidad.

Siete empresas impulsan obra vial para 28.000 personas en Antioquia

Grupo Argos, Empresas Públicas de Medellín (EPM) y otras cinco compañías iniciaron una nueva intervención vial en el municipio de Nechí, en el departamento de Antioquia, Colombia. El proyecto contempla el mejoramiento de 5,4 kilómetros de carretera y beneficiará a cerca de 28.000 habitantes del Bajo Cauca, mediante una inversión articulada a través del mecanismo de Obras por Impuestos.

El acto de primera piedra se realizó el 19 de octubre de 2026 y marca el inicio de la segunda etapa del mejoramiento de la vía Campo Alegre (Ruta 25-Caucasia)–Nechí. La intervención busca fortalecer la conectividad de las comunidades rurales, facilitar el transporte de pasajeros y mercancías, y mejorar las condiciones de movilidad en una zona donde la infraestructura vial es clave para el desarrollo económico local.

Siete empresas financiarán la intervención

La iniciativa reúne a Productora de Alimentos Concentrados para Animales Contegral, Alimentos Finca, Mineros Aluvial, EPM, Inversiones Pinamar, Grupo Argos y Logitrans. Las compañías aportarán recursos mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, que permite destinar obligaciones tributarias a proyectos de inversión pública autorizados en territorios priorizados.

La articulación entre el sector privado y las entidades territoriales busca acelerar el desarrollo de infraestructura en zonas que requieren mejores condiciones de conectividad. En el caso de Nechí, la carretera constituye un corredor relevante para los desplazamientos cotidianos y el traslado de productos hacia otros municipios.

Carlos Mario Gómez, gerente de Reconstrucción y Obras por Impuestos de Grupo Argos, destacó que la intervención busca conectar a las comunidades y ampliar las oportunidades económicas y sociales de la región. Por su parte, Santiago Cardona Múnera, vicepresidente de Mineros para Colombia, señaló que la participación de la compañía forma parte de sus iniciativas para contribuir al desarrollo de infraestructura y al bienestar de las poblaciones del Bajo Cauca.

Mejor conectividad para el transporte y los servicios

El mejoramiento de la vía Campo Alegre–Nechí apunta a facilitar el acceso de los habitantes a servicios esenciales, entre ellos educación, salud y empleo. También busca mejorar las condiciones para que los productores locales movilicen sus mercancías de manera más eficiente y puedan acceder a nuevos mercados.

La calidad de las carreteras rurales influye directamente en los tiempos y costos de transporte, así como en la conexión entre los centros poblados y las principales rutas regionales. Por ello, la intervención forma parte de los esfuerzos para fortalecer la infraestructura que sostiene la actividad productiva y la integración territorial en Antioquia.

La ejecución del proyecto mediante Obras por Impuestos permite coordinar recursos empresariales con prioridades de inversión pública, con el objetivo de concretar obras que respondan a necesidades identificadas en los territorios.

Grupo Argos y EPM amplían su participación en infraestructura

El proyecto se suma a otras iniciativas desarrolladas mediante este mecanismo en Colombia. Según Grupo Argos, la compañía ha movilizado cerca de $800.000 millones de pesos colombianos en casi 50 proyectos relacionados con infraestructura vial, educación y saneamiento de agua, beneficiando a más de 600.000 personas en comunidades rurales.

EPM, por su parte, informó que ha aportado más de $126.000 millones a cerca de 23 iniciativas de Obras por Impuestos, que han beneficiado a más de 292.000 personas. Estas inversiones reflejan la participación de las empresas en proyectos de infraestructura y servicios destinados a mejorar las condiciones de vida en diferentes regiones del país.

Con el inicio de las obras en Nechí, las siete compañías buscan contribuir al fortalecimiento de la conectividad del Bajo Cauca antioqueño. El impacto final dependerá de la ejecución de los trabajos y de la capacidad de la nueva infraestructura para mejorar los desplazamientos y dinamizar la actividad económica local.

Nueva Calle 13 de Bogotá alcanza 50 % de avance

La construcción de la nueva intersección de la Calle 13, en Bogotá, registra cerca del 50 % de avance y supera los $506.600 millones de pesos colombianos en inversión. La megaobra, ubicada en el sector de Puente Aranda, busca mejorar la movilidad mediante una infraestructura de tres niveles que permitirá organizar los desplazamientos de vehículos particulares y del sistema de transporte público TransMilenio.

Carlos Mauricio Arango, gerente de infraestructura de Conconcreto, explicó que los trabajos avanzan en siete frentes de obra, con las pilas que soportarán los puentes ya levantadas. El proyecto se desarrolla en un corredor de alta circulación vehicular, por lo que las actividades constructivas deben coordinarse con los cambios progresivos en el tránsito para mantener la movilidad mientras se ejecutan las nuevas estructuras.

Tres niveles para reorganizar el tráfico

El proyecto contempla tres niveles diseñados para distribuir los flujos vehiculares y facilitar la conexión entre la avenida Las Américas, la Calle 13 y las vías aledañas.

El tercer nivel estará compuesto por dos puentes principales para tráfico mixto, cada uno con tres carriles y una longitud aproximada de 700 metros. Estas estructuras permitirán conectar ambos sentidos de la avenida Las Américas. Según el cronograma informado por Conconcreto, este componente registra un avance del 67 % y se prevé que esté terminado durante el primer trimestre de 2027.

El segundo nivel estará destinado a TransMilenio e incluirá una glorieta exclusiva para los buses, con sus respectivos accesos y salidas. Esta infraestructura supera el 50 % de avance y tiene prevista su entrada en servicio durante el segundo semestre de 2027.

Por su parte, el primer nivel contará con una glorieta para distribuir el tráfico mixto hacia las diferentes vías del sector. Su finalización está programada para el primer semestre de 2028, cuando se espera completar la intervención integral de esta intersección.

Cimentaciones y trabajo continuo impulsan la obra

Uno de los principales desafíos ha sido ejecutar la construcción sin cerrar completamente la circulación en una zona urbana estratégica. Para ello, los equipos trasladan progresivamente el tráfico de un sector a otro, habilitando espacios para construir nuevas vías y estructuras mientras se mantiene operativo el corredor.

La obra cuenta con alrededor de 1.000 trabajadores distribuidos en diferentes actividades y turnos. Según el gerente de infraestructura de Conconcreto, las labores se desarrollan durante las 24 horas en las zonas intervenidas, con el objetivo de avanzar de acuerdo con el cronograma establecido.

Antes de que las nuevas estructuras comenzaran a ser visibles, los equipos realizaron trabajos de cimentación entre noviembre y marzo. Esta etapa incluyó la instalación de aproximadamente 1.080 micropilotes, algunos con profundidades de hasta 30 metros, que sirven como soporte para las estructuras de los puentes.

Estas labores subterráneas fueron fundamentales para permitir el levantamiento de las pilas y el desarrollo de los elementos estructurales que actualmente conforman la intersección.

Inversión supera los $506.600 millones

La megaobra contempla una inversión superior a los $506.600 millones e incluye, además de los puentes y las glorietas, infraestructura complementaria para mejorar la circulación de los distintos usuarios de la vía.

Entre las intervenciones previstas figuran pasos semideprimidos, espacios peatonales y ciclorrutas, elementos que buscan mejorar la conectividad y facilitar desplazamientos más seguros en el entorno de Puente Aranda.

La construcción de esta intersección forma parte de las intervenciones destinadas a transformar uno de los corredores viales relevantes de la capital colombiana. Su diseño por niveles permitirá separar movimientos vehiculares y organizar las conexiones entre las principales vías del sector.

Entregas se realizarán por etapas hasta 2028

El cronograma contempla la terminación del tercer nivel durante el primer trimestre de 2027, mientras que la glorieta exclusiva para TransMilenio se proyecta para el segundo semestre de ese año. La finalización del primer nivel está prevista para el primer semestre de 2028.

La habilitación progresiva de estas estructuras permitirá poner en funcionamiento componentes de la obra antes de completar toda la intervención. No obstante, las fechas corresponden al cronograma anunciado y están sujetas al desarrollo de los trabajos.

Con un avance cercano a la mitad, la nueva Calle 13 continúa su proceso constructivo con el objetivo de mejorar la capacidad de circulación y la conexión entre corredores estratégicos de Bogotá. La culminación del proyecto será clave para evaluar sus efectos sobre los tiempos de desplazamiento y la organización del tráfico en este sector de la ciudad.

Megacárcel de Medellín alcanza 47 % de avance

La construcción de la Cárcel Metropolitana de Medellín para Sindicados registra un avance del 47 % y contempla una inversión superior a los $675.000 millones de pesos colombianos. El proyecto, ubicado en la vereda Pedregal Alto del corregimiento de San Cristóbal, busca ampliar la infraestructura de detención preventiva y reducir el hacinamiento en estaciones de Policía y otros espacios transitorios de reclusión.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, informó sobre el progreso de las obras durante una visita de seguimiento realizada el 19 de octubre de 2026. Según el balance de la administración distrital, la construcción genera actualmente 563 empleos directos, de los cuales 184 corresponden a habitantes de la zona. La iniciativa se desarrolla mediante un esquema de Asociación Público-Privada (APP), que integra la construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura.

Infraestructura tendrá capacidad para 1.339 personas

El complejo penitenciario contará con seis pabellones y una capacidad total para 1.339 personas sindicadas, es decir, que permanecen privadas de la libertad mientras avanzan sus procesos judiciales y todavía no cuentan con una condena definitiva.

Cinco pabellones tendrán capacidad para 240 personas cada uno, mientras que el sexto albergará a 139 internos e incluirá una Unidad de Tratamiento Especial. El diseño también contempla espacios adaptados para personas con discapacidad y áreas destinadas a servicios de salud, educación, formación, atención jurídica y visitas familiares.

En paralelo, se ejecutan obras para habilitar las instalaciones administrativas, las redes internas, las áreas de servicios y los espacios necesarios para el funcionamiento del establecimiento. La infraestructura busca ofrecer condiciones de reclusión adecuadas y fortalecer la capacidad institucional para atender a la población detenida preventivamente.

Sistemas tecnológicos reforzarán la seguridad

El proyecto incorpora medidas de seguridad orientadas a controlar las comunicaciones y mejorar la vigilancia dentro del establecimiento. Entre ellas figuran inhibidores de señal celular, garitas de vigilancia, controles de acceso y un centro de monitoreo permanente.

Asimismo, las celdas no contarán con tomacorrientes, de acuerdo con las características de seguridad anunciadas para el complejo. Estas medidas buscan limitar el ingreso y uso de dispositivos móviles que puedan facilitar actividades ilícitas desde el interior del centro de detención.

La administración distrital también prevé vigilancia privada especializada para las instalaciones, bajo procedimientos destinados a reforzar la custodia y el control operativo.

Inversión mediante una asociación público-privada

La construcción se ejecuta bajo un modelo de concesión de 15 años, que contempla tres años para desarrollar la infraestructura y 12 años de operación. Al finalizar el periodo contractual, la infraestructura pasará a ser propiedad del Distrito de Medellín, según las condiciones del proyecto.

La participación privada permite financiar y desarrollar la obra, mientras que las entidades distritales mantienen labores de seguimiento y supervisión mediante la Agencia para la Gestión del Paisaje, el Patrimonio y las Alianzas Público-Privadas (Agencia APP) y la Secretaría de Seguridad y Convivencia.

El proyecto constituye una apuesta de infraestructura pública vinculada con la seguridad, la administración de justicia y la atención de personas sindicadas. Su ejecución también genera actividad económica y puestos de trabajo en los sectores cercanos a la construcción.

Terminación está prevista para mayo de 2027

De acuerdo con el cronograma comunicado por la Alcaldía, se espera que las obras concluyan en mayo de 2027. Posteriormente, se realizaría un periodo de alistamiento técnico y pruebas de seguridad antes del ingreso de los primeros internos.

La administración proyecta que el centro pueda recibir alrededor de 1.200 personas hacia finales de julio de 2027. Su puesta en funcionamiento busca reducir la presión sobre las estaciones de Policía, mejorar las condiciones de detención preventiva y permitir que más efectivos policiales se concentren en labores de seguridad ciudadana.

El avance de la megacárcel representa un hito en el desarrollo de infraestructura penitenciaria en Medellín. Sin embargo, su impacto sobre el hacinamiento dependerá de la culminación de las obras, la entrada en operación del establecimiento y la coordinación entre las autoridades locales y nacionales responsables del sistema de reclusión.

Plazas modernas buscan competir con las pantallas mediante juegos inclusivos

El diseño de plazas y espacios públicos está cambiando para responder a uno de los desafíos actuales de las ciudades: recuperar el interés de los niños por el juego al aire libre frente al atractivo de los celulares, las tabletas y los videojuegos. Los tradicionales columpios y resbalines están dando paso a entornos con juegos sensoriales, estructuras para escalar, circuitos de cuerdas, elementos musicales y espacios interactivos que promueven el movimiento, la creatividad y la exploración.

Esta transformación también está modificando la forma en que se concibe la infraestructura recreativa. Las plazas ya no se consideran únicamente lugares de entretenimiento, sino espacios que contribuyen al desarrollo infantil, la convivencia entre familias y la integración de las comunidades. El objetivo es ofrecer experiencias que motiven a las personas a salir de casa y relacionarse con su entorno.

El juego al aire libre como parte del desarrollo infantil

El uso creciente de dispositivos electrónicos ha generado preocupación por el tiempo que los niños dedican a actividades sedentarias. En Chile, las iniciativas públicas bajo el concepto “Más juegos, menos pantallas” buscan promover alternativas que favorezcan la actividad física y el contacto con espacios abiertos.

De acuerdo con cifras recogidas por la Política Nacional de Actividad Física y Deporte de Chile, solo el 13,1% de los menores de cinco años cumple simultáneamente las recomendaciones de actividad física, sueño y exposición a pantallas. Este indicador pone de relieve la necesidad de impulsar entornos que faciliten hábitos más activos durante la primera infancia.

La terapeuta ocupacional María Inés Rodríguez explica que el valor de las plazas va más allá del ejercicio físico. En estos espacios, los niños tienen oportunidades para observar, imitar, explorar y relacionarse con otras personas. Al correr, trepar, balancearse y experimentar con distintas superficies, desarrollan habilidades motoras y sensoriales, al mismo tiempo que aprenden a resolver desafíos y desenvolverse en su entorno.

Por ello, el diseño de los espacios recreativos busca ofrecer experiencias que involucren el cuerpo y los sentidos, en lugar de limitarse a estructuras de juego convencionales.

Diseños que incorporan diversidad e inclusión

Las nuevas plazas integran equipamientos con diferentes niveles de dificultad para responder a las necesidades de niños de distintas edades y capacidades. Entre las soluciones incorporadas se encuentran estructuras de escalada, juegos de cuerdas, paneles interactivos, elementos musicales y juegos de agua.

La accesibilidad también adquiere mayor importancia en el desarrollo de estos proyectos. El propósito es que los espacios permitan no solo llegar a las zonas recreativas, sino también permanecer en ellas con comodidad y participar activamente en las experiencias de juego.

Esta perspectiva impulsa la incorporación de equipamiento inclusivo y sensorial, así como superficies de seguridad y materiales adecuados para el uso intensivo. La variedad de actividades permite que un mismo espacio combine movimiento, equilibrio, coordinación, creatividad e interacción social.

El desafío para los diseñadores y responsables de proyectos urbanos consiste en crear espacios que sean atractivos y seguros, pero que también ofrezcan oportunidades reales de participación para diferentes usuarios.

Infraestructura recreativa para fortalecer las comunidades

La renovación de las plazas también responde a una necesidad social. En un contexto en el que las familias disponen de menos tiempo para actividades compartidas y las pantallas ocupan una parte importante de la rutina cotidiana, los espacios públicos pueden contribuir a recuperar las relaciones vecinales.

Estos lugares facilitan el encuentro entre niños, padres, cuidadores y adultos mayores, favoreciendo la convivencia entre generaciones. Además, ofrecen alternativas gratuitas de recreación y actividad física, lo que refuerza su importancia como infraestructura accesible para la población.

La presencia de adultos responsables también cumple una función relevante en el desarrollo infantil. Un entorno seguro permite que los niños exploren progresivamente nuevas actividades, prueben sus habilidades y aprendan a afrontar desafíos adecuados a su edad.

De esta manera, una plaza bien diseñada puede beneficiar tanto a quienes juegan como a las personas que acompañan y cuidan, fortaleciendo el sentido de comunidad.

Urbanplay apuesta por nuevas experiencias de juego

La evolución del diseño recreativo se refleja en el trabajo de Urbanplay, empresa chilena con más de 23 años de experiencia en el desarrollo de espacios de juego. Entre sus proyectos figuran intervenciones en Playa Las Almejas, en Antofagasta; Parque Bicentenario y Cerro San Cristóbal, en la Región Metropolitana; el borde costero de Iloca, en la región del Maule; y el Parque Urbano Isla Cautín, en La Araucanía.

Sus propuestas incorporan equipamiento que busca ampliar las posibilidades de interacción de los usuarios con el espacio. La selección de materiales, las texturas, los colores y la disposición de los juegos forman parte de una estrategia orientada a generar experiencias recreativas variadas.

La durabilidad también es un aspecto relevante para la infraestructura pública. La elección de equipamiento resistente puede reducir las necesidades de mantenimiento y reposición, contribuyendo a una gestión más eficiente de los recursos destinados a parques y plazas.

Para Nadia Betancourt, gerente general de Urbanplay, el reto es diseñar espacios que despierten la curiosidad y motiven a los niños a moverse, imaginar, experimentar y relacionarse con otros, sin imponer una única forma de jugar.

El diseño urbano frente a los nuevos hábitos digitales

La transformación de las plazas refleja un cambio en las prioridades del diseño urbano: el espacio público debe ofrecer experiencias atractivas, accesibles y adaptadas a las necesidades de sus usuarios. Frente a la presencia constante de los dispositivos digitales, los proyectos recreativos buscan recuperar el valor de la exploración física y la interacción directa.

La tendencia también plantea oportunidades para el sector de la construcción y el equipamiento urbano, que debe responder a mayores exigencias en seguridad, inclusión, resistencia de materiales y funcionalidad.

En este escenario, el desarrollo de espacios públicos recreativos adquiere una dimensión que combina infraestructura, bienestar y cohesión social. El desafío consiste en construir plazas que no solo se vean modernas, sino que también sean utilizadas por la comunidad y ofrezcan experiencias significativas para personas de distintas edades y capacidades.

Inversión en infraestructura de transportes en Perú supera los US$ 1.031 millones a septiembre de 2026

La inversión valorizada en las infraestructuras de transporte concesionadas y supervisadas por el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) alcanzó los US$ 1.031,7 millones entre enero y septiembre de 2026, lo que representa un crecimiento del 18,4 % frente a los US$ 871,4 millones registrados durante el mismo periodo de 2025. Los resultados reflejan el avance de proyectos vinculados con la ampliación aeroportuaria, el desarrollo ferroviario, la construcción de carreteras y la modernización de terminales portuarios. Sin embargo, pese al incremento acumulado, las inversiones registradas únicamente en septiembre disminuyeron respecto al año anterior, lo que evidencia diferencias en el ritmo de ejecución mensual de las obras.

Aeropuertos concentran la mayor inversión

El sector aeroportuario lideró la ejecución de inversiones durante los primeros nueve meses del año, con US$ 520,4 millones, equivalentes al 50,4 % del total valorizado. Una parte importante de estos recursos se destinó al proyecto de ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en Lima, mediante las inversiones ejecutadas por Lima Airport Partners (LAP).

En segundo lugar se ubicaron los ferrocarriles y el Metro de Lima, que concentraron US$ 391 millones, correspondientes al 37,9 % del total. Ambos sectores reunieron conjuntamente el 88,3 % de las inversiones valorizadas entre enero y septiembre, consolidándose como los principales componentes de la inversión en infraestructura de transporte del país.

Por su parte, las carreteras registraron inversiones por US$ 104,8 millones, equivalentes al 10,2 % del total, mientras que el sector portuario alcanzó US$ 15,4 millones, con una participación del 1,5 %. Estas cifras muestran que la mayor parte de los recursos se concentró en proyectos aeroportuarios y ferroviarios, aunque también se mantuvieron intervenciones en la red vial y las instalaciones portuarias.

Línea 2 del Metro de Lima concentra obras y equipamiento

Durante septiembre, el sector ferroviario y el Metro de Lima registraron inversiones por US$ 87,7 millones. Entre los proyectos destacados se encuentra la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, cuyas inversiones incluyen la adquisición de equipamiento electromecánico, como escaleras, ascensores y ventiladores, además de vigas y estructuras prefabricadas destinadas a estaciones y talleres.

Los trabajos también comprenden obras civiles en estaciones como Central, Carmen de la Legua, San Marcos, Elio y Parque Murillo, así como intervenciones en pozos de ventilación y en estaciones de distintos sectores del trazado. A estas actividades se suman la instalación de sistemas de automatización, control y protección, junto con equipos de alimentación y tracción eléctrica necesarios para el funcionamiento ferroviario.

El desarrollo de estas instalaciones constituye una parte importante de la modernización del transporte urbano en Lima y Callao, debido a que requiere coordinar la construcción de infraestructura subterránea con la instalación de sistemas técnicos que permitan operar el servicio de manera integrada.

Ampliación aeroportuaria y mejoras en carreteras

En el sector aeroportuario, las inversiones correspondientes a septiembre alcanzaron US$ 35,8 millones. De este monto, Lima Airport Partners destinó US$ 35,6 millones a las mejoras vinculadas con el proyecto de ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Estas intervenciones forman parte del proceso de modernización de la principal terminal aérea del país.

En carreteras, la inversión valorizada durante septiembre llegó a US$ 10,9 millones. Entre las intervenciones destacadas figura la concesión IIRSA Sur Tramo 4, que registró US$ 6,9 millones destinados al mejoramiento del subtramo Asillo–San Antón, la implementación de equipos electromecánicos y sistemas de seguridad en el túnel Ollachea, y el reemplazo de guardavías por barreras de seguridad.

Asimismo, la concesión IIRSA Norte registró inversiones por US$ 3,6 millones para avanzar en obras complementarias en distintos tramos de la carretera. Estas intervenciones buscan mejorar las condiciones de circulación y seguridad en corredores que forman parte de la red vial concesionada.

En el ámbito portuario, las inversiones de septiembre sumaron US$ 2 millones. Entre las actuaciones reportadas se encuentran los trabajos en el Terminal Norte Multipropósito del Callao, que registró US$ 1,7 millones asociados al avance de obras de la etapa 3B.

Inversión acumulada alcanza el 65,19 % del compromiso total

Al cierre de septiembre de 2026, la inversión acumulada reconocida en las infraestructuras de transporte concesionadas ascendió a US$ 14.956 millones. Este monto representa un avance del 65,19 % respecto al compromiso de inversión total establecido para las concesiones supervisadas.

No obstante, el comportamiento mensual mostró una desaceleración. En septiembre se valorizaron US$ 136,4 millones, una cifra 24,3 % inferior a los US$ 180,2 millones registrados en el mismo mes de 2025. La disminución se produjo pese al crecimiento acumulado de los primeros nueve meses del año.

Los resultados de Ositrán permiten observar la evolución de la inversión en los principales sectores del transporte peruano y el peso de los grandes proyectos de infraestructura en la ejecución total. La continuidad de las obras ferroviarias y aeroportuarias, junto con el avance de las intervenciones viales y portuarias, será relevante para el desarrollo de la conectividad y la capacidad logística del país.

Aeropuerto de Rionegro habilita nuevas áreas y acelera obras de ampliación por $164.000 millones

El Aeropuerto Internacional José María Córdova, ubicado en Rionegro, Antioquia, Colombia, comenzó a habilitar las primeras intervenciones de su proyecto de ampliación y modernización, en respuesta al crecimiento del tráfico aéreo y las congestiones que se presentan en la terminal. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en coordinación con la concesionaria Airplan y el Establecimiento Público Aeropuerto Olaya Herrera, puso en marcha un plan de choque para acelerar los trabajos y mejorar la capacidad de atención de pasajeros. Las obras cuentan con recursos por aproximadamente $164.000 millones de pesos colombianos y buscan elevar la capacidad anual del aeropuerto de 11 millones a 17,5 millones de pasajeros. Aunque la finalización integral está prevista para abril de 2027, los viajeros ya pueden utilizar nuevos módulos de registro (check-in) y un filtro adicional de seguridad internacional.

Ampliación de salas y nuevos módulos de atención

El proyecto comprende 13 intervenciones integrales destinadas a optimizar los espacios de atención, circulación y embarque. Entre los avances destaca la construcción de una nueva sala de espera en el primer piso, que ampliará el área disponible hasta los 2.150 metros cuadrados e incorporará seis puertas de embarque. Asimismo, el aeropuerto incrementó de 56 a 80 los módulos de check-in, con el propósito de agilizar el registro de pasajeros y reducir las filas durante los periodos de mayor demanda.

Las adecuaciones también incluyen mejoras en las áreas de inmigración y emigración, la reorganización de las salas de espera y la construcción de un nuevo centro de conexiones internacionales. A estas intervenciones se suma un edificio destinado al manejo de equipajes, equipado con sistemas tecnológicos para mejorar su procesamiento y control.

De acuerdo con la información divulgada por la ANI el 16 de octubre de 2026, las diferentes áreas de intervención registraban un avance del 36,87 %. La entidad señaló que mantiene un seguimiento a los compromisos de la concesionaria para acelerar la ejecución y asegurar el uso eficiente de los recursos asignados.

Más posiciones para aeronaves y capacidad operativa

La modernización contempla la incorporación de seis nuevas posiciones de estacionamiento para aeronaves, algunas de ellas habilitadas para operaciones remotas. Con esta ampliación, el aeropuerto espera pasar de 24 a 28 operaciones por hora, incrementando su capacidad para gestionar movimientos de aeronaves y atender un mayor número de vuelos.

Estas obras forman parte de una intervención orientada no solo a ampliar los espacios físicos de la terminal, sino también a mejorar la coordinación de los procesos aeroportuarios. La disponibilidad de nuevas posiciones para aviones, junto con la ampliación de las salas y la modernización de los sistemas de equipaje, permitirá distribuir mejor los flujos de pasajeros y fortalecer la operación durante las horas de mayor actividad.

El aumento de capacidad resulta relevante para Antioquia, debido a que el José María Córdova constituye una de las principales puertas de entrada aérea de Medellín y su área metropolitana. El crecimiento de la demanda turística y empresarial ha incrementado la necesidad de contar con instalaciones que respondan a mayores volúmenes de viajeros.

Acuerdo para acelerar la ejecución de las obras

La ANI y Airplan acordaron reforzar el seguimiento de los trabajos y acelerar las intervenciones prioritarias para reducir las congestiones que afectan a los usuarios. Según el presidente de la ANI, Ricardo Ayerbe Pino, la entidad intensificará la supervisión para verificar el avance de las obras y garantizar que la inversión se destine al mejoramiento de la infraestructura aeroportuaria.

La estrategia contempla mantener activos los distintos frentes de construcción mientras se habilitan progresivamente las nuevas instalaciones. Este esquema busca mejorar la atención sin esperar a que finalice la totalidad del proyecto, permitiendo que los pasajeros utilicen algunas de las mejoras antes de la entrega definitiva.

Con la conclusión prevista para abril de 2027, el aeropuerto José María Córdova busca fortalecer su infraestructura y responder al crecimiento de la demanda aérea. El cumplimiento del cronograma y la puesta en servicio de las nuevas áreas serán determinantes para alcanzar la meta de atender 17,5 millones de pasajeros al año y elevar la capacidad operativa de la terminal.

Antioquia inicia obras viales por más de $36.000 millones para conectar Amalfi con Chorritos

El departamento de Antioquia, en Colombia, inició la construcción de un proyecto de mejoramiento vial que busca fortalecer la conectividad rural del municipio de Amalfi y beneficiar a más de 28.000 personas. Las obras comenzaron oficialmente el 16 de octubre de 2026 mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, con una inversión superior a los 36.000 millones de pesos colombianos. La intervención comprende 5,7 kilómetros de vía terciaria entre el casco urbano de Amalfi y el centro poblado de Chorritos, un corredor que conecta con el sector de La Laguna y atraviesa el área del aeropuerto municipal. La iniciativa busca mejorar las condiciones de movilidad de los habitantes y facilitar el desplazamiento de personas, mercancías e insumos para las actividades económicas de la zona.

Pavimento rígido y construcción de puentes

El proyecto contempla la construcción de pavimento rígido a lo largo del tramo intervenido, además de dos puentes vehiculares, nuevas alcantarillas y trabajos de mantenimiento de las estructuras de drenaje existentes. Estas obras permitirán mejorar la infraestructura del corredor y atender aspectos fundamentales para su funcionamiento, como la evacuación de aguas y la continuidad del tránsito en los puntos que requieren estructuras de cruce.

La incorporación de pavimento rígido busca proporcionar una superficie de circulación más resistente para el tránsito vehicular, mientras que las nuevas alcantarillas y la intervención de los sistemas de drenaje contribuirán a manejar las aguas superficiales. En conjunto, los trabajos están orientados a mejorar la transitabilidad de la vía y reducir las dificultades de desplazamiento que afectan a las comunidades rurales.

La ejecución de estas intervenciones también permitirá fortalecer la conexión entre el casco urbano y las zonas aledañas, facilitando el acceso a servicios y el transporte de productos. La entrega del proyecto está prevista para el primer semestre de 2028.

Alianza empresarial mediante Obras por Impuestos

La financiación de la iniciativa se desarrolla mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, que permite a las empresas destinar recursos a proyectos de infraestructura y desarrollo territorial en coordinación con las entidades públicas. En este caso, participan cinco compañías: Dexco Colombia, Empresas Públicas de Medellín (EPM), Grupo Argos, Zona Franca Argos y Logitrans.

Cementos Argos desempeña el papel de gerente técnico, con responsabilidades relacionadas con el acompañamiento, la coordinación y la ejecución de la intervención. La articulación entre las empresas busca concentrar recursos y capacidades técnicas en una obra considerada prioritaria para la conectividad de esta región del nordeste antioqueño.

Carlos Gómez, gerente de Reconstrucción de Grupo Argos, destacó el alcance de este mecanismo para impulsar proyectos que respondan a las necesidades de las comunidades. Según la compañía, el Grupo Empresarial Argos ha movilizado cerca de 800.000 millones de pesos mediante Obras por Impuestos, destinados a cerca de 50 proyectos de infraestructura vial, educación y saneamiento de agua, con beneficios para más de 600.000 personas en comunidades rurales.

Conectividad rural y desarrollo económico

El mejoramiento de la vía Amalfi–Chorritos forma parte de los esfuerzos por fortalecer la infraestructura de transporte en zonas rurales de Colombia. La calidad de las carreteras terciarias influye directamente en los tiempos de desplazamiento, los costos logísticos y las posibilidades de comercialización de los productos locales.

Con la intervención, se espera mejorar la conexión entre las comunidades y el casco urbano, así como facilitar la movilidad hacia sectores productivos y puntos estratégicos del municipio. La incorporación de puentes y sistemas de drenaje también permitirá atender necesidades estructurales del corredor, que son esenciales para mantener su funcionamiento.

Con una inversión superior a los $36.000 millones y una fecha de entrega prevista para el primer semestre de 2028, el proyecto busca consolidar una conexión vial más adecuada para los habitantes de Amalfi y Chorritos. El avance de las obras y la coordinación entre las empresas participantes serán determinantes para cumplir el cronograma y concretar los beneficios previstos para la región.