Terremoto en Colombia: expertos explican qué edificios presentan mayor riesgo de colapso

Expertos explican qué edificios presentan mayor riesgo de colapso en Colombia

El terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia dejó daños importantes en viviendas, edificios e infraestructura pública y volvió a poner en el centro del debate la seguridad estructural de las edificaciones. Según el balance citado por Valora Analitik, el sismo había dejado 61 edificios colapsados, 1.575 viviendas averiadas y 37 destruidas, además de afectaciones en hospitales, colegios, aeropuertos y vías.

Ante este escenario, especialistas en ingeniería estructural explicaron cuáles son las principales características que pueden aumentar la vulnerabilidad de una construcción frente a un movimiento sísmico y qué señales deben ser evaluadas antes de permitir el regreso de los habitantes.

La construcción informal incrementa el riesgo

Una de las principales preocupaciones señaladas por los expertos es la construcción informal, especialmente en viviendas que fueron levantadas sin diseños estructurales, cálculos de ingeniería o supervisión técnica.

De acuerdo con la ingeniera Marisol Nemocón Ruiz, directora del programa de Ingeniería Civil de la Universidad Católica de Colombia, entre las construcciones que pueden presentar mayor vulnerabilidad se encuentran aquellas levantadas sobre rellenos sanitarios, humedales o terrenos sin un adecuado mejoramiento del suelo, así como edificaciones que no cumplen con las normas sismorresistentes o que carecen de un sistema estructural diseñado por profesionales.

Los elementos no estructurales también representan un factor de riesgo. Fachadas, cielorrasos, recubrimientos y otros componentes pueden desprenderse durante un movimiento de gran intensidad si no fueron instalados adecuadamente.

La importancia de cumplir las normas sismorresistentes

Los especialistas destacan que las edificaciones construidas formalmente bajo la Norma Sismorresistente NSR-10, así como bajo sus versiones anteriores de 1997 y 1984, fueron diseñadas con criterios destinados principalmente a proteger la vida de sus ocupantes.

Esto no significa que una estructura construida bajo estas normas permanezca completamente libre de daños después de un terremoto. Las edificaciones pueden presentar afectaciones importantes, especialmente en elementos no estructurales. Sin embargo, el diseño sismorresistente busca evitar el colapso total y permitir que las personas puedan evacuar.

El riesgo aumenta considerablemente en viviendas autoconstruidas o modificadas sin criterios técnicos. Entre los problemas identificados por los especialistas se encuentran la ausencia de vigas y columnas de confinamiento, materiales inadecuados, morteros deficientes y ampliaciones realizadas sin estudios de ingeniería.

También pueden generar vulnerabilidad las construcciones que agregaron pisos adicionales sobre diseños originalmente concebidos para una o dos plantas.

¿Qué señales indican posibles daños estructurales?

Una edificación que permanece en pie después de un terremoto no necesariamente es segura. Por ello, los especialistas recomiendan realizar una inspección técnica cuando existan daños visibles o cambios en el comportamiento de la estructura.

Entre las señales que requieren especial atención se encuentran:

  • Fisuras en forma de X.
  • Grietas diagonales cercanas a 45 grados en columnas o vigas.
  • Fisuras que se originan alrededor de puertas o ventanas.
  • Desprendimiento del concreto.
  • Muros inclinados o abombados.
  • Pisos que presentan desniveles.
  • Puertas o ventanas que comenzaron a trabarse después del sismo.
  • Separaciones entre muros, techos y pisos.
  • Hundimientos o deformaciones visibles en las cubiertas.

La presencia de estas señales no permite por sí sola determinar que una estructura necesariamente colapsará, pero sí constituye un motivo para evitar el reingreso y solicitar una evaluación profesional.

El suelo también determina la vulnerabilidad

El comportamiento de una edificación durante un terremoto no depende únicamente de sus características estructurales. El tipo de suelo sobre el que se encuentra construida también puede modificar la intensidad con la que se perciben las ondas sísmicas.

Los especialistas mencionan como zonas potencialmente vulnerables los humedales, rellenos artificiales, depósitos aluviales, terrenos próximos a ríos, suelos saturados de agua y laderas inestables.

Por esta razón, los estudios geotécnicos y los mapas de microzonificación sísmica constituyen herramientas importantes para la planificación urbana y el diseño de nuevas edificaciones.

¿Qué hacer después de un terremoto?

Los expertos recomiendan no regresar inmediatamente a una vivienda que presenta daños visibles, incluso si la estructura permanece aparentemente estable.

En edificaciones autoconstruidas, antiguas o que presenten grietas importantes, se aconseja solicitar un peritaje estructural antes de autorizar nuevamente su ocupación.

En edificios y conjuntos residenciales, la evaluación debe considerar tanto las áreas comunes como las unidades privadas, ya que una afectación localizada puede proporcionar información importante sobre el comportamiento general de la estructura.

También es recomendable reportar cualquier fisura, deformación o anomalía detectada dentro de una vivienda para que pueda ser incorporada a la evaluación técnica integral.

El desafío para la construcción colombiana

El terremoto vuelve a evidenciar la importancia de fortalecer los estándares de diseño, construcción, supervisión y mantenimiento de edificaciones en Colombia.

Para el sector construcción, la emergencia representa además un llamado a reforzar la prevención frente a eventos sísmicos, especialmente en zonas donde persisten procesos de autoconstrucción o donde las edificaciones han sido modificadas sin estudios estructurales.

La evaluación de las estructuras afectadas será fundamental para determinar cuáles pueden ser reparadas o reforzadas y cuáles deberán ser demolidas y reconstruidas.

Más allá de la respuesta inmediata ante el desastre, el desafío será incorporar criterios de resiliencia desde la planificación urbana y garantizar que las nuevas construcciones, así como las intervenciones sobre edificaciones existentes, cuenten con el respaldo de estudios de ingeniería y cumplan las disposiciones sismorresistentes.

El comportamiento de las edificaciones durante este terremoto demuestra que la calidad del diseño estructural, las condiciones del suelo, el cumplimiento de la normativa y la supervisión técnica son factores determinantes para reducir el riesgo de colapso y proteger la vida de los ocupantes.

¿Quién asumirá los costos de las viviendas afectadas por el terremoto en Colombia?

Costos de las viviendas afectadas por el terremoto en Colombia

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia dejó importantes daños en viviendas, edificios e infraestructura pública, abriendo una nueva preocupación para miles de familias: quién asumirá los costos de reparación o reconstrucción de los inmuebles afectados.

De acuerdo con el balance citado por Valora Analitik y elaborado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), hasta la tarde del 10 de agosto se contabilizaban 1.693 viviendas averiadas, 195 destruidas y 131 edificios colapsados. Además, se reportaron afectaciones en 19 centros de salud, 83 instituciones educativas, 18 centros comunitarios, 33 vías y siete aeropuertos entre suspendidos y afectados.

Mientras continúan las inspecciones técnicas para determinar qué estructuras pueden volver a ser habitadas y cuáles deberán ser demolidas, el acceso a seguros y las condiciones de las pólizas serán factores determinantes para establecer quién cubrirá las pérdidas.

El seguro será clave para determinar quién responde

La responsabilidad económica dependerá en buena medida de la existencia de una póliza que contemple daños ocasionados por terremotos o movimientos sísmicos.

El especialista en derecho Daniel Amado Murillo, de la Universidad Católica de Colombia, explicó que las viviendas nuevas cuentan con garantías durante su etapa inicial, mientras que muchos conjuntos residenciales disponen de pólizas destinadas a proteger las zonas comunes y elementos estructurales compartidos.

En el caso de los conjuntos residenciales, estas coberturas pueden incluir elementos como fachadas, cubiertas y otras áreas comunes. Sin embargo, la situación es diferente cuando los daños corresponden al interior de una vivienda cuyo propietario no cuenta con un seguro individual.

En esos casos, si no existe una cobertura aplicable, los costos derivados de la reparación o reconstrucción pueden quedar directamente a cargo del propietario.

¿Qué daños puede cubrir una póliza?

Las coberturas dependen de las condiciones específicas contratadas. Las pólizas que incluyen protección frente a terremotos pueden contemplar daños directos sobre la estructura del inmueble, cimentaciones, contenidos y otros bienes asegurados.

Entre las afectaciones que pueden encontrarse dentro de este tipo de cobertura están los agrietamientos estructurales, desprendimiento de enchapes, daños en pisos y fachadas, caída de cielorrasos y deterioro de acabados.

Dependiendo del contrato, también pueden reconocerse gastos relacionados con la remoción de escombros, preservación de bienes y acciones destinadas a impedir que las afectaciones aumenten.

Por esta razón, la evaluación técnica del inmueble será fundamental para determinar la magnitud de los daños y establecer las medidas necesarias para su recuperación.

Inspección y reconstrucción

Antes de iniciar cualquier proceso de reparación, las autoridades y especialistas deberán determinar las condiciones estructurales de cada inmueble.

Las edificaciones con daños menores podrían requerir trabajos de reparación y reforzamiento, mientras que aquellas que presenten fallas estructurales graves podrían necesitar procesos de demolición y reconstrucción.

Esta etapa será especialmente importante en los edificios y conjuntos residenciales afectados, donde será necesario diferenciar entre daños en elementos comunes y daños dentro de unidades privadas.

La magnitud de la emergencia también plantea un desafío para el sector de la construcción, que deberá participar en las labores de evaluación, rehabilitación, reforzamiento estructural y eventual reconstrucción de viviendas e infraestructura pública.

¿Cómo iniciar una reclamación?

Una vez garantizada la seguridad de los ocupantes, los propietarios que cuenten con una póliza deben informar el siniestro a su aseguradora lo antes posible.

Entre las recomendaciones entregadas por el sector asegurador se encuentran documentar los daños mediante fotografías y videos, elaborar un inventario preliminar de las pérdidas y conservar la documentación relacionada con el inmueble y el seguro.

También se recomienda evitar modificaciones innecesarias en las zonas afectadas antes de la inspección de la aseguradora, salvo que sea indispensable intervenir para proteger la vida de las personas o impedir que el daño se agrave.

Posteriormente, la aseguradora deberá verificar las condiciones del siniestro y establecer si corresponde una indemnización, reparación, reposición o reconstrucción, según los términos de la póliza.

Un desafío para la reconstrucción nacional

El terremoto no solo representa una emergencia humanitaria, sino también un importante desafío de infraestructura para Colombia.

La recuperación de las viviendas afectadas requerirá recursos financieros, estudios estructurales, mano de obra especializada y materiales de construcción. A ello se suma la necesidad de recuperar vías, centros de salud, instituciones educativas y otras instalaciones esenciales.

La magnitud de los daños también vuelve a poner en discusión la importancia de contar con edificaciones diseñadas y construidas bajo criterios adecuados de resistencia sísmica, así como de mantener actualizadas las pólizas y los valores asegurados de los inmuebles.

Para el sector construcción, la emergencia podría dar paso a una extensa etapa de evaluación, reforzamiento y reconstrucción en las zonas más afectadas.

El proceso deberá combinar la respuesta del Estado, las aseguradoras, propietarios, administradores de edificios y empresas constructoras para recuperar las viviendas y servicios esenciales dañados por el terremoto.

La prioridad inmediata continúa siendo la atención de las víctimas y la evaluación de las estructuras. Sin embargo, una vez superada la emergencia, Colombia enfrentará el reto de reconstruir parte de su infraestructura y garantizar que las nuevas edificaciones incorporen mayores estándares de seguridad y resiliencia frente a futuros eventos sísmicos.

Terremoto de magnitud 7,4 deja al municipio de El Cairo con cerca del 80% de sus viviendas colapsadas

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia durante la mañana del lunes 10 de agosto provocó graves daños en infraestructura y edificaciones de varias regiones del país. Uno de los casos más críticos se registra en El Cairo, Valle del Cauca, donde cerca del 80% de las viviendas habrían colapsado, según un primer reporte de las autoridades departamentales.

El movimiento telúrico tuvo su epicentro en las proximidades de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y fue percibido con intensidad en diferentes zonas del occidente y centro del país. Las labores de evaluación y rescate continúan mientras las autoridades actualizan el balance de víctimas y daños.

El Cairo concentra una de las mayores afectaciones

El secretario de Gestión del Riesgo del Valle del Cauca informó que la situación de El Cairo constituye uno de los escenarios más graves identificados hasta el momento. De acuerdo con el reporte entregado por la alcaldía municipal, aproximadamente el 80% de las viviendas del municipio quedaron colapsadas.

El Cairo se encuentra en el norte del Valle del Cauca, sobre las estribaciones de la Serranía de Los Paraguas, y cuenta con una población cercana a los 10.000 habitantes. Su conexión terrestre con Cartago y otras localidades de la región convierte a sus vías de comunicación en infraestructura estratégica para las labores de atención y recuperación.

Las autoridades mantienen inspecciones para determinar qué estructuras pueden ser habitadas y cuáles presentan riesgos adicionales de colapso.

Daños estructurales en otros municipios

El impacto también alcanzó a otros municipios del Valle del Cauca. En Trujillo, las autoridades reportaron cerca de 30 viviendas completamente colapsadas y alrededor de 80 inmuebles con graves fallas estructurales.

En Cali, una de las ciudades más afectadas, se registró el colapso de varias estructuras. Entre los puntos críticos se encuentra el Hospital Universitario del Valle, donde parte de los pisos tercero y cuarto sufrió daños importantes.

La emergencia también provocó afectaciones en infraestructura energética y sistemas de comunicación, dificultando la recopilación de información desde varios municipios y complicando la coordinación de las labores de emergencia.

Infraestructura y servicios esenciales bajo presión

Además de los daños en viviendas y edificios, el terremoto afectó infraestructura relacionada con energía, comunicaciones, transporte y servicios hospitalarios. Las interrupciones dificultaron inicialmente el contacto entre las autoridades locales y los organismos departamentales encargados de consolidar el balance de la emergencia.

La situación pone de manifiesto la importancia de evaluar no solo la resistencia estructural de las edificaciones, sino también la capacidad de recuperación de las redes y servicios esenciales después de un evento sísmico de gran magnitud.

En las zonas afectadas, los equipos técnicos deben determinar la estabilidad de las construcciones, identificar estructuras que requieren evacuación preventiva y establecer cuáles pueden ser recuperadas mediante intervenciones de reparación y reforzamiento.

Desastre nacional y etapa de evaluación

Ante la magnitud de los daños, el Gobierno Nacional declaró la situación de desastre nacional, una medida que permite acelerar la movilización de recursos y fortalecer la coordinación de las labores de búsqueda, rescate y atención a las comunidades afectadas.

El primer balance citado por Valora Analitik registraba 71 personas fallecidas, aunque las autoridades advirtieron que las cifras continuaban cambiando mientras avanzaban las labores de rescate y verificación. Reportes posteriores publicados durante el 11 de agosto elevaron considerablemente el número de víctimas, por lo que el balance permanece en actualización.

Las mayores afectaciones se concentran en Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero, incluyendo ciudades como Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Armenia.

El desafío de la reconstrucción

La emergencia abre ahora una nueva etapa centrada en la evaluación de daños y la recuperación de la infraestructura. El caso de El Cairo, donde cerca de ocho de cada diez viviendas habrían colapsado, plantea un importante desafío habitacional y urbano para las autoridades.

La reconstrucción deberá considerar estudios técnicos de las edificaciones afectadas, recuperación de servicios públicos, rehabilitación de vías y fortalecimiento de las condiciones de seguridad estructural.

Más allá de la atención inmediata, el terremoto vuelve a poner en primer plano la necesidad de fortalecer la infraestructura sismorresistente, mejorar los sistemas de monitoreo y emergencia y desarrollar estrategias de recuperación capaces de restablecer rápidamente los servicios esenciales después de eventos naturales de gran magnitud.

El proceso de reconstrucción representará uno de los principales retos para las autoridades colombianas durante las próximas semanas y meses, especialmente en las localidades donde los daños estructurales han alcanzado una proporción significativa de sus viviendas e infraestructura pública.

LG presenta sistema de climatización compacto y silencioso para hogares y empresas

LG Electronics presentó una nueva unidad de climatización por ductos de presión estática media, desarrollada para espacios que requieren soluciones compactas y eficientes, especialmente en edificaciones con cielos falsos de poca altura.

El nuevo sistema combina un diseño reducido con una alta capacidad de circulación de aire y un funcionamiento de bajo nivel sonoro. El equipo alcanza apenas 20,5 decibeles, característica que permite utilizarlo tanto en viviendas como en oficinas y otros espacios comerciales donde el confort acústico constituye un factor relevante.

Una de sus principales características es la incorporación de conectividad inteligente mediante LG ThinQ, que permite controlar de manera remota diferentes funciones del sistema desde un dispositivo móvil. Los usuarios pueden encender, apagar o programar la temperatura incluso cuando se encuentran fuera del inmueble.

Esta tecnología también busca optimizar el consumo energético mediante la automatización de la climatización. El sistema puede adaptar su funcionamiento a las rutinas de los usuarios, evitando que los equipos permanezcan funcionando innecesariamente y permitiendo ajustar la temperatura de acuerdo con las condiciones de uso.

Sensores para mejorar el confort térmico

El equipo incorpora sensores duales capaces de registrar las condiciones térmicas tanto en la zona superior como en la inferior de los espacios. Esta tecnología permite distribuir el aire de manera más equilibrada y reducir diferencias de temperatura dentro de una misma habitación.

La solución está orientada a mejorar el confort de los ocupantes y, al mismo tiempo, optimizar el funcionamiento del sistema de climatización.

La incorporación de herramientas de gestión inteligente forma parte de una tendencia creciente en el sector de la construcción, donde los sistemas HVAC están evolucionando hacia soluciones conectadas que permiten supervisar y administrar el consumo energético de los edificios.

Diseño pensado para edificaciones modernas

El reducido tamaño del equipo permite instalarlo en espacios con cielos falsos estrechos, una característica especialmente relevante en proyectos residenciales, oficinas y establecimientos comerciales donde el espacio disponible para instalaciones técnicas puede ser limitado.

La unidad también incorpora un motor de alta eficiencia, protección anticorrosiva y un aislamiento antimicrobiano denominado Safe Plus Insulation, diseñado para proteger el recorrido interno del aire frente al crecimiento de moho y bacterias.

El sistema utiliza además un ventilador tipo siroco híbrido, desarrollado para mantener un flujo de aire constante incluso cuando este debe recorrer ductos de mayor longitud.

De acuerdo con James Lee, presidente de LG ES Company, la nueva unidad integra un diseño compacto con rendimiento, durabilidad y control inteligente para adaptarse a diferentes espacios.

Climatización inteligente y eficiencia energética

La evolución de los sistemas de climatización responde a una creciente demanda por edificios más eficientes y conectados. La integración con plataformas digitales permite avanzar hacia una gestión más precisa de los sistemas de aire acondicionado y reducir consumos asociados a una operación innecesaria.

Para el sector construcción, estas tecnologías adquieren relevancia debido a que los sistemas HVAC representan una parte importante del consumo energético de muchos edificios. La posibilidad de automatizar su funcionamiento puede contribuir a mejorar el desempeño energético de las instalaciones y reducir los costos operativos.

La conectividad también permite avanzar hacia modelos de gestión en los que diferentes sistemas del edificio pueden ser supervisados desde plataformas digitales, integrando climatización, iluminación y otros servicios.

Con este lanzamiento, LG busca fortalecer su oferta de soluciones HVAC para proyectos residenciales y comerciales, combinando eficiencia, bajo nivel de ruido, flexibilidad de instalación y herramientas de control inteligente.

La incorporación de este tipo de tecnologías refleja la transformación de los sistemas de climatización hacia soluciones más compactas, automatizadas y conectadas, elementos que adquieren cada vez mayor importancia en el diseño y operación de las edificaciones modernas

Cercado de Lima concentra el 52% de las ventas de viviendas nuevas en Lima Centro

El mercado inmobiliario de Lima Centro registró un importante crecimiento durante el primer semestre de 2026, con 2,638 viviendas nuevas vendidas, cifra que representa un incremento de 19% frente a las 2,221 unidades comercializadas en el mismo periodo del año anterior.

El dinamismo estuvo liderado por el Cercado de Lima, distrito que concentró el 52% de las ventas de la zona, con 1,381 viviendas comercializadas. Actualmente, Lima Centro cuenta con una oferta superior a las 11,000 unidades habitacionales, consolidándose como uno de los principales mercados para compradores de primera vivienda e inversionistas.

La Victoria ocupó el segundo lugar en ventas, con 718 unidades y una participación de 27%. Le siguieron Breña, con 330 viviendas y 13%, y Rímac, con 209 unidades, equivalentes al 8% de las ventas de Lima Centro.

Uno de los casos que destaca dentro del mercado es Breña, distrito que registró un crecimiento de 106% en sus ventas respecto al primer semestre de 2025. Este comportamiento refleja el creciente interés por zonas con precios relativamente accesibles y buena conexión con los principales corredores de transporte de la capital.

En cuanto a los precios, el valor promedio ponderado de las viviendas en Lima Centro alcanzó los S/ 5,930 por metro cuadrado, lo que representa un incremento de 8.9% frente al mismo periodo del año anterior.

La Victoria registró el precio promedio más elevado de la zona, con S/ 6,626 por m², mientras que el Cercado de Lima alcanzó S/ 5,910 por m².

El comportamiento de la demanda está relacionado con las características urbanas de Lima Centro, entre ellas su ubicación estratégica, conectividad, disponibilidad de servicios y precios competitivos frente a otros sectores de la capital.

A estos factores se suma una importante demanda potencial. Alrededor del 75% de los residentes de Lima Centro no posee una vivienda propia, situación que representa una oportunidad para el desarrollo de nuevos proyectos residenciales orientados principalmente a familias jóvenes y parejas que buscan acceder a su primera vivienda.

La oferta inmobiliaria también se encuentra diversificada entre diferentes distritos y segmentos de precios. Las viviendas disponibles incluyen alternativas desde aproximadamente S/ 178,800 en el Cercado de Lima, mientras que en Breña los precios parten desde S/ 185,700 y en La Victoria desde S/ 215,526.

En Jesús María, las alternativas parten de aproximadamente S/ 212,000; en Independencia desde S/ 236,000 y en Rímac desde S/ 271,000.

Para acercar esta oferta a potenciales compradores e inversionistas, la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP) organizará la feria inmobiliaria Nexo Centro, que reunirá a más de 30 empresas con proyectos ubicados en distintos distritos de Lima Centro y Lima Norte.

El evento también contará con la participación de entidades financieras y del Fondo MIVIVIENDA, que brindarán información sobre alternativas de crédito hipotecario, el Bono del Buen Pagador y otros mecanismos de financiamiento para la adquisición de vivienda.

El crecimiento registrado durante el primer semestre confirma la recuperación de la demanda inmobiliaria en Lima Centro y refuerza el atractivo de la zona para el desarrollo de nuevos proyectos residenciales.

Con una oferta superior a las 11,000 viviendas, precios diferenciados entre distritos y un crecimiento de 19% en las ventas, Lima Centro se posiciona como uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos de la capital durante 2026.

Sector construcción eleva su proyección de crecimiento a 10% para 2026

El sector construcción en Perú mantiene una perspectiva favorable para 2026, luego de que el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) elevara de manera significativa su previsión de crecimiento para esta actividad, en un contexto de recuperación de la demanda de materiales, vivienda e infraestructura.

En su último Reporte de Inflación, el BCRP revisó al alza su proyección de crecimiento de la economía peruana para 2026, pasando de 3,2% a 3,4%. La modificación responde principalmente a una mejor perspectiva para los sectores no primarios, aunque parcialmente compensada por una menor expectativa en los sectores primarios debido a la actualización del pronóstico asociado al fenómeno El Niño.

Dentro de los sectores no primarios, la construcción destaca como una de las actividades con mejores perspectivas. Después de registrar un crecimiento de 6,7% durante 2025, el BCRP elevó su estimación para 2026 de 6% a 10%, convirtiéndola en la actividad con mayor crecimiento proyectado dentro de sus principales estimaciones sectoriales.

El comportamiento de la construcción está acompañado por una recuperación de la demanda de cemento, uno de los principales indicadores para medir la evolución de la actividad. De acuerdo con el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank, las ventas de cemento se encaminan hacia su tercer año consecutivo de crecimiento.

Durante el primer semestre de 2026, los despachos nacionales de cemento alcanzaron aproximadamente 6,6 millones de toneladas métricas, lo que representa un incremento cercano al 12% frente al mismo periodo de 2025, según estadísticas de la Asociación de Productores de Cemento (Asocem).

El desempeño responde a una combinación de factores, entre los que destacan la recuperación de la autoconstrucción, el dinamismo de la venta de viviendas nuevas y el avance de proyectos de infraestructura.

Scotiabank estima que las ventas de cemento podrían aumentar alrededor de 10% durante 2026, una expansión cercana a su proyección de crecimiento de 9,4% para el sector construcción.

El resultado adquiere especial relevancia debido a que el sector ha enfrentado durante los últimos años distintos factores que limitaron su desempeño, entre ellos la incertidumbre política, los cambios en el entorno económico y las dificultades para ejecutar determinados proyectos de inversión.

La recuperación de la construcción también tiene un impacto directo sobre una amplia cadena productiva que incluye fabricantes de cemento y acero, empresas de ingeniería, contratistas, proveedores de maquinaria, inmobiliarias y trabajadores vinculados a la ejecución de proyectos.

El crecimiento de la demanda de materiales constituye además una señal favorable para la actividad privada, particularmente en el segmento de vivienda y en los proyectos de infraestructura que se encuentran en ejecución o próximos a iniciar obras.

No obstante, el comportamiento del sector estará condicionado por factores externos e internos. Entre ellos se encuentran la evolución de los precios internacionales de materias primas, el comportamiento de la inflación, las condiciones climáticas y el desarrollo del escenario político y económico nacional.

A pesar de estos riesgos, las nuevas proyecciones muestran un panorama de mayor dinamismo para la construcción peruana durante 2026. El incremento previsto en la producción y comercialización de cemento, junto con la recuperación de diferentes segmentos de la demanda, apunta a una consolidación gradual del crecimiento.

Con una proyección cercana al 10%, la construcción se posiciona como uno de los principales motores de expansión de la economía peruana durante el presente año y como un sector clave para impulsar la inversión, el empleo y el desarrollo de infraestructura.

Terremoto de magnitud 7,4 deja graves afectaciones en infraestructura de Pereira

El fuerte terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto en Colombia provocó importantes afectaciones en infraestructura de Pereira, una de las ciudades donde el movimiento telúrico se sintió con mayor intensidad.

El sismo tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y fue percibido en amplias zonas del territorio colombiano. Pereira, ubicada en el departamento de Risaralda, se encuentra entre las ciudades que reportaron daños materiales y afectaciones en diferentes edificaciones.

Las autoridades locales activaron los protocolos de emergencia y comenzaron las inspecciones de las estructuras afectadas con el objetivo de determinar el nivel de daño y establecer si existen condiciones de riesgo para la población.

Entre los puntos afectados se encuentra el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde se registraron daños en parte de su infraestructura. Las operaciones aéreas fueron suspendidas temporalmente mientras se realizaban las evaluaciones correspondientes y se verificaba la seguridad de las instalaciones.

También se reportaron afectaciones en edificaciones residenciales y comerciales de distintos sectores de Pereira. Equipos de emergencia y autoridades municipales se desplazaron a las zonas con reportes de daños para realizar las primeras evaluaciones y atender posibles situaciones de riesgo.

El terremoto generó además afectaciones en otras ciudades del Eje Cafetero y el occidente del país. Manizales, Cali y Quibdó registraron daños estructurales, mientras que en Cali se reportaron edificaciones colapsadas y personas atrapadas, lo que llevó a reforzar las labores de búsqueda y rescate.

La magnitud del evento volvió a poner en evidencia la importancia de contar con infraestructura preparada para enfrentar movimientos sísmicos. En ciudades con alta actividad sísmica, el cumplimiento de las normas de diseño y construcción sismorresistente constituye uno de los principales mecanismos para reducir el riesgo de colapso y proteger la vida de los ocupantes.

Las evaluaciones posteriores al terremoto permitirán determinar con mayor precisión el alcance de los daños en Pereira y establecer qué edificaciones requieren intervenciones, restricciones de uso o estudios estructurales adicionales.

Las autoridades también mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas. El Servicio Geológico Colombiano ha reiterado que no es posible establecer una hora exacta para la ocurrencia de estos movimientos, por lo que recomendó a la población mantenerse informada exclusivamente mediante canales oficiales.

El terremoto representa uno de los eventos sísmicos más importantes registrados recientemente en Colombia y plantea nuevos desafíos para la evaluación de la vulnerabilidad de las edificaciones y la infraestructura urbana.

Para el sector de la construcción, la emergencia refuerza la necesidad de fortalecer los procesos de diseño estructural, supervisión de obras, mantenimiento y evaluación de edificaciones existentes, especialmente en zonas expuestas a una elevada amenaza sísmica.

Mientras continúan las labores de evaluación y atención de la emergencia, las autoridades trabajan en la identificación de los daños y en la definición de las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la población y la recuperación de la infraestructura afectada.

Gobierno supervisa construcción de vivienda de interés social piloto para damnificados de Junín

La presidenta de la República, Keiko Fujimori Higuchi, y el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas, supervisaron el avance de la primera vivienda de interés social piloto destinada a las familias afectadas por el sismo registrado en la región Junín.

La vivienda se construye en el centro poblado de Pumpunya, distrito de Chongos Bajo, provincia de Chupaca, una de las zonas más afectadas por el movimiento telúrico de magnitud 5.1. El proyecto busca establecer un modelo que pueda ser replicado durante el proceso de reconstrucción de las viviendas destruidas o afectadas.

La edificación cuenta con una superficie de 35 m² y está construida con material noble. Su distribución contempla dos habitaciones, además de un ambiente integrado para cocina, sala y comedor.

El proyecto se puso en marcha tras la firma de un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional entre el Ministerio de Vivienda y la Asociación Nacional de Entidades Técnicas del Perú (ANET), suscrito el 4 de agosto. Como parte de esta alianza, una empresa privada asumió la construcción de la primera vivienda en calidad de donación.

El modelo será replicado mediante un Bono Habitacional de Emergencia, con participación del sector privado, con el objetivo de brindar soluciones habitacionales permanentes a las familias que perdieron sus viviendas como consecuencia del sismo.

Durante la visita, las autoridades también inspeccionaron los daños registrados en infraestructura educativa y establecimientos de salud de las zonas afectadas, además de coordinar acciones con autoridades regionales y locales para acelerar las labores de recuperación.

En el distrito de Chupuro, el ministro de Vivienda visitó el albergue de módulos temporales “Ingeniero Alberto Fujimori”, donde dialogó con las familias damnificadas y reafirmó el compromiso de fortalecer la atención estatal durante la emergencia y avanzar hacia soluciones definitivas.

Como parte de la agenda de trabajo en Junín, también se evaluaron acciones para poner en funcionamiento una planta de tratamiento destinada a remover arsénico del agua para consumo humano. Esta infraestructura permitirá mejorar las condiciones de abastecimiento de agua de más de 33,200 habitantes de Jauja, Sausa y Yauyos.

La iniciativa de vivienda piloto representa uno de los primeros pasos del proceso de reconstrucción habitacional en Junín y plantea un esquema de cooperación entre el Estado y el sector privado para atender las necesidades de las familias damnificadas y acelerar la recuperación de las zonas afectadas.

Amarilo, Constructora Meléndez y Kastor crean alianza para impulsar la venta de vivienda a colombianos en Estados Unidos

El sector inmobiliario colombiano continúa ampliando sus estrategias de internacionalización con la creación de una alianza entre Amarilo, Constructora Meléndez y Kastor, orientada a fortalecer la comercialización de proyectos de vivienda para colombianos residentes en Estados Unidos. La iniciativa busca conectar la oferta inmobiliaria nacional con una comunidad que representa un mercado potencial para la inversión en vivienda y la construcción de patrimonio en Colombia.

La estrategia responde al creciente interés de los colombianos en el exterior por adquirir propiedades en su país de origen, ya sea como inversión, respaldo familiar o como una alternativa de retorno futuro. La digitalización de los procesos comerciales, la asesoría especializada y los mecanismos de financiación han facilitado que los compradores puedan avanzar en la adquisición de vivienda sin necesidad de estar físicamente en Colombia.

La alianza busca desarrollar nuevos canales de venta internacional mediante acompañamiento personalizado, herramientas digitales y una oferta de proyectos adaptada a las necesidades de quienes viven fuera del país. Este modelo permitirá acercar a los compradores en Estados Unidos a proyectos inmobiliarios ubicados en diferentes regiones de Colombia, fortaleciendo la relación entre constructoras y la comunidad colombiana en el exterior.

El mercado de colombianos residentes en Estados Unidos se ha convertido en un segmento estratégico para el sector construcción, debido a su capacidad de inversión en moneda extranjera y al interés por mantener vínculos patrimoniales con Colombia. Para las constructoras, este segmento representa una oportunidad para ampliar mercados, diversificar sus canales comerciales y fortalecer la colocación de proyectos residenciales.

La incorporación de modelos de venta internacional también impulsa la transformación del sector inmobiliario mediante el uso de plataformas digitales, recorridos virtuales, asesorías remotas y procesos comerciales más ágiles. Estas herramientas permiten ofrecer una experiencia de compra más segura y transparente para clientes que toman decisiones desde otro país.

Desde el punto de vista económico, la expansión de la venta de vivienda en mercados internacionales genera impactos positivos para toda la cadena de valor de la construcción, incluyendo desarrolladores, firmas de arquitectura, proveedores de materiales, empresas de ingeniería, entidades financieras y servicios asociados al sector inmobiliario.

La estrategia también refleja una tendencia creciente en América Latina: la búsqueda de nuevos mercados para la vivienda mediante la conexión con comunidades migrantes. La posibilidad de adquirir propiedades desde el exterior fortalece la inversión inmobiliaria y contribuye a mantener el flujo de capital hacia proyectos residenciales en distintas ciudades colombianas.

Con esta alianza, Amarilo, Constructora Meléndez y Kastor buscan consolidar un nuevo modelo de comercialización que permita llevar la oferta de vivienda colombiana más allá de las fronteras nacionales. La iniciativa fortalece la internacionalización del sector inmobiliario y abre nuevas oportunidades para el crecimiento de la industria de la construcción en Colombia.

Cámara de Infraestructura presenta inventario de 120 proyectos estratégicos al nuevo Gobierno

La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) presentó al Gobierno electo un inventario de 120 proyectos estratégicos considerados prioritarios para impulsar el desarrollo económico, mejorar la conectividad nacional y reducir las brechas de infraestructura del país. La propuesta reúne iniciativas en sectores como transporte, energía, agua, aeropuertos y desarrollo urbano, con el objetivo de establecer una hoja de ruta para la inversión durante los próximos años.

El documento busca facilitar la toma de decisiones del nuevo Gobierno mediante la identificación de proyectos con alto impacto regional y capacidad para generar crecimiento económico, empleo y competitividad. La cartera incluye obras que requieren continuidad, destrabe administrativo, fortalecimiento institucional y nuevas estrategias de financiación para garantizar su ejecución.

Entre los proyectos destacados se encuentran iniciativas relacionadas con infraestructura vial, corredores estratégicos de transporte, sistemas ferroviarios, modernización aeroportuaria y obras destinadas a mejorar la movilidad de las principales regiones del país. Estas intervenciones permitirán fortalecer la integración territorial y optimizar la logística para sectores productivos como industria, construcción, minería, comercio y agricultura.

La Cámara de Infraestructura señaló la importancia de mantener una política de continuidad en los proyectos de largo plazo, evitando retrasos que incrementen los costos de las obras y afecten la competitividad nacional. Para ello, el sector privado plantea fortalecer los mecanismos de asociación público-privada, mejorar los procesos de planeación y garantizar mayor estabilidad jurídica para atraer inversión.

El desarrollo de esta cartera de proyectos representa una oportunidad para dinamizar la industria de la construcción mediante una mayor demanda de servicios de ingeniería, diseño, supervisión, materiales, maquinaria, tecnología y gestión de proyectos. Asimismo, la ejecución de nuevas obras permitiría impulsar la generación de empleo directo e indirecto en distintas regiones del país.

La infraestructura continúa siendo uno de los principales factores para fortalecer la productividad y competitividad de Colombia. La modernización de vías, sistemas de transporte y servicios públicos resulta clave para mejorar la conexión entre centros de producción y mercados nacionales e internacionales, reduciendo costos logísticos y promoviendo nuevas inversiones.

Especialistas del sector consideran que la articulación entre Gobierno, empresas constructoras, entidades financieras y comunidades será determinante para convertir esta cartera de iniciativas en proyectos ejecutables. La planificación técnica, la transparencia en los procesos y la eficiencia administrativa serán elementos fundamentales para acelerar el cierre de brechas existentes.

El impulso a estos proyectos también responde a la necesidad de avanzar hacia una infraestructura más sostenible, incorporando criterios de resiliencia climática, innovación tecnológica y eficiencia energética en el diseño y construcción de nuevas obras.

Con la presentación de este inventario de 120 proyectos, el sector infraestructura busca establecer un diálogo estratégico con el nuevo Gobierno y promover una agenda de inversión que permita fortalecer la competitividad del país. La ejecución efectiva de estas iniciativas será clave para consolidar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de millones de colombianos.