De la Espriella plantea reactivar comercio con Venezuela y llevarlo nuevamente a US$7.000 millones

El gobierno de Abelardo de la Espriella plantea recuperar el intercambio comercial entre Colombia y Venezuela hasta niveles cercanos a US$7.000 millones, mediante una estrategia enfocada en la reconstrucción, el abastecimiento, la producción local y la reactivación de sectores estratégicos. La propuesta parte de la reapertura de oportunidades comerciales en una frontera compartida de aproximadamente 2.219 kilómetros.

La estrategia identifica cuatro grandes áreas de oportunidad. La primera corresponde a reconstrucción, materiales y equipos, con un fondo de inversión estimado entre US$800 millones y US$1.200 millones, además de una demanda potencial de 300.000 toneladas de cemento y 120 kilómetros de redes.

El segundo eje está relacionado con la agroindustria. El planteamiento destaca que Venezuela cuenta con alrededor de 35 millones de hectáreas aptas para actividades agrícolas, pero solo 1,14 millones se encuentran actualmente cultivadas. A esto se suma un déficit de maquinaria agrícola estimado entre 70 % y 80 %, lo que abre espacio para proveedores de equipos, tecnología e insumos.

El tercer frente corresponde al consumo, retail, salud y sector farmacéutico. Según el documento citado por Valora Analitik, el retail venezolano habría crecido entre 10 % y 12 % entre 2025 y 2026, mientras que el abastecimiento en establecimientos comerciales se ubicaría entre 80 % y 85 %.

El cuarto eje comprende energía, petróleo e infraestructura. La recuperación de la industria petrolera venezolana requeriría inversiones de alrededor de US$100.000 millones, aunque la oportunidad para las empresas colombianas estaría principalmente en la provisión de servicios, bienes de capital, productos químicos y soluciones especializadas.

Producción local antes que comercio

El plan plantea una estrategia gradual. El documento establece un rango inicial de absorción de entre US$2.000 millones y US$3.000 millones anuales de comercio, bajo la premisa de priorizar primero la recuperación de la producción local y posteriormente ampliar el intercambio bilateral.

La propuesta reconoce, sin embargo, que Venezuela mantiene importantes restricciones económicas. Entre los principales obstáculos se mencionan una inflación interanual de 544,13 %, una elevada brecha cambiaria, ingresos per cápita reducidos y problemas de suministro eléctrico que pueden superar las 40 horas semanales de interrupciones.

Al mismo tiempo, existen señales de capacidad productiva que podrían favorecer la recuperación. La industria venezolana estaría operando al 48,4 % de su capacidad instalada, dejando un 51,6 % de capacidad ociosa, mientras que el 68 % de los empresarios consultados manifestó intención de invertir.

Oportunidades para infraestructura y construcción

La reconstrucción de Venezuela podría generar una demanda importante para empresas colombianas vinculadas con la construcción, cemento, acero, materiales, maquinaria, infraestructura eléctrica, redes, transporte y servicios de ingeniería.

La cercanía geográfica constituye una de las principales ventajas competitivas. El trayecto por carretera entre Cúcuta y Caracas es de aproximadamente 800 kilómetros y puede realizarse en unas 12 horas, facilitando potencialmente el intercambio terrestre entre ambos mercados.

La dimensión de las oportunidades identificadas también resulta significativa para las empresas regionales. Según el documento, los negocios potenciales equivaldrían al 45,5 % de las exportaciones del Valle del Cauca y al 22,6 % de las exportaciones de Risaralda, mostrando el tamaño que podría alcanzar una eventual recuperación del comercio bilateral.

Tres acciones para reactivar el intercambio

La propuesta contempla tres mecanismos principales. El primero es “Renacer”, una red de asistencia y reconstrucción coordinada con organismos multilaterales. El segundo consiste en una alianza gremial que incluiría un banco de materiales y una posible exención tributaria para insumos destinados a la reconstrucción.

El tercer componente sería la creación de una mesa binacional permanente entre la ANDI, Conindustria y la Cámara de la Construcción de Venezuela, con acompañamiento de la Embajada y ProColombia.

El marco jurídico existente también podría facilitar la estrategia. El documento menciona el APPRI, el Acuerdo de Alcance Parcial N.° 28 y las licencias generales de la OFAC como instrumentos que permitirían estructurar parte de las operaciones comerciales y de inversión.

La recuperación del comercio bilateral representaría, por tanto, una oportunidad para ampliar las exportaciones colombianas y, al mismo tiempo, para que empresas de ambos países participen en la reconstrucción y recuperación productiva de Venezuela.

Para los sectores de infraestructura, construcción, energía, manufactura, agroindustria y logística, el eventual restablecimiento de un mercado bilateral de gran escala podría abrir nuevas oportunidades de inversión y prestación de servicios.

El principal desafío será transformar estas oportunidades potenciales en operaciones comerciales sostenibles, considerando las condiciones macroeconómicas, financieras, energéticas y regulatorias de Venezuela. La estrategia de De la Espriella busca que la recuperación del comercio avance de manera gradual, priorizando la producción y la reconstrucción antes de alcanzar nuevamente los niveles históricos de intercambio.

También podría interesarte: