Comprar un departamento propio continúa siendo una de las principales metas para miles de limeños. Sin embargo, más allá de contar con un buen historial crediticio, el primer gran desafío para acceder a una vivienda es reunir el dinero necesario para la cuota inicial y asumir los gastos adicionales que implica la compra.
En el mercado inmobiliario, la cuota inicial puede representar entre el 10 % y el 20 % del valor del inmueble. A este monto se suman otros costos, como gastos notariales, registrales, tasación y alcabala, dependiendo de las características y el precio de la vivienda.
Así, para adquirir un departamento valorizado en S/300.000, un comprador debería contar con un ahorro aproximado de entre S/42.000 y S/64.000 antes de concretar la operación. Alcanzar esta cifra puede requerir varios años de planificación, especialmente considerando los niveles de ingreso promedio en Lima Metropolitana.
El tiempo necesario para reunir la cuota inicial dependerá de la capacidad de ahorro de cada persona. Por ejemplo, un profesional con ingresos cercanos al promedio del mercado laboral que destine alrededor del 20 % de su salario mensual al ahorro podría necesitar aproximadamente cinco años para alcanzar una meta de S/42.000.
Este plazo podría reducirse significativamente si el comprador incrementa su porcentaje de ahorro mensual, recibe ingresos adicionales o accede a programas y beneficios destinados a facilitar la adquisición de una vivienda.
No obstante, los especialistas advierten que uno de los principales errores de los compradores primerizos es concentrarse únicamente en el precio de venta del departamento. Una adecuada planificación financiera debe considerar no solo la cuota inicial, sino también los gastos de cierre de la operación y un fondo de respaldo para cubrir posibles imprevistos durante los primeros meses del crédito hipotecario.
Ante este escenario, algunas inmobiliarias vienen implementando alternativas como el fraccionamiento de la cuota inicial y mayores plazos para completar el desembolso, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda.
La planificación financiera se consolida así como un factor clave para quienes buscan adquirir su primer departamento. Definir una meta de ahorro clara, conocer el costo total de la operación y evaluar las diferentes alternativas de financiamiento puede ayudar a que el objetivo de acceder a una vivienda propia sea más alcanzable.


