Inversión minera en Perú superaría los US$ 8.000 millones en 2026

La inversión minera en el Perú podría superar los US$ 8.000 millones al cierre de 2026, lo que representaría su nivel más alto desde 2014. La proyección, elaborada por el Instituto Peruano de Economía (IPE), refleja el mayor dinamismo de la actividad minera durante el primer semestre y el avance de importantes proyectos que vienen impulsando los desembolsos del sector.

Entre enero y junio de este año, las inversiones mineras alcanzaron aproximadamente los US$ 3.300 millones, registrando un crecimiento del 34% en su evaluación semestral. Este resultado contrasta con el avance promedio anual de apenas 1,3% observado entre 2022 y 2025, evidenciando una recuperación significativa del flujo de capital destinado a la actividad extractiva.

Proyectos estratégicos impulsan el crecimiento

Uno de los principales factores detrás de esta evolución es el desarrollo de proyectos mineros de gran relevancia para el país. Entre ellos destaca Tía María, ubicado en Arequipa, donde continúan los trabajos vinculados a su construcción. A este se suman las inversiones destinadas a optimizar las operaciones de Shougang, en Ica, y Antamina, en Áncash.

El IPE prevé que los desembolsos aumenten durante el segundo semestre, favorecidos por el avance de estas iniciativas y por mejores expectativas empresariales y condiciones de financiamiento. De concretarse la proyección, el sector minero consolidaría una recuperación relevante y fortalecería su participación en el crecimiento de la inversión privada.

Además de ampliar la capacidad productiva, las inversiones permiten modernizar instalaciones, incorporar infraestructura y mejorar la continuidad operativa de las unidades mineras. Estos factores resultan fundamentales para sostener la competitividad del Perú como productor de minerales y aprovechar la demanda internacional de materias primas.

Nuevos proyectos serán determinantes

Pese a las perspectivas favorables para 2026, el instituto advirtió que mantener el crecimiento de la inversión en los próximos años dependerá de la puesta en marcha de nuevos proyectos. Uno de los aspectos que deberá considerarse es que Tía María tiene previsto culminar su construcción e iniciar operaciones comerciales hacia fines de 2027, por lo que será importante contar con nuevas iniciativas que mantengan el flujo de capital en el sector.

La continuidad de las inversiones también estará vinculada a la capacidad del país para desarrollar una cartera de proyectos competitiva, agilizar los procedimientos administrativos y ofrecer condiciones que permitan a las empresas ejecutar sus planes de largo plazo.

En ese sentido, la incorporación de nuevos proyectos y el avance de aquellos que se encuentran en etapas de construcción u optimización serán determinantes para evitar una desaceleración posterior al actual ciclo de expansión.

Inseguridad y minería ilegal entre los principales desafíos

El IPE identificó diversos factores que podrían limitar el desempeño de la inversión minera. Entre ellos figuran los trámites administrativos, la conflictividad social y el avance de la minería ilegal, problemas que pueden afectar la ejecución de proyectos y la confianza de los inversionistas.

La dimensión económica de la minería ilegal también representa un desafío. Según las estimaciones citadas por el instituto, las exportaciones de oro ilegal alcanzarían al menos los US$ 16.000 millones durante 2026, una cifra que evidencia la magnitud de esta actividad y la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización y control.

A ello se suma la percepción de inseguridad en el sector. De acuerdo con cifras del Instituto Fraser, el 64% de las empresas vinculadas a la minería considera que la inseguridad desincentiva las inversiones en el Perú, una proporción que duplica la registrada en Chile.

Frente a este escenario, el IPE destacó la importancia de impulsar nuevos proyectos, reforzar la fiscalización y generar condiciones que permitan sostener el crecimiento de la inversión minera durante los próximos años.

El resultado final dependerá de que el dinamismo observado en el primer semestre se mantenga hasta diciembre y de que el país consiga transformar sus oportunidades geológicas en proyectos concretos. De superarse los US$ 8.000 millones, 2026 marcaría un hito para la inversión minera peruana, aunque el reto de fondo será garantizar la continuidad de ese desempeño en el largo plazo.

Inversión en infraestructura de transportes en Perú supera los US$ 1.031 millones a septiembre de 2026

La inversión valorizada en las infraestructuras de transporte concesionadas y supervisadas por el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) alcanzó los US$ 1.031,7 millones entre enero y septiembre de 2026, lo que representa un crecimiento del 18,4 % frente a los US$ 871,4 millones registrados durante el mismo periodo de 2025. Los resultados reflejan el avance de proyectos vinculados con la ampliación aeroportuaria, el desarrollo ferroviario, la construcción de carreteras y la modernización de terminales portuarios. Sin embargo, pese al incremento acumulado, las inversiones registradas únicamente en septiembre disminuyeron respecto al año anterior, lo que evidencia diferencias en el ritmo de ejecución mensual de las obras.

Aeropuertos concentran la mayor inversión

El sector aeroportuario lideró la ejecución de inversiones durante los primeros nueve meses del año, con US$ 520,4 millones, equivalentes al 50,4 % del total valorizado. Una parte importante de estos recursos se destinó al proyecto de ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en Lima, mediante las inversiones ejecutadas por Lima Airport Partners (LAP).

En segundo lugar se ubicaron los ferrocarriles y el Metro de Lima, que concentraron US$ 391 millones, correspondientes al 37,9 % del total. Ambos sectores reunieron conjuntamente el 88,3 % de las inversiones valorizadas entre enero y septiembre, consolidándose como los principales componentes de la inversión en infraestructura de transporte del país.

Por su parte, las carreteras registraron inversiones por US$ 104,8 millones, equivalentes al 10,2 % del total, mientras que el sector portuario alcanzó US$ 15,4 millones, con una participación del 1,5 %. Estas cifras muestran que la mayor parte de los recursos se concentró en proyectos aeroportuarios y ferroviarios, aunque también se mantuvieron intervenciones en la red vial y las instalaciones portuarias.

Línea 2 del Metro de Lima concentra obras y equipamiento

Durante septiembre, el sector ferroviario y el Metro de Lima registraron inversiones por US$ 87,7 millones. Entre los proyectos destacados se encuentra la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, cuyas inversiones incluyen la adquisición de equipamiento electromecánico, como escaleras, ascensores y ventiladores, además de vigas y estructuras prefabricadas destinadas a estaciones y talleres.

Los trabajos también comprenden obras civiles en estaciones como Central, Carmen de la Legua, San Marcos, Elio y Parque Murillo, así como intervenciones en pozos de ventilación y en estaciones de distintos sectores del trazado. A estas actividades se suman la instalación de sistemas de automatización, control y protección, junto con equipos de alimentación y tracción eléctrica necesarios para el funcionamiento ferroviario.

El desarrollo de estas instalaciones constituye una parte importante de la modernización del transporte urbano en Lima y Callao, debido a que requiere coordinar la construcción de infraestructura subterránea con la instalación de sistemas técnicos que permitan operar el servicio de manera integrada.

Ampliación aeroportuaria y mejoras en carreteras

En el sector aeroportuario, las inversiones correspondientes a septiembre alcanzaron US$ 35,8 millones. De este monto, Lima Airport Partners destinó US$ 35,6 millones a las mejoras vinculadas con el proyecto de ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Estas intervenciones forman parte del proceso de modernización de la principal terminal aérea del país.

En carreteras, la inversión valorizada durante septiembre llegó a US$ 10,9 millones. Entre las intervenciones destacadas figura la concesión IIRSA Sur Tramo 4, que registró US$ 6,9 millones destinados al mejoramiento del subtramo Asillo–San Antón, la implementación de equipos electromecánicos y sistemas de seguridad en el túnel Ollachea, y el reemplazo de guardavías por barreras de seguridad.

Asimismo, la concesión IIRSA Norte registró inversiones por US$ 3,6 millones para avanzar en obras complementarias en distintos tramos de la carretera. Estas intervenciones buscan mejorar las condiciones de circulación y seguridad en corredores que forman parte de la red vial concesionada.

En el ámbito portuario, las inversiones de septiembre sumaron US$ 2 millones. Entre las actuaciones reportadas se encuentran los trabajos en el Terminal Norte Multipropósito del Callao, que registró US$ 1,7 millones asociados al avance de obras de la etapa 3B.

Inversión acumulada alcanza el 65,19 % del compromiso total

Al cierre de septiembre de 2026, la inversión acumulada reconocida en las infraestructuras de transporte concesionadas ascendió a US$ 14.956 millones. Este monto representa un avance del 65,19 % respecto al compromiso de inversión total establecido para las concesiones supervisadas.

No obstante, el comportamiento mensual mostró una desaceleración. En septiembre se valorizaron US$ 136,4 millones, una cifra 24,3 % inferior a los US$ 180,2 millones registrados en el mismo mes de 2025. La disminución se produjo pese al crecimiento acumulado de los primeros nueve meses del año.

Los resultados de Ositrán permiten observar la evolución de la inversión en los principales sectores del transporte peruano y el peso de los grandes proyectos de infraestructura en la ejecución total. La continuidad de las obras ferroviarias y aeroportuarias, junto con el avance de las intervenciones viales y portuarias, será relevante para el desarrollo de la conectividad y la capacidad logística del país.

SNCI pide capacitar a nuevas autoridades para acelerar obras de prevención ante El Niño

La Sociedad Nacional de Construcción e Infraestructura (SNCI) solicitó al Gobierno peruano implementar programas de capacitación y acompañamiento permanente para las nuevas autoridades regionales y municipales, con el objetivo de garantizar la continuidad y ejecución eficiente de las obras públicas frente al Fenómeno El Niño 2026-2027. César Candela, vicepresidente del gremio, advirtió que el cambio de autoridades subnacionales previsto para enero de 2027 representa un desafío para la gestión de proyectos de infraestructura, especialmente ante las previsiones de un evento climático de fuerte intensidad. El representante señaló que el Gobierno central debe preparar rápidamente a los nuevos funcionarios para evitar retrasos administrativos y asegurar que las intervenciones prioritarias se ejecuten oportunamente.

Capacitación y continuidad de la inversión pública

Candela sostuvo que la formación de las nuevas autoridades debe centrarse en mejorar la eficiencia de la gestión pública y facilitar la ejecución de proyectos de infraestructura. La SNCI considera que la transferencia de conocimientos técnicos y administrativos será fundamental para mantener el ritmo de las inversiones y evitar que el cambio de gestión afecte la planificación de las obras.

El representante también planteó la necesidad de ordenar las políticas públicas relacionadas con la construcción, al considerar que las dificultades en la planificación y ejecución de proyectos han limitado los avances en el cierre de la brecha de infraestructura del país. En ese sentido, remarcó que la respuesta ante El Niño debe acompañarse de mecanismos de gestión que permitan priorizar las intervenciones según las necesidades de cada territorio.

Financiamiento para ejecutar obras ante la emergencia climática

Otro de los puntos señalados por el vicepresidente de la SNCI fue la necesidad de fortalecer el financiamiento de la infraestructura. Candela afirmó que el país debe aprovechar sus posibilidades de acceso a recursos y evaluar alternativas de financiamiento internacional para desarrollar proyectos de prevención y mitigación de los efectos del fenómeno climático.

El dirigente también destacó la importancia de aprovechar el interés de inversionistas y representantes diplomáticos de otros países en el desarrollo de la infraestructura peruana. Durante la Feria Internacional de Infraestructura y Construcción (Infracon Perú 2026), realizada del 14 al 16 de octubre en Urubamba, Cusco, participaron representantes de embajadas, entre ellas las de India, Reino Unido y Colombia, en un espacio orientado a promover oportunidades de inversión y cooperación.

Infraestructura preventiva frente a El Niño 2026-2027

La preparación ante el Fenómeno El Niño requiere coordinar acciones entre el Gobierno nacional, las autoridades regionales y municipales y el sector privado. La capacitación de funcionarios, la disponibilidad de recursos y la continuidad de los proyectos son factores que pueden influir en la capacidad del país para reducir los riesgos asociados a lluvias intensas, inundaciones y daños en carreteras y otras infraestructuras.

En este contexto, la SNCI considera prioritario fortalecer la gestión pública para que las nuevas administraciones puedan responder a las necesidades de sus jurisdicciones desde el inicio de sus funciones. La articulación entre planificación, financiamiento y ejecución de obras será determinante para avanzar en la prevención y reducir la vulnerabilidad de las comunidades ante los impactos del evento climático.

Arquitectura: las soluciones que marcan tendencia mundial están en Chile

  • La tercera versión de la feria ARQ% 2026 (Arquitectónicamente) puso en conversación los desafíos del diseño y la construcción, desde el desempeño térmico hasta la habitabilidad de los espacios. En el lugar, Volcán mostró sus fachadas y cielos modulares, en línea con las nuevas exigencias de la industria.

¿Cómo se construye hoy pensando en las actuales necesidades? Es una de las preguntas que atravesó la tercera versión de la feria ARQ% 2026, encuentro que reúne a arquitectos, oficinas especializadas, estudiantes y otros actores del sector bajo el concepto “Aprendamos, reencontrémonos y conectemos con nuestra profesión”. La instancia, también conocida como Arquitectónicamente y organizada por Catálogo Arquitectura en Chile, instaló las tendencias del diseño con los desafíos técnicos y las soluciones que están transformando la manera de proyectar y habitar los espacios en el mundo.

En este contexto, y por segundo año consecutivo, la empresa chilena que elabora soluciones constructivas sostenibles, Volcán, participó con una propuesta centrada en fachadas y cielos modulares; dos ámbitos esenciales ante las nuevas exigencias de la actualización de la Reglamentación Térmica y la búsqueda de mejores condiciones de habitabilidad. “Es muy relevante para nosotros estar donde los arquitectos pueden conocer de primera mano distintas soluciones de materiales. Este tipo de encuentros nos permite compartir conocimiento y mostrar cómo la industria está avanzando en alternativas que contribuyen a mejorar el desempeño y las condiciones de habitabilidad de los espacios y de las personas, es decir, ofrecer un mejor vivir”, señaló Liset Sapaj, arquitecta y jefa de Especificaciones de Volcán.

En fachadas, la muestra de la marca nacional reúne distintas configuraciones constructivas, desde siding de fibrocemento Volcanboard y Direct Applied, hasta sistemas de segunda piel. Entre ellas se encuentra Volcoglass X, la innovadora Volcanita para uso exterior, desarrollada especialmente para fachadas como una alternativa a la construcción tradicional y que puede permanecer expuesta a la intemperie durante la instalación de la fachada y recibir posteriormente distintas terminaciones. Además, permite aumentar la productividad, reducir costos y disminuir la huella de carbono. La propuesta se complementa con soluciones de cielos modulares que responden a diferentes necesidades de diseño y desempeño.

Para Sapaj, la participación releva el trabajo que comienza antes de la construcción, cuando se definen materiales y especificaciones técnicas: “Siempre hemos estado al servicio del área de la construcción, acompañando la primera etapa de los proyectos, desde el diseño y las primeras decisiones sobre materiales hasta el cumplimiento de la reglamentación técnica y otras normativas”, puntualizó la profesional.

Este año, los ejes principales de ARQ% 2026 estuvieron presentes en el Salón de Ponencias Arquitectónicas, con charlas y presentaciones de destacados estudios y arquitectos nacionales e internacionales (como Pezo Von Ellrichshausen, Azócar Catrón, Croxatto Opazo, Urzúa Soler, Felipe Alarcón, Pedro Gubbins y mesas sobre DS19); el Salón de Exposiciones Arquitectónicas, que incluyó la exhibición de más de 20 proyectos ganadores de concursos de arquitectura de los últimos dos años (maquetas y láminas); además del Salón de Soluciones Arquitectónicas, un espacio de conexión directa entre proveedores de materiales, innovación constructiva y profesionales del rubro.

Aeropuerto de Rionegro habilita nuevas áreas y acelera obras de ampliación por $164.000 millones

El Aeropuerto Internacional José María Córdova, ubicado en Rionegro, Antioquia, Colombia, comenzó a habilitar las primeras intervenciones de su proyecto de ampliación y modernización, en respuesta al crecimiento del tráfico aéreo y las congestiones que se presentan en la terminal. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en coordinación con la concesionaria Airplan y el Establecimiento Público Aeropuerto Olaya Herrera, puso en marcha un plan de choque para acelerar los trabajos y mejorar la capacidad de atención de pasajeros. Las obras cuentan con recursos por aproximadamente $164.000 millones de pesos colombianos y buscan elevar la capacidad anual del aeropuerto de 11 millones a 17,5 millones de pasajeros. Aunque la finalización integral está prevista para abril de 2027, los viajeros ya pueden utilizar nuevos módulos de registro (check-in) y un filtro adicional de seguridad internacional.

Ampliación de salas y nuevos módulos de atención

El proyecto comprende 13 intervenciones integrales destinadas a optimizar los espacios de atención, circulación y embarque. Entre los avances destaca la construcción de una nueva sala de espera en el primer piso, que ampliará el área disponible hasta los 2.150 metros cuadrados e incorporará seis puertas de embarque. Asimismo, el aeropuerto incrementó de 56 a 80 los módulos de check-in, con el propósito de agilizar el registro de pasajeros y reducir las filas durante los periodos de mayor demanda.

Las adecuaciones también incluyen mejoras en las áreas de inmigración y emigración, la reorganización de las salas de espera y la construcción de un nuevo centro de conexiones internacionales. A estas intervenciones se suma un edificio destinado al manejo de equipajes, equipado con sistemas tecnológicos para mejorar su procesamiento y control.

De acuerdo con la información divulgada por la ANI el 16 de octubre de 2026, las diferentes áreas de intervención registraban un avance del 36,87 %. La entidad señaló que mantiene un seguimiento a los compromisos de la concesionaria para acelerar la ejecución y asegurar el uso eficiente de los recursos asignados.

Más posiciones para aeronaves y capacidad operativa

La modernización contempla la incorporación de seis nuevas posiciones de estacionamiento para aeronaves, algunas de ellas habilitadas para operaciones remotas. Con esta ampliación, el aeropuerto espera pasar de 24 a 28 operaciones por hora, incrementando su capacidad para gestionar movimientos de aeronaves y atender un mayor número de vuelos.

Estas obras forman parte de una intervención orientada no solo a ampliar los espacios físicos de la terminal, sino también a mejorar la coordinación de los procesos aeroportuarios. La disponibilidad de nuevas posiciones para aviones, junto con la ampliación de las salas y la modernización de los sistemas de equipaje, permitirá distribuir mejor los flujos de pasajeros y fortalecer la operación durante las horas de mayor actividad.

El aumento de capacidad resulta relevante para Antioquia, debido a que el José María Córdova constituye una de las principales puertas de entrada aérea de Medellín y su área metropolitana. El crecimiento de la demanda turística y empresarial ha incrementado la necesidad de contar con instalaciones que respondan a mayores volúmenes de viajeros.

Acuerdo para acelerar la ejecución de las obras

La ANI y Airplan acordaron reforzar el seguimiento de los trabajos y acelerar las intervenciones prioritarias para reducir las congestiones que afectan a los usuarios. Según el presidente de la ANI, Ricardo Ayerbe Pino, la entidad intensificará la supervisión para verificar el avance de las obras y garantizar que la inversión se destine al mejoramiento de la infraestructura aeroportuaria.

La estrategia contempla mantener activos los distintos frentes de construcción mientras se habilitan progresivamente las nuevas instalaciones. Este esquema busca mejorar la atención sin esperar a que finalice la totalidad del proyecto, permitiendo que los pasajeros utilicen algunas de las mejoras antes de la entrega definitiva.

Con la conclusión prevista para abril de 2027, el aeropuerto José María Córdova busca fortalecer su infraestructura y responder al crecimiento de la demanda aérea. El cumplimiento del cronograma y la puesta en servicio de las nuevas áreas serán determinantes para alcanzar la meta de atender 17,5 millones de pasajeros al año y elevar la capacidad operativa de la terminal.

Antioquia inicia obras viales por más de $36.000 millones para conectar Amalfi con Chorritos

El departamento de Antioquia, en Colombia, inició la construcción de un proyecto de mejoramiento vial que busca fortalecer la conectividad rural del municipio de Amalfi y beneficiar a más de 28.000 personas. Las obras comenzaron oficialmente el 16 de octubre de 2026 mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, con una inversión superior a los 36.000 millones de pesos colombianos. La intervención comprende 5,7 kilómetros de vía terciaria entre el casco urbano de Amalfi y el centro poblado de Chorritos, un corredor que conecta con el sector de La Laguna y atraviesa el área del aeropuerto municipal. La iniciativa busca mejorar las condiciones de movilidad de los habitantes y facilitar el desplazamiento de personas, mercancías e insumos para las actividades económicas de la zona.

Pavimento rígido y construcción de puentes

El proyecto contempla la construcción de pavimento rígido a lo largo del tramo intervenido, además de dos puentes vehiculares, nuevas alcantarillas y trabajos de mantenimiento de las estructuras de drenaje existentes. Estas obras permitirán mejorar la infraestructura del corredor y atender aspectos fundamentales para su funcionamiento, como la evacuación de aguas y la continuidad del tránsito en los puntos que requieren estructuras de cruce.

La incorporación de pavimento rígido busca proporcionar una superficie de circulación más resistente para el tránsito vehicular, mientras que las nuevas alcantarillas y la intervención de los sistemas de drenaje contribuirán a manejar las aguas superficiales. En conjunto, los trabajos están orientados a mejorar la transitabilidad de la vía y reducir las dificultades de desplazamiento que afectan a las comunidades rurales.

La ejecución de estas intervenciones también permitirá fortalecer la conexión entre el casco urbano y las zonas aledañas, facilitando el acceso a servicios y el transporte de productos. La entrega del proyecto está prevista para el primer semestre de 2028.

Alianza empresarial mediante Obras por Impuestos

La financiación de la iniciativa se desarrolla mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, que permite a las empresas destinar recursos a proyectos de infraestructura y desarrollo territorial en coordinación con las entidades públicas. En este caso, participan cinco compañías: Dexco Colombia, Empresas Públicas de Medellín (EPM), Grupo Argos, Zona Franca Argos y Logitrans.

Cementos Argos desempeña el papel de gerente técnico, con responsabilidades relacionadas con el acompañamiento, la coordinación y la ejecución de la intervención. La articulación entre las empresas busca concentrar recursos y capacidades técnicas en una obra considerada prioritaria para la conectividad de esta región del nordeste antioqueño.

Carlos Gómez, gerente de Reconstrucción de Grupo Argos, destacó el alcance de este mecanismo para impulsar proyectos que respondan a las necesidades de las comunidades. Según la compañía, el Grupo Empresarial Argos ha movilizado cerca de 800.000 millones de pesos mediante Obras por Impuestos, destinados a cerca de 50 proyectos de infraestructura vial, educación y saneamiento de agua, con beneficios para más de 600.000 personas en comunidades rurales.

Conectividad rural y desarrollo económico

El mejoramiento de la vía Amalfi–Chorritos forma parte de los esfuerzos por fortalecer la infraestructura de transporte en zonas rurales de Colombia. La calidad de las carreteras terciarias influye directamente en los tiempos de desplazamiento, los costos logísticos y las posibilidades de comercialización de los productos locales.

Con la intervención, se espera mejorar la conexión entre las comunidades y el casco urbano, así como facilitar la movilidad hacia sectores productivos y puntos estratégicos del municipio. La incorporación de puentes y sistemas de drenaje también permitirá atender necesidades estructurales del corredor, que son esenciales para mantener su funcionamiento.

Con una inversión superior a los $36.000 millones y una fecha de entrega prevista para el primer semestre de 2028, el proyecto busca consolidar una conexión vial más adecuada para los habitantes de Amalfi y Chorritos. El avance de las obras y la coordinación entre las empresas participantes serán determinantes para cumplir el cronograma y concretar los beneficios previstos para la región.

EDF proyecta alcanzar 350 MW de capacidad eléctrica en Colombia para 2027

La multinacional francesa Électricité de France (EDF), una de las principales compañías energéticas del mundo, busca ampliar su presencia en Colombia mediante inversiones en generación eléctrica y proyectos de energías renovables. La empresa prevé alcanzar cerca de 350 megavatios (MW) de capacidad instalada hacia finales de 2027, a partir de la combinación de activos que ya están en operación, proyectos en construcción y adquisiciones que todavía se encuentran en proceso. Así lo explicó Raíssa Cafure Lafranque, CEO de EDF en Colombia, durante una entrevista con Valora Analitik, en la que detalló los planes de expansión de la compañía y los principales desafíos que enfrenta el sector energético colombiano.

Actualmente, EDF cuenta con 25 MW de capacidad en operación, correspondientes a una planta de generación a partir de biomasa. A esta infraestructura se suman 100 MW de capacidad solar en construcción y cerca de 200 MW asociados a activos que la empresa busca incorporar mediante procesos de adquisición. La compañía pretende consolidar esta expansión a través de financiación local, recursos propios y alianzas estratégicas con actores del mercado colombiano.

Inversión en energía solar e hidroeléctrica

Uno de los principales frentes de crecimiento de EDF en Colombia es la energía solar fotovoltaica. La empresa inició la construcción de un proyecto de 100 MW en alianza con el Grupo Mercantil Colpatria, una iniciativa que busca ampliar la oferta de electricidad renovable y contribuir a la diversificación de la matriz energética nacional.

Además, EDF y BTG Pactual anunciaron un acuerdo para adquirir determinados activos hidroeléctricos y solares en operación de Isagen. Al momento de la entrevista, la transacción continuaba en proceso y la compañía esperaba completar su cierre en los meses siguientes, sujeto al cumplimiento de las condiciones correspondientes. La operación permitiría ampliar su portafolio de generación y fortalecer su participación en el mercado eléctrico colombiano.

La estrategia también contempla aprovechar las oportunidades que ofrecen distintas regiones del país para desarrollar proyectos solares. Según Cafure Lafranque, la distribución geográfica del recurso solar facilita la diversificación de las inversiones, ya que permite evaluar ubicaciones con diferentes condiciones de conexión y desarrollo, en lugar de concentrar toda la expansión en una sola zona.

Financiación local para desarrollar nuevos proyectos

Para financiar sus iniciativas, EDF está recurriendo a bancos locales mediante esquemas de financiación de proyectos, conocidos como project finance, complementados con aportes de capital propio de sus socios. Este modelo permite estructurar las inversiones de acuerdo con las características y necesidades de cada proyecto, así como distribuir los compromisos financieros entre los participantes.

La empresa considera que Colombia ofrece oportunidades para ampliar la generación eléctrica, gracias a su potencial renovable y a un mercado con participación privada. Sin embargo, advierte que el desarrollo de nuevas instalaciones depende de factores como la disponibilidad de conexión a la red, los tiempos de licenciamiento y las condiciones de seguridad en las zonas donde se ejecutan las obras.

Estos aspectos son determinantes para establecer cronogramas de construcción, evaluar la viabilidad financiera y definir cuándo una nueva planta podrá comenzar a suministrar energía al sistema nacional.

Los desafíos de la energía eólica en La Guajira

Aunque EDF cuenta con experiencia internacional en el desarrollo de proyectos eólicos, la compañía mantiene cautela frente a nuevas inversiones de largo plazo en La Guajira. La región posee condiciones naturales favorables para la generación eólica, pero la infraestructura de transmisión continúa siendo uno de los principales obstáculos para aprovechar ese potencial.

La ejecutiva señaló que no basta con disponer de recursos naturales adecuados: también se necesita una planificación de largo plazo que permita conectar la electricidad generada con los principales centros de consumo. La capacidad de transmisión disponible, los cronogramas de las nuevas líneas y la obtención de licencias sociales y ambientales influyen directamente en las decisiones de inversión.

En este sentido, EDF considera necesario avanzar en una planificación integral de la red eléctrica, que contemple el potencial energético de La Guajira y garantice mayor previsibilidad para los inversionistas. La compañía también identifica dificultades relacionadas con los tiempos de aprobación de permisos y la incertidumbre sobre los plazos de ejecución de los proyectos de infraestructura.

Una apuesta de largo plazo por el mercado colombiano

EDF forma parte del grupo energético de propiedad estatal francesa y mantiene operaciones internacionales en más de 20 países. Su experiencia abarca diferentes tecnologías de generación, entre ellas la energía nuclear, hidroeléctrica, solar, eólica y biomasa. En Colombia, su estrategia se concentra en fuentes renovables y en oportunidades que contribuyan a fortalecer la seguridad energética y avanzar en la transición hacia una matriz de menor impacto ambiental.

La compañía asegura que su presencia en el país responde a una visión de largo plazo y que busca permanecer durante las próximas tres o cuatro décadas, en lugar de limitarse a desarrollar proyectos para venderlos posteriormente. Esta perspectiva se apoya en alianzas con empresas que compartan objetivos de inversión sostenida y en la posibilidad de transferir conocimientos técnicos adquiridos en otros mercados.

Para EDF, el crecimiento del sistema eléctrico colombiano requiere combinar distintas tecnologías de generación con inversiones en transmisión y una planificación que permita atender el incremento de la demanda. La evolución de sus proyectos solares, la incorporación de activos hidroeléctricos y las condiciones para desarrollar nuevas instalaciones serán determinantes para alcanzar la capacidad proyectada de 350 MW hacia finales de 2027.

Ecopetrol declara desiertos contratos para importar gas y busca alternativas de suministro

Ecopetrol declaró desiertos los procesos de contratación para adquirir gas natural licuado (GNL) importado durante cinco años, destinado a los proyectos de regasificación del Pacífico colombiano y Puerto Bahía, en Cartagena. La decisión se tomó luego de evaluar las ofertas recibidas de proveedores internacionales, cuyos precios, según la compañía, no contaban con suficiente respaldo en los compromisos de compra que estaban dispuestos a asumir los clientes del mercado nacional. Por este motivo, la petrolera determinó que no existían las condiciones comerciales necesarias para garantizar la competitividad del suministro y recuperar los costos asociados a la importación.

La empresa explicó que contratar volúmenes de gas en el mercado internacional sin contar con una demanda local comprometida representaba un riesgo financiero. Los costos de adquisición, transporte marítimo y regasificación debían ser compatibles con los precios que los compradores colombianos estaban dispuestos a pagar. Al no cumplirse estas condiciones, los procesos finalizaron sin adjudicaciones, lo que obliga a continuar evaluando opciones para incorporar nuevas fuentes de abastecimiento al sistema energético del país.

El mercado internacional condiciona los costos de suministro

La decisión se produce en un escenario de presión sobre el mercado colombiano del gas natural, que requiere complementar su producción nacional con importaciones para atender la demanda. El GNL debe adquirirse en el exterior, transportarse mediante buques especializados y convertirse nuevamente en gas antes de ingresar a las redes de distribución. Estos procedimientos incrementan el costo final del energético y exponen a los compradores a la competencia de otros mercados internacionales, especialmente Europa y Asia.

A este contexto se suman las tensiones geopolíticas que afectan los precios y la disponibilidad de combustibles, así como las perspectivas de un fenómeno de El Niño. Según lo señalado por Ecopetrol, la reducción de la generación hidroeléctrica durante periodos de sequía puede aumentar el uso de centrales térmicas que funcionan con gas, elevando las necesidades de suministro para la generación eléctrica.

En consecuencia, la disponibilidad de gas a precios competitivos se convierte en un factor relevante para los sectores residencial, comercial e industrial, además de las empresas generadoras de electricidad. La falta de acuerdos para estas nuevas compras mantiene el desafío de asegurar volúmenes adicionales sin trasladar costos excesivos a los consumidores.

Los proyectos de regasificación deberán buscar nuevas alternativas

Los procesos declarados desiertos estaban vinculados a dos iniciativas destinadas a ampliar la capacidad de importación de gas en Colombia. Por un lado, el proyecto del Pacífico busca habilitar una nueva vía de ingreso del energético a través de infraestructura portuaria en Buenaventura y operaciones de regasificación en el Valle del Cauca. Por otro, Puerto Bahía, ubicado en Cartagena y asociado a Frontera Energy, contempla aprovechar instalaciones portuarias para recibir gas importado y conectarlo con el sistema nacional de transporte.

Ambas alternativas forman parte de los esfuerzos para diversificar las fuentes de abastecimiento y responder a las necesidades del mercado. Sin embargo, la falta de adjudicación de los contratos de suministro introduce incertidumbre sobre la disponibilidad comercial del gas que se esperaba adquirir mediante estos procesos.

Ecopetrol deberá evaluar nuevas condiciones de contratación que permitan equilibrar los precios internacionales, los compromisos de compra de los clientes y los riesgos financieros. La infraestructura de regasificación, por sí sola, no garantiza el suministro: también es necesario asegurar la adquisición del combustible y establecer acuerdos comerciales que permitan llevarlo hasta los usuarios finales.

Sirius y la producción nacional, entre las alternativas de mediano plazo

Ante las dificultades para contratar gas importado en las condiciones previstas, Ecopetrol destacó la importancia de fortalecer la producción nacional, con especial atención al proyecto Sirius, ubicado en aguas del Caribe colombiano. Este desarrollo costa afuera se plantea como una fuente relevante para ampliar la oferta de gas en los próximos años, aunque su aporte depende del avance de las actividades de desarrollo, los permisos correspondientes y la infraestructura necesaria para transportar el recurso hasta los centros de consumo.

La compañía también señaló la necesidad de impulsar nuevos descubrimientos y avanzar en proyectos exploratorios que permitan ampliar las reservas y la producción del país. No obstante, estas iniciativas requieren plazos de desarrollo que hacen necesario gestionar, en paralelo, soluciones para atender las necesidades de suministro de corto plazo.

El reto para el sector energético colombiano será combinar la producción local con importaciones comercialmente viables y nuevas infraestructuras de abastecimiento. La evolución de los precios internacionales, la demanda de los compradores nacionales y el avance de los proyectos de producción y regasificación serán determinantes para definir las alternativas disponibles en los próximos años.

Megaobra de la Calle 13 en Bogotá alcanza 50% de avance y proyecta entregas hasta 2028

La construcción de la megaobra vial de la Calle 13, en Bogotá, avanza con una ejecución cercana al 50%, un año después del inicio de la demolición controlada de los antiguos puentes conocidos como ‘El Pulpo’. El proyecto, que contempla una inversión superior a los $506.600 millones de pesos colombianos, busca reorganizar la circulación vehicular y mejorar la conexión entre la avenida Las Américas, la Calle 13 y los corredores del sistema de transporte público. La intervención está a cargo de Conconcreto y comprende la construcción de estructuras a diferentes niveles para distribuir el tránsito de vehículos particulares y buses de TransMilenio, además de obras complementarias para peatones y ciclistas.

De acuerdo con Carlos Mauricio Arango, gerente de Infraestructura de Conconcreto, la obra cuenta con siete frentes de trabajo activos y las pilas que soportarán los puentes ya se encuentran levantadas. Para mantener el ritmo de ejecución, cerca de 1.000 trabajadores participan en las labores, que se desarrollan durante las 24 horas en las zonas intervenidas. Uno de los principales desafíos consiste en ejecutar las obras sin interrumpir completamente la circulación en este sector de la capital, por lo que el tránsito se traslada progresivamente entre diferentes áreas mientras avanzan las actividades constructivas.

Tres niveles para reorganizar la movilidad

El proyecto contempla una infraestructura de tres niveles, diseñada para separar los movimientos vehiculares y mejorar la conexión entre los distintos corredores viales.

El tercer nivel incluye dos puentes principales para tráfico mixto, cada uno con tres carriles y una longitud aproximada de 700 metros. Estas estructuras permitirán conectar la avenida Las Américas en ambos sentidos y registran un avance del 67%. Según el cronograma informado por la constructora, se espera que estén terminadas durante el primer trimestre de 2027.

En el segundo nivel se construye una glorieta exclusiva para los buses de TransMilenio, con accesos y salidas destinados a organizar los desplazamientos del sistema de transporte masivo. Esta estructura supera el 50% de avance y su entrada en servicio está prevista para el segundo semestre de 2027.

Por su parte, el primer nivel contará con una glorieta destinada a distribuir el tráfico mixto hacia las diferentes vías del sector. Su finalización está programada para el primer semestre de 2028, de acuerdo con las fechas presentadas por Conconcreto.

La puesta en funcionamiento progresiva de estos niveles permitirá habilitar nuevas conexiones y facilitar la ejecución de las etapas restantes, al tiempo que contribuirá a reorganizar los flujos de tránsito en uno de los corredores estratégicos de Bogotá.

Cimentaciones y obras subterráneas marcan el avance

Antes de que las estructuras principales comenzaran a ser visibles desde la superficie, los equipos ejecutaron trabajos de cimentación para garantizar el soporte de los futuros puentes. Estas labores se desarrollaron entre noviembre y marzo e incluyeron la instalación de aproximadamente 1.080 micropilotes, algunos con profundidades de hasta 30 metros.

La cimentación constituye una etapa fundamental en este tipo de infraestructura, debido a que permite transferir las cargas de las estructuras hacia el terreno y proporcionar estabilidad a los puentes que soportarán el tránsito vehicular. Una vez completada buena parte de estos trabajos, la construcción avanzó hacia el levantamiento de las pilas y el desarrollo de las estructuras elevadas.

La programación requiere coordinar las actividades de ingeniería, construcción y manejo del tráfico para habilitar espacios de trabajo de manera progresiva. Esta metodología permite mantener la circulación en el sector mientras se ejecutan las diferentes fases de la intervención.

Inversión incluye infraestructura para peatones y ciclistas

Además de los puentes y las glorietas, el proyecto contempla pasos semideprimidos, infraestructura peatonal, ciclorrutas y otras obras complementarias destinadas a mejorar la conectividad y las condiciones de circulación. La intervención busca integrar los desplazamientos de vehículos particulares con el transporte público y ofrecer espacios para otros usuarios de la vía.

La magnitud de la obra exige mantener una coordinación constante entre los equipos técnicos y las autoridades responsables de la movilidad, especialmente durante los cambios temporales en los recorridos y la habilitación de nuevas áreas de construcción.

Con la inversión prevista y el avance reportado, la megaobra de la Calle 13 se perfila como una intervención relevante para la infraestructura vial de Bogotá. Los próximos hitos estarán relacionados con la culminación de los puentes del tercer nivel en el primer trimestre de 2027, la puesta en servicio de la glorieta de TransMilenio durante el segundo semestre de ese año y la finalización del primer nivel en el primer semestre de 2028.

Hitachi Energy invierte US$80 millones para ampliar su planta en Risaralda y proyecta ingresos de US$300 millones en 2026

Hitachi Energy avanza en la expansión de sus operaciones en Colombia con una inversión de US$80 millones destinada a modernizar y ampliar su fábrica de transformadores ubicada en Dosquebradas, departamento de Risaralda. El proyecto busca responder al crecimiento de la demanda de infraestructura eléctrica, fortalecer la capacidad industrial del país e incrementar las exportaciones hacia mercados internacionales. Según Javier Ricardo Ruiz, gerente de la compañía en Colombia, la empresa proyecta alcanzar ingresos cercanos a los US$300 millones durante 2026, considerando sus ventas nacionales y las operaciones de exportación.

La inversión contempla la ampliación de las instalaciones, la modernización de maquinaria y la incorporación de nuevos espacios para mejorar los procesos de fabricación de transformadores de potencia y distribución. De acuerdo con las previsiones de la empresa, las obras permitirán incrementar la capacidad productiva de la planta en aproximadamente un 50 % y generar más de 150 nuevos puestos de trabajo. La finalización integral del proyecto está prevista para 2028, con lo que se espera fortalecer la posición de Dosquebradas como un punto estratégico para la producción y exportación de equipos destinados a redes eléctricas.

Exportaciones y demanda internacional impulsan el crecimiento

Uno de los principales objetivos de Hitachi Energy es consolidar su presencia en los mercados internacionales, especialmente en Estados Unidos y Europa, donde exporta transformadores fabricados en Colombia. Para 2026, la compañía espera superar los US$250 millones en exportaciones y alcanzar alrededor de US$100 millones en ventas dentro del mercado nacional. Estas proyecciones reflejan la importancia de la infraestructura eléctrica en los planes de expansión de la empresa, en un contexto de creciente demanda de equipos para transmisión y distribución de energía.

La ampliación de la planta también busca mejorar la capacidad de respuesta ante los requerimientos de las empresas de servicios públicos, los generadores eléctricos y los grandes consumidores industriales. Entre sus principales clientes en Colombia se encuentran ISA, Grupo Energía Bogotá, Celsia, el Grupo EPM, Isagen y Ecopetrol. La compañía también suministra soluciones para sectores como la minería, el cemento, las telecomunicaciones y la industria pesada.

Tecnología para fortalecer las redes eléctricas

Además de la fabricación de transformadores, Hitachi Energy desarrolla soluciones de alta tensión, equipos para subestaciones, sistemas de control y protección, automatización, telecomunicaciones y almacenamiento de energía. Estas tecnologías están orientadas a mejorar la estabilidad y flexibilidad de las redes eléctricas, así como a facilitar la incorporación de fuentes renovables y la digitalización de los sistemas energéticos.

En Bogotá, la empresa dispone de otra planta dedicada al ensamblaje de tableros de control y protección y al desarrollo de soluciones de automatización. Esta instalación fue objeto de una ampliación en 2024 para fortalecer la atención de proyectos en Colombia y otros mercados latinoamericanos.

En el caso de Ecopetrol, Hitachi Energy suministra transformadores personalizados, subestaciones y soluciones destinadas a reforzar la infraestructura eléctrica y facilitar la integración de energías renovables en sus operaciones. Esta línea de negocio amplía el alcance de la compañía más allá de la fabricación de equipos y la posiciona también como proveedora de tecnología y servicios para la modernización de redes.

Risaralda fortalece su capacidad industrial

La inversión de US$80 millones representa una apuesta por el desarrollo industrial de Risaralda y por el fortalecimiento de la cadena de suministro eléctrica colombiana. El incremento de la capacidad de fabricación permitirá atender una mayor demanda de transformadores y ampliar las posibilidades de exportación, mientras que la creación de nuevos empleos contribuirá a la demanda de personal técnico especializado en la región.

Con la culminación prevista para 2028, Hitachi Energy busca consolidar una plataforma productiva capaz de atender tanto el mercado nacional como proyectos internacionales. La evolución de la demanda eléctrica, la expansión de las redes de transmisión y la incorporación de energías renovables serán factores relevantes para el desarrollo de sus operaciones y el cumplimiento de sus objetivos comerciales.