Fallas de planificación afectan la productividad de las obras
La productividad de los proyectos de infraestructura puede verse afectada por errores que se originan antes del inicio de la construcción y que generan retrasos, sobrecostos y reprocesos durante la ejecución. Según especialistas de Hilti Latinoamérica, estas fallas pueden reducir la productividad entre un 40 % y un 80 %, dependiendo de las características y condiciones de cada proyecto.
En un escenario de reactivación del sector constructor, las empresas enfrentan el desafío de ejecutar obras con mayor eficiencia, cumplir las exigencias normativas e incorporar criterios de sostenibilidad. Para responder a estas necesidades, los expertos destacan la importancia de mejorar la planificación desde las etapas de diseño y cálculo, así como fortalecer la coordinación entre las diferentes especialidades técnicas.
Copiar especificaciones de proyectos anteriores genera riesgos
Uno de los errores más frecuentes consiste en reutilizar especificaciones técnicas de obras anteriores sin considerar las particularidades de cada nuevo desarrollo. Las condiciones del terreno, el clima, los materiales disponibles y los reglamentos locales pueden variar, por lo que aplicar soluciones sin una evaluación previa puede ocasionar fallas durante la construcción.
Oliva Beltrán, gerente de marketing de ingeniería de Hilti Latinoamérica, señala que las especificaciones deben responder a las condiciones particulares de cada proyecto y contar con información técnica completa desde la etapa de cálculo.
De acuerdo con la especialista, incorporar asesoría de ingeniería desde las primeras fases puede reducir hasta un 50 % los costos de materiales y otro 50 % el tiempo asociado a la construcción y los reprocesos, según los resultados señalados por la compañía.
Falta de coordinación entre especialidades provoca retrasos
La comunicación entre las áreas de ingeniería, arquitectura, instalaciones y construcción constituye otro factor determinante para la productividad. Cuando cada equipo trabaja de manera independiente o utiliza información diferente, pueden aparecer incompatibilidades entre los diseños.
Un ejemplo ocurre cuando las instalaciones eléctricas interfieren con los sistemas hidráulicos o cuando los elementos estructurales no coinciden con las condiciones previstas en los planos. Estas situaciones obligan a realizar modificaciones durante la ejecución y generan pérdidas de tiempo y recursos.
Jonathan López, responsable de códigos y aprobaciones de Hilti Latinoamérica, destaca el uso de herramientas digitales integradas con entornos BIM para coordinar especialidades y diseñar conexiones estructurales, anclajes y varillas de refuerzo. Según el ejecutivo, estas soluciones pueden ahorrar entre cuatro y seis semanas de mano de obra en determinados procesos.
Sustituir materiales únicamente por precio puede elevar los costos
Otro problema aparece cuando las decisiones de compra priorizan exclusivamente el menor precio, sin considerar las especificaciones técnicas, certificaciones y condiciones de seguridad de los productos.
La adquisición de materiales o sistemas que no cumplen los requisitos del proyecto puede ocasionar observaciones durante la supervisión técnica. En esos casos, las empresas podrían verse obligadas a retirar componentes instalados, reemplazarlos y repetir actividades que ya habían sido ejecutadas.
Los especialistas advierten que las decisiones de compra deben coordinarse con los responsables técnicos para evitar que una reducción inicial del presupuesto termine generando mayores gastos durante la construcción.
Tecnología permite anticipar errores antes de construir
Las diferencias entre los diseños y las condiciones reales de una obra también pueden afectar los resultados. Interferencias entre instalaciones, anclajes incompatibles y dimensiones incorrectas son algunos de los problemas que pueden aparecer cuando las soluciones no se validan adecuadamente antes de su implementación.
La incorporación de herramientas de modelado y cálculo permite detectar posibles conflictos en tres dimensiones y realizar ajustes antes de trasladar los diseños al terreno. Además, el uso de equipos calibrados y tecnología especializada puede reducir los errores durante la ejecución.
Felipe Solano, ingeniero líder de proyectos en Pedelta, explica que las herramientas de cálculo permiten evaluar distintas soluciones de acuerdo con la geometría y las cargas definidas por el ingeniero responsable, facilitando la selección de alternativas que cumplan las condiciones técnicas del diseño.
Fabricantes pueden contribuir a mejorar los procesos constructivos
El quinto error identificado consiste en no aprovechar el acompañamiento técnico que ofrecen los fabricantes de materiales, insumos y herramientas. Estas compañías pueden participar en la capacitación de los equipos, el seguimiento de los procedimientos y la implementación de nuevas tecnologías.
La colaboración permite que los trabajadores conozcan las condiciones correctas de instalación y utilicen adecuadamente los productos y equipos incorporados en cada proyecto. También facilita la identificación temprana de problemas y la actualización de los procedimientos constructivos.
Los especialistas coinciden en que la productividad no depende únicamente de acelerar los trabajos en campo, sino de tomar decisiones técnicas oportunas, coordinar a los equipos y anticipar posibles dificultades antes de comenzar la construcción.
La aplicación de estas medidas puede contribuir a reducir los reprocesos, optimizar los recursos y mejorar el cumplimiento de los plazos, la seguridad y los estándares de calidad de los proyectos de infraestructura.

