Colombia avanza con la licitación de una de sus mayores obras ambientales
Después de décadas de espera, el proyecto de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Canoas inició una nueva etapa con la apertura de la licitación para seleccionar a la empresa encargada de financiar, construir y operar esta infraestructura. La obra busca reducir la contaminación del río Bogotá y generar beneficios para más de 9,6 millones de personas, incluyendo habitantes de aproximadamente 80 municipios vinculados con la cuenca del río Magdalena.
El anuncio fue realizado el 27 de octubre de 2026 por el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y la gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), Natasha Avendaño. El proyecto contempla tratar el 70 % de las aguas residuales de Bogotá y el 100 % de las correspondientes al casco urbano de Soacha. Para 2035, se proyecta que atienda las aguas residuales de alrededor de 6,5 millones de habitantes de ambas ciudades.
Cuatro grupos empresariales competirán por la construcción de la PTAR
La EAAB abrió el proceso de selección después de recibir la no objeción del Banco Mundial. Cuatro empresas o grupos empresariales que superaron la etapa de precalificación fueron invitados a presentar sus propuestas:
- APCA AGUAS CANOAS.
- PROMOTORA DEL DESARROLLO DE AMÉRICA LATINA S.A. de C.V.
- UNIÓN PTAR DE LA SABANA.
- APCA PTAR CANOAS.
La entidad espera adjudicar el contrato hacia mediados de 2027. La empresa o consorcio seleccionado tendrá a su cargo la financiación, los estudios y diseños, la construcción de las unidades de tratamiento, la gestión social y ambiental, así como la puesta en marcha, estabilización, operación y mantenimiento de la planta.
Por ahora, la apertura de la licitación representa un avance administrativo y contractual, pero todavía no significa que las obras de construcción hayan comenzado. La ejecución dependerá de la adjudicación y del cumplimiento de las siguientes etapas del proyecto.
Infraestructura permitirá tratar aguas residuales de Bogotá y Soacha
La PTAR Canoas está diseñada para reducir la contaminación orgánica, inorgánica y microbiológica que llega al río Bogotá. Su funcionamiento permitirá complementar el sistema de saneamiento de la capital, junto con la planta de tratamiento de aguas residuales Salitre.
El alcance de la infraestructura tendrá efectos más allá de Bogotá y Soacha. Según las proyecciones de la EAAB, la reducción de contaminantes en la cuenca media del río Bogotá contribuirá a mejorar las condiciones ambientales aguas abajo y beneficiará a poblaciones ribereñas que dependen de las aguas del río Magdalena, incluso hasta La Dorada.
La entidad estima que más de 9,6 millones de personas podrían beneficiarse de la recuperación ambiental, equivalente al 17 % de la población colombiana. También prevé beneficios económicos cercanos a los 600.000 millones de pesos colombianos anuales, asociados con mejoras en la producción agrícola, el aprovechamiento del suelo, la salud pública y la recuperación de los ecosistemas.
Proyecto requiere coordinación financiera e institucional
El desarrollo de la PTAR Canoas cuenta con la participación de la EAAB, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el Distrito Capital y la Gobernación de Cundinamarca. La articulación entre estas entidades y la banca multilateral ha sido fundamental para avanzar en la estructuración y contratación de la obra.
La complejidad del proyecto exige coordinación técnica, financiera y ambiental durante sus diferentes etapas. Además de construir las instalaciones, el futuro concesionario deberá garantizar su puesta en funcionamiento y operación bajo las condiciones establecidas en el contrato.
La iniciativa también permitirá avanzar en el cumplimiento de las disposiciones judiciales relacionadas con la recuperación del río Bogotá, cuya descontaminación requiere completar el sistema de tratamiento de aguas residuales de la región.
Recuperación del río Bogotá dependerá de la ejecución de la obra
La apertura de la licitación marca un nuevo paso para concretar una infraestructura esperada durante aproximadamente 30 años. Sin embargo, el impacto ambiental y económico proyectado dependerá de que el proceso de selección concluya, se ejecuten las obras y la planta alcance los niveles de tratamiento previstos.
Una vez entre en operación, la PTAR Canoas permitirá reducir una parte importante de los vertimientos que actualmente afectan el río Bogotá y contribuirá a mejorar las condiciones de los ecosistemas conectados con el río Magdalena.
El proyecto representa una intervención de alcance regional que combina infraestructura sanitaria, gestión ambiental y desarrollo económico. Su avance será determinante para fortalecer el saneamiento hídrico y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones vinculadas con esta cuenca.

