La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) informó que los US$ 475 millones del crédito puente otorgado a Petroperú ya fueron desembolsados y serán destinados a garantizar la continuidad de sus operaciones, financiar la compra de crudo y combustibles y atender compromisos financieros y comerciales pendientes. La medida busca reforzar la liquidez de la empresa estatal y contribuir al abastecimiento energético del mercado peruano.
Los recursos forman parte de las medidas impulsadas por el Gobierno para fortalecer la situación financiera y operativa de Petroperú, en un contexto marcado por la necesidad de asegurar el suministro de materias primas, mantener el funcionamiento de sus instalaciones y atender las obligaciones acumuladas con acreedores y proveedores. ProInversión tendrá a su cargo instruir el uso de los fondos, bajo un esquema que busca asegurar su utilización para los fines establecidos.
El 57% del financiamiento se destinará a comprar crudo y combustibles
La distribución del crédito establece que el 57% de los recursos, equivalente a US$ 270,75 millones, se utilizará para adquirir crudo y combustibles. Esta asignación representa la mayor parte del financiamiento y busca garantizar la disponibilidad de insumos necesarios para mantener las operaciones de la compañía.
Otro 30%, equivalente a US$ 142,5 millones, se destinará al cumplimiento de obligaciones financieras. El 13% restante, correspondiente a US$ 61,75 millones, permitirá pagar deudas comerciales vencidas con proveedores.
Esta distribución apunta a atender las necesidades inmediatas de Petroperú, reforzar su capacidad de pago y reducir las presiones sobre su cadena de suministro. La compra oportuna de crudo e insumos es especialmente relevante para sostener la actividad de sus refinerías y contribuir a la disponibilidad de combustibles en el país.
Refinería de Talara y abastecimiento nacional
Uno de los principales objetivos del financiamiento es contribuir a mantener el funcionamiento de la Nueva Refinería de Talara, infraestructura estratégica para el procesamiento de crudo y la producción de combustibles. La disponibilidad de materias primas resulta fundamental para sostener las operaciones de la instalación y atender las necesidades del mercado nacional.
Además, el pago de compromisos financieros y comerciales permitirá atender obligaciones de corto plazo que inciden en la relación de Petroperú con sus acreedores y proveedores. La continuidad de estas relaciones es relevante para mantener los servicios y suministros necesarios para las actividades de la empresa.
La asignación de los fondos no implica, por sí sola, que los problemas financieros y operativos de la petrolera estén resueltos. Su impacto dependerá de la administración de los recursos, la recuperación de la eficiencia operativa y la capacidad de la compañía para sostener sus actividades en el tiempo.
Crédito puente forma parte de la reorganización de Petroperú
El financiamiento se concretó a inicios de septiembre de 2026, dentro de las medidas adoptadas por el Gobierno para fortalecer a Petroperú. El crédito asciende a US$ 475 millones y se encuentra dentro del límite autorizado de hasta US$ 500 millones, en el marco de los decretos de urgencia N.° 010-2025 y N.° 003-2026.
ProInversión está facultada para instruir de manera exclusiva el destino de estos recursos y coordina con Petroperú su utilización. El mecanismo busca mantener una administración transparente de los fondos y evitar que sean utilizados para finalidades distintas de las previstas.
La operación también se enmarca en el proceso de reorganización patrimonial integral de la empresa estatal, que busca establecer condiciones para mejorar su gestión y fortalecer su sostenibilidad financiera y operativa. En esa línea, el crédito constituye una medida de corto plazo para atender necesidades inmediatas mientras continúa el proceso de reorganización.
El reto de recuperar la sostenibilidad financiera
El desembolso representa un respaldo para la continuidad de Petroperú, pero la recuperación de la empresa dependerá de que pueda mejorar su desempeño operativo, administrar sus obligaciones y generar condiciones financieras sostenibles.
Para el sector energético peruano, el funcionamiento de la petrolera tiene implicancias sobre el abastecimiento de combustibles y la actividad de las instalaciones vinculadas con su cadena productiva. Por ello, el uso de los US$ 475 millones será relevante tanto para atender las necesidades inmediatas de la compañía como para avanzar en su proceso de reorganización.
El desafío será traducir este financiamiento en continuidad operativa, una gestión más eficiente y una mayor capacidad para cumplir sus compromisos sin depender de nuevas medidas extraordinarias.


