El empleo directo generado por la actividad minera en Perú alcanzó un récord histórico de 293.742 puestos de trabajo en julio de 2026, según informó el Ministerio de Energía y Minas (MINEM). La cifra representa un crecimiento de 0,9 % respecto a junio y un incremento de 9,8 % frente al mismo mes de 2025, cuando se registraron 267.581 trabajadores. El resultado evidencia la expansión de la demanda laboral vinculada con las operaciones mineras y los servicios relacionados con esta actividad.
De acuerdo con el Boletín Estadístico Minero, elaborado por la Dirección General de Promoción y Sostenibilidad Minera (DGPSM), el empleo promedio acumulado hasta julio alcanzó los 284.867 trabajadores, un aumento de 7 % frente al promedio anual registrado en 2025. Este desempeño consolida la importancia del sector como generador de oportunidades laborales y como una actividad con impacto en las economías regionales.
La distribución del empleo muestra una participación mayoritaria de los hombres, con 268.870 puestos de trabajo, equivalentes al 91,5 % del total. Por su parte, las mujeres ocuparon 24.872 empleos, lo que representó el 8,5 % de la fuerza laboral minera durante julio. Estas cifras muestran que la participación femenina continúa siendo minoritaria, pese a los esfuerzos por ampliar las oportunidades de incorporación de mujeres a las distintas áreas de la industria.
En el ámbito territorial, Arequipa lideró la generación de empleo minero, con 44.486 trabajadores. En segundo lugar se ubicó Moquegua, con 25.262 puestos de trabajo, seguida por La Libertad, que registró 24.583. La concentración del empleo en estos departamentos refleja el peso de las operaciones mineras y de las actividades conexas en regiones que cuentan con una importante presencia de proyectos y unidades productivas.
Otro dato relevante es el papel de las empresas contratistas mineras y compañías conexas en la generación de puestos de trabajo. Estas organizaciones concentraron el 72,8 % del empleo minero total durante julio, una participación que aumentó 11,8 % respecto al mismo mes de 2025. El resultado evidencia la importancia de los servicios especializados, el mantenimiento, el transporte y otras actividades de soporte para el funcionamiento de las operaciones.
La elevada participación de los contratistas también muestra que una parte importante de la demanda laboral de la minería se canaliza mediante empresas que prestan servicios a las compañías titulares de las operaciones. Esta estructura amplía la cadena de actividades económicas vinculadas con el sector, aunque también plantea desafíos relacionados con las condiciones laborales, la capacitación y la seguridad de los trabajadores que desarrollan sus funciones en las faenas.
El crecimiento del empleo se produce en un contexto en el que Perú busca mantener el dinamismo de su industria minera y avanzar en el desarrollo de nuevos proyectos. La continuidad de las inversiones, la expansión de las operaciones y la demanda de servicios especializados son factores que pueden influir en la evolución de las contrataciones durante los próximos meses.
Las cifras de julio confirman el peso de la minería en el mercado laboral peruano, tanto por los puestos generados directamente como por la actividad que moviliza en las regiones productoras. El comportamiento del empleo durante el resto de 2026 permitirá evaluar si esta tendencia se mantiene y qué impacto tiene sobre las economías locales y la cadena de proveedores del sector.



