Capstone Copper presentó los principales alcances del proyecto Santo Domingo ante cerca de 80 empresas proveedoras de Atacama y socios de Corproa, en un encuentro destinado a acercar a la cadena de valor regional las oportunidades que generará una de las principales iniciativas mineras actualmente proyectadas en la región.
La instancia permitió a las empresas locales conocer de manera anticipada los requerimientos, estándares y oportunidades de participación asociados al desarrollo de Santo Domingo. La compañía destacó la importancia de establecer desde las primeras etapas una relación de largo plazo con los proveedores regionales y generar las condiciones para que puedan prepararse para futuras demandas de bienes y servicios.
De acuerdo con Capstone Copper, el vínculo temprano con las empresas de Atacama permitirá fortalecer las capacidades productivas locales y ampliar la participación regional en la cadena de suministro minera. La estrategia busca que el desarrollo del proyecto genere efectos positivos no solo durante su construcción, sino también durante toda su etapa de operación.
El encuentro también abordó el desarrollo del talento regional. La compañía señaló que será necesario fortalecer las capacidades técnicas de la población de Atacama para facilitar su incorporación a las oportunidades laborales que genere el proyecto. La formación de trabajadores especializados será un componente relevante para responder a las necesidades de una futura operación minera de gran escala.
Santo Domingo corresponde al primer proyecto greenfield de Capstone Copper en Chile y contempla una inversión estimada de más de US$2.300 millones. La iniciativa estará ubicada en la Región de Atacama y contempla una vida útil proyectada de 19 años, con producción de cobre, hierro y cobalto.
La magnitud de la inversión tendrá además un impacto significativo sobre la actividad económica regional. Durante su etapa de construcción, el proyecto proyecta generar alrededor de 8.000 empleos, mientras que durante su operación se estiman cerca de 1.500 puestos de trabajo.
Para el sector de la construcción y los servicios mineros, el proyecto representa una oportunidad para empresas dedicadas a ingeniería, obras civiles, movimiento de tierras, transporte, mantenimiento, suministro de equipos, servicios industriales y soluciones especializadas para minería. La preparación anticipada de los proveedores será fundamental para cumplir con los estándares técnicos y operacionales que exigirá la futura operación.
La iniciativa también refuerza la importancia de desarrollar una cadena de suministro regional competitiva. La participación de empresas de Atacama puede contribuir a reducir brechas de capacidades, generar nuevas especializaciones y aumentar el impacto económico de la inversión dentro del territorio.
Desde Corproa destacaron que Santo Domingo representa una oportunidad relevante para la diversificación productiva de Atacama y que espacios de diálogo como el encuentro con proveedores permiten conectar las necesidades de la gran minería con las capacidades existentes en la región.
El proyecto forma parte además del desarrollo del distrito minero Mantoverde-Santo Domingo, cuya integración busca aprovechar sinergias entre ambas operaciones e infraestructura asociada. Capstone Copper ha señalado anteriormente que Santo Domingo tiene potencial para producir cobre a bajo costo y convertirse también en un importante productor de cobalto fuera de la República Democrática del Congo.
La presentación ante los proveedores marca así un paso relevante en la estrategia de vinculación territorial de Capstone Copper. La preparación de empresas, trabajadores y proveedores desde las etapas tempranas permitirá que la región pueda responder de mejor manera a las necesidades de una futura operación minera.
Con una inversión superior a US$2.300 millones, una vida útil estimada de 19 años y miles de empleos asociados a sus distintas etapas, Santo Domingo se perfila como un proyecto estratégico para el futuro productivo de Atacama. El desafío será convertir la magnitud de esta inversión en mayores capacidades locales, oportunidades para proveedores regionales y un impacto económico sostenible durante todo el ciclo de vida de la operación.



