El sector minero se consolidó como el principal motor del crecimiento económico de Chile durante junio de 2026, luego de que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registrara una expansión de 2,4 % en comparación con el mismo mes del año anterior. El desempeño estuvo impulsado principalmente por el aumento de la producción de cobre, acompañado por resultados positivos en los sectores de comercio y servicios.
De acuerdo con las cifras oficiales, la producción de bienes creció 3,9 % en términos anuales, resultado explicado principalmente por el dinamismo de la minería, cuya actividad aumentó 9,8 % gracias a una mayor producción cuprífera. Este repunte permitió compensar la menor actividad observada en otros segmentos industriales y contribuyó de manera decisiva a la recuperación de la economía nacional.
El crecimiento del Imacec puso fin a varios meses consecutivos de contracción de la actividad económica y evitó que el país ingresara en una recesión técnica. La recuperación refleja la importancia estratégica que mantiene la minería dentro de la estructura productiva chilena y su capacidad para impulsar el desempeño económico mediante el aumento de las exportaciones y la inversión.
Además del aporte de la minería, el comercio registró un incremento de 5,4 % en términos anuales, impulsado por mayores ventas mayoristas, minoristas y del sector automotor. Por su parte, los servicios crecieron 1,7 %, destacando el desempeño de las actividades vinculadas a salud, educación y servicios empresariales. Estos sectores complementaron el dinamismo mostrado por la actividad minera y fortalecieron el resultado general de la economía.
El cobre continúa siendo uno de los principales pilares de la economía chilena y uno de los productos de mayor relevancia para el comercio internacional del país. La recuperación de la producción minera durante junio permitió mejorar el comportamiento del sector exportador y fortalecer el aporte de la industria extractiva al crecimiento económico.
Especialistas del sector destacan que el desempeño de la minería refleja la importancia de mantener inversiones en ampliación de faenas, incorporación de nuevas tecnologías y desarrollo de proyectos que permitan sostener los niveles de producción en el largo plazo. La continuidad de estas inversiones resulta fundamental para mantener la competitividad de Chile como uno de los principales productores de cobre del mundo.
El fortalecimiento de la actividad minera también genera efectos positivos sobre otros sectores productivos mediante la contratación de servicios especializados, el desarrollo de infraestructura, la demanda de bienes industriales y la generación de empleo directo e indirecto en distintas regiones del país.
La recuperación observada durante junio representa una señal positiva para la economía chilena, aunque diversos analistas coinciden en que será necesario mantener el dinamismo de la inversión y consolidar la estabilidad de los sectores productivos para sostener el crecimiento durante el resto del año. En este escenario, la minería continuará desempeñando un papel estratégico como uno de los principales impulsores del desarrollo económico nacional y de la competitividad internacional de Chile.



