La Empresa Nacional de Minería (ENAMI) informó la implementación de un conjunto de medidas preventivas y operacionales para enfrentar el sistema frontal que afectó a la Región de Coquimbo, con especial énfasis en sus instalaciones de Planta Delta, en la comuna de Ovalle. Las acciones tuvieron como objetivo proteger a los trabajadores, resguardar la infraestructura crítica y asegurar la continuidad de las operaciones una vez superada la emergencia.
Como parte del plan de contingencia, la estatal activó protocolos de monitoreo permanente, inspecciones preventivas y coordinación con los equipos operacionales para evaluar el comportamiento de las instalaciones frente a las intensas precipitaciones. Estas labores permitieron identificar oportunamente los puntos de mayor riesgo y adoptar medidas destinadas a minimizar posibles afectaciones a los procesos productivos y a la seguridad de las faenas.
Entre las acciones ejecutadas se incluyeron la revisión de sistemas de drenaje, canales de evacuación de aguas lluvias, caminos internos e infraestructura operacional, además del seguimiento constante de las condiciones meteorológicas para ajustar la planificación de las actividades según la evolución del evento climático. La empresa priorizó la protección de las personas y la preservación de los activos estratégicos durante toda la contingencia.
ENAMI también mantuvo una coordinación permanente con las autoridades regionales y los organismos de emergencia para compartir información sobre la evolución del sistema frontal y responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad que pudiera afectar las operaciones o las comunidades cercanas. Esta articulación permitió fortalecer la capacidad de respuesta y mantener un monitoreo continuo de las condiciones del entorno.
Las medidas implementadas forman parte de la estrategia de gestión de riesgos de la empresa, orientada a fortalecer la resiliencia de sus instalaciones frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos. La preparación anticipada y la ejecución de protocolos preventivos permiten reducir la exposición a interrupciones operacionales y proteger la continuidad de los procesos vinculados al fomento de la pequeña y mediana minería.
La experiencia adquirida durante esta emergencia también servirá para reforzar futuras acciones de adaptación y mantenimiento de infraestructura, incorporando mejoras en los sistemas de prevención, monitoreo y respuesta ante eventos meteorológicos extremos. Estas iniciativas buscan incrementar la seguridad operacional y asegurar un funcionamiento más eficiente de las plantas y unidades de procesamiento.
Con la implementación de este plan de contingencia, ENAMI reafirma su compromiso con la seguridad de sus trabajadores, la protección de sus instalaciones y la continuidad de sus operaciones. La rápida respuesta frente a la emergencia climática en Ovalle evidencia la importancia de contar con una gestión preventiva capaz de enfrentar los desafíos que representan los fenómenos naturales para la actividad minera.



