El megaproyecto ferroviario conectará inicialmente a Facatativá con Fontibón y reducirá los tiempos de viaje entre la Sabana de Bogotá y la capital, mediante un sistema 100 % eléctrico diseñado para transformar la movilidad regional.
La movilidad de Bogotá y Cundinamarca experimentará un cambio histórico con la puesta en operación del Regiotram de Occidente, considerado el primer tren de cercanías de Colombia, cuya primera fase comenzará a funcionar en el segundo semestre de 2027. El proyecto busca ofrecer una alternativa eficiente al transporte por carretera y mejorar la conexión entre los municipios de la Sabana y la capital del país.
El sistema ferroviario conectará inicialmente el municipio de Facatativá con Fontibón, en Bogotá, atravesando zonas estratégicas de la región como Madrid, Mosquera y Funza. La primera etapa contempla aproximadamente 26 kilómetros de recorrido, mientras que una segunda fase permitirá extender la conexión hasta el centro de Bogotá, con una entrada en operación prevista posteriormente.
El proyecto aprovechará gran parte del antiguo corredor del Ferrocarril de la Sabana y contará con una extensión cercana a 40 kilómetros de vía férrea, integrándose con otros sistemas de transporte de la ciudad. Una vez en funcionamiento, permitirá reducir de manera significativa los tiempos de desplazamiento: recorridos que actualmente pueden tardar hasta tres horas en horas pico podrían realizarse en alrededor de 45 minutos.
Uno de los principales atributos del Regiotram de Occidente será su tecnología 100 % eléctrica, lo que permitirá disminuir las emisiones contaminantes y avanzar hacia un modelo de movilidad más sostenible. La operación estará respaldada por tecnología ferroviaria especializada y una flota diseñada para atender la alta demanda de pasajeros que diariamente se movilizan entre Cundinamarca y Bogotá.
Para la fase inicial está prevista la llegada de 22 coches ferroviarios, que permitirán iniciar gradualmente el servicio comercial. El proyecto contempla estaciones distribuidas entre los municipios de la Sabana y Bogotá, facilitando la integración regional y mejorando las opciones de transporte para miles de usuarios.
Además del impacto en movilidad, la megaobra representa una oportunidad para dinamizar la economía regional mediante la generación de empleo, el impulso a nuevas actividades comerciales y una mayor integración entre los municipios beneficiados. Las autoridades destacan que el tren será una pieza clave para fortalecer la competitividad de la región y avanzar hacia un sistema de transporte moderno y sostenible.
Con la entrada en operación del Regiotram de Occidente, Colombia dará un paso importante en la recuperación del transporte ferroviario de pasajeros, abriendo la puerta a nuevos proyectos de trenes regionales que buscan mejorar la conectividad urbana y departamental en el país.


