La nueva administración priorizará la reactivación de proyectos estratégicos de transporte mediante mayor participación privada, ajustes regulatorios y una revisión de concesiones que presentan retrasos.
El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella anunció que una de sus principales prioridades en materia de infraestructura será destrabar las megaobras que enfrentan retrasos administrativos, financieros o regulatorios, con el objetivo de acelerar la ejecución de proyectos estratégicos para el desarrollo económico y la competitividad de Colombia. La estrategia estará liderada por el Ministerio de Transporte y buscará fortalecer la participación del sector privado en el desarrollo de la infraestructura nacional.
La ministra de Transporte designada, Elsa Noguera, explicó que la administración revisará el estado de las principales concesiones viales y de los proyectos de infraestructura que registran demoras, entre ellos el caso de Autopistas del Café, con el propósito de identificar mecanismos que permitan reactivar su ejecución. Asimismo, cuestionó decisiones adoptadas durante el gobierno anterior, como el congelamiento de las tarifas de peajes, al considerar que generaron incertidumbre para la inversión privada y afectaron el desarrollo de nuevas obras.
El plan contempla fortalecer los esquemas de asociaciones público-privadas (APP), agilizar los procesos de licenciamiento y promover condiciones que otorguen mayor seguridad jurídica a los inversionistas. De acuerdo con la futura administración, estas medidas permitirán acelerar la construcción de corredores estratégicos, mejorar la conectividad nacional y reducir los costos logísticos para los diferentes sectores productivos.
Las autoridades consideran que la reactivación de las grandes obras de infraestructura tendrá un impacto positivo sobre la economía al dinamizar la inversión, generar empleo y fortalecer actividades como la industria, la minería, el comercio y la agricultura. Además, señalaron que una red de transporte más eficiente contribuirá a mejorar la integración regional y facilitar el acceso a mercados nacionales e internacionales.
Con esta agenda, el Gobierno de De la Espriella busca convertir la infraestructura en uno de los principales motores del crecimiento económico durante los próximos años, impulsando la ejecución de proyectos estratégicos que permitan cerrar brechas de conectividad y fortalecer la competitividad de Colombia en el largo plazo.



