Chile enfrenta un desafío de competitividad para atraer capital destinado a la exploración minera, pese a contar con una cartera relevante de prospectos activos. El primer Índice de Exploración (PIEx 2026), elaborado por el Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO), muestra que Perú, Colombia y Argentina registran mayores presupuestos ponderados para esta actividad dentro de la muestra de compañías analizadas.
El estudio reunió información de 90 empresas mineras, principalmente junior y de tamaño intermedio, que reportaron un presupuesto conjunto de exploración de US$2.495 millones y 214 prospectos activos en distintas jurisdicciones. En este escenario, Chile contabilizó 22 prospectos, pero el presupuesto ponderado asociado al país alcanzó US$97 millones, equivalente al 3,9% del total analizado.
La diferencia entre la cantidad de prospectos y los recursos asignados plantea un reto para el desarrollo de nuevos proyectos: atraer interés geológico no garantiza que las empresas destinen capital suficiente para avanzar con campañas de perforación, estudios técnicos y evaluación de recursos.
Perú encabeza la asignación de recursos en la región
Dentro del corredor andino considerado por CESCO, Perú registra el mayor presupuesto ponderado para exploración, con US$342 millones. Le siguen Colombia, con US$235 millones, y Argentina, con US$172 millones. Chile aparece por detrás de estos tres países, pese a ubicarse en el tercer lugar por número de prospectos identificados en la muestra, solo superado por Canadá y Perú.
Estas diferencias muestran que las compañías exploradoras distribuyen sus recursos entre distintas jurisdicciones y que la cantidad de oportunidades identificadas no es el único factor que influye en sus decisiones. Las condiciones para tramitar permisos, obtener financiamiento y desarrollar actividades en terreno también forman parte de la evaluación de cada destino.
Las cifras deben interpretarse dentro del alcance del PIEx 2026: representan presupuestos ponderados de las empresas incluidas en el estudio y no el gasto total en exploración minera de Chile, Perú, Colombia o Argentina.
Permisos y financiamiento condicionan las decisiones
El índice también identificó los principales obstáculos que enfrentan las compañías para desarrollar sus actividades. De las 58 empresas que entregaron respuestas sustantivas sobre esta materia, el 39,7% mencionó los permisos y la regulación como una de las principales barreras. El financiamiento ocupó el segundo lugar, con 24,1%, seguido por la licencia social y las relaciones con las comunidades, con 19%.
Estos factores son relevantes para las empresas junior y de tamaño intermedio, que suelen depender de capital externo para financiar campañas de exploración y avanzar desde las primeras etapas de evaluación. Los retrasos regulatorios, la incertidumbre sobre los plazos y las dificultades para conseguir recursos pueden afectar la continuidad de los trabajos y la priorización de proyectos.
Para Chile, el desafío consiste en generar condiciones que permitan transformar su potencial geológico en campañas efectivamente financiadas. Esto implica evaluar tanto la eficiencia de los procesos de autorización como los mecanismos disponibles para facilitar el acceso a capital, sin dejar de lado las exigencias ambientales y la relación con las comunidades.
CESCO plantea medidas para impulsar la exploración
Frente a los resultados, CESCO propone avanzar hacia un régimen de permisos diferenciado para la exploración temprana y establecer una ventanilla digital que facilite la coordinación entre las instituciones responsables de los trámites. También plantea estudiar incentivos tributarios inspirados en mecanismos utilizados en Canadá, como las flow-through shares, orientados a canalizar capital privado hacia determinados gastos elegibles de exploración.
Estas propuestas buscan mejorar las condiciones para que las compañías puedan financiar y ejecutar sus programas, especialmente durante las etapas iniciales, cuando existe mayor incertidumbre sobre la existencia y viabilidad económica de un yacimiento. Se trata de recomendaciones de CESCO y no de medidas que el estudio presente como aprobadas.
La competitividad exploratoria también es importante para la renovación futura de la cartera minera. Los descubrimientos requieren años de trabajo antes de convertirse en proyectos de explotación, por lo que la continuidad de las campañas de exploración puede influir en las oportunidades de desarrollo de largo plazo.
La competencia por nuevos descubrimientos
El PIEx 2026 muestra que el corredor andino reúne 98 de los 214 prospectos activos identificados en la muestra, equivalentes al 45,8% del total. Sin embargo, concentra US$857 millones en presupuesto ponderado, el 34,3% de los recursos analizados. La diferencia evidencia que la presencia de oportunidades geológicas en una región no se traduce necesariamente en una participación equivalente del capital exploratorio.
Además del cobre, las empresas consultadas muestran interés por otros minerales. El oro encabeza las preferencias, con 68 compañías que lo incluyen entre sus objetivos de exploración, seguido por el cobre, con 58, y la plata, con 52. Esta diversidad refleja la amplitud de las estrategias de búsqueda de nuevos recursos entre las empresas participantes.
Para Chile y sus vecinos, el reto es convertir el interés por sus recursos en inversión efectiva, campañas de perforación y nuevos descubrimientos. En ese escenario, las condiciones regulatorias, la disponibilidad de financiamiento y la capacidad de mantener proyectos exploratorios en marcha serán variables relevantes para competir por los recursos de la industria.



