El crecimiento de la inteligencia artificial está generando nuevas necesidades de minerales para construir y operar centros de datos, redes eléctricas y otros componentes de la infraestructura digital. Un estudio publicado en agosto de 2026 en la revista científica Resources Policy estima que el cobre representa cerca del 83% del peso de los 20 materiales considerados en su análisis sobre infraestructura vinculada con inteligencia artificial.
El resultado destaca la relevancia de este metal para el desarrollo tecnológico y abre nuevas perspectivas para países productores como Chile. El mismo informe identifica otros recursos relevantes, entre ellos litio, cobalto, grafito y tierras raras, que forman parte de las cadenas de suministro necesarias para sostener la expansión de las tecnologías digitales.
La cifra del 83% corresponde exclusivamente al conjunto de materiales analizados por el estudio, por lo que no representa el peso total de todos los componentes de un centro de datos ni la proporción de la producción mundial de cobre destinada a la inteligencia artificial.
La demanda de cobre crecería hacia 2040
La expansión de los centros de datos y de las tecnologías de procesamiento de información se suma a otros factores que podrían elevar el consumo mundial de cobre en las próximas décadas. Según una proyección de S&P Global citada en la información publicada, la demanda global del metal podría aumentar un 50% hacia 2040.
Este escenario plantea oportunidades para la industria minera, pero también desafíos relacionados con la disponibilidad de recursos, la capacidad productiva y la necesidad de desarrollar operaciones más eficientes. La evolución de la demanda dependerá de distintos sectores industriales y tecnológicos, por lo que el crecimiento no puede atribuirse exclusivamente a la inteligencia artificial.
Para Chile, uno de los principales productores mundiales de cobre, la expansión de la infraestructura digital refuerza la importancia estratégica del sector minero. Al mismo tiempo, la disponibilidad de minerales como el litio y otros recursos considerados críticos adquiere relevancia en el desarrollo de nuevas tecnologías.
BHP incorpora inteligencia artificial para optimizar operaciones
La relación entre minería e inteligencia artificial no se limita al suministro de materias primas. Las compañías mineras también están utilizando esta tecnología para mejorar procesos, analizar información operacional y optimizar el consumo de recursos.
BHP ha incorporado herramientas de inteligencia artificial en sus operaciones Escondida y Spence, en Chile. Estas soluciones permiten analizar datos operacionales y mineralógicos para identificar oportunidades de mejora en etapas como la molienda y la flotación, además de contribuir a la recuperación de cobre.
Carmen Gillmore, vicepresidenta de Tecnología de BHP, explicó que el análisis avanzado de datos ayuda a detectar señales tempranas y comprender cómo las características del mineral influyen en el desempeño de las operaciones.
De acuerdo con la compañía, el conjunto de soluciones implementadas ha contribuido a ahorros superiores a 11 gigavatios-hora de energía y 1,1 millones de metros cúbicos de agua. Estas cifras corresponden a los resultados reportados por BHP para sus iniciativas tecnológicas, aunque la información publicada no especifica el período exacto de medición.
Codelco utiliza IA para fortalecer la gestión ambiental
La Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco) también está incorporando inteligencia artificial y análisis de imágenes satelitales para mejorar el seguimiento de la biodiversidad y apoyar la gestión ambiental.
En colaboración con la empresa tecnológica chilena Lemu, la estatal desarrolló un piloto en la Reserva Nacional Roblería del Cobre de Loncha y el Humedal Campiche. Durante esta experiencia se identificaron más de 65 especies y se recopilaron datos sobre la evolución de la vegetación y el carbono almacenado.
La información obtenida puede contribuir a orientar decisiones de conservación y protección de los ecosistemas. Además, Codelco impulsa herramientas para monitorear variables ambientales, hacer seguimiento de permisos y compromisos regulatorios y detectar tempranamente posibles incumplimientos.
Carolina Pinilla, directora corporativa de Gestión Ambiental de Operaciones de Codelco, destacó que estas aplicaciones permiten analizar grandes volúmenes de información operacional y ambiental para agilizar la toma de decisiones y anticipar riesgos.
Formación de profesionales mediante entornos virtuales
La transformación tecnológica también alcanza la formación de los futuros trabajadores de la minería. La Universidad Andrés Bello desarrolló Mina Virtual, una herramienta que combina inteligencia artificial y entornos inmersivos para que los estudiantes conozcan instalaciones, practiquen la operación de maquinaria y aprendan protocolos de seguridad antes de enfrentarse a situaciones reales.
La plataforma permite recrear diferentes escenarios operacionales y evaluar el comportamiento de los participantes. Según Claudia Bascur, vicerrectora de Transformación Digital de la universidad, el sistema incorpora un agente de inteligencia artificial que puede evaluar las acciones de los estudiantes y excluirlos de la simulación cuando incumplen los protocolos de seguridad.
Este tipo de iniciativas busca complementar la formación académica con experiencias prácticas en entornos controlados, especialmente en una industria donde la seguridad y la preparación técnica son fundamentales.
Minería y tecnología, una relación de doble vía
El avance de la inteligencia artificial está reforzando la conexión entre la industria tecnológica y la minería. Mientras la infraestructura digital demanda minerales para su construcción y funcionamiento, las empresas mineras utilizan estas mismas herramientas para mejorar la productividad, administrar recursos y fortalecer sus sistemas de gestión ambiental.
Para Chile, esta relación representa una oportunidad tanto por su producción de cobre como por la incorporación de soluciones tecnológicas en sus operaciones. Sin embargo, materializar sus beneficios requerirá mantener la eficiencia productiva, gestionar los impactos ambientales y responder a las necesidades de una demanda mundial en transformación.
La combinación de nuevos requerimientos minerales y aplicaciones de inteligencia artificial muestra que el futuro de la minería no dependerá únicamente de la extracción de recursos, sino también de su capacidad para integrar innovación, sostenibilidad y formación especializada.