La Empresa Nacional del Petróleo (Enap), compañía estatal de Chile, acordó adquirir el 100% de Pluspetrol Ecuador B.V. por un precio base de US$ 207 millones, en una de las mayores inversiones internacionales de su historia. La operación comprende la participación de la empresa en el bloque petrolero 10, ubicado en la provincia de Pastaza, en la Amazonía ecuatoriana, y busca fortalecer la producción de hidrocarburos y el abastecimiento de crudo para las refinerías chilenas.
El acuerdo fue suscrito a través de Enap Sipetrol S.A. y todavía está sujeto a los ajustes establecidos en el contrato de compraventa y a las aprobaciones regulatorias correspondientes. Una vez concretada la adquisición, la compañía ampliará su presencia productiva en Ecuador y reforzará la integración entre sus actividades de exploración y producción y su negocio de refinación.
Producción petrolera aumentaría 26%
La incorporación del bloque 10 permitiría incrementar la producción de Enap en Ecuador desde aproximadamente 27.000 hasta 34.000 barriles diarios, lo que representa un crecimiento potencial del 26%. Asimismo, las reservas probadas de petróleo de la compañía en ese país aumentarían de 50 millones a 67 millones de barriles, un incremento del 34%.
El bloque 10 cuenta con una superficie de 1.985 kilómetros cuadrados, se encuentra en explotación y presenta oportunidades para ampliar su desarrollo. Estas características permitirían a Enap fortalecer su base productiva mediante la incorporación de activos que ya están en operación.
La adquisición se enmarca en la estrategia de reorganización del portafolio internacional de exploración y producción de la compañía. La empresa busca priorizar inversiones que permitan asegurar el acceso a crudos compatibles con sus instalaciones de refinación y mejorar la competitividad de sus operaciones.
Ecuador refuerza el abastecimiento energético de Chile
Uno de los principales objetivos de la transacción es fortalecer la seguridad de suministro de petróleo para Chile. Actualmente, el crudo ecuatoriano representa más del 20% de la mezcla de petróleo procesada por las refinerías de Enap, por lo que contar con una operación productiva propia permitiría a la empresa acceder directamente a los costos de extracción y mejorar la integración de su cadena de suministro.
La compañía busca, además, extender la sostenibilidad de su negocio de refinación y reducir la exposición a las condiciones de compra del mercado internacional. La integración entre producción y refinación constituye un componente relevante de su estrategia para mejorar la eficiencia operativa y asegurar el abastecimiento de materias primas.
El presidente del directorio de Enap, Cristián Muga, señaló que la inversión responde a una visión de largo plazo y permitirá fortalecer la posición productiva de la empresa estatal, además de contribuir a las necesidades de seguridad energética de Chile.
Más de dos décadas de operaciones en Ecuador
Enap mantiene presencia en Ecuador desde 2003, donde opera mediante contratos de prestación de servicios en los bloques 46, conocido como Mauro Dávalos Cordero, y 47, denominado Paraíso, Biguno, Huachito e Intracampos.
Desde el inicio de sus actividades en el país, la compañía acumula una producción superior a los 150 millones de barriles de petróleo. Asimismo, ha registrado un flujo neto positivo superior a los US$ 530 millones, calculado a partir de los dividendos recibidos y los recursos transferidos al país.
Con la incorporación del bloque 10, Ecuador se convertiría en la principal plataforma regional de Enap, ampliando la escala de sus operaciones y fortaleciendo su presencia en el mercado petrolero sudamericano.
Una inversión estratégica para el crecimiento de Enap
El gerente general de Enap, Julio Friedmann, destacó que la operación se alinea con el plan de transformación de la compañía y aprovecha la experiencia acumulada durante más de veinte años de actividad en Ecuador. La empresa prevé integrar el nuevo activo manteniendo sus estándares de seguridad, eficiencia y desempeño operacional.
La adquisición representa un paso importante en la estrategia de Enap para consolidar sus operaciones internacionales y vincularlas directamente con las necesidades de sus refinerías. Sin embargo, la concreción de la compra dependerá de las autorizaciones correspondientes y de las condiciones finales establecidas en el contrato.
De completarse, la operación permitirá aumentar la producción de petróleo, ampliar las reservas probadas y fortalecer la seguridad de abastecimiento energético de Chile, en un contexto en el que la integración de activos de producción y refinación adquiere relevancia para la competitividad de la industria de hidrocarburos.



