Engie Chile invierte US$174 millones en almacenamiento energético en Mejillones

Engie Chile concretó una inversión de US$174 millones en BESS Lile, un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías que comenzó su operación comercial en el Complejo Energético Mejillones, en la Región de Antofagasta. El proyecto representa un avance en la transformación de estas instalaciones industriales y busca fortalecer la flexibilidad del Sistema Eléctrico Nacional, facilitando la integración de fuentes renovables y el aprovechamiento de infraestructura existente.

La instalación cuenta con 142 megavatios (MW) de potencia y 802 megavatios-hora (MWh) de capacidad de almacenamiento, lo que le permite suministrar electricidad durante un máximo de cinco horas. El sistema está compuesto por 160 contenedores de baterías y 40 equipos eléctricos de soporte, y puede entregar energía a la red de acuerdo con las necesidades del sistema eléctrico chileno.

Según la compañía, la energía que puede suministrar durante cinco horas equivale al consumo de más de 84.000 hogares. Esta capacidad permite almacenar electricidad y entregarla en momentos de mayor demanda o cuando la generación renovable disponible no coincide con las necesidades de consumo, contribuyendo a mejorar la estabilidad y seguridad del suministro.

Uno de los aspectos destacados del proyecto es que reutiliza instalaciones del Complejo Energético Mejillones que originalmente estaban destinadas a ampliar la generación termoeléctrica. Entre los activos aprovechados se encuentran la subestación de interconexión, los caminos internos y las áreas disponibles del complejo. Esta estrategia permite dar un nuevo uso a infraestructura industrial existente y reducir la necesidad de desarrollar instalaciones completamente nuevas.

La entrada en operación comercial de BESS Lile fue autorizada el 25 de septiembre de 2026 por el Coordinador Eléctrico Nacional. Con este proyecto, Engie Chile suma cinco sistemas de almacenamiento puestos en operación comercial durante 2026 y alcanza 803 MW de capacidad instalada en baterías, reforzando su apuesta por tecnologías que complementen la generación renovable.

La iniciativa forma parte de un proceso de reconversión más amplio en Mejillones. El 31 de diciembre de 2025, la compañía desconectó las unidades de generación a carbón CTM1 y CTM2, después de casi tres décadas de funcionamiento. Paralelamente, comenzó la adaptación de la central Infraestructura Energética Mejillones (IEM) para utilizar gas natural como combustible principal, instalación que, según el reporte de la empresa, todavía esperaba su entrada en operación comercial.

La transformación continuará con el cese previsto de las operaciones de las centrales a carbón Andina (CTA) y Hornitos (CTH). La estrategia busca avanzar hacia una salida gradual del carbón, manteniendo las condiciones necesarias para resguardar la continuidad del suministro eléctrico y la estabilidad de la red durante la transición hacia tecnologías de menores emisiones.

El desarrollo de sistemas de baterías adquiere relevancia en el norte de Chile, donde existe una importante disponibilidad de recursos solares y eólicos. Estas tecnologías permiten almacenar parte de la electricidad generada y desplazar su entrega hacia periodos en los que la red necesita mayor respaldo, contribuyendo a aprovechar mejor la generación renovable y reducir las limitaciones asociadas a su variabilidad.

Con BESS Lile, Engie Chile avanza en la reconversión de uno de sus principales complejos energéticos y amplía su infraestructura de almacenamiento. La experiencia también muestra cómo instalaciones vinculadas históricamente a la generación térmica pueden adaptarse para cumplir nuevas funciones dentro de un sistema eléctrico que requiere mayor flexibilidad, seguridad y capacidad para incorporar energías renovables.

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