Mientras fortalece sus operaciones productivas en México, Heliostar Metals avanza en el desarrollo de Ana Paula, su principal proyecto de crecimiento ubicado en el estado de Guerrero. La iniciativa representa el siguiente paso en la expansión de la compañía hacia una operación minera de mayor escala.
Ana Paula está concebido como una operación subterránea de oro y contempla una vida útil inicial de nueve años. La evaluación económica preliminar publicada por la empresa proyecta una producción promedio de aproximadamente 101.000 onzas de oro anuales después del periodo de puesta en marcha.
El proyecto cuenta además con un recurso de alta ley y continúa avanzando hacia una evaluación de factibilidad, mientras la compañía desarrolla trabajos de acceso y exploración destinados a mejorar la definición del yacimiento. Los resultados recientes de perforación también han permitido avanzar en la conversión de recursos inferidos hacia categorías de mayor confianza.
Un portafolio con nuevos proyectos
La estrategia de crecimiento de Heliostar no se limita a Ana Paula. El portafolio mexicano también incluye Cerro del Gallo, en Guanajuato, además de sus operaciones productivas en Sonora y Durango.
La compañía proyecta utilizar el flujo de caja generado por sus minas para continuar financiando exploración, estudios técnicos y desarrollo de sus activos. Para 2026, Heliostar estableció un programa de exploración de US$27 millones, destinado a avanzar en diferentes proyectos de su cartera.
En paralelo, la empresa incorporó el proyecto Goldstrike, en Utah, Estados Unidos, donde desarrolla trabajos de exploración de oro y antimonio. Esta incorporación amplía geográficamente su portafolio, aunque México continúa concentrando buena parte de sus activos productivos y de desarrollo.
Con el avance de Ana Paula y el fortalecimiento de sus operaciones actuales, Heliostar busca ampliar gradualmente su capacidad productiva y construir una cartera minera diversificada con proyectos en distintas etapas de desarrollo.


