La petrolera estadounidense Chevron identifica oportunidades en Argentina para ampliar y diversificar su participación en el mercado internacional de gas, en un contexto marcado por cambios en los flujos globales de energía y una mayor preocupación por la seguridad del suministro.
El presidente de Global Gas de Chevron, Freeman Shaheen, señaló que Argentina presenta perspectivas interesantes no solo para el desarrollo del gas, sino también para el mercado petrolero. La compañía busca contar con fuentes de suministro diversificadas ante las interrupciones que han afectado a productores relevantes en los últimos años.
La estrategia cobra relevancia por la creciente demanda de gas natural licuado (GNL). Chevron prevé contar con una capacidad de suministro cercana a 20 millones de toneladas métricas anuales, de las cuales aproximadamente 16 millones corresponderían a producción neta de sus propios proyectos y otros cuatro millones serían contratados en el Golfo de Estados Unidos.
Según la compañía, los cambios provocados por la guerra en Ucrania y las actuales tensiones en Medio Oriente han alterado el suministro energético internacional y contribuido al aumento de los precios del GNL. Este escenario ha llevado a los compradores a buscar proveedores y mercados alternativos.
Argentina aparece así como una alternativa para diversificar las fuentes de abastecimiento. La compañía también evalúa oportunidades en otras regiones, entre ellas el Mediterráneo Oriental, Australia y África, dependiendo de las condiciones de inversión, regulación e infraestructura disponibles.
Chevron ya mantiene una presencia relevante en Australia mediante proyectos como Gorgon y Wheatstone, mientras que también considera atractivos mercados asiáticos como China y Corea del Sur para la comercialización de gas.
En paralelo, la petrolera mantiene planes de expansión en Venezuela, donde, junto con sus socios, contempla inversiones superiores a US$7.000 millones con el objetivo de duplicar la producción petrolera hacia 2031.
El interés de Chevron por Argentina refleja la búsqueda de nuevas fuentes de gas y petróleo para responder a un mercado energético internacional que demanda mayor diversificación, seguridad de suministro y capacidad de producción.


