Maule rechaza proyecto de interconexión eléctrica Los Cóndores–Río Diamante por impactos ambientales

La Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Maule rechazó el proyecto Interconexión Internacional de Interés Privado Los Cóndores–Río Diamante, iniciativa presentada por Enel Generación Chile para conectar el sistema eléctrico chileno con Argentina. La decisión se fundamentó en discrepancias relevantes relacionadas con biodiversidad, bienes protegidos, paisaje y turismo en la zona de emplazamiento, ubicada en la comuna de San Clemente.

La iniciativa ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) en octubre de 2021 y contempla la construcción y operación de una nueva subestación eléctrica de 220/500 kV, denominada Nueva S/E Los Cóndores. El proyecto también considera una línea de transmisión de circuito simple de 500 kV que se extendería hasta la frontera con Argentina.

En total, la infraestructura proyectada comprende aproximadamente 26,7 kilómetros de tendido eléctrico y 72 estructuras, las cuales se ubicarían en un territorio caracterizado por su alto valor ambiental y paisajístico. Entre las áreas consideradas dentro del entorno de influencia se encuentran sectores asociados a la Laguna del Maule y Potrero Lo Aguirre.

Evaluación ambiental

La Comisión determinó que las medidas de mitigación propuestas por el titular no resultaban suficientes para abordar adecuadamente los impactos identificados. Entre las principales preocupaciones se encuentran los efectos potenciales sobre ecosistemas, bienes protegidos y el valor paisajístico y turístico de San Clemente.

La autoridad regional enfatizó que el rechazo no representa una oposición al desarrollo de infraestructura o a la inversión, sino una exigencia para que los proyectos sean compatibles con la protección del patrimonio natural y con las características del territorio donde pretenden instalarse.

Otro elemento considerado durante la evaluación fue el carácter del proyecto. La línea de transmisión no forma parte de los Planes de Expansión del Sistema Eléctrico Nacional, por lo que no corresponde a una obra estratégica definida dentro de la planificación energética pública. Se trata, en cambio, de una iniciativa de carácter privado destinada a la interconexión internacional.

Impacto en empleo y actividad regional

El proyecto contemplaba un período de construcción de aproximadamente dos años, durante el cual se estimaba un promedio de 90 puestos de trabajo. Sin embargo, durante su operación la infraestructura requeriría una dotación permanente muy reducida, debido principalmente a la posibilidad de gestionar las instalaciones de manera remota.

La operación habría requerido principalmente labores periódicas de inspección y mantenimiento preventivo, con dos cuadrillas de aproximadamente cuatro personas cada una y una frecuencia estimada de una intervención anual. Por ello, la Comisión consideró limitado el impacto permanente del proyecto sobre el empleo regional.

Desafíos para la infraestructura energética

El rechazo del proyecto pone nuevamente sobre la mesa el desafío de compatibilizar el desarrollo de nueva infraestructura eléctrica con la protección de territorios de alto valor ambiental y turístico. La expansión de las redes de transmisión requiere cada vez mayor planificación territorial para definir trazados que reduzcan conflictos con ecosistemas, comunidades y actividades económicas locales.

Para el sector de la construcción y la ingeniería, este tipo de iniciativas también demuestra la importancia de incorporar desde las primeras etapas los estudios ambientales, paisajísticos y territoriales. La identificación temprana de impactos puede resultar determinante para reducir modificaciones, retrasos y riesgos durante la evaluación de los proyectos.

La decisión del Maule evidencia además que la viabilidad de una infraestructura energética no depende únicamente de sus características técnicas. La localización, los beneficios económicos para el territorio y la capacidad de mitigar los impactos ambientales son factores cada vez más relevantes para determinar la factibilidad de grandes inversiones.

El caso de Los Cóndores–Río Diamante refleja así uno de los principales desafíos que enfrenta Chile para ampliar su infraestructura energética: avanzar en nuevas conexiones y capacidad de transmisión sin comprometer zonas de alto valor ambiental, paisajístico y turístico.

La resolución representa un nuevo antecedente para futuros proyectos de transmisión e interconexión en el país, particularmente aquellos que pretendan desarrollarse en territorios con restricciones ambientales o con una elevada sensibilidad territorial.

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