¿Quién asumirá los costos de las viviendas afectadas por el terremoto en Colombia?

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia dejó importantes daños en viviendas, edificios e infraestructura pública, abriendo una nueva preocupación para miles de familias: quién asumirá los costos de reparación o reconstrucción de los inmuebles afectados.

De acuerdo con el balance citado por Valora Analitik y elaborado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), hasta la tarde del 10 de agosto se contabilizaban 1.693 viviendas averiadas, 195 destruidas y 131 edificios colapsados. Además, se reportaron afectaciones en 19 centros de salud, 83 instituciones educativas, 18 centros comunitarios, 33 vías y siete aeropuertos entre suspendidos y afectados.

Mientras continúan las inspecciones técnicas para determinar qué estructuras pueden volver a ser habitadas y cuáles deberán ser demolidas, el acceso a seguros y las condiciones de las pólizas serán factores determinantes para establecer quién cubrirá las pérdidas.

El seguro será clave para determinar quién responde

La responsabilidad económica dependerá en buena medida de la existencia de una póliza que contemple daños ocasionados por terremotos o movimientos sísmicos.

El especialista en derecho Daniel Amado Murillo, de la Universidad Católica de Colombia, explicó que las viviendas nuevas cuentan con garantías durante su etapa inicial, mientras que muchos conjuntos residenciales disponen de pólizas destinadas a proteger las zonas comunes y elementos estructurales compartidos.

En el caso de los conjuntos residenciales, estas coberturas pueden incluir elementos como fachadas, cubiertas y otras áreas comunes. Sin embargo, la situación es diferente cuando los daños corresponden al interior de una vivienda cuyo propietario no cuenta con un seguro individual.

En esos casos, si no existe una cobertura aplicable, los costos derivados de la reparación o reconstrucción pueden quedar directamente a cargo del propietario.

¿Qué daños puede cubrir una póliza?

Las coberturas dependen de las condiciones específicas contratadas. Las pólizas que incluyen protección frente a terremotos pueden contemplar daños directos sobre la estructura del inmueble, cimentaciones, contenidos y otros bienes asegurados.

Entre las afectaciones que pueden encontrarse dentro de este tipo de cobertura están los agrietamientos estructurales, desprendimiento de enchapes, daños en pisos y fachadas, caída de cielorrasos y deterioro de acabados.

Dependiendo del contrato, también pueden reconocerse gastos relacionados con la remoción de escombros, preservación de bienes y acciones destinadas a impedir que las afectaciones aumenten.

Por esta razón, la evaluación técnica del inmueble será fundamental para determinar la magnitud de los daños y establecer las medidas necesarias para su recuperación.

Inspección y reconstrucción

Antes de iniciar cualquier proceso de reparación, las autoridades y especialistas deberán determinar las condiciones estructurales de cada inmueble.

Las edificaciones con daños menores podrían requerir trabajos de reparación y reforzamiento, mientras que aquellas que presenten fallas estructurales graves podrían necesitar procesos de demolición y reconstrucción.

Esta etapa será especialmente importante en los edificios y conjuntos residenciales afectados, donde será necesario diferenciar entre daños en elementos comunes y daños dentro de unidades privadas.

La magnitud de la emergencia también plantea un desafío para el sector de la construcción, que deberá participar en las labores de evaluación, rehabilitación, reforzamiento estructural y eventual reconstrucción de viviendas e infraestructura pública.

¿Cómo iniciar una reclamación?

Una vez garantizada la seguridad de los ocupantes, los propietarios que cuenten con una póliza deben informar el siniestro a su aseguradora lo antes posible.

Entre las recomendaciones entregadas por el sector asegurador se encuentran documentar los daños mediante fotografías y videos, elaborar un inventario preliminar de las pérdidas y conservar la documentación relacionada con el inmueble y el seguro.

También se recomienda evitar modificaciones innecesarias en las zonas afectadas antes de la inspección de la aseguradora, salvo que sea indispensable intervenir para proteger la vida de las personas o impedir que el daño se agrave.

Posteriormente, la aseguradora deberá verificar las condiciones del siniestro y establecer si corresponde una indemnización, reparación, reposición o reconstrucción, según los términos de la póliza.

Un desafío para la reconstrucción nacional

El terremoto no solo representa una emergencia humanitaria, sino también un importante desafío de infraestructura para Colombia.

La recuperación de las viviendas afectadas requerirá recursos financieros, estudios estructurales, mano de obra especializada y materiales de construcción. A ello se suma la necesidad de recuperar vías, centros de salud, instituciones educativas y otras instalaciones esenciales.

La magnitud de los daños también vuelve a poner en discusión la importancia de contar con edificaciones diseñadas y construidas bajo criterios adecuados de resistencia sísmica, así como de mantener actualizadas las pólizas y los valores asegurados de los inmuebles.

Para el sector construcción, la emergencia podría dar paso a una extensa etapa de evaluación, reforzamiento y reconstrucción en las zonas más afectadas.

El proceso deberá combinar la respuesta del Estado, las aseguradoras, propietarios, administradores de edificios y empresas constructoras para recuperar las viviendas y servicios esenciales dañados por el terremoto.

La prioridad inmediata continúa siendo la atención de las víctimas y la evaluación de las estructuras. Sin embargo, una vez superada la emergencia, Colombia enfrentará el reto de reconstruir parte de su infraestructura y garantizar que las nuevas edificaciones incorporen mayores estándares de seguridad y resiliencia frente a futuros eventos sísmicos.

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