La incorporación de inteligencia artificial (IA) en la operación del sistema de transmisión eléctrica permitió aumentar en 60 % la capacidad de transporte de energía en un importante corredor del sur de Chile, marcando un avance significativo en la digitalización de la infraestructura energética y en la integración de energías renovables al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La solución incorpora tecnologías digitales, sistemas avanzados de comunicaciones y algoritmos de inteligencia artificial para optimizar la operación de las líneas Mulchén–Santa Clara 2×220 kV y Santa Clara–Charrúa 2×220 kV, ubicadas entre las regiones del Biobío y La Araucanía. Gracias a esta innovación fue posible incrementar la capacidad de transmisión sin necesidad de construir nuevas líneas de alta tensión.
El proyecto fue desarrollado con la participación de empresas del sector de transmisión y generación eléctrica, además de instituciones académicas y organismos técnicos que validaron el funcionamiento de la tecnología mediante simulaciones avanzadas y pruebas operacionales. La implementación demuestra cómo la digitalización puede convertirse en una alternativa eficiente para maximizar el uso de la infraestructura existente y mejorar la estabilidad del sistema eléctrico.
La mayor capacidad obtenida permitirá incorporar aproximadamente 239 GWh adicionales de generación eólica, volumen equivalente al consumo anual de alrededor de 100.000 hogares. Esta mejora fortalece la integración de energías renovables al sistema, reduciendo restricciones de transmisión y favoreciendo un aprovechamiento más eficiente de los recursos energéticos disponibles.
El uso de inteligencia artificial en redes eléctricas representa una tendencia creciente a nivel internacional. Estas herramientas permiten analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, anticipar condiciones operativas, optimizar flujos de energía y aumentar la confiabilidad del sistema sin requerir inversiones equivalentes en infraestructura física.
Además del beneficio técnico, este tipo de soluciones contribuye a reducir costos de operación, optimizar la utilización de activos existentes y acelerar la transición energética mediante una mayor incorporación de generación renovable. La digitalización de las redes se perfila como un componente esencial para responder al crecimiento de la demanda eléctrica y a la expansión de nuevas fuentes de energía limpia.
La implementación de tecnologías inteligentes también genera oportunidades para empresas especializadas en automatización, telecomunicaciones, análisis de datos, ingeniería eléctrica y desarrollo de software, fortaleciendo un ecosistema tecnológico cada vez más vinculado a la infraestructura energética.
Con este proyecto, Chile reafirma su liderazgo en la incorporación de innovación al sector eléctrico. La combinación de inteligencia artificial, infraestructura digital y energías renovables demuestra el potencial de las nuevas tecnologías para aumentar la capacidad de transmisión, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la competitividad del sistema energético nacional sin necesidad de ampliar significativamente la infraestructura física existente.



