Después de décadas de anuncios, retrasos y expectativas acumuladas, el proyecto del Aeropuerto del Café (Aerocafé) vuelve al centro del debate económico en Colombia.
Esta vez, no por nuevas promesas, sino por el inicio formal de obra de una infraestructura que ha sido símbolo tanto de oportunidad como de frustración en el país.
El arranque de Aerocafé ocurre en un momento donde la ejecución pesa más que los anuncios. Y en este caso, el cronograma, los tiempos y la capacidad de cumplirlos serán el verdadero termómetro de si el proyecto logra romper su historial de demoras.
Aerocafé: un proyecto que, por primera vez, entra en fase real de obra
El Ministerio de Transporte confirmó esta semana el inicio formal de la construcción del Aeropuerto del Café, en Palestina, Caldas, con la firma del acta de inicio de obra.
La obra arranca con la Etapa I, correspondiente al lado aire, que incluye las intervenciones clave para habilitar la operación aeroportuaria. La primera fase contempla una inversión de $634.275 millones, con un plazo estimado de 46 meses.
Ese dato no es menor. Si se toma abril de 2026 como punto de partida, el cronograma proyecta que esta fase del aeropuerto estaría lista hacia finales de 2029 o comienzos de 2030.
Sin embargo, el calendario tiene un matiz importante. Antes de la obra física, el proyecto entra en una etapa de preconstrucción inicialmente prevista para 10 meses, lo que llevaría el inicio de trabajos de infraestructura a inicios de 2027.
El Gobierno ha solicitado reducir ese periodo a seis meses, lo que permitiría adelantar obras desde octubre de 2026. Esa diferencia de cuatro meses será clave: no solo acelera el cronograma, sino que puede definir la percepción de avance del proyecto desde su primer año.
Más allá de la inversión, el desafío central de Aerocafé está en la ejecución. El proyecto ha enfrentado múltiples retrasos, cambios de enfoque y cuestionamientos técnicos durante décadas. Por eso, el cumplimiento del cronograma actual será observado con lupa por el sector y las regiones.
Aerocafé: un proyecto clave para la conectividad regional
Aerocafé no es una obra aislada. Está planteado como una infraestructura estratégica para el Eje Cafetero, una región que históricamente ha enfrentado limitaciones en conectividad aérea.
El aeropuerto busca mejorar la conexión con mercados nacionales e internacionales, impulsar el turismo y facilitar la movilidad empresarial.
En términos económicos, esto implica potencial impacto en sectores como turismo, comercio y exportaciones, especialmente en una región con alta vocación productiva.
El inicio de la obra también se enmarca en un plan de intervención más amplio del sistema aeroportuario. Según cifras presentadas por el Ministerio de Transporte, entre 2022 y 2026 se han comprometido $7,07 billones para la intervención de 74 aeropuertos en el país, de los cuales $2,13 billones están programados para 2026.
Esto posiciona a Aerocafé como uno de los proyectos más visibles dentro de esa estrategia, tanto por su tamaño como por su carga histórica.
Aunque el inicio de obra es un hito, el verdadero punto de inflexión estará en los próximos meses. La capacidad de reducir la preconstrucción, iniciar obras en 2026 y mantener el ritmo durante 2027 será determinante para sostener la credibilidad del proyecto.


