Nuevo estadio El Campín: fecha de entrega

El proyecto para construir el nuevo estadio El Campín en Bogotá avanza hacia una nueva etapa, luego de que se definiera un plazo estimado para completar las obras del complejo deportivo y cultural que reemplazará al actual escenario.

De acuerdo con la firma encargada del proyecto, una vez se obtengan las aprobaciones y licencias necesarias, la construcción del nuevo estadio podría estar terminada en un plazo de 24 meses. Actualmente, uno de los pasos pendientes está relacionado con los resultados de los estudios de suelo, requisito necesario para avanzar hacia la fase de construcción.

Proyecto cambiará de ubicación

Una de las principales novedades del proyecto es que el nuevo estadio no estará ubicado sobre la avenida 30, como se había planteado inicialmente. La iniciativa contempla una nueva distribución del complejo y busca integrar diferentes espacios destinados al deporte, el entretenimiento, la cultura y el comercio.

El nuevo escenario deportivo forma parte de un proyecto de renovación integral de la zona, que contempla además la incorporación de un hotel, centro comercial y espacios especializados para conciertos.

Inversión supera los $2,4 billones

El proyecto contempla una inversión privada superior a los $2,4 billones, aunque el monto podría acercarse a los $3,2 billones al considerar los ajustes asociados a costos e inflación durante las diferentes etapas de desarrollo.

La magnitud de la inversión convierte al nuevo El Campín en uno de los proyectos de infraestructura deportiva y urbana más importantes actualmente previstos para Bogotá.

Además de la renovación del escenario deportivo, el complejo busca generar nuevos espacios para actividades comerciales, culturales y de entretenimiento, con el propósito de ampliar el uso del recinto más allá de los eventos deportivos.

Nuevo estadio tendría mayor capacidad

El nuevo escenario tendría una capacidad estimada de entre 45.000 y 50.000 espectadores, superior a la del actual estadio. El diseño contempla también graderías completamente techadas y palcos, características orientadas a mejorar la experiencia de los asistentes.

El proyecto busca que El Campín se consolide como un escenario multipropósito capaz de recibir partidos de fútbol, conciertos y otros eventos de gran formato.

Sin embargo, antes de iniciar formalmente las obras todavía debe completarse el proceso de aprobación de las licencias correspondientes y definirse los resultados de los estudios de suelo.

Una vez superado este paso, la firma encargada estima que comenzará a correr el plazo de 24 meses para completar la construcción del nuevo estadio.

De concretarse los tiempos previstos, Bogotá avanzaría hacia la renovación de uno de sus principales escenarios deportivos y culturales, con un proyecto que busca transformar no solo el estadio, sino también su entorno mediante una mayor integración de actividades deportivas, comerciales y de entretenimiento.

Gobierno inyecta $15 billones al sector eléctrico

El Gobierno de Colombia anunció una inyección de $15 billones al sector eléctrico, con el objetivo de enfrentar la crisis de liquidez que atraviesa la cadena de prestación del servicio y contribuir a garantizar el suministro de energía en el país.

La medida busca atender las dificultades financieras que afectan a diferentes actores del sector eléctrico y generar condiciones que permitan mantener la continuidad del servicio, especialmente ante los retos que enfrenta el sistema energético colombiano.

Recursos buscan aliviar crisis de liquidez

La inyección de recursos está orientada a fortalecer la liquidez del sector y atender las obligaciones acumuladas dentro de la cadena eléctrica. La falta de recursos disponibles ha generado presiones sobre empresas comercializadoras y otros agentes vinculados con la prestación del servicio.

El Gobierno busca así reducir los riesgos financieros que podrían afectar la operación del sistema y evitar que las dificultades de liquidez terminen trasladándose a la continuidad del suministro eléctrico.

Medida apunta a garantizar el suministro

Uno de los principales objetivos de la intervención es asegurar que los usuarios continúen contando con un servicio de energía estable, en un contexto en el que Colombia enfrenta desafíos relacionados con la disponibilidad de generación, la expansión de la demanda y las condiciones de la infraestructura eléctrica.

El fortalecimiento financiero del sector también resulta relevante para mantener las inversiones necesarias en generación, transmisión y distribución, componentes fundamentales para la confiabilidad del sistema.

Sector eléctrico enfrenta nuevos desafíos

La situación financiera del sector se suma a otros retos que enfrenta Colombia en materia energética. El crecimiento de la demanda, la incorporación de nuevas fuentes renovables y los retrasos en algunos proyectos de infraestructura han incrementado la necesidad de fortalecer el sistema.

En este escenario, garantizar la liquidez de los agentes resulta clave para evitar afectaciones en la cadena de suministro y mantener la capacidad de respuesta ante eventuales periodos de estrechez energética.

La inyección anunciada por el Gobierno representa una de las principales medidas para atender las dificultades financieras del sector y contribuir a la estabilidad del sistema eléctrico nacional.

El desafío ahora será garantizar que estos recursos permitan superar las presiones de liquidez y, al mismo tiempo, generar condiciones para que continúen las inversiones necesarias para fortalecer la infraestructura energética de Colombia.

Andeg alerta por confiabilidad energética en Colombia

La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) advirtió sobre los desafíos que enfrenta Colombia para garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico, ante un escenario marcado por el déficit de energía firme, los retrasos en nuevos proyectos de generación y las necesidades crecientes de inversión.

El gremio considera necesario adoptar medidas que permitan fortalecer la capacidad de generación del país y garantizar el abastecimiento de energía en el mediano y largo plazo. Entre sus principales propuestas se encuentra la reactivación de la subasta del cargo por confiabilidad, mecanismo que permitiría incentivar nuevas inversiones en generación eléctrica.

Déficit de energía firme genera alertas

Uno de los principales riesgos identificados por Andeg está relacionado con la disponibilidad de energía firme, especialmente frente al crecimiento de la demanda y a la necesidad de contar con respaldo suficiente para atender periodos de baja generación hidráulica.

El gremio plantea que Colombia debe anticiparse a posibles escenarios de estrechez energética y acelerar las decisiones regulatorias que permitan incorporar nueva capacidad al sistema.

A esto se suman los retrasos que presentan diferentes proyectos de generación y transmisión, situación que puede limitar el crecimiento de la oferta disponible y aumentar la presión sobre la infraestructura eléctrica.

Andeg plantea millonarias inversiones

De acuerdo con el gremio, Colombia podría atraer cerca de $65 billones en inversiones durante la próxima década si se generan las condiciones adecuadas para el desarrollo de nuevos proyectos energéticos.

Estos recursos serían fundamentales para ampliar la capacidad de generación, modernizar la infraestructura existente y garantizar que el sistema pueda responder al crecimiento de la demanda.

La reactivación de mecanismos como el cargo por confiabilidad permitiría entregar mayores señales de inversión a los generadores y facilitar la incorporación de nuevos proyectos al sistema eléctrico nacional.

Transición energética requiere respaldo

El debate también se relaciona con el proceso de transición energética que adelanta Colombia. Si bien el país busca aumentar la participación de fuentes renovables, Andeg sostiene que la expansión de estas tecnologías debe estar acompañada por suficiente energía firme que permita garantizar la estabilidad del sistema.

La integración de nuevas fuentes de generación requiere, además, fortalecer las redes de transmisión y distribución para transportar la electricidad desde las zonas con mayor potencial de generación hasta los principales centros de consumo.

En este contexto, el gremio considera que las decisiones que se adopten durante los próximos años serán determinantes para evitar escenarios de déficit y garantizar la continuidad del servicio.

Con el crecimiento de la demanda eléctrica y los retos asociados a la transición energética, Colombia enfrenta el desafío de acelerar las inversiones y reducir los retrasos en proyectos estratégicos. Para Andeg, garantizar la confiabilidad del sistema requerirá señales claras para los inversionistas y una planificación energética de largo plazo.

Chile necesitará US$300 mil millones para impulsar su transición energética

Chile enfrenta el desafío de transformar su disponibilidad de energías limpias en una ventaja competitiva para su economía. Para lograrlo, el país deberá acelerar las inversiones en infraestructura energética, modernizar sus redes y avanzar hacia una mayor electrificación durante las próximas décadas.

Esta es una de las principales conclusiones del informe “Hacia la autonomía y certidumbre energética Chile 2035”, elaborado por el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) y presentado durante el seminario “Energía 2030: del Diagnóstico a la Acción”, organizado junto con el Ministerio de Energía.

El estudio advierte que el desafío para Chile ya no consiste únicamente en incrementar la generación de energías renovables. También será necesario desarrollar la infraestructura capaz de transportar, distribuir y aprovechar de manera eficiente esa energía en los hogares y sectores productivos.

Demanda eléctrica crecerá en las próximas décadas

De acuerdo con las proyecciones del CPI, la demanda eléctrica de Chile superará los 100.000 GWh hacia 2035 y podría alcanzar entre 140.000 y 180.000 GWh en 2050.

Para responder a este crecimiento, el país requerirá inversiones cercanas a US$300.000 millones durante los próximos 25 años, destinadas principalmente a infraestructura energética y al fortalecimiento de las redes necesarias para acompañar el proceso de electrificación.

El informe plantea que la expansión de las redes de transmisión y distribución eléctrica será fundamental para integrar la creciente generación renovable y garantizar que la energía llegue de manera eficiente a los puntos de consumo.

Redes e infraestructura serán claves

El CPI sostiene que Chile deberá avanzar simultáneamente en distintos frentes. Entre ellos se encuentra la ampliación de la transmisión eléctrica, la modernización de las redes de distribución y el desarrollo de infraestructura asociada al gas natural para aquellos consumos que todavía no pueden ser electrificados.

El objetivo es generar un sistema energético con mayor capacidad de respuesta frente al aumento de la demanda y que permita aprovechar el potencial de las fuentes renovables disponibles en el país.

En este escenario, la infraestructura energética adquiere un papel estratégico para acompañar la incorporación de nuevas tecnologías, la electrificación de sectores productivos y el crecimiento de la demanda asociada a actividades industriales.

Chile busca convertir las energías limpias en una ventaja competitiva

El documento también plantea que la transición energética representa una oportunidad para fortalecer la competitividad de Chile. Sin embargo, para aprovecharla será necesario reducir las barreras que actualmente dificultan el desarrollo de nuevas inversiones y acelerar los procesos vinculados con la infraestructura energética.

La expansión de las redes y la disponibilidad de energía confiable serán determinantes para que sectores productivos puedan avanzar en sus procesos de electrificación y reducir progresivamente su dependencia de combustibles fósiles.

Con una demanda eléctrica que seguirá aumentando durante las próximas décadas y requerimientos de inversión estimados en US$300 mil millones, Chile enfrenta uno de sus mayores desafíos de infraestructura energética. La capacidad de concretar estas inversiones será clave para sostener su transición energética y convertir la generación limpia en un factor de crecimiento económico.

¿Cuánto dinero necesitas ahorrar para comprar tu primer departamento en Lima?

Comprar un departamento propio continúa siendo una de las principales metas para miles de limeños. Sin embargo, más allá de contar con un buen historial crediticio, el primer gran desafío para acceder a una vivienda es reunir el dinero necesario para la cuota inicial y asumir los gastos adicionales que implica la compra.

En el mercado inmobiliario, la cuota inicial puede representar entre el 10 % y el 20 % del valor del inmueble. A este monto se suman otros costos, como gastos notariales, registrales, tasación y alcabala, dependiendo de las características y el precio de la vivienda.

Así, para adquirir un departamento valorizado en S/300.000, un comprador debería contar con un ahorro aproximado de entre S/42.000 y S/64.000 antes de concretar la operación. Alcanzar esta cifra puede requerir varios años de planificación, especialmente considerando los niveles de ingreso promedio en Lima Metropolitana.

El tiempo necesario para reunir la cuota inicial dependerá de la capacidad de ahorro de cada persona. Por ejemplo, un profesional con ingresos cercanos al promedio del mercado laboral que destine alrededor del 20 % de su salario mensual al ahorro podría necesitar aproximadamente cinco años para alcanzar una meta de S/42.000.

Este plazo podría reducirse significativamente si el comprador incrementa su porcentaje de ahorro mensual, recibe ingresos adicionales o accede a programas y beneficios destinados a facilitar la adquisición de una vivienda.

No obstante, los especialistas advierten que uno de los principales errores de los compradores primerizos es concentrarse únicamente en el precio de venta del departamento. Una adecuada planificación financiera debe considerar no solo la cuota inicial, sino también los gastos de cierre de la operación y un fondo de respaldo para cubrir posibles imprevistos durante los primeros meses del crédito hipotecario.

Ante este escenario, algunas inmobiliarias vienen implementando alternativas como el fraccionamiento de la cuota inicial y mayores plazos para completar el desembolso, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda.

La planificación financiera se consolida así como un factor clave para quienes buscan adquirir su primer departamento. Definir una meta de ahorro clara, conocer el costo total de la operación y evaluar las diferentes alternativas de financiamiento puede ayudar a que el objetivo de acceder a una vivienda propia sea más alcanzable.

Gobierno flexibiliza licencias urbanísticas para construir viviendas tras terremoto

El Gobierno nacional anunció nuevas medidas para facilitar la construcción de viviendas en las zonas de Colombia afectadas por el terremoto, como parte de las acciones implementadas durante la emergencia económica.

Entre las disposiciones se encuentra la flexibilización de determinados requisitos vinculados con los procesos de adecuación y desarrollo habitacional, con el objetivo de reducir las dificultades administrativas que pueden retrasar la ejecución de proyectos de vivienda en los territorios afectados.

En ese sentido, el Ministerio de Vivienda estableció que las licencias urbanísticas, así como sus respectivas prórrogas o revalidaciones, que se encontraban vigentes al 10 de agosto de 2026 tendrán una ampliación automática en determinados territorios. La medida busca facilitar la continuidad de proyectos habitacionales mientras avanzan las acciones de atención y recuperación tras la emergencia.

La disposición contempla inicialmente a municipios de Antioquia, Caldas, Cauca, Chocó, Quindío, Risaralda, Huila, Valle del Cauca, Tolima, Putumayo y Norte de Santander. Asimismo, podrá aplicarse en las regiones que sean incorporadas a la declaratoria de situación de desastre establecida mediante el Decreto 1171 de 2026.

Además de las medidas relacionadas con el sector vivienda, el Gobierno anunció mecanismos de atención para establecimientos comerciales afectados por el terremoto y acciones dirigidas a proteger a los trabajadores impactados por la emergencia, particularmente en Chocó.

Con estas disposiciones, el Gobierno busca agilizar los procesos asociados al desarrollo habitacional y contribuir a la recuperación de las zonas afectadas, reduciendo barreras administrativas para la ejecución de proyectos de vivienda durante la etapa de emergencia y reconstrucción.

De la Espriella plantea reactivar comercio con Venezuela y llevarlo nuevamente a US$7.000 millones

El gobierno de Abelardo de la Espriella plantea recuperar el intercambio comercial entre Colombia y Venezuela hasta niveles cercanos a US$7.000 millones, mediante una estrategia enfocada en la reconstrucción, el abastecimiento, la producción local y la reactivación de sectores estratégicos. La propuesta parte de la reapertura de oportunidades comerciales en una frontera compartida de aproximadamente 2.219 kilómetros.

La estrategia identifica cuatro grandes áreas de oportunidad. La primera corresponde a reconstrucción, materiales y equipos, con un fondo de inversión estimado entre US$800 millones y US$1.200 millones, además de una demanda potencial de 300.000 toneladas de cemento y 120 kilómetros de redes.

El segundo eje está relacionado con la agroindustria. El planteamiento destaca que Venezuela cuenta con alrededor de 35 millones de hectáreas aptas para actividades agrícolas, pero solo 1,14 millones se encuentran actualmente cultivadas. A esto se suma un déficit de maquinaria agrícola estimado entre 70 % y 80 %, lo que abre espacio para proveedores de equipos, tecnología e insumos.

El tercer frente corresponde al consumo, retail, salud y sector farmacéutico. Según el documento citado por Valora Analitik, el retail venezolano habría crecido entre 10 % y 12 % entre 2025 y 2026, mientras que el abastecimiento en establecimientos comerciales se ubicaría entre 80 % y 85 %.

El cuarto eje comprende energía, petróleo e infraestructura. La recuperación de la industria petrolera venezolana requeriría inversiones de alrededor de US$100.000 millones, aunque la oportunidad para las empresas colombianas estaría principalmente en la provisión de servicios, bienes de capital, productos químicos y soluciones especializadas.

Producción local antes que comercio

El plan plantea una estrategia gradual. El documento establece un rango inicial de absorción de entre US$2.000 millones y US$3.000 millones anuales de comercio, bajo la premisa de priorizar primero la recuperación de la producción local y posteriormente ampliar el intercambio bilateral.

La propuesta reconoce, sin embargo, que Venezuela mantiene importantes restricciones económicas. Entre los principales obstáculos se mencionan una inflación interanual de 544,13 %, una elevada brecha cambiaria, ingresos per cápita reducidos y problemas de suministro eléctrico que pueden superar las 40 horas semanales de interrupciones.

Al mismo tiempo, existen señales de capacidad productiva que podrían favorecer la recuperación. La industria venezolana estaría operando al 48,4 % de su capacidad instalada, dejando un 51,6 % de capacidad ociosa, mientras que el 68 % de los empresarios consultados manifestó intención de invertir.

Oportunidades para infraestructura y construcción

La reconstrucción de Venezuela podría generar una demanda importante para empresas colombianas vinculadas con la construcción, cemento, acero, materiales, maquinaria, infraestructura eléctrica, redes, transporte y servicios de ingeniería.

La cercanía geográfica constituye una de las principales ventajas competitivas. El trayecto por carretera entre Cúcuta y Caracas es de aproximadamente 800 kilómetros y puede realizarse en unas 12 horas, facilitando potencialmente el intercambio terrestre entre ambos mercados.

La dimensión de las oportunidades identificadas también resulta significativa para las empresas regionales. Según el documento, los negocios potenciales equivaldrían al 45,5 % de las exportaciones del Valle del Cauca y al 22,6 % de las exportaciones de Risaralda, mostrando el tamaño que podría alcanzar una eventual recuperación del comercio bilateral.

Tres acciones para reactivar el intercambio

La propuesta contempla tres mecanismos principales. El primero es “Renacer”, una red de asistencia y reconstrucción coordinada con organismos multilaterales. El segundo consiste en una alianza gremial que incluiría un banco de materiales y una posible exención tributaria para insumos destinados a la reconstrucción.

El tercer componente sería la creación de una mesa binacional permanente entre la ANDI, Conindustria y la Cámara de la Construcción de Venezuela, con acompañamiento de la Embajada y ProColombia.

El marco jurídico existente también podría facilitar la estrategia. El documento menciona el APPRI, el Acuerdo de Alcance Parcial N.° 28 y las licencias generales de la OFAC como instrumentos que permitirían estructurar parte de las operaciones comerciales y de inversión.

La recuperación del comercio bilateral representaría, por tanto, una oportunidad para ampliar las exportaciones colombianas y, al mismo tiempo, para que empresas de ambos países participen en la reconstrucción y recuperación productiva de Venezuela.

Para los sectores de infraestructura, construcción, energía, manufactura, agroindustria y logística, el eventual restablecimiento de un mercado bilateral de gran escala podría abrir nuevas oportunidades de inversión y prestación de servicios.

El principal desafío será transformar estas oportunidades potenciales en operaciones comerciales sostenibles, considerando las condiciones macroeconómicas, financieras, energéticas y regulatorias de Venezuela. La estrategia de De la Espriella busca que la recuperación del comercio avance de manera gradual, priorizando la producción y la reconstrucción antes de alcanzar nuevamente los niveles históricos de intercambio.

MINEM optimiza proyectos de transmisión eléctrica para reforzar la seguridad del sistema nacional

El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) viene impulsando la optimización de diversos proyectos de transmisión eléctrica con el objetivo de fortalecer la seguridad, confiabilidad y capacidad del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN). La estrategia busca adecuar la infraestructura existente y acelerar nuevas inversiones frente al crecimiento de la demanda energética del país.

Uno de los principales objetivos es modernizar el marco regulatorio y mejorar las condiciones para que los proyectos de transmisión puedan ejecutarse con mayor rapidez. En julio de 2026, el MINEM informó que trabaja en la modernización del Reglamento de Transmisión, una medida orientada a acelerar inversiones y fortalecer la seguridad del sistema eléctrico.

La transmisión constituye un componente estratégico de la infraestructura energética, debido a que permite transportar electricidad desde los centros de generación hasta las zonas de consumo. Una red con suficiente capacidad resulta fundamental para atender el crecimiento de la demanda y facilitar la incorporación de nuevas centrales de generación, particularmente aquellas basadas en fuentes renovables.

En este contexto, el MINEM también ha impulsado inversiones destinadas específicamente a reforzar el sistema. El sector informó sobre una cartera de proyectos de transmisión por US$339 millones en cuatro regiones del país, orientada a mejorar la capacidad y confiabilidad del suministro eléctrico.

La necesidad de fortalecer estas redes también responde a situaciones en las que la infraestructura disponible presenta restricciones. En febrero de 2026, el propio MINEM declaró en situación de grave deficiencia del servicio eléctrico a la Subestación Ananea, debido a la falta de capacidad de transmisión.

Mayor capacidad para acompañar el crecimiento energético

La modernización de la transmisión permitirá reducir restricciones en determinados corredores eléctricos y mejorar la capacidad del sistema para transportar energía hacia las zonas con mayor demanda. Esto resulta especialmente importante para regiones que experimentan crecimiento industrial, minero, urbano y comercial.

El desarrollo de nuevas líneas y subestaciones también será necesario para acompañar la expansión de proyectos de generación renovable. La incorporación de centrales solares y eólicas requiere contar con redes capaces de evacuar la energía producida y trasladarla hacia los principales centros de consumo.

La agenda de transmisión incluye además modificaciones y nuevas concesiones. Durante 2026, el MINEM ha aprobado distintos procedimientos relacionados con proyectos de transmisión, incluyendo modificaciones de concesiones definitivas y nuevas autorizaciones para desarrollar infraestructura eléctrica.

Sin embargo, uno de los desafíos continúa siendo la ejecución efectiva de los proyectos. Información de Osinergmin muestra que existen iniciativas de transmisión con concesión definitiva que permanecen sin avances o paralizadas, lo que evidencia la necesidad de reducir las barreras que retrasan la construcción de estas obras. A mayo de 2026, los proyectos sin progreso en etapa de estudios representaban una inversión presupuestada de US$45,5 millones, mientras que los proyectos paralizados alcanzaban otros US$24,2 millones.

Para el sector de construcción e infraestructura, la expansión de la transmisión representa oportunidades para empresas especializadas en ingeniería eléctrica, construcción de subestaciones, montaje de torres, tendido de líneas, movimiento de tierras, suministro de equipos y mantenimiento especializado.

La ejecución de estas obras también requiere una planificación territorial adecuada, debido a la extensión de las líneas y a la necesidad de coordinar permisos, servidumbres, estudios ambientales y relaciones con las comunidades ubicadas en las áreas de influencia.

El fortalecimiento de la red eléctrica será igualmente relevante para sectores intensivos en energía, como la minería, manufactura, industria y grandes proyectos de infraestructura. Contar con un suministro confiable permite reducir riesgos operativos y entregar mayor previsibilidad a las inversiones de largo plazo.

La modernización impulsada por el MINEM busca, en ese sentido, que la infraestructura eléctrica pueda responder no solo a las necesidades actuales, sino también al crecimiento previsto de la demanda. La planificación anticipada será determinante para evitar que las limitaciones de transmisión se conviertan en un obstáculo para nuevos proyectos productivos.

Con la optimización de proyectos y la actualización del marco regulatorio, Perú busca acelerar la expansión de su infraestructura de transmisión y fortalecer la seguridad energética nacional. El desafío será convertir las iniciativas y concesiones en obras efectivamente ejecutadas, capaces de acompañar el crecimiento económico y la transición hacia una matriz eléctrica con mayor participación de fuentes renovables.

ANLA acredita cumplimiento ambiental y da nuevo impulso al megaproyecto Accesos Norte Fase II en Bogotá

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) acreditó el cumplimiento de una de las condiciones ambientales establecidas para el desarrollo de Accesos Norte Fase II, un proyecto estratégico para ampliar y mejorar la infraestructura vial del norte de Bogotá. La decisión permite avanzar con mayor certeza en la ejecución de las obras a cargo de la Concesionaria Ruta Bogotá Norte.

El proyecto cuenta con licencia ambiental otorgada mediante la Resolución 29 del 7 de enero de 2026, en la que se establecieron diferentes obligaciones que el concesionario debe cumplir durante el desarrollo de las obras. La nueva determinación de la ANLA se concentró particularmente en las condiciones relacionadas con la denominada franja condicionada.

Accesos Norte Fase II contempla la intervención de la Autopista Norte entre las calles 191 y 245, en un tramo de aproximadamente 5,8 kilómetros por cada calzada. La iniciativa busca ampliar la capacidad del corredor, que actualmente cuenta con tres carriles por sentido, para alcanzar entre cinco y seis carriles, incluyendo infraestructura destinada al transporte masivo.

El proyecto también incorpora andenes, ciclorrutas y mejoras en las obras hidráulicas, además de intervenciones sobre los carriles existentes. La construcción está proyectada para desarrollarse durante aproximadamente 5,5 años, convirtiendo a esta iniciativa en una de las principales obras de movilidad previstas para el norte de la capital.

Uno de los aspectos más relevantes de la intervención corresponde al entorno ambiental del corredor, particularmente en sectores próximos a los humedales Torca y Guaymaral. Por esta razón, el proceso de licenciamiento incorporó condiciones específicas para garantizar que la ampliación vial pueda ejecutarse bajo medidas de manejo, seguimiento y protección ambiental.

La decisión de la ANLA representa un avance importante para la continuidad del proyecto, al confirmar que el concesionario cumplió con las exigencias ambientales establecidas para esta etapa. El acto administrativo deberá ser comunicado a entidades como el Ministerio de Ambiente, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la CAR, la Secretaría Distrital de Ambiente y la Alcaldía de Bogotá.

La ampliación de este corredor tendrá además un impacto directo sobre la movilidad entre Bogotá y los municipios de la Sabana Norte, una zona que concentra una importante actividad residencial, empresarial e industrial. La mejora de la capacidad vial busca reducir los niveles de congestión y fortalecer la conectividad regional.

Para el sector de la construcción y la infraestructura, la ejecución del proyecto representa oportunidades para empresas de ingeniería, construcción vial, movimiento de tierras, infraestructura hidráulica, montaje, transporte, materiales y servicios especializados. La duración y magnitud de las obras permitirán movilizar una amplia cadena de proveedores durante las diferentes etapas de ejecución.

La iniciativa también evidencia la importancia de integrar criterios ambientales desde las primeras fases de los grandes proyectos de infraestructura. La evaluación de las condiciones del territorio, especialmente en zonas con ecosistemas estratégicos, resulta fundamental para garantizar que las nuevas obras puedan desarrollarse de manera compatible con la protección ambiental.

La infraestructura para peatones y ciclistas constituye otro componente relevante. La incorporación de espacio público, ciclorrutas y andenes permitirá complementar la ampliación de la capacidad vehicular con alternativas para otros modos de transporte, contribuyendo a una movilidad más integrada.

Con la acreditación del cumplimiento de la condición ambiental, Accesos Norte Fase II avanza hacia una nueva etapa de ejecución, manteniendo como desafío principal garantizar que las obras cumplan simultáneamente con los objetivos de movilidad, los estándares técnicos y las obligaciones ambientales establecidas durante el proceso de licenciamiento.

El proyecto se consolida así como una de las intervenciones de infraestructura más importantes para la conexión del norte de Bogotá con la Sabana. Su ejecución permitirá ampliar la capacidad de uno de los principales corredores de acceso a la capital y fortalecer la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento urbano y económico de esta zona del país.

Conconcreto aumenta sus ingresos 11,86 % en el segundo trimestre, pero utilidad neta cae 62 %

Conconcreto registró un crecimiento de 11,86 % en sus ingresos durante el segundo trimestre de 2026, aunque el resultado final de la compañía se vio afectado por una fuerte disminución de la utilidad neta. La constructora reportó ganancias por $23.190 millones, una caída de 62 % frente al mismo periodo de 2025, cuando había alcanzado $61.077 millones.

El comportamiento evidencia una diferencia entre el desempeño operativo y el resultado financiero final. Mientras los ingresos mostraron una evolución positiva, la utilidad neta estuvo condicionada principalmente por el impuesto al patrimonio y por menores ingresos provenientes del método de participación, factores que redujeron de manera significativa las ganancias del periodo.

El crecimiento de los ingresos refleja el avance de las diferentes líneas de negocio de Conconcreto, compañía que mantiene participación en proyectos de infraestructura, construcción, vivienda y desarrollos industriales y logísticos. La diversificación del portafolio permite compensar parcialmente los ciclos de cada segmento y mantener actividad en distintos mercados.

Durante 2026, la compañía ha continuado fortaleciendo su presencia en infraestructura urbana y movilidad. En el primer trimestre, Conconcreto informó la finalización y puesta en operación de proyectos en Bogotá y Soacha por más de $540.000 millones, incluyendo obras relacionadas con la Avenida Guaymaral, la Avenida Primera de Mayo con Avenida 68 y el Patio Portal El Vínculo.

La empresa también ha ampliado su participación en proyectos privados vinculados con logística e industria, un segmento que mantiene oportunidades ante la necesidad de nuevas instalaciones para almacenamiento, distribución y producción. Entre las adjudicaciones reportadas previamente se encuentran el urbanismo del parque industrial Lógika Vía 40, en Barranquilla, y un centro de almacenamiento y distribución para Tronex, en Medellín.

Este comportamiento resulta relevante para la cadena de valor de la construcción, ya que el crecimiento de los proyectos genera demanda de ingeniería, materiales, maquinaria, transporte, servicios especializados y mano de obra. La diversificación hacia infraestructura industrial y logística también permite ampliar las oportunidades para proveedores vinculados con el desarrollo de nuevos espacios productivos.

El desempeño financiero del segundo trimestre, sin embargo, muestra que el aumento de los ingresos no necesariamente se traduce de manera directa en mayores utilidades. Los efectos tributarios y las variaciones en los ingresos asociados a inversiones pueden tener un impacto importante sobre el resultado final de las compañías constructoras.

La situación se produce en un contexto en el que el sector de infraestructura colombiano continúa enfrentando el desafío de acelerar la ejecución de proyectos públicos y privados. La recuperación de obras, la construcción de infraestructura urbana y la expansión de instalaciones industriales y logísticas representan oportunidades para las empresas con capacidad de ejecución y respaldo financiero.

Para Conconcreto, mantener una cartera diversificada será fundamental para sostener el crecimiento de sus ingresos y reducir la exposición a las fluctuaciones de un solo segmento. La combinación de infraestructura, vivienda y proyectos privados puede permitirle aprovechar diferentes fuentes de demanda mientras avanza en la ejecución de su cartera.

La compañía cuenta además con una estrategia orientada a fortalecer su participación en proyectos de largo plazo. La capacidad para transformar las adjudicaciones y contratos en ingresos recurrentes será determinante para mejorar sus resultados operativos y compensar las presiones que puedan surgir desde el ámbito financiero y tributario.

El resultado del segundo trimestre deja así un balance mixto: Conconcreto logró aumentar sus ingresos, pero registró una significativa reducción de su utilidad neta. El desempeño de los próximos periodos dependerá de la ejecución de sus proyectos, la evolución de los costos y las condiciones financieras que enfrente la compañía.

En un sector que requiere grandes volúmenes de capital y largos ciclos de ejecución, la capacidad de mantener ingresos, controlar costos y administrar eficientemente las inversiones será clave para preservar la rentabilidad y sostener el crecimiento de la empresa.

Conconcreto continúa, de esta manera, fortaleciendo su participación en el mercado colombiano de construcción e infraestructura. El desafío para los siguientes trimestres será convertir el crecimiento de la actividad y de los ingresos en una recuperación progresiva de los márgenes y de la rentabilidad de la compañía.