Colombia podría atraer US$9.000 millones en gas

La industria de petróleo y gas en Colombia podría movilizar inversiones por hasta US$9.000 millones entre 2027 y 2030, si se implementan medidas para acelerar el desarrollo de nuevos proyectos, según estimaciones presentadas por Promigas.

Durante la presentación del informe de la industria gasífera, el presidente de Promigas, Juan Manuel Rojas, señaló que este volumen de inversión tendría además efectos sobre la generación de empleo y permitiría reducir la pobreza energética del país del 15% al 9%.

Una parte importante de los recursos estaría vinculada al desarrollo de proyectos costa afuera. En este segmento se estima una inversión cercana a US$4.100 millones asociada al proyecto Sirius, mientras que los desarrollos de yacimientos no convencionales en zonas como el Valle Medio del Magdalena y Cesar-Ranchería podrían recibir alrededor de US$1.200 millones durante los próximos cuatro años.

El potencial también contempla inversiones en la exploración y producción de gas en tierra firme, estimadas en US$1.100 millones. A esto se sumarían aproximadamente US$1.400 millones para transporte e infraestructura, US$900 millones para sistemas de regasificación y otros US$300 millones destinados a infraestructura de distribución.

El escenario de inversión adquiere relevancia ante el deterioro de la oferta nacional. Según el mismo informe de Promigas, la producción fiscalizada de gas natural en Colombia cayó 12% durante el último año y 30% en cuatro años, una situación que ha comenzado a generar restricciones de suministro para algunas industrias.

En este contexto, acelerar nuevas inversiones permitiría ampliar la oferta disponible y fortalecer la infraestructura necesaria para transportar, importar, regasificar y distribuir el energético. El desarrollo de nuevos recursos sería especialmente relevante para reducir la presión sobre el mercado interno.

La apuesta por nuevas inversiones también enfrenta el desafío de garantizar condiciones que permitan ejecutar los proyectos en los plazos previstos. Para Promigas, avanzar en estas iniciativas durante los próximos años sería clave para recuperar la capacidad de abastecimiento y fortalecer la seguridad energética de Colombia.

Colombia enfrenta alza en tarifas de gas y electricidad

Los hogares y la industria de Colombia podrían enfrentar nuevos incrementos en las tarifas de gas natural y electricidad, debido a la menor disponibilidad de producción nacional y al aumento de la dependencia del gas importado, según advirtió Promigas.

Durante la presentación del informe sectorial de la compañía, el vicepresidente de Promigas, Aquiles Mercado, señaló que las tarifas de gas para los estratos 1, 2 y 3 ya registraron un incremento cercano al 20%, pese a contar con subsidios estatales.

Uno de los principales factores detrás de este escenario es la reducción de la producción de Canacol Energy, que pasó de cerca de 140 millones de pies cúbicos diarios a aproximadamente 70 millones. Además, parte de su producción deberá destinarse al abastecimiento de la planta térmica Tesorito.

Esta situación obligaría a empresas distribuidoras como Surtigas, Cerro Matoso y Gases del Caribe a recurrir en mayor medida al gas importado para atender la demanda de aproximadamente 2,2 millones de usuarios, de los cuales cerca del 98% corresponde al sector residencial.

Según las estimaciones expuestas por Promigas, el costo del gas importado para estos consumidores podría alcanzar los US$20 por millón de BTU, frente a los aproximadamente US$10 que se pagaban anteriormente. El incremento estaría asociado principalmente a los costos de transporte y regasificación.

El impacto también alcanzaría al mercado eléctrico. Las centrales térmicas que utilizan gas natural tendrían que incorporar el mayor costo del combustible en sus costos de generación, lo que podría trasladarse a las facturas de electricidad de los usuarios.

Promigas indicó que el suministro de gas para las plantas térmicas estaría garantizado, aunque mediante gas de origen importado. De esta manera, el país enfrenta simultáneamente el desafío de asegurar el abastecimiento para la generación eléctrica y contener el impacto de los mayores costos sobre los consumidores.

El escenario refuerza la necesidad de fortalecer la infraestructura de importación y, al mismo tiempo, ampliar las alternativas para recuperar la oferta nacional de gas. La evolución de la producción y de los precios internacionales será determinante para el comportamiento de las tarifas energéticas en Colombia.

Contratistas mineros enfrentan cinco riesgos hacia 2030

Los contratistas y proveedores mineros enfrentan cinco riesgos críticos que podrían afectar su continuidad operacional y solvencia financiera hacia 2030, en un escenario marcado por mayor volatilidad de costos, eventos climáticos extremos, ciberataques y otras interrupciones, según un análisis de Marsh Chile.

El análisis, alineado con las alertas del Global Risks Report 2026, advierte que la creciente tercerización de la actividad minera hace que la continuidad de las operaciones dependa cada vez más de la capacidad de los contratistas para gestionar riesgos tanto operacionales como financieros.

El primer riesgo corresponde a la sobrecarga operacional y los desvíos de costos derivados de las condiciones de las faenas. Factores geológicos y climáticos extremos pueden incrementar el desgaste de los equipos y el consumo de insumos, generando costos adicionales que no necesariamente están contemplados en los contratos originales.

Marsh también identifica los daños a terceros y el aumento de reclamos como un segundo riesgo relevante. Accidentes de seguridad o daños a infraestructura pueden provocar paralizaciones, investigaciones y procesos legales, por lo que la empresa recomienda reforzar los controles críticos y mantener actualizada la documentación operacional.

El tercer riesgo está relacionado con incendios y daños en activos operativos, especialmente en talleres, bodegas, herramientas y existencias. Una falla eléctrica o un trabajo en caliente puede generar pérdidas materiales y, al mismo tiempo, detener las operaciones durante semanas, afectando directamente el flujo de caja.

A estos factores se suman los siniestros de vehículos y equipos móviles, considerados por Marsh como una de las principales causas de interrupción operacional en la industria. Un accidente puede provocar simultáneamente daños propios, perjuicios a terceros y pérdida de capacidad productiva. Por ello, resulta clave contar con equipos de reemplazo o alternativas de arriendo que permitan recuperar la operación rápidamente.

Finalmente, el análisis pone el foco en el riesgo cibernético y la continuidad administrativa. Ataques como ransomware, fraude digital o suplantación de identidad pueden afectar la facturación, el flujo de caja y la coordinación con los mandantes. Entre las medidas recomendadas se encuentran la autenticación multifactor y la doble validación para transferencias y modificaciones de cuentas.

Para Marsh, la gestión de estos riesgos será determinante para que los contratistas puedan mantener sus niveles de servicio y responder a interrupciones sin comprometer su estabilidad financiera.

El escenario hacia 2030 plantea así un desafío adicional para el ecosistema minero: la competitividad de los contratistas dependerá no solo de su eficiencia técnica, sino también de su capacidad para anticipar riesgos, proteger sus activos y mantener la continuidad de sus operaciones.

Chile busca habilitar US$450 millones en almacenamiento energético

El gremio Generadores Independientes de Energía (GIE) – IPP Chile destacó una oportunidad de inversión cercana a US$450 millones para desarrollar sistemas de almacenamiento energético BESS conectados a las redes de distribución en Chile.

La propuesta fue presentada en el marco de Chile Day, realizado en Madrid y Londres, donde el gremio planteó a las autoridades la necesidad de completar la implementación del nuevo marco regulatorio para permitir que estos proyectos puedan avanzar.

El Decreto Supremo N.º 1 de 2026 incorporó los sistemas de almacenamiento al reglamento aplicable a las redes de distribución, medida que GIE valoró como un avance para ampliar la participación de estas tecnologías en el sistema eléctrico.

Sin embargo, todavía está pendiente la actualización de la Norma Técnica de Conexión y Operación (NTCO), que debe establecer los procedimientos y requisitos técnicos necesarios para conectar los sistemas BESS independientes a las redes de distribución. Mientras esta modificación no se concrete, los proyectos enfrentan restricciones para iniciar o continuar sus procesos de conexión.

Según estimaciones de la industria, existen alrededor de 500 MW de proyectos de almacenamiento en distintas etapas de desarrollo, asociados a inversiones por aproximadamente US$450 millones. El gremio considera que destrabar estas iniciativas permitiría ampliar el despliegue del almacenamiento más allá de los proyectos conectados a las redes de transmisión.

Para acelerar el proceso, GIE propuso dos medidas complementarias: evaluar la emisión de un Oficio Circular de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) con criterios técnicos transitorios y avanzar paralelamente en una actualización focalizada de la NTCO como solución definitiva.

El director ejecutivo de GIE, Mauricio Utreras, señaló que completar la implementación del nuevo reglamento permitiría materializar una cartera relevante de inversiones y fortalecer el desarrollo del almacenamiento energético en Chile.

La incorporación de sistemas BESS a las redes de distribución podría además acercar los beneficios del almacenamiento a los usuarios finales, complementando el crecimiento que ya experimentan estas tecnologías en proyectos conectados a las redes de transmisión.

Con esta cartera, Chile busca aprovechar el almacenamiento como una herramienta para fortalecer la flexibilidad del sistema eléctrico y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades de inversión en infraestructura energética.

Chevron mira a Argentina para ampliar su mercado de gas

La petrolera estadounidense Chevron identifica oportunidades en Argentina para ampliar y diversificar su participación en el mercado internacional de gas, en un contexto marcado por cambios en los flujos globales de energía y una mayor preocupación por la seguridad del suministro.

El presidente de Global Gas de Chevron, Freeman Shaheen, señaló que Argentina presenta perspectivas interesantes no solo para el desarrollo del gas, sino también para el mercado petrolero. La compañía busca contar con fuentes de suministro diversificadas ante las interrupciones que han afectado a productores relevantes en los últimos años.

La estrategia cobra relevancia por la creciente demanda de gas natural licuado (GNL). Chevron prevé contar con una capacidad de suministro cercana a 20 millones de toneladas métricas anuales, de las cuales aproximadamente 16 millones corresponderían a producción neta de sus propios proyectos y otros cuatro millones serían contratados en el Golfo de Estados Unidos.

Según la compañía, los cambios provocados por la guerra en Ucrania y las actuales tensiones en Medio Oriente han alterado el suministro energético internacional y contribuido al aumento de los precios del GNL. Este escenario ha llevado a los compradores a buscar proveedores y mercados alternativos.

Argentina aparece así como una alternativa para diversificar las fuentes de abastecimiento. La compañía también evalúa oportunidades en otras regiones, entre ellas el Mediterráneo Oriental, Australia y África, dependiendo de las condiciones de inversión, regulación e infraestructura disponibles.

Chevron ya mantiene una presencia relevante en Australia mediante proyectos como Gorgon y Wheatstone, mientras que también considera atractivos mercados asiáticos como China y Corea del Sur para la comercialización de gas.

En paralelo, la petrolera mantiene planes de expansión en Venezuela, donde, junto con sus socios, contempla inversiones superiores a US$7.000 millones con el objetivo de duplicar la producción petrolera hacia 2031.

El interés de Chevron por Argentina refleja la búsqueda de nuevas fuentes de gas y petróleo para responder a un mercado energético internacional que demanda mayor diversificación, seguridad de suministro y capacidad de producción.

Siete regiones avanzan con electrificación rural

El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) concluyó 10 proyectos de electrificación rural ejecutados en siete regiones del Perú, con los que se busca ampliar la cobertura del servicio eléctrico y beneficiar a más de 36 mil personas.

Las intervenciones forman parte de la estrategia del Gobierno para atender las necesidades de las poblaciones rurales y reducir las brechas de infraestructura eléctrica que persisten en diferentes zonas del territorio nacional.

Los proyectos permiten incorporar a nuevas localidades al servicio eléctrico y mejorar las condiciones de acceso a la energía para miles de familias. La disponibilidad de este recurso también favorece el funcionamiento de instituciones educativas, establecimientos de salud, comercios y pequeños emprendimientos.

La electrificación constituye además un componente importante para impulsar el desarrollo de las comunidades rurales, debido a que facilita la incorporación de herramientas tecnológicas y permite mejorar diferentes actividades productivas.

El cierre de estas obras representa un avance dentro de los esfuerzos del MINEM por ampliar la cobertura energética en el país. La ejecución de proyectos en distintas regiones permite atender necesidades específicas de las poblaciones y fortalecer progresivamente la infraestructura eléctrica rural.

De acuerdo con el sector, continuar con este tipo de inversiones resulta fundamental para garantizar que el crecimiento de la infraestructura energética alcance también a las comunidades más alejadas y contribuya a generar mejores condiciones para su desarrollo.

Así, los 10 proyectos culminados se suman a las acciones de electrificación impulsadas por el Estado para ampliar el acceso a un servicio esencial y avanzar en la reducción de las brechas energéticas del Perú.

MINEM culmina proyectos de electrificación rural

El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) culminó la ejecución de 10 proyectos de electrificación rural que permitirán mejorar el acceso al servicio eléctrico para más de 36 mil habitantes de distintas localidades del país.

Las obras fueron desarrolladas en siete regiones, como parte de las acciones orientadas a reducir las brechas de acceso a la energía eléctrica y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones ubicadas en zonas rurales.

La llegada de la electricidad representa un avance para las familias beneficiadas, ya que permite ampliar el acceso a servicios básicos y mejorar las condiciones para el desarrollo de actividades educativas, comerciales y productivas.

El proceso de electrificación rural también contribuye a fortalecer la infraestructura energética en localidades que durante años han enfrentado limitaciones para acceder a un suministro eléctrico adecuado. Con la culminación de estos proyectos, el Estado amplía la cobertura de un servicio considerado fundamental para el desarrollo territorial.

El MINEM señaló que estas intervenciones forman parte de los esfuerzos para cerrar las brechas existentes entre las zonas urbanas y rurales, mediante inversiones destinadas a llevar energía a comunidades que aún presentan dificultades de acceso.

Asimismo, la ampliación de la cobertura eléctrica puede generar nuevas oportunidades para las poblaciones beneficiarias, al facilitar el uso de tecnologías, mejorar los servicios públicos y respaldar actividades económicas locales.

Con la culminación de estos 10 proyectos, el sector Energía y Minas continúa avanzando en la expansión de la electrificación rural y en el objetivo de garantizar un mayor acceso a la energía para las poblaciones de las regiones del país.

Bogotá acelera la construcción sostenible: Cusezar avanza hacia más de 12.900 viviendas certificadas

  • Tras el Informe de Sostenibilidad del Sector Constructor 2026 de Camacol Bogotá y Cundinamarca y el Decreto Distrital 676 de 2025, la sostenibilidad urbana gana peso como criterio técnico y de competitividad para los proyectos de vivienda.

  • Cusezar cuenta actualmente con 3.781 unidades de vivienda con certificación final EDGE, 1.992 con certificación preliminar EDGE y 4.138 unidades en proceso de auditoría.

Bogotá, septiembre de 2026. La conversación sobre sostenibilidad en el sector constructor está entrando en una nueva etapa. A la medición gremial de impactos ambientales, sociales y de innovación, consolidada por el Informe de Sostenibilidad del Sector Constructor 2026 de Camacol Bogotá y Cundinamarca, se suma un contexto regulatorio más exigente en Bogotá: el Decreto Distrital 676 de 2025, que adoptó incentivos para proyectos de vivienda formal que incorporen medidas de ecourbanismo y construcción sostenible.

En ese escenario, Cusezar viene fortaleciendo una estrategia que busca integrar la sostenibilidad desde el diseño, la planeación y la ejecución de sus proyectos. La compañía cuenta actualmente con 3.781 unidades de vivienda con certificación final EDGE, 1.992 con certificación preliminar EDGE y 4.138 unidades en proceso de auditoría. En conjunto, estas tres etapas representan 9.911 unidades asociadas a su estrategia de certificación de proyectos de vivienda sostenibles.

Con esta base, Cusezar proyecta superar las 12.900 unidades certificadas EDGE para el 2027, una meta que refleja la escala de una hoja de ruta que avanza desde la certificación preliminar y los procesos de auditoría hasta la certificación final de los proyectos.

La estrategia de Cusezar
Para Cusezar, esta coyuntura confirma que la sostenibilidad ya no puede comunicarse únicamente como atributo reputacional, sino como una gestión medible que conecta desempeño ambiental, eficiencia operativa, diseño urbano y valor para las familias.

“La ventaja de avanzar con estándares como EDGE es que la sostenibilidad deja de ser una intención general y se convierte en información verificable para tomar decisiones. Podemos medir ahorros de energía, agua y energía incorporada en materiales frente a un edificio de referencia, y traducir esa eficiencia en mejores decisiones de diseño, obra y operación para beneficio de quienes habitan los proyectos”, señala Roger Romero, Gerente de Control de Proyectos de Cusezar.

La compañía fue ratificada por IFC y Camacol como EDGE Champion, reconocimiento otorgado a empresas que lideran la transformación sostenible del sector. Proyectos como Plan Parcial La Marlene, View 63 y Tuset reflejan esta apuesta por integrar criterios de sostenibilidad desde etapas tempranas de desarrollo.

Bajo el estándar EDGE, las eficiencias estimadas deben demostrar ahorros proyectados mínimos del 20% en energía, 20% en agua y 20% en energía incorporada en materiales, frente a una línea base local o edificio de referencia. En el caso de Tuset, que cuenta con certificación preliminar, las eficiencias proyectadas son de 27% en energía, 37% en agua y 47% en energía incorporada en materiales, también frente a la línea base de referencia EDGE.

“La sostenibilidad ya se traduce en menores costos operativos y una mejor calidad de vida para quienes habitan nuestros proyectos. Medir estos resultados nos permite tomar mejores decisiones, priorizar inversiones y demostrar que la eficiencia ambiental también puede generar valor económico y urbano”, agregó Romero.

Sostenibilidad que se mide en obra
Uno de los principales avances de la compañía ha sido la reducción de emisiones asociadas a los procesos constructivos. Gracias a la alianza con Holcim y al uso de cementos ECOPlanet y concretos ECOPact, Cusezar ha evitado la emisión de más de 2.500 toneladas de CO₂, que equivalen, de manera aproximada, a la emisión que dejaría un vehículo de combustión al recorrer más de 8,4 millones de kilómetros en Colombia, de acuerdo a las estimaciones de la UPME. La compañía proyecta una reducción adicional superior a 5.300 toneladas en los próximos años.

La empresa también implementa sistemas de sedimentación y recirculación de agua en sus plantas de concreto, con una proyección de ahorro superior a 4.200 metros cúbicos de agua, además de fortalecer el uso de materiales con menor huella ambiental y optimizar los procesos constructivos para reducir desperdicios y mejorar la eficiencia.

Las certificaciones EDGE permiten medir el desempeño ambiental de los proyectos y respaldan una estrategia que integra eficiencia de recursos, innovación, calidad constructiva y generación de valor para residentes y comunidades. Para Cusezar, este tipo de estándares facilita comparar resultados, verificar desempeño y convertir la sostenibilidad en una herramienta concreta de gestión.

En línea con el Decreto Distrital 676 de 2025 y con la medición sectorial de Camacol Bogotá y Cundinamarca, Cusezar reafirma su propósito de avanzar hacia proyectos más eficientes, trazables y mejor integrados al entorno urbano, capaces de aportar al desarrollo de ciudades más resilientes y sostenibles.

Sobre Cusezar

Somos una compañía constructora con 70 años en el mercado colombiano, comprometida con crear valor para siempre y con la solidez que respalda a clientes, colaboradores, comunidades y accionistas.

Aportamos experiencia en proyectos de vivienda e inversión, obras de infraestructura y macroproyectos urbanísticos que desarrollan ciudad y fortalecen comunidades a largo plazo. Nuestro crecimiento se sustenta en principios éticos, innovación, diseño y calidad del producto, así como en prácticas de sostenibilidad y una posventa responsable, impulsadas por la pasión y excelencia de nuestro talento humano.

Congreso energético busca impulsar nuevos negocios

El XII Congreso de la Cámara Colombiana de la Energía buscará conectar a empresas, inversionistas, autoridades y expertos alrededor de las nuevas oportunidades que surgen con la transformación del sector energético colombiano.

El evento, programado para el 30 de septiembre y 1 de octubre en Bogotá, tendrá entre sus ejes la digitalización, las redes inteligentes, la generación limpia, el financiamiento y los nuevos modelos de negocio relacionados con la energía.

La Cámara Colombiana de la Energía plantea el encuentro como un espacio para integrar conocimiento técnico, política pública, tecnología, inversión y oportunidades comerciales. La participación de compañías como Siemens, Schneider Electric y Hitachi Energy permitirá incorporar al debate la perspectiva tecnológica y las soluciones aplicadas a la modernización del sistema energético.

Otro de los asuntos incluidos en la agenda será la infraestructura de redes, un componente clave para acompañar la transformación de los mercados eléctricos y la incorporación de nuevas tecnologías. A esto se suman las discusiones sobre regulación y seguridad jurídica, factores relevantes para el desarrollo de nuevos proyectos e inversiones.

El Congreso también contará con espacios de networking y recorridos por stands, con el objetivo de facilitar el relacionamiento entre empresas, instituciones, proveedores y especialistas de la cadena energética.

Con esta programación, el encuentro buscará convertirse en un punto de conexión para identificar oportunidades de inversión y cooperación, al tiempo que se discuten las condiciones necesarias para que Colombia avance hacia una matriz energética más tecnológica, limpia y competitiva.

Collective Mining identifica tungsteno estratégico en Caldas

Collective Mining avanza en la exploración de un yacimiento polimetálico en Marmato, Caldas, donde además de oro, plata y cobre identificó la presencia de tungsteno, un mineral considerado estratégico por sus aplicaciones en industrias de alta tecnología.

El presidente de Collective Mining, Omar David Osma, explicó que el descubrimiento se produjo durante las actividades de exploración del proyecto Apollo, ubicado en la zona de Guayabales. La compañía lleva alrededor de seis años desarrollando trabajos exploratorios en Caldas, principalmente en Marmato, Supía y Pácora.

El tungsteno destaca por su elevada resistencia al calor y por su capacidad para formar aleaciones. Sus aplicaciones abarcan desde herramientas de perforación y componentes industriales hasta sectores como el aeroespacial, aeronáutico, automotriz y de defensa.

Según la compañía, el mineral se encuentra a diferentes profundidades y en distintas cantidades dentro del yacimiento de Guayabales. Por ahora, Collective Mining continúa con las perforaciones y estudios necesarios para determinar la distribución y las cantidades que podrían resultar económicamente aprovechables.

La empresa también trabaja en paralelo en el análisis de una eventual operación minera. Sin embargo, todavía no se han definido las cantidades de recursos y reservas de oro, plata, cobre y tungsteno, debido a que el proceso de exploración continúa.

Osma señaló que la compañía espera contar durante lo que resta de 2026 con un mayor entendimiento sobre las dimensiones del yacimiento. No obstante, precisó que este resultado sería un punto de partida, debido a que la exploración continuará y podría incorporar nuevos recursos al proyecto.

El hallazgo adquiere relevancia por el papel que tiene el tungsteno en cadenas industriales y tecnológicas. Para Collective Mining, el proyecto de Marmato representa una oportunidad para desarrollar un depósito polimetálico que combine distintos minerales dentro de una misma operación, aunque su eventual explotación dependerá de los resultados técnicos y económicos de las siguientes etapas de evaluación.