Intercambio comercial entre México y Japón supera los US$16.000 millones
México y Japón buscan ampliar sus relaciones comerciales y fortalecer sus vínculos industriales mediante nuevas medidas para facilitar el intercambio de bienes, atraer inversiones y desarrollar cadenas de suministro. Entre enero y agosto de 2026, el comercio bilateral alcanzó los US$16.375 millones, mientras que la inversión extranjera directa (IED) japonesa en México llegó a US$1.300 millones durante el primer semestre del año.
Estos resultados fueron abordados durante la XV Reunión del Comité para la Mejora del Ambiente de Negocios (CIBE), mecanismo de diálogo que reúne a representantes de ambos gobiernos y del sector empresarial para identificar oportunidades de cooperación y atender obstáculos que afectan las operaciones comerciales.
Japón se mantiene como la cuarta fuente de inversión extranjera directa para México. Actualmente, 1.142 empresas con capital japonés operan en el país y participan en diferentes actividades productivas, con presencia relevante en sectores industriales y tecnológicos.
Gobiernos revisan medidas para facilitar las operaciones empresariales
La reunión se desarrolló en el marco del Acuerdo para el Fortalecimiento de la Asociación Económica entre México y Japón (AAEMJ). Fue copresidida por Luis Rosendo Gutiérrez, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía de México, y Akiko Ikuina, viceministra parlamentaria de Asuntos Exteriores de Japón.
Durante el encuentro, las delegaciones revisaron diferentes aspectos que inciden en el entorno de negocios, entre ellos los requisitos sanitarios y fitosanitarios, los procedimientos aduaneros, las disposiciones fiscales y las condiciones laborales y de seguridad social.
También se abordaron temas relacionados con turismo, cooperación técnica, infraestructura y seguridad pública. La agenda incluyó iniciativas de intercambio de información, capacitación y digitalización de procedimientos para facilitar las operaciones de las compañías y mejorar la coordinación entre las autoridades.
El CIBE permite que las empresas de ambos países planteen sus inquietudes y que los gobiernos den seguimiento a los asuntos que pueden afectar el comercio y la inversión bilateral.
Inversión japonesa impulsa sectores industriales estratégicos
La presencia de capital japonés representa una fuente de inversión y transferencia tecnológica para diferentes actividades productivas en México. Entre los sectores con oportunidades de cooperación destacan el automotriz, la electrónica, la agroindustria, la energía y la infraestructura sostenible.
La Secretaría de Economía relacionó esta agenda con los objetivos del Plan México, que busca incrementar la participación de proveedores nacionales en las cadenas productivas y fortalecer las capacidades industriales del país mediante la atracción de capital.
En este contexto, la incorporación de empresas mexicanas como proveedoras de compañías japonesas constituye una de las oportunidades para ampliar el impacto de las inversiones. Esto permitiría fortalecer la integración industrial, desarrollar capacidades locales y generar nuevas oportunidades de negocio.
Infraestructura y logística forman parte de la cooperación bilateral
El fortalecimiento de las relaciones comerciales también requiere condiciones logísticas e infraestructura que faciliten el movimiento de mercancías y la conexión entre los centros de producción y los mercados internacionales.
La cooperación entre ambos países contempla oportunidades en infraestructura sostenible y sectores vinculados con el desarrollo industrial. Asimismo, la digitalización de procedimientos y la mejora de los procesos aduaneros forman parte de las medidas para reducir obstáculos en las operaciones empresariales.
La continuidad del diálogo entre México y Japón permitirá identificar nuevas áreas de inversión y mejorar las condiciones para las compañías que participan en sus respectivos mercados.
México busca ampliar la participación de proveedores nacionales
El crecimiento del intercambio comercial y la llegada de inversión japonesa representan oportunidades para fortalecer la industria mexicana y ampliar su integración en las cadenas internacionales de valor.
Con 1.142 empresas de capital japonés operando en el país, México cuenta con una base empresarial que puede favorecer el desarrollo de proveedores locales, la generación de empleos y la transferencia de conocimientos tecnológicos.
El reto para ambos países será convertir los acuerdos de cooperación y las medidas de facilitación comercial en proyectos productivos concretos. La coordinación institucional y el fortalecimiento del ambiente de negocios serán factores relevantes para sostener el crecimiento de la relación económica bilateral.


