Colombia prepara mecanismo para reforzar el suministro eléctrico ante riesgos de racionamiento

El Gobierno de Colombia avanza en la creación de un mecanismo para incorporar energía firme al sistema eléctrico y reducir los riesgos de racionamiento ante los efectos del fenómeno de El Niño. Así lo anunció el viceministro de Energía, Alex Cañas, durante el Congreso de la Federación Nacional de Productores de Carbón (Fenalcarbón), donde también se abordaron las presiones financieras y operativas que enfrenta el sector energético.

La iniciativa contempla la construcción de un estatuto de abastecimiento que permita establecer nuevas herramientas para incorporar energía garantizada al sistema y reducir la brecha entre la oferta y la demanda. La propuesta se encuentra en desarrollo y forma parte de las medidas con las que el Ejecutivo busca reforzar la seguridad del suministro eléctrico.

El Gobierno busca preservar los embalses y asegurar la generación térmica

Uno de los principales desafíos para el sistema eléctrico colombiano es mantener niveles adecuados de agua en los embalses, especialmente ante la posibilidad de condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño. En este escenario, la generación termoeléctrica cumple una función de respaldo, pues permite reducir la presión sobre los recursos hídricos utilizados para producir electricidad.

Cañas señaló que el Gobierno trabaja en modificaciones a la resolución que establece la meta de generación térmica. El objetivo es contribuir a conservar el agua almacenada y garantizar que las centrales térmicas estén disponibles para atender la demanda cuando disminuya la generación hidroeléctrica.

El funcionario también indicó que la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) habilitó más de 200 megavatios de capacidad excedentaria en el sistema. Esta capacidad adicional constituye una de las medidas mencionadas por el Gobierno para afrontar las restricciones de abastecimiento.

A pesar de estas acciones, el viceministro reconoció que existen riesgos que requieren atención. La disponibilidad de combustibles, la capacidad efectiva de generación y las condiciones hidrológicas serán factores determinantes para evitar interrupciones del servicio.

Fallas en el suministro de gas y mayores costos para las térmicas

Las dificultades del sector no se limitan a la disponibilidad de electricidad. Cañas explicó que una falla en la regasificadora de Cartagena, instalación que permite introducir gas natural importado al sistema colombiano, obligó a racionar este combustible, particularmente para el sector industrial.

A esta situación se suman los mayores precios internacionales de los combustibles líquidos y otros insumos utilizados por las plantas termoeléctricas. El Gobierno considera necesario atender las presiones financieras que enfrentan los generadores para que puedan adquirir los recursos requeridos para operar.

La disponibilidad de combustibles resulta especialmente importante durante los periodos de baja generación hidroeléctrica, cuando las centrales térmicas deben aumentar su participación para cubrir la demanda. Si los costos operativos superan los ingresos que reciben los generadores, la capacidad de mantener estas plantas en funcionamiento puede verse comprometida.

Deudas millonarias y advertencias sobre el nivel de los embalses

Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), advirtió que las plantas térmicas acumulan deudas estimadas entre $2,4 billones y $2,5 billones. Según el dirigente gremial, esta situación dificulta la adquisición de combustibles y otros insumos necesarios para la generación.

Castañeda también alertó sobre el escenario hidrológico para 2027. Señaló que, si no se registran lluvias fuertes en abril de ese año, el sistema eléctrico podría enfrentar mayores dificultades para atender la demanda.

El dirigente agregó que operar con los embalses por debajo del 30 % sería inviable bajo las condiciones descritas por el gremio. Asimismo, indicó que alrededor del 80 % de los embalses colombianos tienen poca capacidad de regulación, mientras que el porcentaje restante corresponde a instalaciones multipropósito o capaces de almacenar agua para periodos más prolongados.

En materia de precios, Andeg cuestionó que los valores de entre $500 y $600 por kilovatio hora registrados en la bolsa de energía no compensen, según su evaluación, los costos en los que incurren las plantas térmicas para comprar combustibles e insumos.

Un mecanismo en desarrollo para reforzar la seguridad energética

El estatuto de abastecimiento y los ajustes a las reglas de generación térmica forman parte de la respuesta que el Gobierno busca implementar frente a las presiones del sistema. Sin embargo, la propuesta todavía está en desarrollo y no constituye una garantía de que se descarte por completo un eventual racionamiento.

La evolución de las lluvias, el nivel de los embalses, la disponibilidad de gas y otros combustibles, y la situación financiera de los generadores serán elementos decisivos para la estabilidad del suministro eléctrico en los próximos meses.

El desafío para las autoridades será coordinar medidas regulatorias y operativas que permitan contar con suficiente energía disponible, especialmente si las condiciones climáticas reducen la capacidad de generación hidroeléctrica.

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