Las transferencias económicas generadas por la actividad minera en el Perú alcanzaron los S/ 13.310 millones en lo que va de 2026, como resultado de la distribución del canon minero, las regalías mineras y los derechos de vigencia y penalidad. Así lo informó el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), de acuerdo con la información difundida en la edición de agosto del Boletín Estadístico Minero.
Estos recursos constituyen una fuente de financiamiento para los gobiernos regionales y locales, que pueden destinarlos a proyectos de inversión pública, infraestructura y servicios para la población, conforme a las disposiciones aplicables a cada mecanismo de transferencia.
El canon minero concentra la mayor parte de los recursos distribuidos durante el año, seguido por las regalías mineras. Los montos reflejan la contribución fiscal de la actividad minera y su importancia dentro del financiamiento de las regiones productoras.
Canon minero concentra la mayor parte de las transferencias
Entre enero y agosto de 2026, el canon minero acumuló S/ 9.588 millones en transferencias, monto que incluye S/ 24 millones distribuidos durante agosto. Este mecanismo se calcula a partir del 50 % del Impuesto a la Renta pagado por los titulares de la actividad minera y representa el principal componente de la distribución de ingresos provenientes del sector.
La magnitud de estos recursos permite financiar diversas intervenciones públicas en las zonas vinculadas con la actividad minera. Sin embargo, su impacto en el desarrollo regional depende de la capacidad de los gobiernos subnacionales para formular proyectos, ejecutar presupuestos y atender las necesidades prioritarias de sus territorios.
Regalías mineras superan los S/ 3.400 millones
Las regalías mineras acumularon S/ 3.401 millones entre enero y septiembre de 2026, constituyéndose en el segundo componente de mayor magnitud dentro de las transferencias económicas generadas por la minería.
De ese total, S/ 2.914 millones correspondieron a regalías mineras legales, mientras que S/ 487 millones provinieron de regalías contractuales. Ambos mecanismos contribuyen a la distribución de los ingresos asociados con el aprovechamiento de los recursos minerales.
Por su parte, las transferencias por derecho de vigencia y penalidad alcanzaron los S/ 320 millones entre enero y agosto. El derecho de vigencia es el pago que realizan los titulares para mantener sus concesiones mineras, mientras que las penalidades se aplican cuando no se cumplen determinadas obligaciones de producción o inversión establecidas en la normativa.
La combinación de estos mecanismos explica el volumen de recursos transferidos durante el año y evidencia la participación de distintas fuentes de ingresos mineros en el financiamiento territorial.
Áncash lidera la recepción de recursos
En la distribución por departamentos, Áncash se posicionó como el principal receptor de transferencias mineras, con S/ 2.230 millones, equivalentes al 16,8 % del total nacional.
En segundo lugar se ubicó Apurímac, con S/ 1.555 millones, que representaron el 11,7 %; seguido de Arequipa, con S/ 1.501 millones, equivalentes al 11,3 %. Cajamarca ocupó el cuarto lugar, con S/ 1.251 millones, correspondientes al 9,4 % del total.
Estas cuatro regiones concentraron una proporción importante de los recursos distribuidos por la actividad minera durante 2026. Su participación está vinculada con la generación de ingresos provenientes del sector y con los mecanismos establecidos para redistribuirlos entre los gobiernos subnacionales.
Recursos para infraestructura y servicios públicos
El MINEM destacó que las transferencias mineras representan un mecanismo relevante para redistribuir los ingresos generados por el subsector hacia los gobiernos regionales y locales. Su finalidad incluye fortalecer la disponibilidad de recursos para la inversión pública, el cierre de brechas de infraestructura y la mejora de los servicios que recibe la población.
No obstante, el volumen transferido no garantiza por sí solo resultados concretos en el territorio. La transformación de estos fondos en obras y servicios depende también de la planificación, la gestión presupuestal y la ejecución oportuna de los proyectos.
Con más de S/ 13.310 millones distribuidos durante 2026, los ingresos asociados a la minería mantienen un papel relevante en las finanzas de las regiones peruanas. El desafío para las autoridades será convertir estos recursos en inversiones que respondan a las necesidades locales y contribuyan a mejorar las condiciones de vida de la población.


