Puente peatonal de la carrera Novena en Bogotá supera el 72 % de avance tras años de retrasos

La construcción del puente peatonal de la carrera Novena con calle 112, en la localidad de Usaquén, Bogotá, alcanzó un avance del 72,09 %, de acuerdo con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU). El proyecto busca mejorar la movilidad y la seguridad de los peatones en el norte de la capital colombiana, especialmente de las personas con movilidad reducida, y beneficiaría a más de 76.000 habitantes.

La obra ha enfrentado cerca de cinco años de retrasos, dificultades contractuales y modificaciones técnicas que afectaron su cronograma inicial. Pese a estos inconvenientes, la infraestructura entró en una nueva fase de ejecución con la instalación de componentes estructurales y el avance del montaje de la pasarela central. La administración distrital espera continuar los trabajos durante 2027 hasta completar la construcción.

Avances en cimentación y montaje estructural

Uno de los principales hitos del proyecto es la culminación de los 104 pilotes que conforman la cimentación del puente. Estos elementos subterráneos proporcionan estabilidad y permiten transmitir las cargas de la estructura al terreno.

También se instaló el mástil principal, de aproximadamente 22 metros de altura, compuesto por una base de concreto reforzado de 160 toneladas y una sección de acero estructural de 95 toneladas. A este elemento se incorporaron cuatro tensores que contribuyen al soporte de la estructura atirantada.

En paralelo, comenzó el izaje de la pasarela central. Hasta el último reporte se habían instalado dos secciones de aproximadamente 22 metros de longitud y 18 toneladas de peso cada una, ubicadas sobre la calzada occidental de la carrera Novena, en sentido norte-sur. La fabricación de la estructura metálica en taller supera el 82 % de ejecución.

El puente tendrá una longitud total de 226 metros, incluidas las rampas de acceso, y un ancho útil de tres metros. Su diseño busca facilitar el desplazamiento peatonal y ofrecer condiciones adecuadas de accesibilidad en un corredor con circulación vehicular y ferroviaria.

Dificultades contractuales y ajustes técnicos

El contrato se adjudicó en 2020 y contemplaba inicialmente la entrega de la obra en 2021. Sin embargo, el proyecto sufrió cambios después de que el contratista cediera el contrato en 2022 y la empresa que asumió posteriormente tampoco cumpliera con los compromisos establecidos.

En 2023, la Administración distrital tomó el control del contrato y durante 2024 se reanudaron las actividades, luego de revisar las obras existentes. Las evaluaciones técnicas determinaron que los pilotes construidos previamente en el costado oriental no cumplían los requisitos de resistencia y asentamiento, por lo que no podían reutilizarse en la nueva etapa.

Además, fue necesario actualizar el diseño para ajustarlo a las normas vigentes de accesibilidad. Entre los cambios se incluyó la ampliación del tablero de 2,4 a tres metros, lo que obligó a modificar las dimensiones y la resistencia de algunos elementos metálicos.

Estas circunstancias aumentaron la complejidad del proyecto y exigieron revisar tanto las soluciones de ingeniería como las actividades pendientes antes de continuar con el montaje definitivo.

Beneficios para la movilidad peatonal en Usaquén

Una vez terminada, la infraestructura conectará ambos costados de la carrera Novena y facilitará el tránsito de peatones en este sector del norte de Bogotá. Su diseño busca mejorar las condiciones de acceso para personas con discapacidad, adultos mayores y usuarios que necesitan desplazarse de manera segura entre los dos lados de la vía.

El puente tendrá una altura libre variable, desde 5,79 metros sobre la calzada hasta 7,39 metros sobre el corredor férreo. La estructura atirantada alcanzará un peso aproximado de 300 toneladas.

La intervención forma parte de los esfuerzos para mejorar la infraestructura peatonal y reducir las dificultades de movilidad en sectores urbanos con importantes barreras físicas. No obstante, sus beneficios dependerán de la finalización de los trabajos y de la puesta en servicio de todos los accesos.

El reto de completar la obra durante 2027

El avance superior al 72 % representa un progreso importante frente a los retrasos acumulados, pero todavía quedan actividades de montaje, terminación y adecuación necesarias para habilitar el puente.

El IDU continuará supervisando la ejecución de los trabajos, mientras la administración distrital prevé que las actividades se prolonguen durante 2027. La fecha definitiva de entrega dependerá del cumplimiento del cronograma actualizado y de la conclusión de las labores estructurales pendientes.

La culminación del proyecto permitirá disponer de una conexión peatonal diseñada para mejorar la accesibilidad y la seguridad en Usaquén. También pondrá fin a una intervención que ha requerido ajustes técnicos y contractuales durante varios años, y cuya entrega es esperada por los habitantes del norte de Bogotá.

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