Heliostar Metals está enfocando su estrategia operativa en mejorar el rendimiento de la mina San Agustín, ubicada en el estado mexicano de Durango, mediante el incremento de la producción, la optimización de los procesos de extracción y el desarrollo de nuevas zonas mineralizadas. La compañía busca aprovechar el potencial de esta operación para generar flujo de caja y respaldar sus planes de crecimiento en México.
La mina retomó las actividades de extracción a cielo abierto en diciembre de 2025 y produjo su primera barra de oro en enero de 2026. Su reactivación representa un paso importante para la empresa, que busca fortalecer sus operaciones en el país y avanzar en su objetivo de convertirse en un productor de oro de mayor escala.
Producción de oro y plata durante 2026
Para 2026, Heliostar proyecta que San Agustín produzca entre 30.000 y 32.700 onzas de oro, además de entre 160.000 y 175.000 onzas de plata. La operación cuenta con una capacidad nominal de procesamiento de 30.000 toneladas de mineral por día y utiliza un sistema de lixiviación en pilas para recuperar los metales.
Durante el segundo trimestre de 2026, la mina produjo 7.216 onzas de oro, un aumento del 49% frente al mismo periodo del año anterior. En el primer semestre, la producción aurífera acumuló 12.067 onzas, mientras que la producción de plata llegó a 31.550 onzas.
Estos resultados contribuyeron al desempeño de Heliostar durante el periodo y reflejaron el avance de las actividades de extracción y procesamiento tras la reactivación de la unidad minera.
Exploración para ampliar la vida útil de la mina
Además de optimizar la operación actual, la compañía desarrolla trabajos de exploración en los alrededores del tajo, con el objetivo de identificar recursos adicionales que permitan extender la vida útil de San Agustín. Los trabajos incluyen perforaciones en el sector Corner y otras áreas próximas a las zonas de explotación.
Para 2026, Heliostar contempla un programa de perforación de entre 15.000 y 18.000 metros en San Agustín, dirigido a evaluar la continuidad de la mineralización y determinar si nuevos recursos pueden incorporarse al plan minero. La empresa también analiza el potencial de depósitos de sulfuros polimetálicos ubicados debajo y junto a las zonas de óxidos que actualmente se explotan.
La ampliación de los recursos disponibles podría permitir sumar periodos adicionales de producción, aunque sus resultados dependerán de los datos geológicos, las evaluaciones técnicas y la viabilidad económica de las zonas identificadas.
San Agustín dentro de la estrategia de crecimiento de Heliostar
La operación de Durango forma parte de una estrategia que también incluye la mina La Colorada, en Sonora, y el proyecto de desarrollo Ana Paula, ubicado en Guerrero. La compañía busca utilizar el flujo de caja generado por sus minas en operación para financiar nuevas oportunidades de crecimiento y avanzar en sus proyectos de desarrollo.
En San Agustín, la prioridad inmediata consiste en mantener la producción, controlar los costos y ampliar la base de recursos que sustenta las operaciones. La empresa estima que la exploración cercana a la mina puede contribuir a prolongar su actividad más allá del plan actual, sujeto a los resultados de las perforaciones y a futuras evaluaciones.
La evolución de San Agustín será relevante para el desempeño de Heliostar en México, tanto por su aporte a la producción de metales preciosos como por su potencial para generar recursos destinados a financiar el crecimiento de la compañía.



