Colombia enfrenta un periodo decisivo para reforzar las reservas de agua de sus embalses antes del inicio de la temporada seca y prepararse para los posibles efectos del fenómeno de El Niño. El operador del sistema eléctrico, XM, advirtió que quedan 38 días hasta el 30 de noviembre de 2026 para recuperar el almacenamiento hídrico necesario para respaldar la generación de electricidad durante los próximos meses.
Al 22 de octubre, las reservas de los embalses superaban ligeramente el 76% de su capacidad, por debajo de la meta de referencia del 80%. Además, los aportes de agua registrados durante octubre equivalían al 60,51% de la media histórica para ese periodo. La situación genera preocupación debido a la importancia de la generación hidroeléctrica en el abastecimiento eléctrico nacional.
Embalses y lluvias serán determinantes para el suministro eléctrico
El nivel de agua almacenada es un factor clave para la estabilidad del sistema energético colombiano, ya que permite a las centrales hidroeléctricas mantener su generación cuando disminuyen las precipitaciones. Si las reservas no se recuperan antes de la temporada seca, el sistema podría necesitar una mayor participación de las plantas termoeléctricas para atender la demanda.
Según los datos de XM, Antioquia aportó el 54,68% de los recursos hídricos que ingresaron al sistema durante octubre. Le siguieron la región central, con el 20,31%; la oriental, con el 12,6%; Valle, con el 5,36%; Caldas, con el 5%; y el Caribe, con el 2%.
La distribución evidencia la importancia de las regiones con mayor aporte hídrico para la recuperación de los embalses. Sin embargo, la evolución de las reservas dependerá de las precipitaciones que se registren durante las semanas restantes de la temporada de lluvias.
Fenómeno de El Niño aumenta la presión sobre la generación
La posibilidad de que El Niño alcance una intensidad elevada hacia finales de 2026 añade incertidumbre a las previsiones energéticas. Este fenómeno climático puede reducir las lluvias y los caudales de los ríos, lo que limita la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas.
En ese escenario, Colombia necesitaría incrementar la generación térmica, que utiliza combustibles como gas natural y derivados líquidos para producir electricidad. Esta alternativa permite compensar parcialmente una menor generación hidráulica, pero requiere garantizar el suministro de combustibles y contar con suficiente capacidad operativa.
La disponibilidad de gas natural constituye otro punto de atención para el sector. Las limitaciones de oferta pueden dificultar la respuesta de las plantas térmicas en periodos de alta demanda, por lo que el abastecimiento energético depende tanto de las reservas hídricas como de la capacidad de generación complementaria.
Retrasos en proyectos agravan los desafíos del sistema
A la incertidumbre climática se suma el retraso en la incorporación de nueva capacidad de generación eléctrica. Según XM, para 2026 se esperaba que ingresaran 4.475 megavatios de capacidad, pero hasta el momento del reporte solo se habían incorporado 1.145 megavatios.
El operador también advirtió que el 50% de los proyectos de transmisión presentaba retrasos frente a sus fechas previstas de entrada en operación. Estas demoras pueden limitar la capacidad de transportar electricidad desde los centros de generación hasta las zonas de consumo y dificultar el aprovechamiento de la energía disponible.
A más largo plazo, XM proyecta que la diferencia entre la oferta y la demanda eléctrica podría alcanzar los 10.603 gigavatios-hora anuales hacia el final de la década, equivalente al 10,6% según sus estimaciones. Esta perspectiva refuerza la necesidad de avanzar con las obras de generación y transmisión, además de mejorar la planificación del sistema.
Precios de electricidad y estabilidad financiera bajo presión
Un periodo de menor disponibilidad hídrica también puede aumentar la volatilidad de los precios de la electricidad en bolsa. Cuando la generación hidroeléctrica disminuye, las plantas térmicas pueden asumir una mayor participación, con costos que dependen del precio y la disponibilidad de los combustibles.
XM identificó entre las empresas más expuestas a este mecanismo de compra a Electrovichada, la Empresa de Servicios Públicos Río Aburrá, Gensa, Termopiedras y Air-e, según los datos con corte al 18 de octubre de 2026.
A estas presiones se suma la situación financiera del mercado mayorista. Al 22 de octubre, las deudas entre sus agentes ascendían a cerca de 4,86 billones de pesos colombianos, de acuerdo con el reporte citado. Estas obligaciones pueden afectar la liquidez de las compañías y la capacidad de cumplir oportunamente con los pagos por la energía adquirida.
Recuperar reservas será clave para afrontar el verano 2026-2027
El plazo hasta el 30 de noviembre constituye una referencia importante para reforzar el almacenamiento de agua antes de la temporada seca. No obstante, alcanzar la meta dependerá de las condiciones meteorológicas y de la evolución de los aportes hídricos durante las próximas semanas.
Al mismo tiempo, Colombia deberá asegurar la disponibilidad de combustibles para la generación térmica, acelerar los proyectos de infraestructura energética y gestionar el crecimiento de la demanda. La coordinación de estos factores será determinante para reducir los riesgos de déficit y mantener la confiabilidad del suministro eléctrico.
La advertencia de XM se suma a las preocupaciones que el sector energético ha planteado durante los últimos meses sobre la capacidad de respuesta frente a El Niño. La evolución de los embalses, la entrada de nueva generación y la ejecución de las obras de transmisión marcarán las condiciones con las que el país afrontará el verano de 2026-2027.


