La construcción de la nueva intersección de la Calle 13, en Bogotá, registra cerca del 50 % de avance y supera los $506.600 millones de pesos colombianos en inversión. La megaobra, ubicada en el sector de Puente Aranda, busca mejorar la movilidad mediante una infraestructura de tres niveles que permitirá organizar los desplazamientos de vehículos particulares y del sistema de transporte público TransMilenio.
Carlos Mauricio Arango, gerente de infraestructura de Conconcreto, explicó que los trabajos avanzan en siete frentes de obra, con las pilas que soportarán los puentes ya levantadas. El proyecto se desarrolla en un corredor de alta circulación vehicular, por lo que las actividades constructivas deben coordinarse con los cambios progresivos en el tránsito para mantener la movilidad mientras se ejecutan las nuevas estructuras.
Tres niveles para reorganizar el tráfico
El proyecto contempla tres niveles diseñados para distribuir los flujos vehiculares y facilitar la conexión entre la avenida Las Américas, la Calle 13 y las vías aledañas.
El tercer nivel estará compuesto por dos puentes principales para tráfico mixto, cada uno con tres carriles y una longitud aproximada de 700 metros. Estas estructuras permitirán conectar ambos sentidos de la avenida Las Américas. Según el cronograma informado por Conconcreto, este componente registra un avance del 67 % y se prevé que esté terminado durante el primer trimestre de 2027.
El segundo nivel estará destinado a TransMilenio e incluirá una glorieta exclusiva para los buses, con sus respectivos accesos y salidas. Esta infraestructura supera el 50 % de avance y tiene prevista su entrada en servicio durante el segundo semestre de 2027.
Por su parte, el primer nivel contará con una glorieta para distribuir el tráfico mixto hacia las diferentes vías del sector. Su finalización está programada para el primer semestre de 2028, cuando se espera completar la intervención integral de esta intersección.
Cimentaciones y trabajo continuo impulsan la obra
Uno de los principales desafíos ha sido ejecutar la construcción sin cerrar completamente la circulación en una zona urbana estratégica. Para ello, los equipos trasladan progresivamente el tráfico de un sector a otro, habilitando espacios para construir nuevas vías y estructuras mientras se mantiene operativo el corredor.
La obra cuenta con alrededor de 1.000 trabajadores distribuidos en diferentes actividades y turnos. Según el gerente de infraestructura de Conconcreto, las labores se desarrollan durante las 24 horas en las zonas intervenidas, con el objetivo de avanzar de acuerdo con el cronograma establecido.
Antes de que las nuevas estructuras comenzaran a ser visibles, los equipos realizaron trabajos de cimentación entre noviembre y marzo. Esta etapa incluyó la instalación de aproximadamente 1.080 micropilotes, algunos con profundidades de hasta 30 metros, que sirven como soporte para las estructuras de los puentes.
Estas labores subterráneas fueron fundamentales para permitir el levantamiento de las pilas y el desarrollo de los elementos estructurales que actualmente conforman la intersección.
Inversión supera los $506.600 millones
La megaobra contempla una inversión superior a los $506.600 millones e incluye, además de los puentes y las glorietas, infraestructura complementaria para mejorar la circulación de los distintos usuarios de la vía.
Entre las intervenciones previstas figuran pasos semideprimidos, espacios peatonales y ciclorrutas, elementos que buscan mejorar la conectividad y facilitar desplazamientos más seguros en el entorno de Puente Aranda.
La construcción de esta intersección forma parte de las intervenciones destinadas a transformar uno de los corredores viales relevantes de la capital colombiana. Su diseño por niveles permitirá separar movimientos vehiculares y organizar las conexiones entre las principales vías del sector.
Entregas se realizarán por etapas hasta 2028
El cronograma contempla la terminación del tercer nivel durante el primer trimestre de 2027, mientras que la glorieta exclusiva para TransMilenio se proyecta para el segundo semestre de ese año. La finalización del primer nivel está prevista para el primer semestre de 2028.
La habilitación progresiva de estas estructuras permitirá poner en funcionamiento componentes de la obra antes de completar toda la intervención. No obstante, las fechas corresponden al cronograma anunciado y están sujetas al desarrollo de los trabajos.
Con un avance cercano a la mitad, la nueva Calle 13 continúa su proceso constructivo con el objetivo de mejorar la capacidad de circulación y la conexión entre corredores estratégicos de Bogotá. La culminación del proyecto será clave para evaluar sus efectos sobre los tiempos de desplazamiento y la organización del tráfico en este sector de la ciudad.


