Oro cae a US$4.160 por fortaleza del dólar

El precio internacional del oro cerró con pérdidas el lunes 19 de octubre en el mercado de futuros de Nueva York, presionado por el fortalecimiento del dólar estadounidense y los elevados rendimientos de los bonos del Tesoro. El retroceso llevó al metal precioso a niveles mínimos de dos semanas, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal (Fed).

En el Commodity Exchange (Comex), el contrato más activo del oro cayó un 0,5%, hasta cerrar en US$4.160,60 por onza. La cotización continúa bajo presión ante las expectativas de que las tasas de interés en Estados Unidos permanezcan elevadas durante más tiempo, lo que reduce el atractivo del metal frente a otros activos financieros.

Expectativas de tasas presionan al mercado

Los inversionistas mantienen la atención en la próxima reunión de la Reserva Federal, prevista para la semana siguiente, en busca de señales sobre la evolución de las tasas de interés. Si bien el mercado anticipa que el banco central mantendrá los tipos sin cambios en el corto plazo, las proyecciones apuntan a una posible subida en diciembre.

Según la herramienta FedWatch de CME, los operadores estiman una probabilidad cercana al 90% de un incremento de tasas en diciembre. Estas expectativas contribuyen a sostener la fortaleza del dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro, dos factores que suelen limitar el desempeño del oro.

A diferencia de los instrumentos financieros que generan intereses, el oro no ofrece rendimientos periódicos. Por ello, cuando las tasas se mantienen altas, aumenta el costo de oportunidad de conservar posiciones en este metal, lo que puede incentivar a los inversionistas a trasladar capital hacia activos que ofrecen retornos financieros.

El oro acumula pérdidas durante 2026

La presión sobre la cotización se ha intensificado durante las últimas semanas. El 24 de agosto, el oro superó los US$4.700 por onza por primera vez desde mayo; sin embargo, desde ese máximo ha retrocedido alrededor de un 12%, con una pérdida superior a los US$500 en su trayectoria reciente.

El descenso también se refleja en el balance anual. Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, a finales de febrero, cuando el precio alcanzó aproximadamente los US$5.230 por onza, el metal acumula una caída cercana al 20%. En lo que va de 2026, registra un retroceso del 5,5%, mientras que su variación interanual se sitúa en terreno negativo, con una disminución del 1,5%.

Este comportamiento contrasta con el desempeño registrado durante los dos primeros meses del año, cuando el oro llegó a mostrar ganancias interanuales de hasta el 40%.

Perspectivas sujetas a la política monetaria

La evolución del dólar, los rendimientos de los bonos estadounidenses y las decisiones de la Reserva Federal serán determinantes para el comportamiento del oro en las próximas sesiones. Una política monetaria más restrictiva podría mantener la presión sobre los metales preciosos, mientras que cambios en las expectativas de tasas podrían modificar el apetito de los inversionistas por este activo.

En este escenario, el mercado del oro continúa condicionado por las perspectivas económicas y monetarias de Estados Unidos, además de los acontecimientos geopolíticos que influyen en la demanda de activos considerados refugio.

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