Demanda mundial de aire acondicionado podría triplicarse hacia 2050

La demanda mundial de aire acondicionado podría triplicarse hacia 2050 en un escenario de calentamiento global de 4 °C, impulsada por el aumento de las temperaturas, la urbanización y el crecimiento económico de los países emergentes. Esta tendencia plantea nuevos desafíos para la construcción, el diseño de edificios y la infraestructura eléctrica, debido al incremento previsto del consumo energético asociado con la climatización de viviendas, oficinas, instalaciones industriales y centros de datos.

De acuerdo con las proyecciones recogidas por Daikin en su informe de sostenibilidad de 2026, la demanda podría duplicarse hacia 2030 y continuar creciendo durante las siguientes décadas. El escenario refuerza la necesidad de incorporar criterios de eficiencia energética desde la etapa de diseño de los proyectos inmobiliarios y de infraestructura, con el propósito de reducir el consumo eléctrico y las emisiones vinculadas al funcionamiento de los equipos.

La climatización gana importancia en el diseño de edificios

El aumento de las necesidades de refrigeración está transformando los requerimientos técnicos de las edificaciones. Los sistemas de aire acondicionado representan una parte relevante del consumo energético de muchos inmuebles, especialmente en regiones con temperaturas elevadas y en edificios que concentran grandes cantidades de personas o equipos electrónicos.

Frente a este panorama, la industria de la construcción tiene el reto de combinar soluciones de climatización con estrategias de diseño que reduzcan la necesidad de enfriamiento artificial. Entre las alternativas se encuentran el aislamiento térmico, la ventilación adecuada, el control de la radiación solar mediante fachadas y elementos de sombra, y la selección de materiales que contribuyan al desempeño energético del edificio.

Estas medidas pueden disminuir la carga térmica y permitir que los equipos de climatización funcionen durante menos tiempo o con una menor demanda de electricidad. Su incorporación desde las primeras etapas de diseño también puede reducir los costos operativos durante la vida útil de los inmuebles.

La eficiencia energética será determinante

El crecimiento de la demanda de aire acondicionado también puede ejercer presión sobre los sistemas eléctricos. Según las proyecciones citadas por Daikin, el consumo mundial de electricidad destinado a la refrigeración de espacios podría aumentar hasta un 40% hacia 2030.

Sin embargo, existe un margen importante para limitar ese incremento mediante equipos más eficientes. La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha señalado que los modelos de aire acondicionado más eficientes disponibles en el mercado pueden superar en más del doble el rendimiento energético promedio de los equipos vendidos a escala mundial.

Tecnologías como los sistemas inverter, las bombas de calor y los controles inteligentes permiten ajustar el funcionamiento de los equipos a las necesidades reales de cada espacio. La instalación correcta, el mantenimiento preventivo y la gestión de la temperatura también influyen en el consumo energético y en el desempeño de las instalaciones.

Para los desarrolladores inmobiliarios y las empresas constructoras, estos factores adquieren importancia tanto en la evaluación de costos de operación como en el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad.

Fabricantes amplían sus servicios de climatización

El aumento de la demanda también está modificando las estrategias comerciales de los fabricantes. Daikin, por ejemplo, busca ampliar su negocio de soluciones integrales de climatización, que comprende ingeniería, instalación, mantenimiento, reemplazo de equipos y gestión energética.

La compañía proyecta que este segmento represente el 40% de sus ventas de aire acondicionado en 2030, frente al 28% registrado en el ejercicio fiscal 2025. Según su estrategia FUSION 30, las soluciones integrales contribuirían aproximadamente al 70% del incremento previsto en el beneficio bruto de su negocio de aire acondicionado entre los ejercicios fiscales 2025 y 2030.

Este enfoque supone una evolución desde la venta de equipos hacia la gestión de su desempeño durante toda la vida útil. Para los propietarios de edificios y los operadores de instalaciones industriales, el modelo puede facilitar el seguimiento del consumo, la detección de ineficiencias y la planificación de las renovaciones tecnológicas.

Centros de datos elevan las necesidades de refrigeración

Los centros de datos también se perfilan como un mercado estratégico para la industria de climatización. La expansión de la inteligencia artificial y el uso de servidores de alta densidad incrementan las necesidades de refrigeración de estas instalaciones, donde el control térmico resulta esencial para garantizar la continuidad operativa.

Este crecimiento exige soluciones especializadas que permitan extraer el calor de manera eficiente y gestionar cargas térmicas cada vez mayores. La refrigeración de centros de datos se convierte así en un componente relevante de los proyectos de infraestructura digital, con implicaciones para el diseño de edificios, el suministro eléctrico y los sistemas de respaldo.

En paralelo, las empresas están evaluando tecnologías que permitan optimizar la operación y reducir el consumo energético de estas instalaciones, un aspecto importante debido a la elevada demanda eléctrica que pueden concentrar.

Descarbonización y gestión de refrigerantes

El desafío ambiental de la climatización no se limita al consumo de electricidad. También incluye las emisiones asociadas con los refrigerantes utilizados por los equipos y las actividades de fabricación, mantenimiento y disposición al final de su vida útil.

Daikin informó que, durante el ejercicio fiscal 2025, el consumo eléctrico de sus equipos en operación representó el 69,3% de las emisiones de gases de efecto invernadero de su cadena de valor. Por ello, su estrategia incluye mejorar la eficiencia de los productos y reforzar la recuperación, regeneración y gestión de los gases refrigerantes.

La compañía se ha fijado como objetivo reducir en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo del ciclo de vida de sus productos por unidad de ventas netas para 2030, respecto del ejercicio fiscal 2022.

Un desafío para la construcción y la infraestructura eléctrica

El crecimiento de la demanda de climatización obligará a coordinar las decisiones del sector inmobiliario con la planificación energética. La incorporación de sistemas más eficientes, el diseño bioclimático y la gestión inteligente de los edificios pueden ayudar a contener el consumo, mientras que las redes eléctricas deberán prepararse para atender una demanda cada vez mayor durante los periodos de calor.

Para la construcción, la tendencia abre oportunidades en rehabilitación energética, modernización de instalaciones, automatización y mantenimiento especializado. También refuerza la importancia de evaluar el desempeño de los edificios durante toda su vida útil, más allá de los costos iniciales de construcción.

La capacidad de atender las necesidades de refrigeración sin incrementar innecesariamente el consumo eléctrico será determinante para el desarrollo de ciudades más resilientes. En ese escenario, la eficiencia energética y la innovación en climatización tendrán un papel cada vez más importante en la planificación de proyectos inmobiliarios y de infraestructura.

También podría interesarte: