La minería mexicana enfrenta el desafío de mejorar la eficiencia del procesamiento de minerales mediante nuevas tecnologías que permitan reducir el consumo de agua y energía, optimizar las operaciones y aumentar el valor agregado de los recursos extraídos. El planteamiento fue presentado por la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM) durante el XXII Encuentro sobre Procesamiento de Minerales, realizado en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Raúl García Reimbert, presidente nacional de la AIMMGM, señaló que la competitividad de la industria ya no depende únicamente de la capacidad para extraer mayores volúmenes de mineral, sino también de la tecnología disponible para procesarlos de manera más eficiente. En ese sentido, destacó la importancia de impulsar la innovación para aprovechar mejor cada tonelada extraída y fortalecer el desempeño productivo de las operaciones.
El encuentro fue organizado por la UASLP, el Distrito San Luis Potosí de la AIMMGM y la empresa SyensQo Advancing Humanity. La inauguración contó también con la participación del rector de la universidad, Alejandro Javier Zermeño Guerra, y del embajador de Bélgica en México, Patrick Herman, en una jornada que reunió a estudiantes, investigadores y especialistas del sector minero.
Uno de los factores que refuerza la necesidad de modernizar el procesamiento es la concentración mundial de las capacidades de refinación. De acuerdo con cifras de la Agencia Internacional de Energía citadas durante el encuentro, China concentra, en promedio, el 70% del procesamiento de 19 de los 20 minerales estratégicos más importantes del mundo. Esta situación plantea un desafío para los países que buscan ampliar su participación en las cadenas de valor de los minerales críticos.
Ante este escenario, García Reimbert destacó que México necesita fortalecer sus capacidades tecnológicas e industriales para avanzar más allá de la extracción y participar en etapas de mayor valor agregado. El desarrollo de procesos de transformación y refinación permitiría aprovechar mejor los recursos minerales y responder a la demanda internacional asociada con la electrificación, las nuevas tecnologías y la transición energética.
Entre las medidas planteadas figura la incorporación de sistemas de recirculación y tratamiento continuo de agua, junto con tecnologías destinadas a disminuir los requerimientos energéticos de las operaciones. Estas soluciones pueden contribuir a optimizar los procesos industriales, reducir los costos operativos y mejorar el aprovechamiento de los recursos en las plantas de beneficio.
La eficiencia también representa una variable económica para las empresas mineras. El uso de tecnologías que permitan recuperar una mayor proporción de los minerales valiosos y reducir los consumos por tonelada procesada puede fortalecer la competitividad, especialmente en un contexto de mayores exigencias productivas y ambientales. Por ello, la innovación se plantea como una herramienta para mejorar simultáneamente el rendimiento operativo y la sostenibilidad.
Otro de los puntos destacados fue la necesidad de fortalecer la colaboración entre universidades, centros de investigación, empresas privadas y organizaciones mineras. La AIMMGM considera que la cooperación entre estos actores es fundamental para desarrollar soluciones aplicables a las operaciones, formar especialistas y acelerar la adopción de tecnologías avanzadas en el sector.
El procesamiento eficiente de minerales se perfila así como uno de los principales retos para el futuro de la minería mexicana. La capacidad de incorporar innovación, optimizar el consumo de agua y energía y ampliar la transformación industrial será determinante para aprovechar la demanda global de minerales y consolidar una industria más competitiva y sostenible.



