La minería del cobre en Chile avanzó durante 2025 hacia una matriz hídrica con menor dependencia de fuentes continentales. De acuerdo con un informe de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), el uso de agua de mar alcanzó los 8,11 m³/s, un aumento de 4,6% respecto de 2024, mientras que la extracción de agua continental disminuyó 7%, hasta los 13,94 m³/s.
El agua de mar representó el 36,8% del abastecimiento proveniente de fuentes externas durante 2025, frente al 34,1% registrado un año antes. Además, su utilización aumentó 231% respecto de 2016, evidenciando el crecimiento sostenido de esta alternativa en las operaciones mineras, especialmente en las regiones del norte de Chile.
La desalinización concentra una parte importante de este avance. Del agua de origen marino utilizada por la minería del cobre durante 2025, el 70,4% correspondió a agua desalinizada, equivalente a 5,71 m³/s. Según Cochilco, esta fuente explicó cerca del 80% del incremento anual registrado en el uso de agua de mar.
El crecimiento se produjo principalmente mediante una mayor utilización de infraestructura desalinizadora ya disponible, debido a que durante 2025 no entraron en operación nuevas plantas desalinizadoras destinadas a la minería del cobre. Esto pone de relieve el papel que cumplen actualmente las instalaciones de tratamiento y los sistemas de impulsión para asegurar el suministro hídrico de las faenas.
El desarrollo de estas soluciones también genera nuevos requerimientos para la infraestructura energética. La desalinización y posterior impulsión del agua hacia las operaciones mineras requieren electricidad, por lo que la expansión de estas instalaciones aumenta la necesidad de contar con sistemas eficientes de tratamiento, transporte y suministro eléctrico. Cochilco identifica estos procesos como uno de los factores que inciden en el crecimiento de la demanda energética de la minería.
En paralelo, la recuperación y recirculación continúan siendo la principal fuente de suministro hídrico de la industria. Durante 2025 alcanzaron 58,17 m³/s, un incremento de 4,4% respecto del año anterior, y representaron el 72,5% del agua demandada por las operaciones consideradas en el estudio. Esto significa que casi tres cuartas partes del recurso utilizado provienen de circuitos internos de recuperación y reutilización.
El cambio en la matriz hídrica también tiene una perspectiva de largo plazo. Cochilco proyecta que la participación del agua de mar seguirá aumentando durante la próxima década y podría representar 67,6% del consumo de agua de la minería del cobre en 2034, impulsada por la incorporación de plantas desalinizadoras y sistemas de impulsión asociados a proyectos mineros.
El estudio de consumo de agua de 2025 considera información de 52 operaciones de la gran y mediana minería del cobre, cuya producción representa el 100% del cobre fino producido en Chile. Los resultados muestran que la gestión hídrica del sector avanza mediante una combinación de mayor uso de agua de mar, infraestructura de desalación y una creciente recuperación interna del recurso.



