Chile avanza hacia una nueva etapa del hidrógeno verde

Chile comienza a entrar en una nueva etapa de desarrollo del hidrógeno verde, marcada por el avance de proyectos de gran escala y la búsqueda de aplicaciones para esta tecnología dentro del mercado nacional. Uno de los hitos recientes es la aprobación ambiental del proyecto HNH Energy, en Magallanes, que contempla una inversión estimada de US$11.000 millones para producir y exportar amoníaco verde.

La iniciativa considera un desarrollo integrado con generación eólica, planta de procesos, desalación de agua de mar, almacenamiento, transmisión eléctrica, ductos, caminos y un terminal marítimo multipropósito. Tras obtener su aprobación ambiental, el proyecto deberá continuar con los permisos sectoriales y las definiciones técnicas y comerciales necesarias para avanzar hacia sus siguientes etapas.

Nuevos usos para el hidrógeno

El desarrollo de grandes proyectos orientados a la exportación también ha abierto la discusión sobre la necesidad de generar demanda interna. En este escenario, el transporte aparece como uno de los sectores donde el hidrógeno podría complementar a las tecnologías eléctricas basadas en baterías.

El Centro Mario Molina Chile trabaja en vehículos híbridos que combinan baterías e hidrógeno, una alternativa orientada a operaciones donde la autonomía y los tiempos de recarga pueden representar limitaciones para soluciones exclusivamente eléctricas. Según Gianni López, director de la institución, los vehículos desarrollados pueden alcanzar autonomías superiores a 400 kilómetros y realizar cargas de hidrógeno en aproximadamente seis minutos, dependiendo de la configuración y las condiciones de operación.

Hidrógeno también apunta a minería y energía

La minería aparece como otro potencial mercado para esta tecnología, particularmente en equipos de gran tamaño y vehículos utilizados en operaciones auxiliares. El hidrógeno podría utilizarse en maquinaria pesada y complementar otras alternativas de electrificación, dependiendo de las características de cada faena y de la evolución de los costos tecnológicos.

En el sector energético también se analiza el blending, que consiste en incorporar hidrógeno al gas natural utilizado en determinadas instalaciones. Esta alternativa permitiría sustituir parte del gas natural y reducir las emisiones asociadas a su utilización.

Otro ámbito relevante es la producción de amoníaco verde, tanto para consumo industrial como para exportación. La utilización de hidrógeno producido mediante energías renovables permitiría desarrollar una cadena de producción vinculada a uno de los principales derivados considerados para la expansión de la industria chilena.

Proyectos de gran escala buscan consolidar la industria

El crecimiento del sector dependerá también de la capacidad para reducir los costos de tecnologías como los electrolizadores y las celdas de combustible. La expansión de la demanda internacional podría contribuir a aumentar la fabricación de estos equipos y generar economías de escala.

Chile cuenta con condiciones favorables para la producción de hidrógeno renovable debido a sus recursos solares en el norte y eólicos en el extremo austral. Sin embargo, el desarrollo de una industria consolidada requiere complementar estos recursos con infraestructura, consumidores, inversiones y nuevas capacidades tecnológicas.

En este escenario, proyectos como HNH Energy representan la posibilidad de desarrollar producción a gran escala, mientras que los pilotos en transporte, minería e industria permiten evaluar aplicaciones domésticas y modelos de negocio para el hidrógeno.

La combinación entre grandes proyectos de exportación y nuevos usos internos será uno de los elementos que marcarán la siguiente etapa de la industria del hidrógeno verde en Chile, que busca pasar progresivamente desde el potencial de sus recursos renovables hacia proyectos comerciales y aplicaciones concretas.

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