Reconstrucción tras terremoto en Colombia podría ocupar buena parte del gobierno de De la Espriella

La reconstrucción de Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto se perfila como uno de los principales desafíos para el gobierno de Abelardo de la Espriella. El sismo ha dejado cerca de 290 fallecidos y afectaciones en distintos departamentos del país, generando una emergencia que requerirá importantes recursos y varios años de trabajo.

De acuerdo con el Ejecutivo, el plan para reconstruir viviendas, colegios, hospitales, comercios y vías, entre otras infraestructuras, demandaría recursos cercanos a $30 billones. Sin embargo, estos recursos aún no se encuentran completamente asegurados, en un contexto marcado por una situación fiscal compleja y un elevado nivel de endeudamiento.

Un proceso que podría extenderse por años

Las primeras estimaciones de las autoridades regionales apuntan a que la recuperación de las zonas afectadas requeriría al menos tres años. Las gobernaciones del Valle del Cauca y Caldas han señalado este horizonte para recuperar parte importante de la infraestructura dañada, lo que significa que las labores de reconstrucción podrían ocupar una parte considerable del actual periodo presidencial.

El desafío no se limita a reconstruir las edificaciones destruidas. El terremoto también afectó actividades comerciales y productivas, por lo que la recuperación deberá contemplar medidas para restablecer el empleo, los servicios y la actividad económica de las comunidades damnificadas.

Financiamiento, el principal desafío

La disponibilidad de recursos representa uno de los principales obstáculos para ejecutar el proceso de reconstrucción. Analistas han estimado que el costo podría ubicarse entre 1% y 2% del PIB, equivalente a aproximadamente $19 billones y $38 billones, en un escenario donde Colombia ya enfrenta un déficit fiscal cercano al 8% del PIB.

Ante este panorama, inicialmente surgieron proyecciones sobre la posibilidad de una reforma tributaria para financiar parte de las necesidades de reconstrucción. No obstante, el Gobierno ha planteado mecanismos alternativos para obtener liquidez y atender la emergencia sin crear nuevos impuestos mediante el decreto correspondiente.

El sector construcción tendrá un papel estratégico

La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) puso a disposición del Gobierno sus capacidades técnicas y operativas y presentó una hoja de ruta para organizar la reconstrucción.

Entre sus propuestas se encuentran unificar la información sobre las viviendas y edificaciones afectadas, establecer un régimen especial de reconstrucción habitacional, definir responsabilidades claras entre las entidades públicas y organizar territorialmente las intervenciones. También plantea determinar desde el inicio las fuentes de financiación y coordinar los recursos provenientes del Gobierno, entidades territoriales, aseguradoras, sector financiero y hogares.

El gremio estima que más de 290.000 personas y 160.000 viviendas se han visto afectadas. Por ello, considera que la reconstrucción debe abordarse también como una oportunidad para reactivar las economías locales y reducir brechas regionales.

La magnitud de los daños, el volumen de inversión requerido y los tiempos estimados para recuperar la infraestructura convierten la reconstrucción en uno de los mayores retos de la administración de De la Espriella. La coordinación entre Gobierno, autoridades territoriales, sector privado y comunidades será determinante para transformar los recursos disponibles en obras concretas y avanzar hacia la recuperación de las zonas afectadas.

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